La timidez es una forma atenuada de fobia social(1), y que habitualmente tenemos... solo que algunos lo disimulan mejor que otros. Se trata de un sentimiento que la mayoría de las personas podemos sentir a lo largo de nuestra vida, y no por ello representar un problema. Sin embargo en algunas personas es tan intensa, que puede evitar la interacción con los demás, lo que conduce a problemas en las relaciones y en el trabajo.
La principal característica de la timidez, es que se forma durante nuestra infancia y se manifiesta de forma más clara durante la adolescencia. La infancia juega un papel decisivo para el desarrollo de lo que es un carácter tímido.
Los niños que son sobreprotegidos por sus padres o tutores, aquellos que han tenido una educación rígida, aquellos que tienen problemas de relación con sus propios padres, los niños que son exhibidos por sus progenitores, los que han sufrido malos tratos o han sido expuestos a la ridiculización, tienen muchisima más facilidad para desarrollar una personalidad tímida.
La timidez es la tendencia a sentirse incómodo, preocupado o tenso durante los encuentros sociales, sobre todo con personas desconocidas; la baja autoestima y el miedo a la inseguridad respecto a lo que uno interpreta sobre lo que pueden pensar las otras personas respecto a uno mismo. Son factores que influyen de forma decisiva en la timidez.
Hay personas, que además pueden tener una serie de síntomas fisiológicos como ruborizarse, sudoración fría sobretodo en manos y frente, tartamudeo, nudo en la garganta, temblor en voz o en las extremidades… que añaden al sentimiento de timidez el de vergüenza, ya que no hacen más que poner de manifiesto ante las personas que se tiene delante, la ansiedad que siente la persona ante dicha situación. Muchas veces la ansiedad y las sensaciones corporales son las que llevan a la persona tímida a tratar de evitar las situaciones sociales.
La persona tímida es una persona muy cautelosa, que no se arriesga a equivocarse, a ser rechazada o resultar inadecuada. Tiende a creer que no tiene mucho valor o capacidad, pero la realidad demuestra lo contrario, de hecho grandes tímidos han sido grandes genios científicos o escritores). El tímido suele boicotearse con pensamientos de mal agüero tales como 'lo mio no tiene importancia' 'mis cosas aburren' 'mi interés no coincide con el de los demás' 'podría ofender, aburrir o molestar a alguien' ...
En aquellos casos en que la timidez sea un problema, ya que la persona lo vive como una interferencia en algún ámbito importante de su vida: personal, social o laboral, es recomendable que se busque ayuda psicológica.
En la actualidad existe, un amplio abanico de entrenamientos en habilidades sociales y especialmente en técnicas asertivas, que pueden ayudar a la persona a aumentar su competencia ante las situaciones sociales y conseguir así que se pueda desenvolver con más facilidad y conseguir aquellos objetivos que a causa de la timidez le pueden resultar difícil, y como consecuencia también, mejorar la seguridad en uno mismo y la autoestima.
Las habilidades sociales, como cualquier otra habilidad humana, se pueden aprender y mejorar, solo requiere afrontamiento y práctica.
No huir, se puede sentir aliviado en el momento, pero si no se resuelve, el problema persistirá.
Ponerse metas asequibles, darse tiempo y asumir que habrá fracasos.
No asustarse por los síntomas fisiológicos que surjan (taquicardia, sudoración...), respirar profundamente, compartir el miedo con alguien de confianza, tratar de relativizarlo, aplicar una dosis de humor... con la práctica tales síntomas irán atenuándose.
Aprender a tranquilizarse, por ejemplo con técnicas de relajación...
Quererse más y no compararse con los demás.
Tratar de sustituir los pensamientos negativos ("nada me sale bien" "soy un desastre"...) por otros más positivos y racionales ("nada es imposible" "todo va a salir bien...).
Pensar en las virtudes de uno mismo y dejar de pensar en las supuestas razones por las que cree que le van a rechazar.
Reconocer el problema, buscar soluciones...
(1) Una fobia social es un tipo especial de miedo. Hablamos de fobias cuando la intensidad con la que experimentamos el miedo frente a los distintos peligros es: injustificado por la objetividad del peligro. inoportuno (no lo sentimos en el momento apropiado). desmesurado (sentimos más de lo que deberíamos). interfiere nuestra vida normal de forma innecesaria, y nos reduce nuestra capacidad de acción y goce... Lo ampliaré más adelante...