Actualmente, la terapia de modificación de conducta designa un conjunto muy amplio de técnicas, enfoques teóricos y objetivos de aplicación, unido en torno a diversas características:
- Los procedimientos y las técnicas de intervención están fundamentadas en la psicología experimental.
- La conducta normal y anormal se rigen por los mismos principios, es decir, ambos se aprenden y desaprenden en condiciones del medio social. Se reconoce la influencia de factores genéticos, o predisposicionales y cuando se verifica su presencia se les considera como una base estructural sobre las que operan las variables determinantes en la determinación de la conducta.
- El objeto de la intervención es modificar o eliminar los comportamientos desadaptados y sustituirlos por otros adaptados.
- La interdependencia de la evaluación y el tratamiento. Establecer objetivos y planificar el tratamiento dependen del análisis conductual. Evaluación y tratamiento son funciones integradas en este enfoque y están la una en función de otra.
- Es necesario especificar de forma objetiva, clara, precisa y estructurada los objetivos, tratamiento y contexto de aplicación, así como métodos para evaluar su eficacia.
- Es un enfoque centrado en el aquí y el ahora, se pone énfasis en los determinantes actuales del comportamiento.
La historia pasada es relevante en la medida en que informa de variables que influyen en la conducta presente.- La evaluación y tratamiento han de estar adaptados a cada tipo de problema, las características únicas de cada caso y el contexto concreto en que se aplican, ya sea individual o grupal.
En el presente y en el desarrollo histórico de la modificación de conducta se distinguen cuatro orientaciones que analizamos a continuación.
ANÁLISIS CONDUCTUAL APLICADO
Basado en la aplicación del análisis experimental de la conducta a los problemas de importancia social. También se le denomina "análisis funcional de la conducta".
Su formulación actual se encuentra en Skinner (1938,1953).
Se centra en la definición y medición precisa de conductas observables directamente.
La conducta está controlada por el ambiente, y el análisis funcional de estímulos antecedentes y consecuentes que controlan la conducta ofrece una explicación suficiente de la implantación y mantenimiento de patrones de comportamiento, normales y anormales, posibilitando el control de la conducta.
El objetivo de estudio es la conducta del organismo individual y el enfoque metodológico es el análisis experimental de la conducta, centrado en el estudio intensivo de casos únicos, en vez de comparaciones estadísticas entre grupos.
Las técnicas basadas en este enfoque son las de condicionamiento operante y el campo de aplicación es muy amplio destacando el tratamiento de personas con capacidades cognitivas limitadas o deterioradas por deficiencia mental y la modificación de ambientes sociales e institucionales: hospitales, cárceles, aulas, ambientes laborales.
El tratamiento debe evaluarse a nivel experimental, clínico y social.
Esta orientación se encuentra limitada en que sólo puede abordar conductas manifiestas, y en la dificultad de mantener el cambio de conductas al implicar un cambio definitivo de factores que la controlan.
Además, está limitada por la necesidad de entrenar a las personas que conviven con el sujeto para que manejen adecuadamente las contingencias de refuerzo.
ORIENTACIÓN CONDUCTUAL MEDIACIONAL
También denominada "enfoque E-R neoconductista", dado el énfasis que pone en las variables intermedias.
Su modelo básico se encuentra en los trabajos de Wolpe, aunque los fundamentos teóricos lo están en las aportaciones de Paulov, Hull y Mowrer.
Da una especial importancia al miedo y la ansiedad, como mediacionales entre estímulos y respuestas.Las imágenes y mediación verbal se tienen en cuenta en la teoría y la terapia definidas en términos de secuencias estímulo-respuesta (E-R).
Este enfoque se centra en especial en trastornos relacionados con ansiedad, fobias, obsesiones, agarofobia, trastornos sexuales, etc.
Las técnicas de tratamiento que se utilizan principalmente se basan en el condicionamiento clásico.
Este enfoque tiene el problema de la falta de objetividad de los datos utilizados entre otros.
ORIENTACIÓN BASADA EN EL APRENDIZAJE SOCIAL
Considera que la determinación del comportamiento depende de estímulos ambientales, físicos y sociales, de procesos cognitivos y patrones de conducta del sujeto.
En el determinismo recíproco de estos tres factores reside la causación de la conducta.
Destacan Bandura (1969,1986), Kanfer (1978), Kanfer y Hagerman (1985), Mischel (1973), Staats y Heady (1985) entre otros.
En esta orientación, la regulación de la conducta depende de tres sistemas:
1) estímulos externos que afectan a la conducta a través del condicionamiento clásico,
2) las consecuencias de la conducta que ejercen su influencia a través del condicionamiento operante, y
3) los procesos cognitivos mediacionales.
La influencia del medio sobre el sujeto está afectada por los procesos cognitivos.
También son características de este modelo el énfasis en el constructo de autoeficacia y en la regulación y autocontrol.
Las técnicas empleadas integran los métodos basados en el condicionamiento clásico y operante con el aprendizaje vicario y los métodos de autorregulación.
Son prototípicos de este enfoque, el modelado, las técnicas de autocontrol y varias de las utilizadas en el entrenamiento de aserción y habilidades sociales.
Este enfoque, suele considerarse el más prototípico de la modificación de conducta al integrar condicionamientos clásico, operante, vicario y las llamadas técnicas cognitivas.
ORIENTACIÓN COGNITIVO-CONDUCTUAL
Parte del supuesto de que la actividad cognitiva determina el comportamiento, aunque dentro de ella hay muchas diferencias al enfocar los aspectos cognitivos.
Como características comunes, el cambio conductual se haya mediado por actividades cognitivas. Se acepta el determinismo recíproco entre pensamiento, ambiente y conducta.
La terapia está diseñada para ayudar al paciente a identificar, probar la realidad y corregir concepciones o creencias disfuncionales.
Las técnicas aplicadas en este enfoque son la reestructuración cognitiva, solución de problemas, entrenamiento autoinstrucional, etc.
La relación terapeútica es colaborativa y se enfatiza el papel activo del cliente.

En esta orientación hay ausencia de una clarificación precisa de las relaciones entre cogniciones, las respestas emocionales y la conducta motora.
Muchos autores incluídos en este enfoque utilizan constructos mal operacionalizados, así como modelos de causación circulares.
Es necesario estructurar y sistematizar de la manera más rigurosa los procedimientos, dotándolos de una mayor fundamentación teórica y llevar a cabo una adecuada evaluación de su eficacia.
Bibliografía:
Francisco J.Labrador, Juan Antonio Cruzado y Manuel Muñoz (Manual de técnicas de Modificación y Terapia de conducta)- Pirámide 1999.
Bandura, A, y Walters, R. H (1963) (Social Learning and Personality Development)
Ellis, A. (1962) " Reason and Emotion in Psychoterapy".
Wolpe J. (1970): " The Practice of Behavior Therapy".
Skinner, B.F (1987) " Whatever happened to Psichology as Science of Behavior"
Francisco J.Labrador, Juan Antonio Cruzado y Manuel Muñoz (Manual de técnicas de Modificación y Terapia de conducta)- Pirámide 1999.
Bandura, A, y Walters, R. H (1963) (Social Learning and Personality Development)
Ellis, A. (1962) " Reason and Emotion in Psychoterapy".
Wolpe J. (1970): " The Practice of Behavior Therapy".
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