lunes, 15 de febrero de 2010

Drogadicción. Otras drogas...

MESCALINA
La mescalina (trimetoxifeniletilamina) es un alcaloide de origen vegetal con propiedades psicodélicas y alucinógenas. Fue aislado del peyote, y está también presente en algunas otras cactáceas como el San Pedro.

Las formas vegetales suelen tomarse tras secar el cactus, ya que sus principios activos no son volátiles. La molécula de mescalina es una fenetilamina, relacionada estructuralmente con el neurotransmisor noradrenalina. La síntesis química de esta molécula es posible, pero es relativamente costosa.

La mescalina ha sido utilizada con fines diversos. Tradicionalmente tuvo un rol esencial en rituales religiosos, entre nativos americanos, quienes consideran esta sustancia como promotora de apertura espiritual. Habiendo penetrado en otras culturas, la mescalina fue utilizada con propósitos recreativos, pero también, como entactógeno, para facilitar la psicoexploración.

Entre los efectos que produce su ingestión están visiones y alucinaciones, distorsión de las coordenadas espacio-temporales, y alteraciones del esquema corporal. Sus efectos varían en función del ánimo del consumidor, sus expectativas, y el medio que le rodea, por otro lado sus efectos podrían resultar impredecibles.

KETAMINA
La ketamina es un anestésico veterinario, habitualmente usado con reses y caballos. La ketamina como anestésico bloquea el sistema nervioso sin afectar al sistema respiratorio ni al circulatorio.
Al consumirla como droga se buscan efectos alucinatorios y estados de analgesia profunda. De ahí que la sensación producida sea comúnmente la de "sentirse fuera del cuerpo", definida en algunos casos por expertos investigadores como experiencias cercanas a la muerte.
Este efecto se conoce como anestesia disociativa en la que "se siente" cómo la mente se separa del cuerpo sin entrar en estado de somnolencia y por tanto dentro de un marco de relativa lucidez. Los efectos finales dependen en gran medida del contexto donde se consume, del estado de ánimo, de la pureza de la sustancia, de la predisposición psicológica y de las expectativas.
La ketamina produce síntomas similares a los que de la esquizofrenia: alteraciones de la percepción, reducción del rendimiento intelectual y perdidas de memoria. Suele acompañarse de alucinaciones.
Una sobredosis de ketamina puede provocar lo que se conoce como K-hole (agujero K - pérdida total de la consciencia) así como paradas cardiorrespiratorias, el coma y la muerte. Asimismo, el consumo de altas dosis o el hábito continuado conlleva a largo plazo daño irreversibles en el sistema neuronal.
Destaca también que el organismo genera una rápida tolerancia y una alta dependencia psicológica a la ketamina. Entre los efectos secundarios de su consumo se encuentran la anorexia, problemas oculares y alteraciones del sueño.
La ketamina se puede consumir por vía oral, nasal, intramuscular o intravenosa, perdiendo al instante en este último caso el control motor.


Drogadicción. Alcohol.



El alcohol actúa como depresor del sistema nervioso. Se obtiene mediante la fermentación de grano, fruta o miel... la presentación más común es en forma de etanol.

Por sus características, esta droga pasa con gran rapidez a la sangre y actúa a nivel de la formación reticular, sobre la médula espinal, la corteza cerebral y el cerebelo, así como sobre infinidad de sistemas de neurotransmisión. El cuerpo absorbe el alcohol rápidamente (toma tan poco como 5-10 minutos) y este puede permanecer en el cuerpo durante varias horas. 

Efectos del alcohol

Dosis bajas:

Produce un efecto relajante, reduce la tensión, disminuye la coordinación y los reflejos, empeora la concentración y el tiempo de reacción.

Dosis medias:

Entorpece el habla, altera las emociones y provoca somnolencia.

Dosis altas:

Causa vómito, dificultad respiratoria, estados de inconsciencia e incluso de coma.

El consumo de alcohol puede conducir a la dependencia física y psíquica.
Los daños que pueden producirse sobre el sistema nervioso son:

- Lesión de los lóbulos frontales del cerebro.

- Disminución general del tamaño del cerebro.

- Deficiencia vitamínica derivada de la incapacidad de absorción de la vitamina B-1. Esto puede provocar el síndrome conocido como ‘Encefalopatía de Wernicke’, caracterizado por pérdida de la memoria y falta de coordinación, y en última instancia el ‘Síndrome de Korsakoff’, descrito en términos de apatía, desorientación y amnesia.


Síntomas del alcoholismo: dolor abdominal, confusión, beber solo, episocios de violencia con el consumo de alcohol, hostilidad al ser confrontado con relacióna la bebida, falta de control sobre la bebida para reducir o suspender su consumo, inventar excusas para beber, náuseas y vómitos, necesidad de consumo diario o regular, descuido en la apariencia personal, comportamiento reservado para ocultar el consumo de alcohol, temblores por las mañanas, etc.

La abstinencia del alcohol se desarrolla debido a que el cerebro se adapta al alcohol y no puede funcionar bien sin la droga. Los síntomas de abstinencia pueden ser: ansiedad, alucinaciones, muerte (rara vez  y se estima en la fase de delirium tremens más del 15% de los alcohólicos fallecen, por causas aún desconocidas), aumento de la presión arterial, pérdida de apetito, psicosis, inquietud, nerviosismo, convulsiones, etc.
Tratamiento.
Una vez que se ha diagnosticado el trastorno, hay tres pasos generales involucrados en el tratamiento:

1. Intervención. El método ideal es ayudar a las personas a darse cuenta del impacto negativo que el consumo excesivo de alcohol está teniendo en sus vidas y en las de aquellos que los rodean. Ellos pueden aspirar a una meta personal de llevar una vida más realizada y sobria...

2. Desintoxicación .Es el conjunto de medidas terapéuticas que tienen por objetivo facilitar la interrupción controlada del consumo de alcohol, previniendo la aparición del síndrome de abstinencia. Las pautas farmacológicas de prevención del síndrome de abstinencia alcohólica se realizan con fármacos que posean tolerancia cruzada con el alcohol, como el clormetiazol y las benzodiacepinas.

3. Rehabilitación. Es el proceso en que el paciente aprende a vivir bien sin consumir bebidas alcohólicas. El médico durante la rehabilitación deberá utilizar recursos farmacológicos y psicoterapéuticos, así como instrumentos que permitan monitorizar la abstinencia a los consumos. La relación terapéutica con el paciente alcohólico debe construir sobre la base de los principios motivacionales que evitan la confrontación, buscando establecer una relación de colaboración... mediante técnicas de escucha reflexiva, el terapeuta promueve que el paciente explore en profundidad su ambivalencia ayudándole a elaborarla.

En algunas ocasiones se prescriben fármacos para evitar las recaídas, como el acamprosato, el disulfiram, la naltrexona...


Drogadicción. Opiáceos: Heroína.



La heroína es una droga opiácea hecha a partir de la morfina, una sustancia natural que se extrae de la bellota de la amapola, también conocida como “adormidera asiática”. La heroína suele presentarse en forma de polvo blanco o marrón, o como una sustancia negra y pegajosa conocida como “alquitrán negro”.

Al entrar al cerebro, la heroína se convierte en morfina y se adhiere a receptores conocidos como receptores opioides. Estos receptores se encuentran localizados en muchas áreas del cerebro (y del cuerpo), especialmente en aquellas áreas involucradas en la percepción del dolor y de la gratificación. Los receptores opioides también están localizados en el tallo cerebral, que controla procesos autónomos esenciales para la vida como la respiración, la presión arterial y la excitación. Con frecuencia, la sobredosis de heroína implica la supresión de la respiración.

Después de una inyección intravenosa de heroína, La subida eufórica se acompaña de: sequedad de boda, pesadez de piernas, náuseas, vómitos, picores... Después de esta euforia inicial, el usuario pasa a una sensación de estar volando ("on the nod"), un estado en el que se alterna estar entre completamente despierto o adormecido. Los usuarios que no se inyectan la droga podrían no sentir la euforia inicial, pero los demás efectos son los mismos.

Con el consumo regular de la heroína se desarrolla la tolerancia a la droga, en la que la respuesta fisiológica (y psicológica) del consumidor disminuye y se necesita una mayor cantidad de heroína para obtener la misma intensidad del efecto.

El abuso de la heroína está asociado a consecuencias graves en la salud, incluyendo sobredosis mortal, aborto espontáneo y, particularmente en el caso de los consumidores que se inyectan la droga, enfermedades infecciosas como el VIH/SIDA y la hepatitis. El consumo crónico puede llevar a la oclusión de las venas, infección del endocardio y de las válvulas del corazón, abscesos y enfermedades del hígado y renales. También puede haber complicaciones pulmonares, incluyendo varios tipos de neumonías, tanto como resultado del mal estado de salud del toxicómano como por los efectos depresores de la heroína sobre la respiración.

El consumo crónico de la heroína produce dependencia física, un estado en el que el organismo se adapta a la presencia de la droga. El consumidor puede experimentar síntomas graves del síndrome de abstinencia que pueden comenzar a las pocas horas de la última administración de la droga, pueden incluir desasosiego, dolores en los músculos y en los huesos, insomnio, diarrea y vómito, escalofríos con piel de gallina...

Durante este periodo, los usuarios también sienten deseos vehementes por la droga, lo que puede ocasionar que continúen o recaigan en su uso. Los principales síntomas del síndrome de abstinencia alcanzan su punto máximo entre las 48 y 72 horas después de la última dosis y generalmente desaparecen después de aproximadamente una semana. Sin embargo, algunas personas pueden padecer los síntomas del síndrome de abstinencia durante meses. El deseo de la droga puede persistir por años después de haber dejado de consumirla, especialmente si el usuario se expone a factores que pueden provocar el deseo, tales como el estrés o ciertas personas, lugares o cosas relacionadas con el uso de la droga.
Tratamientos.
Antes de llegar a la fase de tratamiento es necesario que la persona se desintoxique, es decir, que consiga llegar a un estado libre de drogas para poder entrar en tratamiento. Uno de los mejores tratamientos son las comunidades terapéuticas. El objetivo de la desintoxicación es ayudar al dependiente liberarse de su dependencia física y a atenuar los síntomas objetivos y subjetivos propios del síndrome de abstinencia a opiáceos.

El tratamiento farmacológico mejor documentado es el de la metadona. También el LAAM (metadona de larga duración, ya que tiene una vida media de 72 horas), naltrexona, naloxona, buprenorfina... Todos estos tratamientos farmacológicos no son efectivos a largo plazo sin la ayuda de tratamientos conductuales. Como la terapia cognitivo-conductual y la de empleo de contingencias reforzadoras en la comunidad donde viven los sujetos.
Importante:
El grado de pureza de la dosis puede oscilar muchísimo en el caso de la heroína. Es muy común encontrar dosis adulteras con azúcar, leche en polvo, bicarbonato, procaína y lidocaína; o incluso con detergente, almidón, talco o lavavajillas. El riesgo de inyectarse estos peligrosos aditivos es enorme. La heroína atraviesa la barrera hemato-encefálica 100 veces más rápido que la morfina, porque es muy altamente soluble en lípidos.

 

viernes, 12 de febrero de 2010

Drogadicción. Esteroides.



Los esteroides anabólico-androgénicos (AAS, por sus siglas en inglés) son sustancias sintéticas variantes de la testosterona, la hormona sexual masculina que ocurre naturalmente. El término “anabólico” se refiere al crecimiento muscular que esas sustancias promueven, mientras que “androgénico” se refiere al aumento en las características sexuales masculinas. La palabra “esteroides” se refiere a la clase de droga. Este tipo de droga se obtiene legalmente mediante prescripción médica para tratar ciertas afecciones que ocurren cuando el cuerpo produce una cantidad baja de testosterona, como cuando hay un retraso en la pubertad. También se recetan como tratamiento en enfermedades que resultan en la pérdida de la masa muscular magra, como el cáncer y el SIDA.

Puede tomarse por vía oral o inyectados y suelen consumirse en ciclos. Su uso produce mayor fuerza y resistencia a entrenamientos duros y de mayor duración, los efectos a largo plazo se desconocen. El uso cíclico (o “cycling”) se refiere a un patrón de consumo en que se toman los esteroides por periodos de semanas o meses, seguidos por un periodo de descanso en que se deja de tomar la droga, para nuevamente volver a consumirla después. Además, los usuarios a menudo combinan varios tipos diferentes de esteroides para tratar de maximizar su eficacia, una práctica conocida como “amontonamiento” (o “stacking”).

Los informes preclínicos, clínicos y anecdóticos sugieren que los esteroides pueden contribuir a la disfunción psiquiátrica. Las investigaciones muestran que el abuso de los esteroides anabólico-androgénicos puede llevar a la agresión y a otros efectos adversos. Por ejemplo, aunque muchos usuarios informan sentirse bien consigo mismos cuando toman esteroides anabólico-androgénicos, pueden tener cambios bruscos en el estado de ánimo, incluyendo síntomas tipo maniacos que pueden llevar a la violencia. Los investigadores también han observado que los usuarios pueden sufrir de celos paranoicos, irritabilidad extrema, delirio y alteraciones en el juicio, como resultado de sentirse invencibles.

El potencial de que las personas que abusan de los esteroides anabólico-androgénicos se vuelvan adictas es consistente con el abuso continuado que demuestran a pesar de los problemas físicos y los efectos negativos que sufren sus relaciones sociales. También gastan mucho tiempo y dinero para obtener estas drogas, lo que constituye otra indicación de adicción. Las personas que abusan de los esteroides anabólico-androgénicos pueden sentir los síntomas del síndrome de abstinencia al dejar de tomarlos, entre ellos, cambios en el estado de ánimo, fatiga, desasosiego, pérdida de apetito, insomnio, libido reducido y deseos vehementes por los esteroides. Esto puede contribuir a que se continúe el abuso. Uno de los síntomas del síndrome de abstinencia más peligroso es la depresión, ya que cuando persiste puede llevar a intentos de suicidio.

Las investigaciones también demuestran que ciertos usuarios pueden recurrir a otras drogas para aliviar algunos de los efectos negativos de los esteroides anabólico-androgénicos.

El abuso de los esteroides anabólico-androgénicos puede llevar a problemas graves e incluso irreversibles de la salud; entre ellos, los más peligrosos son daño al hígado, ictericia (pigmentación amarillenta de la piel, los tejidos y los fluidos corporales), retención de líquidos, alta presión arterial, aumento del LDL (el colesterol “malo”) y disminución del HDL (el colesterol “bueno”). Otros efectos reportados incluyen insuficiencia renal, casos severos de acné y temblor. Además, hay algunos efectos colaterales específicos según el sexo o la edad del usuario:

En los hombres: encogimiento de los testículos, conteo bajo de espermatozoides, infertilidad, calvicie, desarrollo de los senos y mayor riesgo de cáncer de la próstata.

En las mujeres: crecimiento del vello facial, calvicie de patrón masculino, cambios o cese del ciclo menstrual, aumento en el tamaño del clítoris y engrosamiento de la voz.

En los adolescentes: cese precoz del crecimiento por madurez esquelética prematura y cambios acelerados en la pubertad; riesgo de tener baja estatura el resto de sus vidas si toman esteroides anabólico-androgénicos antes de pasar por el periodo de “estiramiento” típico de la adolescencia.

Además, las personas que se inyectan esteroides anabólico-androgénicos corren el riesgo adicional de contraer o trasmitir el VIH/SIDA o la hepatitis, enfermedad que causa un daño grave al hígado.

 

Drogadicción. Inhalantes.



Los inhalantes son un grupo diverso de sustancias volátiles, cuyos vapores químicos se pueden inhalar produciendo efectos psicoactivos, es decir, que alteran la mente. Si bien hay muchas otras sustancias de abuso que se pueden inhalar, el término “inhalantes” se utiliza para describir aquellas sustancias que rara vez o nunca se consumen por una vía diferente.

Existe una variedad de productos que se encuentran comúnmente en la casa y en el trabajo que contienen sustancias que se pueden inhalar con el propósito de drogarse. No obstante, muchos no los consideran drogas ya que los productos como las pinturas en aerosol (pinturas pulverizadas), los pegamentos y los líquidos de limpieza, no fueron creados con la intención de usarse para obtener un efecto intoxicante. Sin embargo, los niños y los adolescentes los pueden obtener fácilmente y son quienes tienen mayor probabilidad de abusar de estas sustancias extremadamente tóxicas.

Se incluyen entre otros:

Disolventes volátiles: líquidos que se vaporizan a temperatura ambiente, como pinturas, barnices, gasolinas, pegamentos, colas...etc.

Gases: se encuentran en productos caseros o comerciales y también se usan como anestésicos médicos, como butano, propano, cloroformo, éter, halotano y óxido nítrico.

Aerosoles: que contienen propulsores y disolventes como spray para el pelo y desodorantes.

Nitritos: clase especial de inhalantes que se utilizan principalmente para intensificar el placer sexual, como nitrito de amilo y nitrito de isobutilo (o poppers).

Los inhalantes se pueden inhalar por la nariz o por la boca de diferentes maneras (lo que se conoce como “huffing”). Por ejemplo, aspirando (“sniffing”) o inhalando (“snorting”) los vapores del envase, rociando los aerosoles directamente en la nariz o en la boca, o colocando un trapo en la boca que ha sido impregnado con un inhalante. También se pueden aspirar o inhalar los vapores de un globo o una bolsa de plástico o de papel que contenga un inhalante.

Ya que la intoxicación que se produce por los inhalantes dura apenas unos minutos, muchas personas tratan de prolongar la euforia inhalando repetidamente a lo largo de varias horas.
¿Cómo afectan los inhalantes al cerebro?
Los efectos de los inhalantes son parecidos a los del alcohol e incluyen dificultad para hablar, euforia, mareo y falta de coordinación. Las personas que abusan de los inhalantes también pueden sentirse aturdidas, tener alucinaciones y delirio. Con el uso repetido de los inhalantes, muchos usuarios se sienten menos cohibidos y con menos control. Otros se sienten somnolientos por varias horas o tienen un dolor de cabeza persistente. Las sustancias químicas que se encuentran en los diferentes tipos de productos que se inhalan pueden producir una variedad de efectos, como confusión, náuseas o vómito.

Al desplazar el aire de los pulmones, los inhalantes le quitan oxígeno al organismo, lo que se conoce como hipoxia. La hipoxia puede lesionar las células corporales, siendo las células del cerebro especialmente vulnerables. Los síntomas de hipoxia cerebral varían de acuerdo a la región del cerebro afectada.

El uso a largo plazo de inhalantes puede descomponer la mielina, el tejido graso que forma la envoltura protectora de algunas fibras nerviosas. La mielina ayuda a estas fibras nerviosas a transportar sus mensajes con rapidez y eficacia. Al dañarse la mielina se pueden presentar espasmos musculares y temblores, incluso puede haber dificultad permanente para realizar actividades básicas como caminar, agacharse y hablar.

Aunque no es muy frecuente, el uso repetido de inhalantes puede llevar a la adicción.

Efectos mortales: la aspiración de cantidades altamente concentradas de las sustancias químicas que se encuentran en los disolventes o aerosoles puede provocar insuficiencia cardiaca y muerte a los pocos minutos de una sesión de inhalación. Este síndrome, conocido como “muerte súbita por inhalación”, puede resultar de una sola sesión de uso de inhalantes por parte de un joven en condiciones saludables. La muerte súbita por inhalación está asociada particularmente con el abuso de butano, propano y las sustancias químicas en los aerosoles.

Las concentraciones altas de inhalantes también pueden provocar la muerte por asfixia al desplazar el oxígeno de los pulmones, ya que puede causar pérdida de conciencia y paro respiratorio. La inhalación deliberada usando una bolsa de plástico o de papel, o en un área cerrada, aumenta enormemente la posibilidad de asfixia.

El consumo de nitritos se ha asociado al sarcoma de Kaposi (cáncer más común en pacientes con SIDA).


Drogadicción. Barbitúricos.



Los barbitúricos se han utilizado a lo largo del tiempo como sedantes. A partir de los años 60 y 70 del siglo XX comenzaron a recetarse para tratar dolencias relacionadas con el estrés. Hay muchos tipos de barbitúricos. Hoy en día, un nuevo grupo de hipnóticos llamado benzodiacepinas ha sustituido a muchos de los barbitúricos. Éstos se siguen utilizando hoy en día para tratar varios tipos de epilepsia.

Los barbitúricos tienen varios efectos sobre el comportamiento dependiendo de la dosis:

En dosis bajas: reducir la ansiedad, la respiración, la presión arterial, la frecuencia cardíaca y el movimiento ocular rápido (REM).

En dosis más altas: los barbitúricos pueden realmente aumentar algunos tipos de comportamiento y actuar como un estimulante. Estos efectos pueden ser causados por la depresión de los circuitos cerebrales inhibitorios. En otras palabras, los barbitúricos a estas dosis actuan para eliminar el comportamiento inhibitorio.

Los barbitúricos pueden conducir a una sedación excesiva y causar anestesia, coma e incluso la muerte. La sobredosis de barbitúricos puede producirse porque la dosis efectiva de la droga no está demasiado lejos de la dosis letal.

Un problema importante con los barbitúricos, es que pueden conducir a la tolerancia y la dependencia.

Una persona con síndrome de abstinencia a los barbitúricos experimenta estados de: ansiedad, insomnio, convulsiones, náuseas, alucinaciones.

Los barbitúricos se disuelven con facilidad en la grasa del organismo. Entonces están preparados para traspasar la barrera hemato-encefálica y alcanzar el cerebro...
Curiosidades.
Los climas calurosos y las épocas de altas temperaturas son de especial riesgo para el consumo de barbitúricos, que pueden favorecer la pérdida de líquidos o producir una elevada toxicidad en pacientes deshidratados. En caso de estar tomando algún tipo de tranquilizante, conviene extremar las precauciones y consultar al especialista.

El barbitúrico pentotal de sodio conocido como "suero de la verdad". Sin embargo, en realidad no hace que las personas digan la verdad. Más bien, puede reducir las inhibiciones de una persona y hacer que la gente sea más locuaz.

El músico Jimi Hendrix murió el 18 de septiembre 1970 de una sobredosis de barbitúricos.



jueves, 11 de febrero de 2010

Drogadicción. Drogas de diseño: Metanfetaminas.



La metanfetamina es una droga estimulante que afecta el sistema nervioso central y es similar en estructura a la anfetamina.  Aunque los médicos pueden recetar la metanfetamina, sus usos médicos son limitados y las dosis que se recetan son mucho más bajas que las que normalmente se consumen cuando se abusa.

La metanfetamina es un polvo blanco, cristalino, inodoro y amargo que se disuelve fácilmente en agua o alcohol y que se puede fumar, inhalar, inyectar o tomar de forma oral.

La metanfetamina aumenta la liberación y bloquea la reabsorción del neurotransmisor dopamina, produciendo concentraciones muy altas de esta sustancia química en el cerebro.  La habilidad de la metanfetamina de liberar rápidamente la dopamina en las regiones de gratificación del cerebro es lo que produce la euforia intensa o “rush”, que muchos consumidores sienten después de inhalar, fumar o inyectarse la droga.

El abuso repetido de la metanfetamina también puede llevar a la adicción;  que es una enfermedad crónica con recaídas caracterizada por la búsqueda y el consumo compulsivo de la droga, que viene acompañada por cambios químicos y moleculares en el cerebro. Algunos de estos cambios perduran mucho tiempo después del cese del consumo de metanfetamina...

El consumo de metanfetamina, incluso en pequeñas cantidades, puede resultar en muchos de los mismos efectos físicos de otros estimulantes como la cocaína o la anfetamina, incluyendo una prolongación del estado de vigilia, mayor actividad física, disminución del apetito, aumento de la frecuencia respiratoria, aceleración de la frecuencia cardiaca, irregularidad del latido del corazón, aumento en la presión arterial e hipertermia.

El abuso a largo plazo de la metanfetamina tiene muchas consecuencias negativas, entre ellas, una pérdida extrema de peso, problemas dentales graves (boca de metanfetamina o “meth mouth”), ansiedad, confusión, insomnio, perturbaciones en el estado de ánimo y comportamiento violento. Las personas con historial de abuso prolongado de metanfetamina también demuestran varias características psicóticas, como paranoia, alucinaciones visuales y auditivas y delirio (por ejemplo, la sensación de tener insectos que caminan debajo de la piel).

Otras consecuencias que pueden resultar del abuso de la metanfetamina incluyen la transmisión del VIH y de la hepatitis B y C...

Actualmente, la mayoría de los tratamientos eficaces para la adicción a la metanfetamina son intervenciones integrales cognitivo-conductuales.  No hay medicamentos aprobados para el tratamiento de la adicción a la metanfetamina...

 


Drogadicción. Drogas de diseño: Anfetaminas.



Las anfetaminas son drogas sintéticas, adictivas y neurotóxicas, son sustancias derivadas de la beta-fenil-isopropilamina y se presentan en forma de cápsulas o pastillas. Algunas de las más usadas son la benzedrina, la dexedrina y la metilanfetamina.

Originariamente fueron desarrolladas para tratar el asma, la hiperactividad y los desórdenes del sueño. En 1920 se usó para tratar el asma una droga llamada efedrina. También en China se empleó durante siglos la planta Ma Huang (Ephedra vulgaris) para tratar el asma. Durante la Segunda Guerra Mundial se administraron anfetaminas a los soldados con la intención de vencer la fatiga y mantenerse alerta.
Efectos de las anfetaminas.
Muchos de los efectos de las anfetaminas son similares a los de la cocaína. Pueden generar adicción y su correspondiente síndrome de abstinencia, caracterizado por depresión severa y fatiga.

Los efectos a corto plazo del consumo de anfetaminas se incluyen:

• Aumento de la frecuencia cardíaca.

• Aumento de la presión arterial.

• Disminución del apetito.

• La dilatación de las pupilas.

• Los sentimientos de felicidad y poder.

• Reducción de la fatiga.

Uso a largo plazo de las anfetaminas puede resultar en:

• Insomnio, agitación.

• Psicosis paranoide.

• Alucinaciones.

• Comportamiento violento y agresivo.

• La pérdida de peso, temblores...

Las anfetaminas son estimulantes del sistema nervioso central. Su principal acción es sobre los sistemas neurotransmisores de dopamina y norefedrina, cuya producción aumenta. Las anfetaminas pueden favorecer la liberación de dopamina, bloquear la recaptación de dopamina, inhibir el almacenamiento de dopamina en las vesículas y la destrucción de dopamina por enzimas.
Importante: Metanfetamina.
La metanfetamina o ‘cristal’ es una variante de la anfetamina cuyo consumo está creciendo masivamente en los últimos años. Aunque al principio la droga comenzó a usarse en ciertas áreas urbanas del suroeste de Estados Unidos, se ha extendido ya por todo ese país, su vecino Méjico y otros lugares del mundo.

La metanfetamina es un estimulante altamente adictivo que está relacionado con serios problemas de salud, incluyendo la pérdida de memoria, agresividad, comportamiento psicótico y daño potencial a corazón y cerebro. También contribuye a transmitir enfermedades como la hepatitis y el SIDA.


miércoles, 10 de febrero de 2010

Drogadicción. Drogas de diseño: Extasis.



La metilendioximetamfetamina o MDMA se conoce popularmente como éxtasis, ‘Adam’ o ‘XTC’. Es una droga sintética y psicoactiva, químicamente similar al estimulante anfetamina y al alucinógeno mezcalina.

La MDMA fue sintetizada y patentada por primera vez en 1914, de mano de la compañía alemana Merck. Aquellos científicos estaban buscando un fármaco que reprimiera el apetito. Más tarde, en 1970, fue empleado en sesiones psicoterapéuticas para ayudar al paciente a revelar sus sentimientos. Esta práctica se detuvo en 1986, al confirmar mediante estudios con animales los daños que el éxtasis producía en el cerebro.

Los consumidores de éxtasis aseguran que favorece las sensaciones de desinhibición y relajación, que aumenta su capacidad perceptiva, el sentimiento de placer y de energía. 

Muchos de los problemas que enfrentan los usuarios de MDMA son similares a los producidos por el uso de anfetaminas y cocaína. Estos son:

- Dificultades psicológicas, incluyendo confusión, depresión, problemas para dormir, ansias de usar la droga, ansiedad severa y paranoia durante el uso y a veces semanas después de usar la MDMA (en algunos casos se han informado episodios psicóticos).

- Síntomas físicos tales como tensión muscular, contractura involuntaria de la mandíbula, náuseas, visión borrosa, movimientos oculares rápidos, desmayo y escalofríos o sudores.

- Aumentos en la frecuencia cardíaca y la tensión arterial, lo cual representa un riesgo particular para personas con enfermedad circulatoria o cardíaca.

- Los usuarios crónicos de MDMA tienen un rendimiento menor que los que no lo toman, en ciertos tipos de pruebas cognitivas o de memoria, aunque algunos de estos efectos pueden deberse al uso de otras drogas en combinación con la MDMA.

- En ocasiones raras pero impredecibles, puede producir un aumento agudo de la temperatura corporal (hipertermia), que puede causar insuficiencia hepática, renal o cardiovascular o inclusive la muerte...

En algunas personas, la MDMA puede ser adictiva. Los síntomas de abstinencia de la MDMA asociados con la suspensión de su uso incluyen fatiga, pérdida del apetito, depresión y problemas de concentración.

Otras drogas que son químicamente parecidas a la MDMA, como la MDA y la PMA, también se venden en ocasiones como éxtasis. Estas drogas pueden ser neurotóxicas o crear riesgos adicionales para la salud del usuario.

Además, las tabletas de éxtasis se pueden adulterar con otras sustancias como efedrina (un estimulante), dextrometorfano (un antitusivo), ketamina (un anestésico de uso principalmente veterinario), cafeína, cocaína y metanfetamina. Aunque la combinación de MDMA con una o más de estas drogas puede presentar peligros adicionales, en algunos casos los usuarios de MDMA también consumen otras sustancias adicionales como marihuana y alcohol, lo cual pone al consumidor en un riesgo aún más alto.

No existen tratamientos específicos para el abuso y la adicción a la MDMA. Los tratamientos más eficaces para el abuso y la adicción a las drogas en general son las intervenciones cognitivo-conductuales diseñadas para modificar el pensamiento, las expectativas y los comportamientos del paciente relacionados con el uso de drogas así como para aumentar su capacidad de enfrentarse a los factores de estrés de la vida. La participación en grupos de apoyo para personas que abusan de las drogas, en combinación con las intervenciones conductuales, puede ser eficaz para respaldar una recuperación a largo plazo sin recaídas. En la actualidad no existen tratamientos farmacológicos para la adicción a la MDMA.


martes, 9 de febrero de 2010

Drogadicción. Drogas de diseño: Rohipnol.



Rohipnol, el nombre con el que se comercializa el flunitracepam, que pertenece al grupo de drogas conocido como benzodiacepinas. Otras de sus nomenclaturas habituales son Valium y Xanax. Las píldoras de Rohipnol son redondas, blancas y más pequeñas que una aspirina.

La droga comenzó a implementarse como somnífero. Actualmente, y debido a su bajo precio, se está popularizando su consumo entre los estudiantes de instituto y universidad.
Efectos del rohipnol.
Actúa como depresor del sistema nervioso. Se disuelve rápidamente y hace efecto en 20 o 30 minutos. Los efectos del Rohipnol pueden durar entre 8 y 12 horas.

El Rohipnol actúa como relajante muscular, el consumidor siente que se desinhibe y también puede experimentar amnesia. Y aunque se trata de una droga sedante, aparecen comportamientos agresivos como consecuencia de su uso.

Su consumo continuado deriva en adicción. Así, los síntomas de abstinencia al Rohipnol pueden incluir dolores de cabeza, dolor muscular, alucinaciones, convulsiones y a menudo calambres de 1 a 2 semanas tras haber retirado la droga.

Aunque pocas veces una sobredosis ha terminado con resultado fatal, algunas veces sí han sido necesarios los servicios de urgencia cuando una persona con alucinaciones, vómitos continuos o problemas respiratorios ha llegado a entrar en estado de coma. El resultado de la intoxicación es aún peor cuando el Rohipnol se mezcla con alcohol.

Las benzodiacepinas afectan al comportamiento del individuo por su interacción con receptores neuronales del cerebro correspondientes a los neurotransmisores que llamamos GABA. El resultado es la inhibición de la actividad neuronal, es decir, la disminución de la actividad neuronal o la disminución de la actividad del propio cerebro.

El hecho de que existan en el cerebro receptores neuronales para las benzodiacepinas, nos sugiere a su vez que también el cerebro fabrica sus propias benzodiacepinas. Mientras ya se ha descubierto la morfina endógena que fabrica el cerebro (las endorfinas), aún hoy se desconoce la benzodiacepina endógena.
Importante: La droga de las violaciones.
Como el Rohipnol es incoloro, inodoro e insípido, puede ser derramado en una bebida sin que el otro se dé cuenta. He aquí una de las razones que hacen tan peligrosa esta droga: podemos estar consumiéndola sin saberlo.

En el curso de los últimos años, el Rohipnol ha llegado a conocerse como la droga de “la violación por acompañante”. Una persona vuelve a casa de una fiesta, sin acordarse de nada porque ingirió Rohipnol sin saberlo, cae dormido y se despierta al cabo de varias horas sin recuerdo alguno de toda la tarde. Durante ese tiempo, el consumidor de Rohipnol, completamente indefenso, ha sido la víctima perfecta.

 

Drogadicción. Drogas de diseño: GHB



El GHB también es conocida como biberones, éxtasis líquido, oro bebible... la composición química de esta sustancia es el gamma hidroxibutirato, clasificada como sustancia depresora. La presentación de esta sustancia generalmente se vende en frascos trasparentes y en formatos pequeños (como ampollas, perfumes de muestra...). El GHB es de color blanco. Cuando está solidificada es como polvo blanquecino y su textura “como pequeñas escamas de cristal”.

El GHB se desarrolló originariamente como anestésico general, pero nunca se logró su correcta aplicación por lo que fue rechazado como tal. Posteriormente se observó que favorecía el incremento hormonal, lo que llevó a ciertos atletas y culturistas a usarlo para incrementar el crecimiento muscular, así como complemento dietético. Fue antes de ser frecuentado por los jóvenes como droga recreativa en fiestas y discotecas.

Patologías asociadas a su consumo:
Los efectos son variables y dependen de la capacidad de asimilación de los consumidores, pero en términos generales provoca:
- Efecto anestésico.
- Obnubilación.
- Somnolencia.
- Cuadros de depresión a nivel neurológico.
- Cuadros de euforia sin causas.
- A nivel cardíaco provoca bradicardia.
- Incipiente debilidad muscular.
- Cefalea aguda.
- A nivel respiratorio provoca una respiración irregular y lenta.
- Provoca cuadros de coma.
- A nivel locomotor provoca descoordinación en la marcha y temblores de alguno de los miembros.
- También provoca incontinencia urinaria...

El sujeto dependiente de GHB desarrolla conductas contradictorias, es decir, como esta sustancia afecta al sistema nervioso central provoca altibajos de estados de ánimo haciendo que el sujeto dependiente pueda aumentar su vida social, su estado de euforia, delirios, agitación, alucinaciones y crisis de pánico, como caer en picado a una depresión donde lo característico de “este estado depresivo” le provoca cierta sedación y relajación.

También cuando el dependiente desarrolla este “bajón” su expresividad tanto locomotor como verbal se hacen lentas y la construcción de frases e ideas son incongruentes y poco entendibles. Pierde también el deseo de comunicarse, cuando el “bajón” está en su punto más profundo y grave.

Los juicios de comportamiento también son alterados a consecuencia de la dependencia del GHB.

Se ha asociado a agresiones sexuales. Mezclado con alcohol puede producir náuseas y dificultades respiratorias y con metanfetamina aumenta el riesgo de aparición de coma y ataques.


lunes, 8 de febrero de 2010

Drogadicción. Cannabinoides.



Es la droga ilegal más consumida del mundo y procede de la planta conocida como Cannabis sativa. Es un vegetal dioico, es decir, que tiene plantas macho y hembra que crecen por separado. La mayor parte de los cannabinoides se encuentran en las flores de la planta hembra seguida por las hojas y los tallos.

La resina de las plantas de cannabis es la principal fuente de estos principios activos. De todos los cannabinoides hay que destacar el THC (delta-9-tetrahidrocannabinol) ya que se trata del principal componente psicoactivo. En 1988 se descubrió que las membranas de ciertas células nerviosas contenían receptores de proteína que se ligaban al THC. Una vez fijo en su lugar, el THC desencadena una serie de reacciones celulares que, a la larga, producen el estímulo que sienten los usuarios al fumar la marihuana o el hachís.

El THC se encuentra en diferentes proporciones según el preparado que se utilice:
- La marihuana ('grifa', 'maría' 'hierba') es la preparación seca y triturada de flores, hojas y pequeños tallos; generalmente se fuma sola o mezclada con tabaco.
- El hachís ('chocolate', 'costo', 'goma') es un exudado resinoso, concentrado de las partes más ricas de la planta que una vez prensado se presenta en forma de pastillas para consumir; se deshace al calor y se fuma mezclado con tabaco, ('porro', 'canuto', 'petardo').
- El aceite de hachís, que se obtiene por un procedimiento de filtración y es una preparación más concentrada...

Cuando se fuma esta sustancia, el THC llega rápidamente al cerebro a través del torrente sanguíneo, por lo que sus efectos se sienten a los pocos minutos y pueden durar hasta dos o tres horas.

Como destacan los especialistas del Plan Nacional sobre Drogas, justo después del consumo se produce lo que se conoce como 'borrachera cannábica': sequedad de boca, ojos rojos, taquicardia, descoordinación, risa incontrolada, somnolencia, y alteración de la memoria, la atención o la concentración. Una sensación de euforia que no tarda en transformarse en un síndrome 'amotivacional' y una pérdida de interés por las cosas.

Los efectos del cánnabis dependen en parte del tipo de preparación (riqueza de los principios activos), de la dosis utilizada, de la forma de administración (inhalaciones prolongadas), de las características metabólicas de la persona que lo consume, del uso conjunto de otras sustancias como por ejemplo el alcohol y también en gran medida los efectos dependen de la personalidad del consumidor, lugar de consumo, compañía y ambiente.

Se ha demostrado que los problemas de concentración y de memoria "tienen efectos devastadores en el futuro de los jóvenes, porque les pilla en la mejor época de la vida para estudiar. Muchos de ellos experimentan dificultades de aprendizaje y abandonan los estudios antes de tiempo.

Algunos trabajos apuntan a que estas capacidades cognitivas se pueden recuperar en parte al abandonar el hábito y salir de la intoxicación crónica que sufren los fumadores habituales, pero otras investigaciones señalan que quedan importantes secuelas en algunas áreas cerebrales.

Además, su consumo habitual puede generar dependencia y adicción (entre el 7% y el 10% de los casos) y existen evidencias que demuestran que las formulaciones modernas tienen mayor concentración de THC que el cannabis que se fumaba en los años sesenta; lo que aumenta sus efectos.

Problemas mentales.
Por ejemplo, el consumo de porros multiplica por dos las probabilidades de sufrir brotes psicóticos (con más riesgo a mayor dosis). "Parece que la marihuana podría actuar como desencadenante de estos ataques en personas con una cierta predisposición genética". Los trastornos se acentúan cuando el consumo se inicia antes de los 15 años [la media de edad de inicio en España son los 14,7 años], probablemente porque esta droga causa cambios neurobiológicos en un período clave del desarrollo cerebral.

Un reciente informe elaborado por expertos de la Oficina de Control de Drogas de la Casa Blanca (EEUU), advierte que los adolescentes que fuman marihuana tienen hasta un 40% más de riesgo de sufrir depresión, ansiedad, psicosis (alucinaciones) o algún tipo de enfermedad mental; especialmente en el caso de las chicas. Y aunque no se ha demostrado de una manera estadísticamente significativa que pueda causar esquizofrenia, sí parece que empeora sus síntomas y agrava los ataques.

Muchos jóvenes con síntomas depresivos recurren a los porros para aliviar su malestar, "y no se dan cuenta de que la marihuana, en realidad, empeora su depresión". Los consumidores habituales, tienen pensamientos suicidas con tres veces más frecuencia que los otros chicos de su edad.

Además, el modo de consumo más frecuente es mezclado con el tabaco, fumado sin filtro y con largas caladas, lo que también podría incrementar la frecuencia de problemas pulmonares desde cáncer hasta patologías cardiovasculares. Cada vez más datos advierten de la implicación del cannabis en los accidentes de tráfico y de su papel como puerta de entrada hacia otras drogas 'duras'.

Psicopatología: Concepto y Modelos.


Objeto de la psicopatología:
1.Descripción, observación y evaluación de la conducta anormal.
2.Investigación de las causas y factores mantenedores y productores de la conducta anormal.
Primero se ha de definir conducta anormal, lo cual no es sencillo, ya que no hay un solo criterio que la defina. Una conducta anormal la podríamos definir en función de:
- Frecuencia e intensidad.
- Que los demás la perciban como irracional o incomprensible.
- Que sea molesta para sí mismo (sufrimiento).
- Conducta no adaptativa.
- Violación de las normas éticas no escritas (implícitas) (por ejemplo, una persona que va a casa de un amigo y se quita la ropa).

Existen unos principios fundamentales para analizar estas características anteriores:
- No es necesario que se den todas.
- Ninguna es suficiente para que se dé una psicopatología.
- Siempre han de darse al menos dos de las características anteriores para que se dé una psicopatología.
- Ninguna conducta es por sí misma anormal.

Lo que hay que calificar como normal-anormal es el binomio conducta-contexto.

Por tanto la psicopatología es el estudio de las causas y naturaleza de las enfermedades mentales. Puede desarrollarse según distintos enfoques y modelos:

Modelo biológico tradicional.
Este modelo entiende que la enfermedad mental es igual a la enfermedad física, por lo que posee una etiología orgánica. Además, tendrá un curso determinado y un propósito concreto. Para esta modelo, la conducta anormal no es más que un mero síntoma que indica una alteración orgánica. El tratamiento será de tipo orgánico médico.

Modelo intrapsíquico.
Su máximo representante es Freud. Según este modelo la enfermedad mental está causada por las tensiones generadas por las fuerzas dinámicas enfrentadas dentro de la mente. Estas fuerzas actúan a nivel inconsciente.

Modelo conductual.
El postulado principal de este corriente nos dice que no existe diferencia esencial entre la conducta patológica y la conducta normal. Ambas son fruto del aprendizaje a partir del ambiente. Se da una gran importancia a las influencias ambientales dejando las biológicas y genéticas en un segundo plano, aunque no se descartan por completo. Se basan en la observación de la conducta y no tienen en cuenta los procesos mentales. El tratamiento en este modelo pasa por la modificación de la conducta tanto manifiesta como inferida.

Modelo cognitivo.
Fundamentalmente es un modelo de procesamiento de la información y por lo tanto la sicopatología será causada por alteraciones de algún tipo de procesamiento. Este modelo no estudia la conducta anormal manifiesta, sólo sus procesos.

Modelos humanistas.
La conducta anormal está causada por un yo irreal, inconsciente o desorganizado y por las exigencias externas excesivas.

Modelos científicos.
Existen dos tipos:

1. Exógenos: enfocan la conducta anormal desde tres puntos de vista:
- Etiológico: estudia la influencia del ambiente (educación) en la conducta anormal.
- Evolutivo: estudia como influyen las experiencias de las personas con alto riesgo de patología.
- Aprendizaje: buscan modelos de aprendizaje que expliquen la aparición de los trastornos.

2. Endógenos: también enfocan el estudio de la conducta anormal desde tres puntos de vista:
- Genético: la psicopatología como conducta influenciada por los factores transmitidos.
- Ambiente interno: estudian la influencia del ambiente interno del organismo, por ejemplo la influencia del metabolismo en la conducta anormal.
- Neurofisiológico o neuroanatómico: se refiere concretamente a eventos que suceden en el Sistema Nervioso, que influyen en la sicopatología (por ejemplo: daño en un neurotransmisor).

Estos seis modelos reconocen que son incapaces de explicar la sicopatología por sí solos y por lo tanto son modelos complementarios. De hecho cuando utilizamos estos modelos complementándolos, hay muchos trastornos para los que podemos explicar razonablemente su etiología, funcionamiento y perseverancia.



viernes, 5 de febrero de 2010

Drogadicción. Otros alucinógenos anticolinérgicos.



Los alucinógenos anticolinérgicos están constituidos en su mayor parte por derivados de plantas, y en su mayoría pertenecen a la familia de las Solanáceas. Los principios activos más importantes son los siguientes alcaloides:

Escopolamina. Que puede producir alucinaciones y delirios incluso a dosis terapéuticas.

Hiosciamina. Se necesitarían altas dosis para producir los efectos anteriores.

Atropina. Se necesitarían altas dosis para producir los efectos del a escopolamina.

Son antagonistas de los receptores acetilcolina, por lo que producen sus efectos bloqueando los receptores colinérgicos, particularmente los del subtipo muscarínico.

Estos alcaloides mencionados son constituyentes de remedios para el tratamiento de los síntomas de los catarros porque bloquean la producción de moco en la nariz y en la garganta.

La atropina puede llegar a aumentar hasta el doble la frecuencia cardiaca, aumento considerable de la dilatación de las pupilas. Los anticolinérgicos producen también estreñimiento y dificultades para orinar. A dosis altas: disminuyen la actividad de la formación reticular, generan cuadros psicóticos (pérdidas de atención, confusión mental y delirio), parálisis del sistema respiratorio y muerte del sujeto.

Las plantas más usadas y sus compuestos activos son:

La Atropa belladona. Principal compuesto activo la atropina.

La Mandrágora officinarum. La atropina, hiosciamina, escopolamina y mandragorina.

La Hyoscyamus nicer. La hiosciamina y escopolamina.

Datura stramonium. La escopolamina es la principal, aunque también están presentes la atropina y la hiosciamina. Hay un cierto aumento de consumo de esta planta, también llamada Estramonio.

En casos de intoxicación, el tratamiento se basa fundamentalmente:
En la evacuación gástrica del preparado consumido, La administración de carbón activado y de un laxante de tipo salino.

Puede darse fisostigmina (agonista colinérgico), y ansiolíticos o hipnóticos (y en primer lugar benzodiacepinas).

Drogadicción. Alucinógenos: Setas alucinógenas.



Las setas pertenecen a la familia de los hongos y se clasifican en infinidad de tipologías y variantes. Algunas de ellas son completamente inofensivas, pero no es así en el caso de otras muchas: aquellas que integran composiciones tóxicas capaces de incidir en falsas percepciones de vista, oído, gusto, olfato o tacto.

El conocimiento que el hombre tiene de las propiedades alucinógenas de estas setas se remonta a nuestros ancestros. En las regiones del Centro y Sur de América, los primeros guías espirituales de los pueblos aztecas ya usaban estos alucinógenos, lo que les permitía alterar su estado normal de conciencia y creer de este modo que estaban en comunicación con los dioses y los espíritus.

Efectos de las setas alucinógenas.
Setas con con psilobicina/Psilocina. 

Las setas que contienen los alucinógenos psilobicina y/o psilocina se tipifican principalmente por los siguientes géneros: Psilocybe, Stropharia, Conocybe, y Panaeolus.

Este tipo de setas alucinógenas provoca somnolencia, problemas de concentración, cansancio, incremento del ritmo cardiaco y alucinaciones (sonoras y visuales). Estos síntomas se muestran con el transcurso de 30 a 60 minutos tras la ingestión de la seta y pueden durar hasta cuatro horas.

La estructura química de la psilocibina o la psilocina es similar a la del neurotransmisor cerebral correspondiente a la serotonina. Tanto es así que el primer efecto de las setas es sobre los receptores de serotonina. Del mismo modo se ha evidenciado la disminución en la recaptación de serotonina por las neuronas como una de las afecciones por ingestión de psilobicina, aumentando así la incidencia de este neurotransmisor en la sinapsis.

Amanita Muscaria:

La Amanita muscaria no contiene psilobicina ni psilocina, los compuestos alucinógenos que lo componen son el muscimol y el ácido iboténico.

Los primeros síntomas aparecen tras un periodo de 30 a 90 minutos después de consumir la seta y se intensifican al cabo de dos o tres horas: sentimiento de euforia, alucinaciones, tirones musculares, somnolencia, sudoración, dilatación de las pupilas e incremento de la temperatura corporal. Algunos consumidores lo comparan a la borrachera.

El muscimol y el ácido iboténico de la Amanita parecen actuar sobre el sistema GABA de neurotransmisión. Concretamente, el muscimol activa los receptores GABA de las neuronas y, por tanto, potencia así el mecanismo inhibitorio de la actividad neuronal.

Importante.
Coger setas para luego comerlas puede ser una actividad ciertamente peligrosa: identificar las setas con efectos alucinógenos entre la gran variedad de géneros existente es muy complicado, sobre todo teniendo en cuenta su aparente similitud con otras setas venenosas que pueden ser mortales. De otra parte, las setas que venden los “camellos” pueden estar además adulteradas con otros añadidos químicos como el LSD o el PCP.