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sábado, 4 de junio de 2011

LA LUNA (4)

OBSERVACIÓN
En la antigüedad hay muchas referencias mayas e incas.
En Perú, en la capital del imperio (Chinú) se llamaba Chan Chan, "Ciudad de la Luna".
En oriente (asirios y babilónicos), excelentes observadores y matemáticos determinaron el tiempo que invertía su órbita alrededor de nuestro planeta.
De estos pueblos se conservan datos de eclipses solares y lunares.

En China los registros fiables de eclipses se remontan a al 720 a. de C.
En Egipto, destaca el esplendor de la escuela de Alejandría y su famosa biblioteca.
En Irlanda se ha encontrado una roca de 5.000 años que parece ser la representación más temprana de la Luna descubierta hasta la fecha.

La Luna en muchas culturas antiguas y prehistóricas era una deidad u otro fenómeno sobrenatural.

De las primeras veces que se intentó ofrecer una visión racional y científica de la Luna fue en la antigua Grecia, propuesta por el filósofo Anatágoras quien razonó que Sol y Luna eran dos cuerpos gigantes, rocosos y esféricos y que la luz emitida por la Luna no era más que la luz reflejada del Sol.

En la edad media, antes de la invención del telescopio, cada vez más gente fue reconociendo que la Luna era una esfera ya que se creía que tenía que ser "perfectamente lisa".
En 1609, Galileo Galilei la observó por primera vez con telescopio y afirmó que no era lisa ya que tenía cráteres.

Ya en el S.XVII Giovanni Battista Riccioli y Francesco María Grimaldi trazaron un mapa de la Luna y dieron nombre a muchos cráteres, los cuáles se mantienen en la actualidad.

En el S.XIX se confeccionaron importantes cartas lunares.
La mejora en las observaciones llegó como consecuencia del desarrollo de nuevos y mejores telescopios.

Destacan los trabajos topográficos del astrónomo y jesuita italiano Angelo Secchi y las fotografías de Warren de la Rue.

En 1868 se publicó un mapa de más de 1.000 dibujos realizado por el selenógrafo alemán Johan F. Julius Schmidt, dando cuenta de los importantes cambios en la orografía lunar.

En 1904 William Henry Pickering elaboró un atlas obtenido desde el observatorio Astronómico de la isla de Jamaica con la particularidad de obtener cada zona iluminada de cinco formas distintas.

Diversos atlas fueron apareciendo a lo largo del S.XX, y se perfeccionaron a partir de 1959 con el lanzamiento de las primeras sondas y a partir de ese momento las fotografías tomadas desde la Tierra dejan paso a las tomadas a muy poca distancia por las sondas.

LA EXPLORACIÓN LUNAR
La primera etapa de la exploración espacial de la Luna se sitúa en el contexto de la carrera espacial soviético-estadounidense y se desarrolló a un ritmo notablemente elevado, con casi un centenar de lanzamientos en apenas 18 años.

Destacan las primeras fotografías de la cara oculta de la Luna del satélite (Luna 3, 1959), el primer alunizaje de una sonda automática (Luna 9, 1966), el primer viaje de ida y vuelta orbital de seres vivos (Zond, septiembre de 1968), primer viaje de ida y vuelta orbital tripulado (Apolo 8, diciembre 1968), el primer alunizaje de una nave tripulada (Apolo 11, 1969) y la primera sonda automática que aluniza y trae de vuelta a la Tierra muestras de suelo Lunar (Luna 16, 1970), entre otras muchas.

Esta etapa termina tras el lanzamiento de la sonda Luna 24 en 1976.

El interés por la Luna pasó a segundo plano y durante 13 años no se volvió a lanzar ningún ingenio, hasta 1990, cuando Japón inicia la etapa actual de exploración espacial de la Luna con su sonda Hiten.

Esta fase se desarrolla de un modo más pausado y con mayor participación multinacional (China, Europa, India, etc).
Para 2012 está previsto el lanzamiento de la rusa Luna-Glob y para 2013 la hindú Chandrayaan-2.

ALUNIZAJES TRIPULADOS
De la primera etapa de la exploración espacial de la Luna, el evento más destacado fueron los alunizajes del proyecto Apolo entre 1969 y 1972.
Siguieron todos el método del Encuentro en Órbita Lunar.

Utilizaban 2 vehículos en el mismo cohete que viajaban unidos, uno para ir y volver a la Luna y otro más pequeño para alunizar.
Las operaciones de acoplamiento se realizaban en órbita lunar.

Otro método es el Encuentro en Órbita Terrestre (EOR) que consiste en utilizar 2 vehículos, uno despega con el combustible y otro con la tripulación. Realizan un acoplamiento en órbita terrestre para repostar y una vez hecho esto, el vehículo con la tripulación se dirige a la Luna, aluniza y regresa.

ALUNIZAJES TRIPULADOS EN PROYECTO
Varios son los países que han mostrado su interés por ir de nuevo con viajes tripulados a la Luna.
Los alunizajes tripulados que prepara la NASA para este siglo combinarán el Encuentro en Órbita Terrestre con el Encuentro en Órbita Lunar.

Utilizarán dos vehículos que despegarán por separado, el vehículo que transportará a la tripulación se acoplará primero a la Estación Espacial Internacional (ISS) donde se prepararán para la misión mientras el vehículo con el módulo lunar permanece en una órbita de aparcamiento alrededor de la Tierra.

Una vez todo listo, ambos vehículos se acoplarán en órbita terrestre y viajarán hacia la Luna. Una vez en su órbita, los vehículos se separarán, el módulo lunar descenderá, realizará el alunizaje y despegará para acoplarse en órbita lunar al módulo de mando desde donde regresarán a la Tierra.
El plan de EE.UU. se sitúa en el contexto del proyecto Constelación.

China tiene en marcha un proyecto de exploración lunar con misiones tripuladas para la década de 2020.

Para 2020 Japón tiene previsto su primera misión tripulada y establecer una base lunar permanente en 2030.

Asimismo la Agencia Espacial Europea también ha anunciado su interés por mandar misiones tripuladas a la Luna, dentro del programa Aurora, lo mismo que India, que ha desarrollado un plan que incluye un sobrevuelo tripulado de la Luna en 2014 y un alunizaje tripulado en 2014.

Damos aquí por finalizada esta entrada con lo referido a nuestra luna, y os dejamos con un vídeo de corta duración que nos recuerda el histórico Apolo 11 y su alunizaje que supuso el gran momento en que un ser humano pisaba nuestro satélite.


BIBLIOGRAFÍA:
Spudis, P.D. (2004). «Moon». World Book Online Reference Center, NASA. «Space Topics: Pluto and Charon». The Planetary Society. «Planet Definition Questions & Answers Sheet». International Astronomical Union (2006).Kleine, T.; Palme, H.; Mezger, K.; Halliday, A.N. (2005). «Hf–W Chronometry of Lunar Metals and the Age and Early Differentiation of the Moon». Science Binder, A.B. (1974). «On the origin of the Moon by rotational fission». The Moon .Stroud, Rick (2009). The Book of the Moon. Walken and Company. Mitler, H.E. (1975). «Formation of an iron-poor moon by partial capture, or: Yet another exotic theory of lunar origin». Icarus Stevenson, D.J. (1987). «Origin of the moon–The collision hypothesis». Annual Review of Earth and Planetary Sciences.Taylor, G. Jeffrey (31 de diciembre de 1998). «Origin of the Earth and Moon». Planetary Science Research Discoveries. Canup, R.; Asphaug, E. (2001). «Origin of the Moon in a giant impact near the end of the Earth's formation». Comellas, José Luis. (1996). Guía del Firmamento. "Sexta edición". Editorial Rialp. Chong, S. M.; Lim, A. C. H.; Ang, P. S.; Galadí-Enríquez, David; (2003). Atlas fotográfico de la Luna. Cambridge University Press.(Recomendable para observadores aficionados de la Luna)Rükl, Antonin. (1991). Atlas of the Moon. Paul Hamlyn Publishing. (El libro más recomendable para observadores aficionados que desean conocer la cartografía lunar).Ben Bussey y Paul Spudis. (2004). The Clementine Atlas of the Moon. Cambridge University Press.Patrick Moore. (2001). On the Moon, Sterling Publishing Co.Paul D. Spudis. (1996). The Once and Future Moon. Smithsonian Institution Press. Wikipedia, la enciclopedia libre.

viernes, 27 de mayo de 2011

LA LUNA (3)

ATMÓSFERA
La Luna tiene una atmósfera insignificante dada su baja gravedad, incapaz de retener moléculas de gas en su superficie.
Se desconoce la totalidad de su composición.

El programa Apolo identificó átomos de helio y argón, y más tarde (en 1988), observaciones desde la Tierra añadieron iones de sodio y potasio.
La mayor parte en su superficie provienen de su interior.

La agitación térmica de las moléculas de gas viene inducida por la radiación solar y por las colisiones aleatorias entre las propias partículas atmosféricas.

Si la Luna tuvo antaño una atmósfera, las moléculas más rápidas pudieron escapar de ella para, inducir a las restantes a aumentar su velocidad, acelerando así el proceso de pérdida atmosférica. Se calcula que la desaparición completa de la hipotética atmósfera lunar debió realizarse a lo largo de centenares de millones de años.

Para que la tenue atmósfera lunar cualquier pequeño cambio puede ser importante. La sola presencia de astronautas altera localmente su presión y composición al enriquecerla con los gases expirados por ellos.
La atmósfera lunar recibe aportaciones de partículas solares durante el día, que cesa al llegar la noche.

La ionosfera que rodea a nuestro satélite tiene un escaso número de partículas ionizadas, así como presencia de electrones poco energéticos.
También se ha determinado una cola de sodio compuesta por vapores que se desprenden de nuestro satélite de forma similar a como lo hacen los gases de los cometas.

La ausencia de aire y vientos, impide que se erosione la superficie y que transporte tierra y arena, alisando y cubriendo sus irregularidades.
Al no haber aire, no se transmite sonido. Al no tener atmósfera, la superficie lunar no tiene ninguna protección con respecto al bombardeo esporádico de cometas y asteroides.

ORIGEN DE LA LUNA
La mejor explicación de su formación es que ésta se originó a partir de los pedazos que quedaron tras una cataclísmica colisión con un protoplaneta del tamaño de Marte en los albores del sistema solar.

La enorme energía suministrada por el choque fundió la corteza terrestre al completo y arrojó gran cantidad de restos incandescentes al espacio.

Con el tiempo, se formó un anillo de roca alrededor de nuestro planeta hasta que por acreción (crecimiento por agregación de cuerpos menores) se formó la Luna.

Inicialmente, su órbita era mucho más cercana que la actual y el día terrestre era mucho más corto ya que la Tierra rotaba más deprisa.

Durante cientos de millones de años, la Luna ha estado alejándose lentamente de la Tierra.

Tras su formación, la Luna experimentó un período cataclísmico, datado en torno a hace 3.800-4000 millones de años, en el que la Luna y los otros cuerpos del sistema solar interior sufrieron impactos de grandes asteroides. Dicho período, se conoce como bombardeo intenso tardío, y formó la mayor parte de los cráteres observados en la Luna.

GEOLOGÍA LUNAR
El conocimiento de la geología lunar aumentó significativamente a partir de los años sesenta con misiones tripuladas y automatizadas.
De todas maneras, quedan muchas preguntas por responder y que serán contestadas con la instalación de futuras bases permanentes.

El paisaje lunar está caracterizado por la presencia de cráteres de impacto, el material eyectado por estos, algunos volcanes, depresiones rellenadas por el océano de magma, colinas y las marcas dejadas por los flujos de lava.

El aspecto más distintivo de la Luna es el contraste de zonas claras y oscuras.
Las zonas claras son las tierras altas y reciben el nombre de terrae y las planicies más oscuras llamadas maría.

Las tierras altas presentan la mayor cantidad de cráteres de impacto desde un diámetro de cerca de 1 metro hasta 1.000 km.

Los mares (maría) cubren cerca del 16% de la superficie lunar y fueron formados por coladas de lava que principalmente llenaron las enormes cuencas de impacto.

Aunque se piensa que en la actualidad la Luna no posee ninguna actividad volcánica, sí la tuvo en el pasado.
Quedan muchas dudas, como el saber porqué desaparecieron los volcanes y solamente se pueden apreciar conos de ceniza con depósitos de manto oscuro.
Otra duda es que si no existieron los volcanes ¿de dónde fue erupcionada la lava?.

La superficie lunar es de color gris y presenta una gran cantidad de fino sedimento producto de los innumerables impactos de meteoritos. Dicho polvo recibe el nombre de regolito lunar y su espesor varía de 2 metros en los mares más jóvenes hasta unos 20 metros en las superficies más antiguas de las tierras altas.
EL INTERIOR LUNAR Y LOS LUNAMOTOS

La Luna no posee tectónica de placas y por lo tanto no se renueva constantemente como la Tierra. Los temblores lunares (lunamotos) son mínimos y los más grandes (de magnitud 5) ocurren cerca de una vez por año.

La corteza lunar tiene un espesor de unos 70 km en el lado visible a unos 150 km en el lado oculto.
Los mares tienen cerca de 1 km de espesor.

Si bien la Luna no posee un campo magnético como la Tierra, sí lo tuvo en el pasado.
Las rocas lunares están magnetizadas, siendo las más antiguas las que presentan el mayor magnetismo.

Dejamos aquí esta entrada. En la próxima finalizaremos esta serie dedicada a la Luna, con lo referido a su observación y exploración.

Os dejamos con un vídeo-documental que nos habla de nuestro satélite.


BIBLIOGRAFÍA:
Spudis, P.D. (2004). «Moon». World Book Online Reference Center, NASA. «Space Topics: Pluto and Charon». The Planetary Society. «Planet Definition Questions & Answers Sheet». International Astronomical Union (2006).Kleine, T.; Palme, H.; Mezger, K.; Halliday, A.N. (2005). «Hf–W Chronometry of Lunar Metals and the Age and Early Differentiation of the Moon». Science Binder, A.B. (1974). «On the origin of the Moon by rotational fission». The Moon .Stroud, Rick (2009). The Book of the Moon. Walken and Company. Mitler, H.E. (1975). «Formation of an iron-poor moon by partial capture, or: Yet another exotic theory of lunar origin». Icarus Stevenson, D.J. (1987). «Origin of the moon–The collision hypothesis». Annual Review of Earth and Planetary Sciences.Taylor, G. Jeffrey (31 de diciembre de 1998). «Origin of the Earth and Moon». Planetary Science Research Discoveries. Canup, R.; Asphaug, E. (2001). «Origin of the Moon in a giant impact near the end of the Earth's formation». Comellas, José Luis. (1996). Guía del Firmamento. "Sexta edición". Editorial Rialp. Chong, S. M.; Lim, A. C. H.; Ang, P. S.; Galadí-Enríquez, David; (2003). Atlas fotográfico de la Luna. Cambridge University Press.(Recomendable para observadores aficionados de la Luna)Rükl, Antonin. (1991). Atlas of the Moon. Paul Hamlyn Publishing. (El libro más recomendable para observadores aficionados que desean conocer la cartografía lunar).Ben Bussey y Paul Spudis. (2004). The Clementine Atlas of the Moon. Cambridge University Press.Patrick Moore. (2001). On the Moon, Sterling Publishing Co.Paul D. Spudis. (1996). The Once and Future Moon. Smithsonian Institution Press. Wikipedia, la enciclopedia libre.


jueves, 19 de mayo de 2011

LA LUNA (2)

ÓRBITA
Describe alrededor de la Tierra una elipse, por lo que la distancia entre ambos astros varía y también la velocidad en la órbita.

La órbita de la Luna es especialmente compleja. La razón es que la Luna está suficientemente lejos de la Tierra (384.400 km en promedio) que la fuerza de gravedad ejercida por el Sol es significativa.

Dada la complejidad del movimiento, los nodos de la Luna, no están fijos, sino que dan una vuelta cada 18,6 años.

Para calcular la posición de la Luna con exactitud hace falta tener en cuenta por lo menos varios cientos de términos.

La Luna, se aleja unos 4 cm al año de la Tierra a la vez que va frenando la rotación terrestre.

En teoría, dicha separación debería prolongarse hasta que la Luna tardara 47 días en completar una órbita alrededor de nuestro planeta.

Pero, la evolución futura de nuestro Sol puede trastocarlo y es posible que al convertirse en una estrella gigante roja dentro de varios miles de millones de años, la proximidad de su superficie al sistema Tierra-Luna haga que la órbita Lunar se vaya cerrando hasta que la Luna esté alrededor de 18.000 km de la Tierra, momento en el que la gravedad terrestre destruirá la Luna convirtiéndola en unos anillos similares a los de Saturno.

De todas formas, el fin del sistema Tierra-Luna es incierto y depende de la masa que pierda el Sol en los estadios finales de su evolución.

ECLIPSES SOLARES Y LUNARES
Son una extraordinaria casualidad. El diámetro del Sol es 400 veces más grande que el de la Luna y está 400 veces más lejos, de forma que ambos abarcan aproximadamente el mismo ángulo sólido si se observan desde la Tierra.

La Luna en un eclipse Lunar puede contener hasta tres veces su diámetro dentro del cono de sombra causado por la Tierra.

Por contra, en un eclipse solar la Luna apenas tapa al Sol (eclipse total) y en determinada parte de su órbita, cuando está más distante, no llega a ocultarlo del todo, dejando una franja anular (eclipse anular).

LAS MAREAS
En realidad, la Luna no gira en torno a la Tierra, sino que la Tierra y la Luna giran en torno al centro de masas de ambos.
Pero, al ser la Tierra un cuerpo grande, la gravedad que sobre ella ejerce la Luna es distinta en cada punto.

El punto más próximo es mucho mayor que el centro de masas de la Tierra, y mayor en este que en el punto más alejado de la Luna.

Mientras la Tierra gira en torno al centro de gravedad del sistema Tierra-Luna, aparece a la vez una fuerza que intenta deformarla, dándole el aspecto de un huevo.
Este fenómeno se llama "gradiente gravitatorio", el cual produce mareas.

Al ser la Tierra sólida la deformación afecta más a las aguas y a la atmósfera y es lo que da el efecto de que suban y bajen dos veces al día (sube en los puntos más cercano y más alejado de la Luna).

AGUA EN LA LUNA
Hasta el año 2009 se debatió en la comunidad científica la posible existencia de agua en la Luna.
El ambiente selenita hace casi imposible la presencia de agua; a no ser en forma cristalizada microscópica en las rocas, la existencia de agua líquida es prácticamente imposible, ya que en la mayor parte de la superficie Lunar las temperaturas suelen superar holgadamente los 100 grados centígrados.

Unido a una falta de atmósfera, implica que toda agua expuesta al ambiente Lunar típico se sublime y que sus moléculas se fuguen al espacio.
Pero dos decubrimientos, uno en 1996 por parte de la sonda Clementine y otro en 1998 del Lunar Prospector detectaron imprevistas presencias de hidrógeno en los polos Lunares.

Una hipótesis explicativa de este fenómeno es que ese hidrógeno esté en forma de agua y que algunos cometas, al impactar en las zonas polares, puedan haber creado cráteres donde no llega la luz solar. En tales cráteres quizás pudiera encontrarse agua congelada de origen cometario (exógena).

El 13 de noviembre de 2009, la Agencia espacial de EE.UU (NASA) anunció el hallazgo de agua en la Luna.

Ocurrió que el 9 de octubre la NASA estrelló la sonda LCROSS y su cohete Centauro en el fondo del cráter Cabeus en el polo sur de la Luna, en una operación que buscaba confirmar la presencia de agua en el satélite natural de la Tierra.

La colisión levantó una columna de material desde el fondo de un cráter que no ha recibido luz del Sol en miles de millones de años.

El agua que se levantó por el impacto de la sonda podría llenar una decena de baldas de 8 litros, dijo el científico Anthony Colaprete.
Los datos preliminares obtenidos del análisis de esos materiales "indican que la misión descubrió, exitosamente, agua y este descubrimiento abre un nuevo capítulo en nuestro conocimiento de la Luna" afirmó NASA.

"La concentración y distribución de agua y de otras sustancias requieren más análisis, pero podemos decir con seguridad que (el cráter) Cabeus contiene agua" afirmó Anthony Colaprete.

Damos por finalizada aquí esta entrada. En la próxima de astronomía, entre otros aspectos, veremos la atmósfera y el relieve lunar.

Os dejamos con un pequeño vídeo-documental que muestra la misión de la NASA buscando agua en la Luna.


BIBLIOGRAFÍA:
Spudis, P.D. (2004). «Moon». World Book Online Reference Center, NASA. «Space Topics: Pluto and Charon». The Planetary Society. «Planet Definition Questions & Answers Sheet». International Astronomical Union (2006).Kleine, T.; Palme, H.; Mezger, K.; Halliday, A.N. (2005). «Hf–W Chronometry of Lunar Metals and the Age and Early Differentiation of the Moon». Science Binder, A.B. (1974). «On the origin of the Moon by rotational fission». The Moon .Stroud, Rick (2009). The Book of the Moon. Walken and Company. Mitler, H.E. (1975). «Formation of an iron-poor moon by partial capture, or: Yet another exotic theory of lunar origin». Icarus Stevenson, D.J. (1987). «Origin of the moon–The collision hypothesis». Annual Review of Earth and Planetary Sciences.Taylor, G. Jeffrey (31 de diciembre de 1998). «Origin of the Earth and Moon». Planetary Science Research Discoveries. Canup, R.; Asphaug, E. (2001). «Origin of the Moon in a giant impact near the end of the Earth's formation». Comellas, José Luis. (1996). Guía del Firmamento. "Sexta edición". Editorial Rialp. Chong, S. M.; Lim, A. C. H.; Ang, P. S.; Galadí-Enríquez, David; (2003). Atlas fotográfico de la Luna. Cambridge University Press.(Recomendable para observadores aficionados de la Luna)Rükl, Antonin. (1991). Atlas of the Moon. Paul Hamlyn Publishing. (El libro más recomendable para observadores aficionados que desean conocer la cartografía lunar).Ben Bussey y Paul Spudis. (2004). The Clementine Atlas of the Moon. Cambridge University Press.Patrick Moore. (2001). On the Moon, Sterling Publishing Co.Paul D. Spudis. (1996). The Once and Future Moon. Smithsonian Institution Press. Wikipedia, la enciclopedia libre.


martes, 10 de mayo de 2011

LA LUNA (1)


Es el único satélite natural de la Tierra y el quinto satélite más grande del sistema solar, y el más grande en relación al tamaño de su planeta (un cuarto del diámetro de la Tierra).

Se encuentra en relación sincrónica con la Tierra, muestra siempre la misma cara; el hemisferio visible marcado por oscuros mares lunares de origen volcánico entre las brillantes montañas antiguas.
En realidad, su superficie es muy oscura, similar a la del carbón. 

Su prominencia en el cielo y su ciclo regular de fases han hecho que haya tenido una importante influencia cultural desde la antigüedad dentro del lenguaje, el calendario, el arte y la mitología.

Su influencia gravitatoria produce las corrientes marinas, las mareas y el aumento de la duración del día.

La Luna es el único cuerpo celeste en el que el hombre ha realizado un descenso tripulado.
Aunque el programa Luna de la Unión Soviética fue el primero en alcanzar la Luna con una nave espacial no tripulada, el programa Apolo de Estados Unidos consiguió las únicas misiones tripuladas hasta la fecha.

Desde la misión del Apolo 17 en 1972, ha sido visitada únicamente por sondas espaciales no tripuladas.
Dichas naves han confirmado el descubrimiento de agua helada fijada al regolito Lunar en cráteres que se encuentran a la sombra permanentemente y están ubicados en los polos.

La Luna se mantiene, bajo el tratado del espacio exterior, libre para la exploración de cualquier nación con fines pacíficos.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS

Es excepcionalmente extensa en relación con la Tierra. Su superficie es cerca de un cuarto continental de la Tierra.
La Tierra y la Luna son consideradas un sistema planeta-satélite, en lugar de un doble sistema planetario.

Respecto a su formación, varios mecanismos han sido propuestos para explicarla.
Tuvo lugar, aproximadamente hace 4.527 millones de años.

La hipótesis general hoy día es que el sistema Tierra-Luna se formó como resultado de un gran impacto: un cuerpo celeste del tamaño de Marte colisionó con la joven Tierra, volando material en órbita alrededor de ésta, que se fusionó para formar la Luna.

Se cree que impactos gigantescos eran comunes en el sistema solar primitivo.
La mayor parte de la Luna, proviene del impacto, no de la joven Tierra. Sin embargo, meteoritos demuestran que las composiciones isotópicas del oxígeno y el tugsteno de otros cuerpos del sistema solar interiores tales como Marte y (4) Vesta son muy distintas a la de la Tierra, mientras que la Tierra y la Luna poseen composiciones isotópicas prácticamente idénticas.

La importante cantidad de energía liberada en el gran impacto y la subsecuente fusión del material en la órbita de la Tierra pudo haber derretido la capa superficial terrestre, formando un océano de magma.
La recién formada Luna pudo también haber tenido su propio océano de magma lunar.

REVOLUCIONES DE LA LUNA
Tarda en dar una vuelta a la Tierra 27 días, 7 horas y 43 minutos si se considera el giro respecto al fondo estelar (revolución sideral), pero 29 días, 12 horas y 44 minutos si se considera respecto al Sol (revolución sinódica) y esto es porque la Tierra ha girado alrededor del Sol.
Esta última revolución rige las fases de la Luna, eclipses y mareas lunisolares.

Dado que la Luna tarda el mismo tiempo en dar la vuelta sobre sí misma que en torno a la Tierra, presenta siempre la misma cara.

El Sol ilumina siempre la mitad de la Luna (excepto los eclipses de ésta) que no tiene por qué coincidir con la cara visible, produciendo las fases de la Luna.

ALGUNOS CONCEPTOS
  • Revolución Sinódica:
El intervalo de tiempo necesario para que la Luna vuelva a tener una posición análoga con respecto al Sol y a la Tierra. Dura 29 días, 12 horas, 44 minutos, 2,78 segundos. También se le llama luminación lunar.

  • Revolución Sideral:
Intervalo de tiempo que le toma a la Luna volver a tener una posición análoga con respecto a las estrellas. Dura 27 días, 7 horas, 43 minutos y 11,5 segundos.

  • Revolución trópica:
Es el lapso necesario para que la Luna vuelva a tener igual longitud celeste. Dura 27 días, 5 horas 43 minutos y 36 segundos.

  • Revolución anomalística:
Es el intervalo de tiempo que transcurre entre dos pasos consecutivos de la Luna por el perigeo. Dura 27 días, 13 horas, 18 minutos y 33 segundos.

MOVIMIENTOS LUNARES
La Luna sale aproximadamente una hora más tarde cada día, lo cual se explica conociendo la órbita de la Luna alrededor de la Tierra.
Su movimiento orbital la llevará a un punto más hacia el este en el cielo en el crepúsculo cada día.

La Luna gira sobre un eje de rotación que tiene una inclinación de 88,3 grados con respecto al plano de la elíptica de traslación alrededor de la Tierra.
Dado que la duración de los dos movimientos es la misma, la Luna presenta a la Tierra constantemente el mismo hemisferio.

Al desplazarse en torno al Sol, la Tierra arrastra a su satélite y la forma de la trayectoria que ésta describe es una curva de tal naturaleza que dirige siempre su concavidad hacia el Sol.
La velocidad con que la Luna se desplaza en su órbita alrededor de la Tierra es de 1km/seg.

Debido a que la Luna es sólo 81 veces menor masa que la Tierra (3,6 veces) algunos científicos denominan planeta doble al sistema Tierra-Luna.

Cuando se dice que la Tierra describe una elipse en torno al Sol, en realidad se debe decir que la órbita la describe el centro del sistema Tierra-Luna. Ambos astros, unidos por un eje invisible.

Los movimientos de la Luna son mucho más complejos de lo que se supone, siendo necesario para determinar con exactitud los movimientos reales de la Luna tener en cuenta nada menos que 1475 irregularidades en los movimientos Lunares diferentes.

Dejamos aquí esta entrada y lo hacemos con imágenes explicativas de los movimientos de Tierra, Luna y Sol.




BIBLIOGRAFÍA:
Spudis, P.D. (2004). «Moon». World Book Online Reference Center, NASA. «Space Topics: Pluto and Charon». The Planetary Society. «Planet Definition Questions & Answers Sheet». International Astronomical Union (2006).Kleine, T.; Palme, H.; Mezger, K.; Halliday, A.N. (2005). «Hf–W Chronometry of Lunar Metals and the Age and Early Differentiation of the Moon». Science Binder, A.B. (1974). «On the origin of the Moon by rotational fission». The Moon . Stroud, Rick (2009). The Book of the Moon. Walken and Company. Mitler, H.E. (1975). «Formation of an iron-poor moon by partial capture, or: Yet another exotic theory of lunar origin». Icarus Stevenson, D.J. (1987). «Origin of the moon–The collision hypothesis». Annual Review of Earth and Planetary Sciences. Taylor, G. Jeffrey (31 de diciembre de 1998). «Origin of the Earth and Moon». Planetary Science Research Discoveries. Canup, R.; Asphaug, E. (2001). «Origin of the Moon in a giant impact near the end of the Earth's formation». Comellas, José Luis. (1996). Guía del Firmamento. "Sexta edición". Editorial Rialp. Chong, S. M.; Lim, A. C. H.; Ang, P. S.; Galadí-Enríquez, David; (2003). Atlas fotográfico de la Luna. Cambridge University Press.(Recomendable para observadores aficionados de la Luna)Rükl, Antonin. (1991). Atlas of the Moon. Paul Hamlyn Publishing. (El libro más recomendable para observadores aficionados que desean conocer la cartografía lunar).Ben Bussey y Paul Spudis. (2004). The Clementine Atlas of the Moon. Cambridge University Press.Patrick Moore. (2001). On the Moon, Sterling Publishing Co.Paul D. Spudis. (1996). The Once and Future Moon. Smithsonian Institution Press. Wikipedia, la enciclopedia libre.