... Este es un fragmento de un libro de Enrique Mariscal de su libro "Cuentos para regalar a personas inteligentes", con el cual nos ayuda a despertar nuestra conciencia a través de sus cuentos...
La clase desbordaba a la profesora: ruido, desorden... el cuadro era caótico. El supervisor intervino: ¿Algún problema? -Preguntó.
Estoy abrumada -dijo la maestra-, no sé qué hacer con esos chicos... El ministerio no me manda material didáctico, no tengo medios para plantear la clase.He perdido mi corcho:
El supervisor vio un corcho en el desordenado escritorio. Lo cogió y, con aplomo, se dirigió a los chicos: ¿Qué es esto?
Un corcho señor... -gritaron los alumnos, sorprendidos.
Bien. ¿De dónde salió?
De la botella, señor... lo coloca una máquina... De la madera... de un árbol... del alcornoque... -respondían, animados, los niños. ¿Y qué puede se hacer con madera? -continuaba, estusiasta, el docente.
Sillas, una mesa, un barco...
Bien, tenemos un barco. ¿Quién lo dibuja? ¿Quién hace un mapa en la pizarra y coloca el puerto más cercano para nuestro barquito? Escriban a qué país corresponde. ¿Qué otro puerto hay cerca de él? ¿Qué poeta conocen que naciera allí? ¿Alguien recuerda una canción de este lugar?...
La maestra estaba impresionada. Al terminar la clase dijo: Señor, nunca olvidará lo que me enseñó hoy. Gracias.
Pasó el tiempo. El supervisor volvió a la escuela y buscó a la maestra. Estaba acurrucada detrás de su escritorio, los alumnos otra vez en total desorden...
Señora, ¿cómo está? ¿No se acuerda de mí?
Sí, ¡cómo olvidarme! ¡Qué suerte que haya regresado! No encuentro el corcho. ¿Dónde lo dejó?