miércoles, 9 de junio de 2010

LA INTELIGENCIA EMOCIONAL(2)



Se ha visto, que el éxito profesional, personal y social está definido en un 80% por la inteligencia emocional (IE) y en un 20% por el coeficiente de inteligencia (CI).

Hay que admitir que hay gente con un dominio de su vida emocional mucho mayor que otra.
EL CEREBRO EMOCIONAL
"Emoción", palabra derivada del latín cuyo significado es "movimiento hacia". Las emociones son impulsos que nos llevan a actuar.
El cerebro humano está formado por varias zonas diferentes, que evolucionaron en distintas épocas.
En experimentos, se ha demostrado que gran parte del comportamiento humano se origina en zonas profundamente enterradas en el cerebro, las mismas que en un tiempo dirigieron los actos vitales de nuestros antepasados.
Nuestro cerebro primitivo, se remonta 200 millones de años atrás, y continúa dirigiendo parte de nuestros mecanismos de cortejeo, casarse, buscar hogar, etc.
Sigue siendo responsable de muchos de nuestros ritos y costumbres.

El sistema límbico (denominado cerebro medio), es la porción del cerebro situado debajo de la corteza cerebral y comprende centros importantes como, amígdala cerebral, hipotálamo, tálamo e hipocampo. En los humanos son los centros de la afectividad, donde se procesan las distintas emociones, experimentando alegrías intensas, penas, angustias. Nadie cuestiona hoy el papel de la amígdala como centro de procesamiento de las emociones.

D.F. Jacobson y J.F Fulton de la universidad de Yale probaron que la capacidad de aprendizaje y memoria requieren una amígdala intacta.
(A continuación se muestra una imagen del sistema límbico).


El sistema límbico interactúa constantemente con la corteza cerebral y una transmisión de señales de alta velocidad permite a neocórtex y sistema límbico trabajar juntos, lo que explica que podamos tener control sobre nuestras emociones.

El neocórtex, que es el cerebro racional aparece y se sitúa por encima del bulbo raquídeo y sistema límbico.

La corteza cerebral es la más distintivamente humana, y de ella provienen la mayor parte del pensar, planificar, lenguaje, imaginación, capacidad de abstracción y creatividad.

Cuando un estímulo entra a través de nuestros sentidos, la información pasa al tálamo (región primitiva del cerebro) donde se traduce neurológicamente, y la mayor parte pasa después a la corteza cerebral, donde funciona nuestra parte lógica y racional. La corteza se encarga de tomar la decisión ante el estímulo sensorial. Una parte más pequeña de la información pasa directo del tálamo al centro emocional, lo que hace que tomemos una decisión instantánea e instintiva antes de que nuestra parte racional logre procesar la información.

Esta relación automática e instantánea entre el tálamo y los centros emocionales produce el llamado "estallido emocional" y como resultado actuamos antes de pensar, unas veces en beneficio nuestro y otras para nuestro perjuicio.

Aspecto emocional básico es la agresividad y la ira. Según Zillman, lo que detona el enfado es la sensación de amenaza ya sea física o simbólica. Tras la amenaza se produce una respuesta límbica, produciendo liberación de catecolaminas, lo que nos aporta energía necesaria para luchar o huir.

Asimismo, se producirá otra fuente de energía, gracias a la amígdala, que permanecerá durante más tiempo que la descarga catecolamínica, y que desplazará por la rama adrenocortical del SN, aportando el tono general adecuado a la respuesta.
COMPONENTES DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
Según Daniel Goleman, los componentes de la inteligencia emocional son cinco:

- Autoconocimiento emocional (conciencia de uno mismo). Gracias a él nos encaminamos a otro elemento esencial que es la capacidad de quitarnos de los estados de ánimo negativos. Aquí habría tres tipos de personas: Los conscientes de si mismos, atrapadas en sus emociones y las que las aceptan resignadamente. Sobre el concepto de autoconocimiento se alza la empatía que es una de las facultades más importantes para la inteligencia emocional.


 
- Autocontrol emocional (autorregulación). Nos permite no dejarnos llevar por los sentimientos del momento. El enfado parece ser el estado de ánimo más persistente y difícil de controlar. Una de las posibles formas de combatir el enfado es el distanciamiento de la fuente de enojo (técnica del tiempo fuera). Así se consigue aplacar la excitación provocada por la descarga de adrenalina evitando o frenando la escalada de pensamientos hostiles e irritantes que eran los que alimentaban principalmente el enfado. Otra emoción negativa que se ha de controlar es la tristeza, aunque es un estado (al igual que otros) que tiene sus facetas positivas, siempre y cuando no interfiera con la vida. En este caso una de las cosas que habrá que practicar es la distracción, para poner fin a estos pensamientos.

- Automotivación. Supone saber dirigir las emociones hacia un objetivo. Nos permite mantener la motivación y fijar la atención en las metas en lugar de los obstáculos. Para ello hace falta cierta dosis de optimismo e iniciativa, de forma que seamos emprendedores y actuemos ante los contratiempos de forma positiva. Es esencial para lograr los objetivos no fijarse en los obstáculos, sino en como superarlos.

- Reconocimiento de emociones ajenas (empatía). El reconocer las emociones ajenas, aquello que los demás sienten y que se puede expresar por la expresión de la cara, un gesto, una mala contestación, puede ayudarnos a establecer lazos más reales duraderos con las personas de nuestro entorno empatía es la capacidad que nos permite saber lo que sienten los demás y cuya clave está en captar los mensajes no verbales. Exige la calma y un grado de receptividad suficiente para que las señales emitidas por los sentimientos de otras personas se puedan captar y reproducir por nuestro propio cerebro emocional. 

- Relaciones interpersonales (habilidades sociales). Es la capacidad de conocer los sentimientos de los demás y hacer algo para transformarlos. Para ello el requisito fundamental es el desarrollo de las habilidades de autocontrol y empatía . Al relacionarnos con los demás estamos emitiendo señales emocionales que afectan a los que nos rodean. Esta habilidad es la base en la que se sustenta la popularidad, el liderazgo y la eficiencia interpersonal. Las personas con esta cualidad son más eficientes en todo lo que tiene relación con la interacción entre individuos.

Fuentes: Gordillo Ardines, B.A (2000), Daniel Goleman (1999) La práctica de la inteligencia emocional,Higgins, E.T, Grant, H. Yshah,J ( 1999). Seft Regulation and quality of life.Bonano, G.A.(2001). Emotion self-regulation, Barret, L.F y Gross, J.J (2001)Emotional Intelligence.