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sábado, 31 de julio de 2010

TRASTORNOS DE LA ALIMENTACIÓN: Bulimia Nerviosa


Los excesos de comida que después se trata de compensar con conductas anómalas como vómitos o abuso de laxantes o dietas restrictivas, junto a la gran preocupación por el cuerpo y toda una serie de alteraciones físicas y consecuencias emocionales negativas constituyen el trastorno llamado "bulimia nerviosa".

A veces puede presentarse una anorexia o una bulimia aislada y claramente diferenciadas. Pero otras veces coexisten ambos trastornos.

Por otra parte, en algunos casos la bulimia se deriva de una anorexia, y en otros es al revés, se pasa de la bulimia a la anorexia. Ambos trastornos tienen muchos puntos en común, son trastornos del comportamiento alimentario y en ellos está muy implícita una gran preocupación por la imagen corporal.

Los criterios clínicos actuales para el diagnóstico de la bulimia son:

  • El bulímico tiene "crisis" en que ingiere grandes cantidades de alimentos, es decir, se da atracones.
  • Estos atracones se repiten con cierta frecuencia, al menos dos veces a la semana, y durante tres meses.
  • El bulímico tiene la sensación de que estos atracones están fuera de su control, y de que durante los mismos no puede dominarse.
  • Para evitar el aumento de peso se provoca el vómito, recurre al abuso de laxantes o diuréticos, o bien restringe comida o hace ejercicio físico.
  • Está muy preocupado por su silueta y peso corporal.
TIPOS DE BULIMIA

Se diferencian dos tipos de bulimia: la purgativa y la no purgativa.
En ambos grupos hay siempre una preocupación exagerada por la imagen corporal, la silueta y el peso.

El peso no señala diferencias, ya que las personas con bulimia pueden tener un peso dentro de los límites de la normalidad o estar por debajo o por encima de él.

En la bulimia purgativa, los atracones van seguidos de los vómitos autoinducidos o abuso de laxantes, diuréticos o enemas.

En la bulimia no purgativa, los atracones van seguidos de otras conductas compensatorias, tales como el ayuno, dieta restrictiva y el exceso de ejercicio físico.

Al comparar ambos grupos, se observa que los bulímicos de tipo purgativo tienen mayor ansiedad, más preocupación por su imagen corporal y, en general, presentan más trastornos psicopatológicos.

CRITERIOS DIAGNÓSTICOS PARA LA BULIMIA NERVIOSA ( DSM IV)


a) Presencia de atracones. Un atracón se caracteriza por :
Ingesta de alimento en un corto espacio de tiempo y sensación de pérdida de control sobre dicha ingesta.

b) Conductas compensatorias inapropiadas, de manera repetida, con el fin de no ganar peso, como son, provocación del vómito, uso excesivo de laxantes, diuréticos, enemas u otros fármacos; ayuno y ejercicio excesivo.

c) Los atracones y las conductas compensatorias inapropiadas tienen lugar, como promedio, al menos dos veces a la semana durante un período de tres meses.

d) La autoevaluación está exageradamente influída por el peso y la silueta corporales.

e) La alteración no aparece exclusivamente en el trascurso de la anorexia nerviosa.

PREVALENCIA Y CURSO
El trastorno ha aumentado en los últimos años. Los estudios realizados en Europa señalan índices de 1 a 3 bulímicos por cada 100 personas jóvenes (de entre 15 y 30 años).
En Estados Unidos se mencionan índices entre el 5 y 10% en estas mismas edades.
Vemos que el número de bulímicos es más alto que el de anoréxicos.

La relación varones/mujeres sigue la misma proporción que en el caso de la anorexia. Es decir, 1 varón por cada 9-10 mujeres. Pero esta proporción es discutible

La edad de inicio de la bulimia suele ser más tardía que la de la anorexia. Suele aparecer ya terminada la adolescencia, en general cerca de los veinte años.

La mayoría de los bulímicos tienen un peso dentro de los límites de la normalidad, pero puede haberlos con peso excesivo, normal o bajo. Las diferencias de peso no indican diversidad en la causa del trastorno, sino diferencias en el comportamiento bulímico.

En muchos casos los bulímicos han sufrido antes una anorexia nerviosa, y siguen manteniendo muchas de las obsesiones y actitudes propias del anoréxico.
Otras veces estaban inmersos en hábitos alimentarios incorrectos que les llevaron a la obesidad o al sobrepeso.

El curso puede ser crónico o intermitente, con períodos de remisión que se alternan con atracones. Se desconoce la evolución a largo plazo.

MANIFESTACIONES EN LOS SISTEMAS DE RESPUESTA
Trastornos somáticos:

Algunos son: dilatación gástrica, dilatación de las glándula salivales, reflujo gastrointestinal y dolor de estómago...
Otros son debidos al vómito: erosión dental, úlceras en la boca, trastornos metabólicos.
Debido al abuso de laxantes y diuréticos: estreñimiento crónico y problemas de motilidad intestinal.
En mujeres aparecen con cierta frecuencia irregularidades en la menstruación debidas a las deficiencias nutritivas o a las fluctuaciones de peso. También puede causarlas la situación de estrés crónico a que están sometidas las bulímicas.

Trastornos emocionales:

No se gustan. A veces se odian. Tienen un alto sentimiento de culpabilidad. Esto les ocurre a todos los bulímicos. Se dan atracones porque experimentan una gran ansiedad, pero cuando acaban de hacerlo se sienten culpables por no haberlo controlado. Se ven sin voluntad, y como consecuencia tienen una autoimagen muy negativa.


Trastornos cognitivos:

Tienen de sí una imagen corporal errónea. Distorsionan las dimensiones de su cuerpo y se ven más voluminosos y corpulentos de lo que realmente son.
Piensan permanentemente en la comida, de forma obsesiva. Suelen tener una autoestima negativa. Ponen excesivo énfasis en el cuerpo olvidando otros aspectos de su persona. A menudo se equivocan en los juicios sobre sí mismos y tienen errores frecuentes en su pensamiento.
Su rendimiento desciende porque tienen muchas dificultades de concentración y fallos de memoria.

Trastornos conductuales:

Atracones, vómitos, uso de laxantes o diuréticos, son el patrón fundamental de la bulimia.
Además, empeoran las relaciones familiares pues están más irritables y agresivos.
Suelen ser más impulsivos, lo que implica que a menudo actúan sin prever las consecuencias de sus actos.
La bulimia lleva a comportamientos, antes inexistentes, como mentiras y robos.
Con frecuencia se exceden en el consumo de alcohol o abuso de drogas.
Sexualmente suelen ser más promiscuos, teniendo relaciones íntimas con cambio frecuente de pareja.


DOS PREMISAS

La primera, es que la bulimia es funcionalmente similar al trastorno obsesivo-compulsivo, en donde el episodio de ingesta desenfrenada o atracón, ansiedad y pensamientos de preocupación obsesivos con respecto a la ganancia de peso. El purgarse, al igual que las compulsiones del obsesivo-compulsivo, cumple la función de reducir la ansiedad.

La segunda, es que la conducta de purga induce más hambre, al eliminar energía y nutrientes esenciales, aumentando así la probabilidad de que se presente otro episodio de ingesta desenfrenado o atracón.
Este ciclo de atracón y purga, se autoperpetúa y constituye la base de los síntomas de la bulimia.


Fuentes: Centro de psicología Béckelis; Wikipedia, la enciclopedia libre.
Calvo R. Trastornos de la alimentación (I): análisis. En: Avances en el tratamiento de los trastornos de ansiedad. Madrid. Ediciones Pirámides.
Abraham, S y Llewellyn-Jones,D (1994). Anorexia y Bulimia. Madrid: Alianza.Willianson y col (1989). Slade,1982.



viernes, 23 de julio de 2010

TRASTORNOS DE LA ALIMENTACIÓN: "Anorexia nerviosa" (2)


CRITERIOS DIAGNÓSTICOS PARA LA ANOREXIA NERVIOSA (DSM IV)
a) Rechazo a mantener el peso corporal igual o por encima del valor mínimo normal considerando la edad y la talla.

b) Miedo intenso a ganar peso o a convertirse en obeso, incluso estando por debajo del peso normal.

c) Alteración de la percepción del peso o la silueta corporales, exageración de su importancia en la autoevaluación o negación del peligro que comporta el bajo peso corporal.

d) En mujeres pospuberales, presencia de amenorrea; como ausencia de tres ciclos mensuales consecutivos.

INFLUENCIA DE LA CULTURA, EDAD Y SEXO
Parece ser mucho más prevalente en las sociedades industriales, donde abunda la comida y en las que estar delgado se relaciona estrechamente con el atractivo (en especial en las mujeres).


Los factores culturales influyen en las manifestaciones de la enfermedad. La anorexia nerviosa raras veces se inicia antes de la pubertad, pero algunos datos sugieren que la gravedad de los trastornos mentales asociados puede ser mayor en casos prepuberales.

En cambio, otros datos indican que cuando la enfermedad se inicia en la primera adolescencia (entre 13 y 18 años) el pronóstico es mucho más favorable. Más del 90% de los casos de anorexia nerviosa se observa en mujeres.

En cuanto a los tipos, se distinguen dos:

1) Anorexia restrictiva. Durante el episodio de anorexia nerviosa, el individuo no recurre a atracones o a purgas.

2) Anorexia purgativa. La persona recurre regularmente a atracones o purgas.

PREVALENCIA Y CURSO
Hace escasamente 10 años, en nuestro país sólo conocían de su existencia los familiares de los que la padecían.

Ahora, la información se ha ampliado a un gran número de personas, debido a su impacto mediático.

Si hace diez años, en el mundo occidental, 3 de cada 10.000 chicas jóvenes sufrían anorexia, ahora el número se ha multiplicado por 30 y la sufren 1 de cada 100 chicas.

En varones, ha habido un aumento similar y la cifra se sitúa en 1 de cada 1.000 varones.

La anorexia suele iniciarse entre 14 y 25 años, aunque últimamente se está ampliando esta franja.

En algunas niñas y niños aparece incluso antes de la pubertad. Asimismo, inician la anorexia algunas personas que han traspasado sobradamente los primeros años de juventud.

Si no se organiza adecuadamente la prevención, en unos años el porcentaje de anoréxicos puede ser aún más elevado.

La edad promedio de inicio de la anorexia es de 17 años, aunque hay picos bimodales a los 14 y 18 años. La aparición en mujeres mayores de 40 años, es rara.

El comienzo de la enfermedad se asocia muy a menudo con un acontecimiento estresante.

Para establecer el peso del individuo y el equilibrio hidroelectrolítico es necesario el ingreso hospitalario.

La anorexia es un trastorno grave. Estudios realizados en varios países indican que entre el 5 y el 10% de los anoréxicos mueren.

PREVENCIÓN DE LA ANOREXIA NERVIOSA
Los programas preventivos se dividen en tres niveles: Prevención primaria, secundaria y terciaria.

La prevención primaria, busca una acción directa de la incidencia del trastorno. En un programa de prevención primaria se aborda:

1) Información, dirigida en primer lugar a los sujetos de riesgo y a sus familias, y en segundo lugar a la población general. Los lugares son el hogar, el colegio y la universidad.

2) Modificación de conductas precursoras del trastorno, buscando sobre todo corregir la conducta más frecuente que es que las niñas y adolescentes varíen la dieta por motivos no claramente justificados con la finalidad hipotética de mejorar su figura.

3) Identificación de grupos de riesgos, mediante cuestionarios, conversaciones informales. Dichos grupos de riesgo suelen tener problemas con la aceptación de su figura, forma, peso y tamaño.

4) Acción sobre estereotipos culturales, para sensibilizar a la población del riesgo que conlleva la actual presión cultural dirigida a potenciar los aspectos estéticos y la vinculación de la belleza física con el éxito.

5) Educación escolar con programas de educación alimentaria en las escuelas. Se ha comprobado que si se reduce el número de personas jóvenes que hacen dieta innecesaria se reduce la incidencia de la anorexia nerviosa.

La prevención secundaria, está encaminada a reducir el tiempo entre la aparición del trastorno y el inicio del tratamiento en personas que están en situación de riesgo. El programa de prevención secundaria trata de:

1) Diagnóstico precoz, cuando la pérdida de peso alarma a las familias que acostumbran a llevar al paciente al médico.

2) Tratamientos correctos, que atiendan a las diferentes áreas comprometidas: dieta, peso, figura, cogniciones y relaciones interpersonales.

3) Dispositivo asistencial eficaz que requiere una correcta información a los profesionales, formación de equipos multidisciplinarios, y creación de centros específicos.

La prevención terciaria, hace referencia al conjunto de medidas encaminadas a rehabilitar lo máximo posible a la persona que ha padecido un trastorno de la alimentación y devolverla en la medida de lo posible al estado anterior del trastorno.

Procede la hospitalización en pacientes con poca motivación, inestabilidad psicológica, trastorno de la alimentación avanzado, trastorno psiquiátrico asociado y un ambiente familiar poco cooperador.

Es obligado el ingreso hospitalario ante pérdidas del 25% al 30% del peso correspondiente a su momento, según su edad y estatura.

Es preciso que la atención hospitalaria sea realizada por un equipo multidisciplinario formado por médicos, psicólogos, enfermeras y auxiliares, siendo imprescindible la formación y habilidad de todo el personal para el tratamiento de estas patologías, especialmente el de enfermería. A este personal los psiquiátricas y psicólogos deben formarlo, asesorarlo y supervisarlo con programas de formación continuada.

En síntesis, está indicada la hospitalización en la anorexia cuando aparecen complicaciones físicas, pérdida de peso severa, complicaciones psíquicas (como cuando el alimento actúa como un estímulo fóbico), crisis en las relaciones familiares y mala respuesta al tratamiento ambulatorio.

Finalizamos con un breve vídeo de 40 segundos de un anuncio que muestra la cruda realidad de una persona anoréxica.


Fuentes: Centro de psicología Béckelis; Wikipedia, la enciclopedia libre.
Calvo R. Trastornos de la alimentación (I): análisis. En: Avances en el tratamiento de los trastornos de ansiedad. Madrid. Ediciones Pirámides.
Abraham, S y Llewellyn-Jones,D (1994). Anorexia y Bulimia. Madrid: Alianza.

miércoles, 14 de julio de 2010

TRASTORNOS DE LA ALIMENTACIÓN "Anorexia nerviosa" (1)


"Esta entrada de este humilde blog de publicación científica, la dedicamos a la memoria de Don Alfredo García de Vinuesa, gran Psiquiatra que fue Director del antiguo hospital psiquiátrico de Mérida, y que falleció recientemente a la edad de 55 años, tras una vida de gran dedicación y entrega a la curación y ayuda de personas con problemas de salud mental"


EVOLUCIÓN DEL CONCEPTO DE BELLEZA.

En la prehistoria se representaba a la mujer como un símbolo de fertilidad; gruesas, con su centro geométrico en el vientre y unas amplias caderas a la vez que omitían los rasgos faciales.

En el antiguo Egipto se idealizó a la mujer con senos pequeños y firmes, ojos grandes y peinado minucioso.

En la Grecia clásica había un gran culto al cuerpo, buscándose la belleza en todos los estamentos sociales con el ideal de figura atlética, sin un gramo de grasa.

En la edad media marcada por la austeridad, las guerras y epidemias hubo cierto abandono del ideal de belleza que se recuperaría en el renacimiento, con un ideal femenino por tener el pelo rubio, tez blanca y sonrojadas mejillas y mujeres más rellenitas.

El siglo XVIII, tenía a París convertido en el centro europeo de la estética y fue el inicio de la época dorada de la cosmética. Mejillas enrojecidas y lunares repartidos por cara y espalda.

En el siglo XIX, llegaron con el romanticismo los cuerpos lánguidos, mujeres pálidas con faldas de gran tamaño.

En el siglo XX, el ideal de belleza lo marcaba el cine y la búsqueda de la liberación femenina. Se pasó de la palidez de la piel al bronceado. En los 70 se puso de moda las mujeres sin caderas y en los 90 la delgadez extrema.

En el actual siglo XXI, se habla de los metrosexuales. No aceptarse como se es, y tomando el cuerpo como algo que se puede moldear a voluntad. Se piensa en los alimentos, únicamente en relación con la ganancia de peso, buscándole cualidades o defectos diferentes a los reconocidos por la ciencia.

Hay una excesiva sumisión a estereotipos de moda y una notable credibilidad de los medios de comunicación con sus mensajes relacionados con la belleza, el peso y la figura. El resultado, pensamientos y actitudes peligrosas, que deben ser motivo de alarma, y de un precoz control de la situación para evitar la aparición de la enfermedad en toda su sintomatología.


¿QUÉ ES LA ANOREXIA NERVIOSA?


Los pensamientos negativos respecto a uno/a mismo/a, preocupación desorbitada por el cuerpo, cambios de humor, desarreglos físicos entre otros muchos. La persona que padece anorexia, se niega a tener su cuerpo con un peso situado dentro de los límites de la normalidad, inmenso temor a ganar peso y exagerada preocupación por la silueta.

La valoración que como persona hace de sí misma está determinada por lo que se opina de su cuerpo. Las personas anoréxicas reducen la cantidad de alimento ingerido diariamente, comenzando por quitar los que tienen mayor contenido calórico y posteriormente reduce el repertorio y llega un momento en que ingiere unos pocos, siempre los mismos. Hay mucho miedo a ganar peso, y evita situaciones de comida que consideran peligrosas como comer con amigos o celebraciones festivas.

Aún disminuyendo el peso, el temor continúa e incluso aumenta. Distorsionan la percepción del peso y las medidas de determinadas partes del cuerpo. Suelen negar la delgadez que tienen y no reconocen lo anómalo de sus comportamientos. Algunos usan métodos purgativos para reducir peso como vómito autoinducido, laxantes y diuréticos e incrementan el ejercicio físico.

MANIFESTACIÓN DE LA ANOREXIA A NIVEL COGNITIVO.

Cuando inician la anorexia, los que la sufren, tienen pensamientos negativos en relación con el cuerpo, que consideran normales pues son compartidos por otras muchas personas de alrededor. Consideran que su cuerpo no tiene las dimensiones correctas y están muy preocupados por la posibilidad de engordar y acumular grasa. A medida que adelgazan, dichos pensamientos son cada vez más intensos y frecuentes. Hasta el punto que es lo que más importa en su vida.

Mientras los que los rodean les dicen que están demasiado delgados, piensan que no lo están lo suficiente. Al mirarse no son objetivos, sobreestiman su peso y dimensiones.

Distorsionan la imagen corporal. Se muestran tristes , irritables y no saben describir dichas emociones. Incluso llegando a un empobrecimiento de sus imágenes mentales, de su fantasía y creatividad. Con relativa frecuencia en los anoréxicos/as aparecen ideas, rituales, obsesiones y compulsiones que no logran dominar, les agobian. Algunas veces son pensamientos y rituales relacionados con la comida, como contar calorías o pesarse repetidamente.

Tienen pensamientos repetidos sobre posibles catástrofes, o se creen responsables de desgracias, o temen enfermar o contagiarse de alguna enfermedad. A menudo, realizan rituales de orden, simetrías, comprobaciones de horarios, de limpieza.

MANIFESTACIÓN DE LA ANOREXIA A NIVEL EMOCIONAL.

El carácter les cambia radicalmente, y están mucho más susceptibles e irritables, a menudo malhumorados/as. Los demás dicen no saber cómo tratarles. Tienen tristeza y desánimo y pierden interés por lo que les rodea. Las cosas no les ilusionan como antes. Tienen ganas de llorar. A veces pueden estar realmente deprimidos con deseos e incluso de morir e ideas suicidas. La causa principal de ello es la desnutrición.

Raramente están distendidos, relajados o cómodos. La comida supone una amenaza al igual que la imagen corporal. Además, experimentan una sensación de miedo intenso, casi fóbico, los objetos del miedo siempre son los mismos: la silueta, el aumento de peso, la comida. Son "fobias" que les pueden incapacitar e impedirles llevar una vida normal.

Aunque se desconoce la naturaleza exacta de la relación entre anorexia y trastornos emocionales asociados, se sabe que éstos son en gran parte consecuencia de los cambios internos que ha experimentado el cuerpo debido a la mala nutrición. Si el trastorno se hace crónico, los otros trastornos emocionales son más patentes.




MANIFESTACIÓN DE LA ANOREXIA A NIVEL CONDUCTUAL.


Hay una marcada reducción del repertorio alimenticio y de la cantidad. A veces, la dieta restrictiva no es suficiente para obtener el peso deseado y al malcomer se suman vómitos, laxantes y diuréticos más ejercicio exagerado. Se vomita después de comer a escondidas. Los anoréxicos cambian mucho de los comportamientos habituales, aumentándolos o reduciéndolos. Suelen aislarse de los demás. Rehuyen la conversación familiar y se preocupan exageradamente por lo que comen los demás.

MANIFESTACIÓN DE LA ANOREXIA A NIVEL ORGÁNICO.

LLeva asociado un conjunto de trastornos somáticos, la mayoría debidos a la mala nutrición. Otros debidos al abuso de laxantes, diuréticos y los vómitos. Las mujeres anoréxicas acusan irregularidades menstruales, pues se hacen deficitarias en hormonas femeninas. El peso desciende por debajo de lo aceptable y hay amenorrea (falta de menstruaciones), lo que conlleva esterilidad.

Hay deficiencia de calcio por insuficiente absorción del mismo y problemas óseos. En niñas premenárquicas se retrasa la menarquía hasta el punto de que no alcanzará la primera menstruación hasta que no alcance el peso que le corresponde. En mujeres anoréxicas es bajo el nivel de estrógenos y en hombres es bajo el de testosterona, lo que conlleva disminución del interés sexual. En mujeres se produce carencia de lubrificación vaginal.

La temperatura corporal está por debajo de lo normal, suelen aparecer sabañones. El aspecto facial es "marchito" , con cara triste, poco expresiva, ojeras, color de piel blanco grisáceo o amarillento. Arrugas prematuras en la cara, piel seca y agrietada en todo el cuerpo. Pérdida de brillo del cabello el cual suele caerse abundantemente. Lanugo (aparición de vello en hombros y espalda). Descienden las defensas. La mayoría de los trastornos desaparecen cuando se restablece el peso normal, pero algunos de ellos son irreversibles.

Fuentes: Centro de psicología Béckelis, Wikipedia, la enciclopedia libre.
Calvo R. Trastornos de la alimentación (I): análisis. En: Avances en el tratamiento de los trastornos de ansiedad. Madrid. Ediciones Pirámides.
Abraham, S y Llewellyn-Jones,D (1994). Anorexia y Bulimia. Madrid: Alianza.