lunes, 25 de enero de 2010

Amarse con los ojos abiertos


A continuación añado un párrafo del autor Jorge bucay, excelente escritor humanista, donde refleja en su libro "Amarse con los ojos abiertos" una inmejorable percepción sobre el amor. Yo me quedo con la última frase "...amar es enamorarse de las diferencias".

Quizás la expectativa de felicidad instantánea que solemos endilgarle al vínculo de pareja, este deseo de exultancia, se deba a un estiramiento ilusorio del instante de enamoramiento.
Cuando uno se enamora en realidad no ve al otro en su totalidad, sino que el otro funciona como una pantalla donde el enamorado proyecta sus aspectos idealizados.

Los sentimientos a diferencia de las pasiones, son más duraderos y están anclados a la percepción de la realidad externa. La construcción del amor empieza cuando puedo ver al que tengo enfrente, cuando descubro al otro. Es allí cuando el amor reemplaza al enamoramiento.

Pasado ese momento inicial comienzan a salir a la luz las peores partes mías que tambén proyecto en él. Amar a alguien es el desafío de deshacer aquellas proyecciones para relacionarse verdaderamente con el otro. Este proceso no es fácil, pero es una de las cosas más hermosas que ocurren o que ayudamos a que ocurran.

Hablamos del amor en el sentido de "que nos importa el bienestar del otro". Nada más y nada menos. El amor como el bienestar que invade cuerpo y alma y que se afianza cuando puedo ver al otro sin querer cambiarlo.
Más importante que la manera de ser del otro, importa el bienestar que siento a su lado y su bienestar al lado mío. El placer de estar con alguien que se ocupa de que uno esté bien, que percibe lo que necesitamos y disfruta al dárnoslo, eso hace al amor.

Una pareja es más que una decisión, es algo que ocurre cuando nos sentimos unidos a otro de una manera diferente. Podría decir que desde el placer de estar con otro tomamos la decisión de compartir gran parte de nuestra vida con esa persona y descubrimos el gusto de estar juntos. Aunque es necesario saber que encontrar un compañero de ruta no es suficiente; también hace falta que esa persona sea capaz de nutrirnos, como ya dijimos, que de hecho sea una eficaz ayuda en nuestro crecimiento personal.

Welwood dice que el verdadero amor existe cuando amamos por lo que sabemos que esa persona puede llegar a ser, no solo por lo que es.

"El enamoramiento es más bien una relación en la cual la otra persona no es en realidad reconocida como verdaderamente otra, sino más bien sentida e interpretada com si fuera un doble de uno mismo, quizás en la versión masculina y eventualmente dotada de rasgos que corresponden a la imagen idealizada de lo que uno quisiera ser. En el enamoramiento hay un yo me amo al verme reflejado en vos." Mauricio Abadi.

Enamorarse es amar las coincidencias, y amar es enamorarse de las diferencias.



La pareja. 1ª parte



Desde un punto de vista psicológico el enamoramiento es una emoción y como tal es una consecuencia de las circunstancias propias y ajenas y de la evaluación que hacemos de ellas. El enamoramiento nos produce una gran excitación fisiológica que nos provoca bienestar y nos predispone a no ver, o disculpar, los defectos de la persona amada y a necesitarla y querer estar con ella en todo momento. También nos lleva a revelar aspectos íntimos, darle apoyo emocional y moral, mostrar interés por todo lo suyo, y expresar afecto por cualquier método (Moya, 1997).

Una persona puede enamorarse por una serie de razones: porque siente soledad, por necesidad sexual, por necesidad de cambios... pueden surgir problemas cuando la única base de la pareja es el enamoramiento. El enamoramiento es una emoción y tiene un fuerte componente de pasión, afecto, ternura, sexo. Pero una emoción es pasajera, porque está sometida a la ley de la habituación (ley de la habituación: el placer continuado se desvanece,... el amor mismo pierde gradualmente su magia)...

Con el paso del tiempo la situación de los enamorados cambia: puede que su enamoramiento se desvanezca o que su relación siga adelante con una pasión menos desbordante y aparezcan otros vínculos como el cariño, la intimidad, la complicidad y la entrega de la pareja.

El enamoramiento está considerado actualmente como el inicio ideal de una pareja pero como se ha señalado, es una emoción y como tal es algo en sí mismo volátil. Una vez que el enamoramiento como emoción fuerte ha pasado lo que queda es algo más duradero, la intimidad (es el primer objetivo que se busca en la pareja, tener a alguien que te escuche y te entienda, es decir, con quien puedas expresarte sin límite y que puedas obtener refuerzo...) y la aceptación incondicional...

También decidimos compartir más cosas con el otro y vamos comprometiéndonos ante la sociedad, se guarda fidelidad, se comparte el tiempo, se entrega el cuerpo, se comparten bienes materiales, etc. finalmente se adquiere un compromiso de vida en común, que puede estar o no refrendado socialmente. Se construye así el compromiso que es la decisión de permanecer en la relación pese a los problemas que vayan surgiendo, luchando con todas las fuerzas posibles para resolverlos.
Los tres pilares de una relación amorosa “I-P-C”




Según el psicólogo Robert Sternberg (Teoría triangular del amor), las relaciones amorosas tienen tres pilares fundamentales: intimidad, pasión y compromiso. Aunque es cierto que, en una relación ideal, estos elementos están presentes en partes iguales, en muchas ocasiones también es posible mantener una relación satisfactoria sin uno de ellos.

La figura anterior muestra las diferentes formas de amor que se pueden dar en una pareja de acuerdo con la teoría triangular del amor de Sternberg.

1. Intimidad: deseo de acercamiento, comunicación y fuerte interés por el otro. Se refiere a los sentimientos que facilitan el acercamiento, el vínculo y la unión en la pareja, el apego. Pero sin que medie pasión ni compromisos a largo plazo.

2. Pasión: correspondería con el enamoramiento, es el componente más genuino del amor. Se refiere a la necesidad profunda e imperiosa del amado. Se dispara de forma rápida y también tiende a atenuarse velozmente.

3. Compromiso: implica la decisión de amar a una persona y de mantener ese amor. Va creciendo de forma lenta a la par que se toman decisiones de compartir en pareja. Hace referencia a la relación de compañerismo, sin que haya intimidad ni pasión.

Amor romántico: Es una combinación de intimidad y pasión, se produce cuando las personas se atraen tanto emocional como físicamente, lo cuál no va acompañado de compromiso.

Amor apasionado (encaprichamiento): llamado amor obsesivo o enamoramiento. Es una emoción limitada en tiempo, quizás más exactamente una primera fase en una relación, que suele evolucionar a un amor de compañeros.

Amor compañero: es una combinación de compromiso e intimidad. También llamado amor verdadero o amor conyugal, es una emoción lejana, menos intensa. Combina sentimiento de profundo cariño, compromiso e intimidad. Hatfield y Rapson lo definen como “el afecto y ternura que nosotros sentimos por aquellos con quienes vivimos”.

Amor fatuo: es una combinación de pasión y compromiso. Se trata de una relación en la que no ha pasado aún el tiempo suficiente para que se desarrolle la intimidad, aunque sí se ha establecido ya un compromiso.

Amor vacío: sólo se da el compromiso. Se trata de una relación superficial carente de pasión e intimidad.

Amor perfecto: Combina los tres componentes y según Sternberg es bastante difícil de alcanzar.

Bibliografía:
Emoción y Motivación "la adaptación humana" Edit: Ramón areces.
Teoría triangular del amor. Robert Sternberg.