Antes de proseguir con la evaluación y diagnóstico del TDAH, paso a indicar brevemente los criterios que el DSM-IV-TR requiere para el diagnóstico de este trastorno, volviendo de nuevo a recordar las manifestaciones del TDAH ya mencionadas en el post anterior...
Los síntomas del TDAH según las diferentes etapas del desarrollo de los niños:
Niños de 1 a 3 años: Cambios en el temperamento y adaptación social e interacción del niño con el padre/madre limitadas.
Pre-escolares de 3 a 6 años: Menor intensidad y duración en el juego, inquietud motriz, desarrollo de déficits, conducta negativista desafiante, problemas de adaptación social.
Alumnos de primaria: Se distraen con facilidad, inquietud motora, conducta impulsiva y perturbadora, problemas e implicaciones asociados como: trastornos específicos de aprendizaje, repetición de clases/cursos, comportamiento agresivo, baja autoestima, rechazo por sus compañeros, relaciones familiares alteradas.
Adolescentes de 13 a 18 años: Dificultad para planear y organizarse, déficit de atención persistente, reducción de la inquietud motora, problemas asociados como: conducta agresiva, antisocial y delincuente, problemas con el alcohol y drogas, problemas emocionales, accidentes.
Adultos: Síntomas residuales, problemas asociados como: otros trastornos mentales, conducta antisocial/delincuencia, falta de éxito en la carrera académica y profesional.
EVALUACIÓN DEL TDAH
La evaluación de este trastorno debe realizarse desde una perspectiva multidisciplinar que aborde la evaluación psicológica, la educativa y la médica ya que el afrontamiento al problema debe ser globalizado y que cubra todas las áreas.
La forma de comportarse los niños y jóvenes depende en gran medida de cómo es el ambiente en que se desarrollan. Por lo que, el análisis de la familia, del entorno escolar, del grupo de amigos y compañeros adquiere una gran importancia y resulta imprescindible en la evaluación de estos niños…
Los objetivos de la evaluación en TDAH serían los siguientes:
• Determinar si existe realmente TDHA o los síntomas esconden otro tipo de trastorno.
• Especificar el subgrupo al que pertenece el niño. Desatención o/y hiperactividad motriz, impulsividad.
• Determinar las áreas afectadas, estableciendo una línea base de funcionamiento cognitivo, de rendimiento académico, social y emocional... (programa individual de tratamiento).
• Conocer cómo afecta al ámbito familiar y como éste aumenta o disminuye el problema del niño; estrategias de control y apoyo que utilizan los padres, atribuciones y expectativas: Programa para padres.
• Determinar en que medida estas dificultades afectan al ámbito escolar y cómo está respondiendo ante el problema, adaptaciones al currículo, política de castigos, profesor implicado...: Programa para el profesor y la escuela.
• Establecer los procedimientos: tipo de material a utilizar, estímulos visuales, auditivos, manipulativos...Seleccionar distintos programas desde el paradigma cognitivo-conductual y sus técnicas. Establecer los refuerzos a emplear para este niño concreto: materiales, sociales, sistema de puntos...Diseñar el número y frecuencia de sesiones.
• Establecer un pronóstico y una orientación para el futuro académico y profesional del niño flexible y revisable.
• Establecer un seguimiento de la intervención y sucesivas evaluaciones.
Hay que establecer un diagnóstico diferencial; el cual sirve para hacer una correcta valoración de una patología con respecto a otras parecidas, con las que pudiera confundirse o solaparse.
- Trastorno de conducta disocial: afecta aproximadamente a una cuarta parte de los pacientes TDAH es el trastorno comórbido con peor pronóstico. Son aquellos adolescentes que presentan conductas que violan los derechos básicos de las personas o bien las normas sociales importantes (pueden agredir a personas o animales, destruir la propiedad, robar o violar gravemente las normas...)
- Trastornos emocionales y/o afectivos: con mayor grado de comorbilidad en la adolescencia. Los trastornos de ansiedad (emocionales) más frecuentes son las fobias, el trastorno de ansiedad generalizado, el trastorno de ansiedad de separación y la ansiedad social...
- Los trastornos de aprendizaje comórbidos más frecuentes son los trastornos de la lectura, de la escritura y del cálculo, también denominados dislexia, disgrafía y discalculia (con un significativo bajo rendimiento académico...)
- Otros trastornos comórbidos pueden asociarse a TDA-H como: los tics, el síndrome de la Tourette (emisión repetida de tics motores y verbales múltiples), el trastorno obsesivo-compulsivo, desórdenes de la comunicación (algunos pacientes TDA-H presentan alteraciones significativas del desarrollo del lenguaje expresivo y comprensivo) y desórdenes del desarrollo de la coordinación.
Por último comentar la confusión que puede existir entre el TDAH con niños superdotados. A menudo se describe a los niños brillantes como niños que no paran, impulsivos, que no prestan atención, que están en las nubes. Estas conductas también están tanto asociadas al llamado Trastorno por déficit de atención y/o hiperactividad como a la superdotación. (A continuación aparece la distinción entre un niño hiperactivo y un niño superdotado)
TDAH (Barkley, 1990)
El diagnóstico de TDAH ... requiere la capacidad de contactar con el paciente y su familia en los primeros momentos..., para lo cuál saber escuchar la demanda es fundamental.
Debe también realizarse una anamnesis cuidadosa (examen clínico de los antecedentes patológicos de un paciente) acompañada de entrevistas abiertas y cerradas con padres y maestros; en su valoración son muy útiles los cuestionarios de conducta de Conners, o el CBC de Achenbach, que nos ofrecen habitualmente las primeras pistas en comorbilidad (trastornos asociados).
También es preciso realizar una completa exploración física que incluya la exploración sensorial y la exploración neurológica.
A nivel psiquiátrico debe realizarse una entrevista personal con el niño o el adolescente, valorando la hiperactividad, el control del impulso, el autoconcepto y la autoestima, las conductas negativistas y desafiantes y las posibles conductas disociales.
La exploración psicodiagnóstica debe incluir sendos estudios neurocognitivos (valorando atención sostenida, memoria de trabajo y control ejecutivo) y psicopatológicos, y finalmente debe identificar el nivel académico y el conocimiento de las técnicas instrumentales escolares.
El TDA-H es un trastorno comórbido, por lo que es necesario identificar si hay comorbilidad, ya que cada trastorno comórbido puede precisar un tratamiento distinto.
Uno de los trabajos más concluyentes en el estudio del TDA-H es el estudio Milwaukee del grupo del Prof. Barkley, publicado en 2002... Las conclusiones del trabajo analizan entre otras variables la comorbilidad de los pacientes TDA-H con trastorno de conducta disocial y los comparan con el grupo control. La realidad confirma la teoría, observándose una mayor incidencia de robos, destrucción de la propiedad, crueldad con personas y animales e incendios provocados en la población TDA-H comórbida con trastorno de conducta disocial.
Enunciamos brevemente los trastornos asociados más frecuentes:
- Trastorno de conducta negativista-desafiante: afecta aproximadamente a la mitad de los pacientes TDAH. Son niños que ya desde su etapa preescolar pueden presentar comportamientos negativistas hostiles y desafiantes durante periodos superiores a seis meses...- Trastorno de conducta disocial: afecta aproximadamente a una cuarta parte de los pacientes TDAH es el trastorno comórbido con peor pronóstico. Son aquellos adolescentes que presentan conductas que violan los derechos básicos de las personas o bien las normas sociales importantes (pueden agredir a personas o animales, destruir la propiedad, robar o violar gravemente las normas...)
- Trastornos emocionales y/o afectivos: con mayor grado de comorbilidad en la adolescencia. Los trastornos de ansiedad (emocionales) más frecuentes son las fobias, el trastorno de ansiedad generalizado, el trastorno de ansiedad de separación y la ansiedad social...
- Los trastornos de aprendizaje comórbidos más frecuentes son los trastornos de la lectura, de la escritura y del cálculo, también denominados dislexia, disgrafía y discalculia (con un significativo bajo rendimiento académico...)
- Otros trastornos comórbidos pueden asociarse a TDA-H como: los tics, el síndrome de la Tourette (emisión repetida de tics motores y verbales múltiples), el trastorno obsesivo-compulsivo, desórdenes de la comunicación (algunos pacientes TDA-H presentan alteraciones significativas del desarrollo del lenguaje expresivo y comprensivo) y desórdenes del desarrollo de la coordinación.
Por último comentar la confusión que puede existir entre el TDAH con niños superdotados. A menudo se describe a los niños brillantes como niños que no paran, impulsivos, que no prestan atención, que están en las nubes. Estas conductas también están tanto asociadas al llamado Trastorno por déficit de atención y/o hiperactividad como a la superdotación. (A continuación aparece la distinción entre un niño hiperactivo y un niño superdotado)
TDAH (Barkley, 1990)
Falta de atención en casi todas las situaciones, falta de persistencia en las tareas, impulsividad, falta de inhibición en situaciones sociales, mucho más activos que el resto, dificultad para aceptar normas...
Superdotados (Webb, 1993)
Falta de atención y aburrimiento, baja tolerancia a persistir en tareas irrelevantes, valoraciones por debajo del desarrollo intelectual, problemas con las personas que detentan autoridad, necesitan dormir menos, cuestionan las reglas y las tradiciones...
A pesar de que tanto los niños hiperactivos como los superdotados suelen tener fracaso escolar relacionado con la falta de atención, estos últimos sí son capaces de estar concentrados durante largos períodos de tiempo en una actividad que les interese.
El siguiente post lo dedicaremos al tratamiento farmacológico y psicológico del TDAH.
Fuentes: Fundación Adana: problemas aociados al TDAH; DSM-IV-TR de la Asociación Americana de Psiquiatría...
Bibliografía recomendada: El niño muy movido o despistado. Christopher Green. Kit Chee, Ed: Medici. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Una guía práctica. Ana Miranda Casas, Ed. Aljibe.
Superdotados (Webb, 1993)
Falta de atención y aburrimiento, baja tolerancia a persistir en tareas irrelevantes, valoraciones por debajo del desarrollo intelectual, problemas con las personas que detentan autoridad, necesitan dormir menos, cuestionan las reglas y las tradiciones...
A pesar de que tanto los niños hiperactivos como los superdotados suelen tener fracaso escolar relacionado con la falta de atención, estos últimos sí son capaces de estar concentrados durante largos períodos de tiempo en una actividad que les interese.
El siguiente post lo dedicaremos al tratamiento farmacológico y psicológico del TDAH.
Fuentes: Fundación Adana: problemas aociados al TDAH; DSM-IV-TR de la Asociación Americana de Psiquiatría...
Bibliografía recomendada: El niño muy movido o despistado. Christopher Green. Kit Chee, Ed: Medici. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Una guía práctica. Ana Miranda Casas, Ed. Aljibe.





