LUNAS
Las lunas han llegado a existir alrededor de la mayoría de los planetas y muchos otros cuerpos del sistema solar. Se apuntan tres posibles causas de la existencia de estos satélites naturales:
· Co- formación desde un disco protoplanetario (peculiar en los gigantes gaseosos).
· Formación a partir de escombros.
· Captura de un objeto pasando.
Los gigantes gaseosos tienden a tener sistemas interiores de lunas que se originaron a partir del disco protoplanetario, lo cual está indicado por el gran tamaño de las lunas y su proximidad al planeta.
Las lunas exteriores de los gigantes gaseosos tienden a ser pequeñas y tener órbitas que son elípticas y tienen inclinaciones arbitrarias. Estas características son apropiadas para cuerpos capturados.
En el caso de los planetas interiores y otros cuerpos sólidos del sistema solar, las colisiones parecen ser el mayor creador de lunas, con un porcentaje del material expulsado por la colisión, terminando en órbita y uniéndose en una o más lunas. Se cree que nuestra luna se formó así.
Después de formarse, los sistemas de lunas continuarán evolucionando. El efecto más común es la modificación orbital debido a las mareas, lo cual ocurre debido al aumento que una luna crea en la atmósfera y los océanos de un planeta y, en una menor medida, en el planeta mismo.
Un planeta también puede crear un aumento en las mareas de una luna, y éste disminuirá la rotación de la luna hasta que su período de rotación llegue a ser el mismo que su período de revolución.
FUTURO DEL SISTEMA SOLAR
Los astrónomos estiman que, salvo algún acontecimiento inesperado, el sistema solar, como lo conocemos hoy durará unos pocos cientos de millones de años, tiempo en el que se espera sea sometido a su primera transformación mayor.
Los anillos de Saturno son bastante jóvenes y no se calcula que sobrevivan más allá de 300 millones de años. La gravedad de las lunas de Saturno gradualmente barrerá la orilla exterior de los anillos hacia el planeta y, finalmente, la abrasión por meteoritos y la gravedad de éste harán el resto, dejándolo sin sus característicos ornamentos, aunque estudios recientes realizados por la misión Cassini-Huggens muestran que los anillos pueden durar aún varios miles de millones de años más.
En algún momento dentro de 1,4 y 3,5 miles de millones de años, la luna de Neptuno, Tritón, que está actualmente en una lenta órbita retrógada, en declive alrededor de su compañero, caerá por debajo de la distancia mínima que puede soportar un objeto que mantiene su estructura únicamente por su propia gravedad (límite Roche), tras lo que la fuerza de marea hará la luna pedazos, pudiendo crear un amplio sistema de anillos alrededor del planeta, similar al de Saturno.
Debido a la fricción de la marea contra el lecho marino, nuestra Luna está gradualmente drenando el momento rotacional de la tierra; esto, a su vez, causa que la Luna lentamente se retire de la Tierra, a una tasa aproximadamente 38mm por año: Mientras esto ocurre, la rotación del planeta disminuye y los días son más largos a razón de un segundo cada 60.000 años.
En alrededor de 2 mil millones de años, la órbita de la Luna alcanzará un punto conocido como "resonancia de giro y órbita", y tanto la Tierra como la Luna estarán sincronizados por sus mareas. El período orbital de la Luna, igualará el período de rotación de la Tierra y un lado de ésta apuntará eternamente hacia la Luna, justo del mismo modo que la Luna actualmente apunta hacia ella.
Por otro lado, el sol se está haciendo más brillante a una tasa en torno al 10% cada mil millones de años.
Se estima que dentro de mil millones de años, ello provocará un efecto invernadero descontrolado en la Tierra que hará que empiecen a evaporarse.
Toda la vida sobre la superficie se extinguirá, aunque podría sobrevivir en los océanos más profundos.
INVESTIGACIÓN Y EXPLORACIÓN DEL SISTEMA SOLAR
Dada la perspectiva geocéntrica (la tierra como centro del universo) con que se percibió el sistema solar por los humanos, su naturaleza y estructura fueron durante mucho tiempo desconocidos.
Gran parte de los objetos del sistema solar no son observables sin ayuda de instrumentos como el telescopio. Con la invención de éste comenzó una era de descubrimientos en la que se abandonó finalmente el modelo geocéntrico y se sustituyó por la visión Copernicana del sistema heliocéntrico (la tierra y demás planetas giran alrededor del sol).
En la actualidad el sistema solar es estudiado por telescopios terrestres, observatorios espaciales y misiones espaciales capaces de llegar a algunos de estos distantes mundos.
Se han posado sondas espaciales terrestres en Venus, la Luna, Marte, Júpiter y Titán.
Todos los cuerpos mayores han sido visitados por misiones espaciales, incluyendo algunos cometas, como el Halley, y excluyendo Plutón.
Con esta entrada damos por cerrado el análisis general del sistema solar. En próximas entradas iremos viendo cada uno de sus objetos con más detalle y concreción.
Finalizamos con un vídeo-documental relacionado con este tema.
Fuentes: Willian K. Hartman and Donald R. davis (satellite-sized planetesimals and lunar origin). Alfred G. W. Cameron and Willian R. Ward (The origin of the Moon).
K. Tsiganis, R. Gomes, A. Morbidelli and H.F. Levison (Mayo 2005) "Origin of the orbital architecture of the giant planets of the solar System."
Adrian Brunini (April 2006) "origin of the obliquies of the giant planets in mutual interactions in the early Solar System."
López Cayetano, (Universo sin fin) ediciones Taurus, 1999. Wikipedia, la enciclopedia libre.

