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lunes, 29 de noviembre de 2010

TRASTORNO NARCISISTA DE LA PERSONALIDAD


La verdadera esencia del narcisismo es estar plenamente convencido de que uno mismo es más válido y superior que otras personas, incluso de la mayoría o de la totalidad. El narcisista no ve a nadie por encima de sí mismo, sin embargo, ve a muchísimos por debajo, pero no ya en el terreno en el que destaque, sino como persona en general.

Criterios diagnósticos del trastorno “narcisista” según el DSM-IV
Un patrón general de grandiosidad (en la imaginación o en el comportamiento), una necesidad de admiración y una falta de empatía, que empieza al principio de la edad adulta y que se da en diversos contextos, tal como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:

1. Tiene un grandioso sentido de autoimportancia (p. Ej., exagera los logros y capacidades, espera ser reconocido como superior, sin unos logros proporcionados). Es común en ellos el sobrevalorar sus capacidades y exagerar sus conocimientos y cualidades, con lo que frecuentemente dan la impresión de ser vanidosos y engreídos. Pueden asumir alegremente el que otros otorguen un valor exagerado a sus actos y sorprenderse cuando no reciben las alabanzas que esperan y que creen merecer...

2. Está preocupado por fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza amor imaginarios.

3. Cree que es «especial» y único y que sólo puede ser comprendido por, o sólo puede relacionarse con otras personas (o instituciones) que son especiales o de alto status. ...atribuyen a aquellos con quienes tienen relación las cualidades de ser "únicos", "perfectos" o de tener "talento". Creen que sus necesidades son especiales y fuera del alcance de la gente corriente. Su propia autoestima está aumentada (por reflejo) por el valor idealizado que asignan a aquellos con quienes se relacionan. Es probable que insistan en que sólo quieren a la persona "más importante" (médico, abogado, profesor...) o pertenecer a las "mejores" instituciones, aunque pueden devaluar las credenciales de quienes les contrarían.

4. Exige una admiración excesiva. Su autoestima es casi siempre muy frágil. Pueden estar preocupados por si están haciendo las cosas suficientemente bien y por cómo son vistos por los demás. Esto suele manifestarse por una necesidad constante de atención y admiración...

5. Es muy pretencioso, por ejemplo, expectativas irrazonables de recibir un trato de favor especial o de que se cumplan automáticamente sus expectativas. Esperan ser atendidos y están confundidos o furiosos si esto no sucede. Por ejemplo, pueden asumir que ellos no tienen por qué hacer cola y que sus prioridades son tan importantes que los demás deberían ser condescendientes con ellos, por lo que se irritan si los otros no les ayudan en su trabajo “que es tan importante”.

6. Tiene una tendencia a la explotación interpersonal, por ejemplo, saca provecho de los demás para alcanzar sus propias metas. Esperan que se les dé todo lo que deseen o crean necesitar, sin importarles lo que les pueda representar a los demás. Por ejemplo, estos sujetos pueden esperar una gran dedicación por parte de los demás y pueden hacerles trabajar en exceso sin tener en cuenta el impacto que esto pueda tener en sus vidas. Tienden a hacer amistades o a tener relaciones románticas sólo si la otra persona parece dispuesta a plegarse a sus designios o a hacerle mejorar de alguna forma su autoestima. Con frecuencia usurpan privilegios especiales y recursos extras que piensan que merecen por ser tan especiales.

7. Carece de empatía; es reacio a reconocer o identificarse con los sentimientos y necesidades de los demás. Pueden asumir que los otros están totalmente interesados en su bienestar. Tienden a hablar de sus propios intereses con una extensión y un detalle inadecuados, en tanto que no consiguen darse cuenta de que los demás tienen sentimientos y necesidades. A menudo son desdeñosos e impacientes con los demás cuando éstos se refieren a sus propios problemas y preocupaciones. Estos individuos pueden ser ajenos al daño que pueden hacer sus comentarios. Cuando se reconocen las necesidades, los deseos o los sentimientos de los demás, es probable que sean vistos con menosprecio como signos de debilidad o vulnerabilidad.

8. Con frecuencia envidia a los demás o cree que los demás le envidian a él. Pueden envidiar los éxitos y las propiedades ajenas, creyendo que ellos son más merecedores de aquellos logros, admiración o privilegios. Pueden devaluar con acritud las aportaciones de los demás, en especial cuando aquellos sujetos han recibido el reconocimiento o las alabanzas por sus méritos.

9. Presenta comportamientos o actitudes arrogantes o soberbios.

Diagnóstico diferencial
El Trastorno Narcisista de la Personalidad, debe diferenciarse en:

- La necesidad de atención en el Trastorno Histriónico de la Personalidad. Éste último se relaciona con una necesidad de aprobación, opuesta a la necesidad de admiración.

- La falta de empatía en el Trastorno Antisocial de la Personalidad, que se caracteriza por impulsividad, agresiones y engaños y no tanto por la necesidad de ser admirado por los demás.

- La necesidad de atención en el Trastorno Límite de la Personalidad. El cuál se caracteriza por inestabilidad de la autoimagen, autodestructividad, impulsividad y preocupación por ser abandonado.

- Del perfeccionismo del Trastorno Obsesivo-Compulsivo. El cuál se caracteriza por alcanzar la perfección y la creencia de que los demás no pueden hacer las cosas tan bien, opuesta a la creencia de haber alcanzado “ya” la perfección.

- La suspicacia y retraimiento social en el Trastorno Esquizotípico de la Personalidad y el Trastorno Paranoide de la Personalidad, que se relacionan con ideación paranoide, opuesta al temor de que salgan a la luz imperfecciones o defectos.

- La grandiosidad en episodios maníacos o hipomaníacos. Donde en éstos aparece únicamente durante episodios de estados de ánimo elevado.

- Del cambio de personalidad debido a una enfermedad médica, tipo lábil (frágil, débil), lo cual se caracteriza por un cambio de personalidad relacionado con los efectos directos de una enfermedad médica.

Prevalencia
Se estima que la prevalencia de este trastorno es menor del 1% en la población general, apareciendo en poblaciones clínicas cifras que oscilan entre el 2% y el 16%. Cada vez se diagnostica más y hay más incidencia en sujetos con infancia consentida y en hijos de individuos que presentan el trastorno.

Curso y pronóstico
Es crónico y muy difícil de tratar, ya que no toleran ni asumen, por su narcisismo, que su fantástica forma de ser sea un trastorno. Toleran mal el envejecimiento.

Tratamiento del trastorno narcisista
Los trastornos de personalidad suelen ser los trastornos mentales más difíciles de tratar, ya que conforman una parte integral de lo que define a un individuo y a las percepciones de sí mismo.

El tratamiento se orienta al refuerzo de las habilidades de afrontamiento y a las habilidades de relación interpersonal mediante la psicoterapia.

No se debe obviar las características propias del narcisismo para no poner en peligro la imagen propia del paciente, así como abstenerse de hacer frente a la necesidad de auto-engrandecimiento.

En definitiva se debe ayudar al paciente a utilizar sus características narcisistas para desarrollar una imagen de sí mismo basado en auténticos valores de autoestima positiva sin caer en el miedo a la infravaloración.


Fuentes:
DSM-IV-TR. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Texto revisado. Barcelona; wikipedia, enciclopedia libre...