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jueves, 28 de abril de 2011

SÍNDROME PREMENSTRUAL


El síndrome premenstrual (SPM) es un conjunto de síntomas físicos, psíquicos y de comportamiento, que sufren la mayoría de las mujeres en edad fértil, con más o menos intensidad, y que se repiten regularmente durante la fase luteínica del ciclo, es decir, en la segunda fase, que va desde la ovulación hasta la hemorragia menstrual.

El SPM, junto con la dismenorrea (dolor menstrual) y el dolor premenstrual, constituye uno de los principales trastornos relacionados con el ciclo menstrual. De todas formas, con frecuencia se tienden a atribuir al ciclo ovárico otros problemas que no se encuentran directamente relacionados con el mismo, como los síntomas emocionales que se consideran parte del síndrome premenstrual y que deben ser claramente diferenciados de otros trastornos psicológicos, principalmente de la ansiedad y de la depresión, así como los síntomas físicos de otros problemas ginecológicos.

En el DSM-IV, el SPM se sigue incluyendo en el apéndice "trastornos que precisan mayor investigación para validar su diagnóstico", el cual se denomina "Trastorno disfórico premenstrual".

Para diagnosticarlo, se han de expresar dos o más síntomas con cierto grado de intensidad. Los síntomas deben surgir a partir de la ovulación, desaparecer con la regla y presentarse en la mayoría de los ciclos del año. La sintomatología, su intensidad y duración varían de una mujer a otra.

Se pueden diferenciar cuatro posibles patrones de presentación del síndrome, siendo el segundo y tercer punto entre los que se sitúan la mayoría de mujeres:

1. Los síntomas se inician en la ovulación y van en progresivo aumento a medida que avanza la fase luteínica para desparecer con el inicio de la regla.

2. Los síntomas aparecen en cualquier momento de la fase del ciclo y desaparecen con la hemorragia.

3. Los síntomas se manifiestan en la ovulación, desaparecen y vuelven a presentarse los días previos a la regla.

4. Los síntomas más usuales son: el sentimiento de tristeza, irritabilidad, tensión mamaria y la hinchazón abdominal.
Otros síntomas son:

- Síntomas físicos: diarrea, estreñimiento, calambres abdominales, presión y pesadez pélvica, dolor de espalda, náuseas, hinchazón de mamas, aumento periódico de peso, dolor en los senos, acné, neurodermatitis, sequedad del cabello, picor generalizado, oliguria (disminución de formación de orina), parestesias (hormigueo), aumento de sensibilidad de brazos y piernas, taquicardias (palpitaciones del corazón), espasmos musculares, asma, alergias, infecciones... ...

- Síntomas psíquicos: Ansiedad, irritabilidad, nerviosismo, agitación, ira, apatía, depresión, labilidad emocional, crisis de llanto, baja energía, fatiga, torpeza, pérdida de autocontrol, predisposición a conflictos, comportamiento impulsivo, retraimiento social, falta de inspiración, ideas confusas, dificultad de concentración, alteración en el interés sexual, desórdenes del sueño, baja autoestima...

Causas del SPM:
No existe ninguna específica, por lo se han descrito diferentes causas que provocan los síntomas específicos que experimenta la mujer, sin embargo, parece ser que la gran responsable de provocar todos los desarreglos físicos, psíquicos y comportamentales es la alteración química de estrógenos, progestágenos y prostaglandinas (las prostaglandinas son sustancias que pueden ser responsables de procesos inflamatorios) que se produce en la fase luteínica del ciclo menstrual.
Otras causas son:
- La hiperprolactinemia, es decir, exceso de prolactina, hormona hipofisiaria.
- El exceso de aldosterona, que es la hormona de las glándulas suprarrenales que funciona en la regulación del metabolismo del sodio, cloro y el potasio.
- Un déficit de magnesio y vitamina B-6.
- Cambios en el metabolismo de los carbohidratos.
- Hipoglicemia, que es una afección que ocurre cuando el nivel de azúcar en la sangre (glucosa) está demasiado bajo.
- Disfunciones psicosomáticas.
- Factores psicogénicos.

Prevención del SPM
- Se aconseja evitar los azúcares, el alcohol, la sal y las bebidas estimulantes previene la retención de líquidos.
- Llevar una dieta equilibrada, y rica en verduras y frutas, y baja en grasas saturadas, así como, comer pequeñas cantidades a intervalos más cortos de tiempo, disminuye los efectos de la hinchazón.
- Realizar una actividad física moderada en los días previos a la menstruación, y reducir el estrés, lo cual, posee a su vez un efecto beneficioso sobre la retención de líquidos.
Depresión causada por el Síndrome Premenstrual
El SPM, también es causa de un tipo de depresión severa, irritabilidad, y tensión que precede a la menstruación, que se conoce como trastorno disfórico premenstrual (TDP). Los síntomas de esta depresión son similares a los de la depresión mayor, con la única diferencia que éstos aparecen cíclicamente cada mes y su duración depende de la gravedad del Síndrome Premenstrual padecido por la paciente.

Es muy importante reconocer y diferenciar la depresión premenstrual de la depresión clínica, pues éstas tienen diferentes causas, y ende, diferentes tratamientos.

Esta depresión es causada por una patología uterina crónica, que provoca que el útero produzca una cantidad anormal de agentes pro-inflamatorios (prostaglandinas,...) los cuales al entrar en el torrente sanguíneo se esparcen por todo el organismo, causando los diversos síntomas de este síndrome, entre ellos la depresión, que es uno de los síntomas más comunes y más dañino para la mujer que lo padece ya que en sus formas más graves puede llegar hasta intentos de suicidio.

Esto explicaría la razón por la cual las mujeres tienen unos porcentajes significativamente más elevados de depresión que los hombres, manifestándose sobre todo durante los días que preceden a la menstruación, el período de post-parto después del nacimiento del niño, y alrededor de la menopausia.
Sexo y Síndrome Premenstrual
Muchas mujeres, durante la segunda mitad del ciclo menstrual, después de la ovulación, pierden su interés sexual. La producción en exceso de prostaglandinas y otros agentes inflamatorios provoca también la falta de lubricación vaginal, hecho importante para una relación sexual placentera. Esto explicaría la razón por la cual muchas mujeres experimentan relaciones sexuales dolorosas asociadas a su ciclo menstrual.

El dolor pelviano que muchas mujeres sienten antes y durante la menstruación es otro obstáculo para la pareja en su vida sexual. Causado también por la inflamación crónica del útero.

Sin embargo, las irritabilidades, depresiones y demás síntomas psíquicos que acompañan al SPM, a veces constituyen un mayor problema que los síntomas físicos, que ya que la inestabilidad anímica tensa la vida afectiva y emotiva de las parejas, ocasionando disgustos y peleas que también disminuyen el deseo sexual. Y si a esto se le añade el uso indiscriminado de fármacos psicotrópicos tomados por muchas mujeres en estos estados, el resultado obtenido es la completa inhibición del deseo sexual en la mujer, causado por estas medicinas y que son fuente de frustración para la mayoría de los hombres cuyo deseo sexual no es afectado por ninguna razón interna o externa a ellos.

Tratamiento psicológico para el SPM
Terapias digiridas a eliminar y/o reducir las respuestas de ansiedad

- Relajación muscular progresiva y desensibilización sistemática.
La relajación muscular implica enseñar a las mujeres que padecen el SPM, a identificar las señales corporales indicadoras del malestar y/o tensión premenstrual y a utilizarlas como estímulo discriminativo para iniciar la relajación.
Por su parte la desensibilización sistemática, ha proporcionado mejores resultados que la relajación muscular, la reestructuración cognitiva y los placebos. Aunque se desconoce si realmente la desensibilización reduce el dolor premenstrual o si simplemente sirve para reducir las respuestas de ansiedad...

- Técnicas de biofeedback, utilizadas con el fin de que las mujeres que lo padecen alcancen con éxito un estado general de relajación más que incidir directamente sobre las áreas comportamentales implicadas en el dolor premenstrual y menstrual.
- Reducción de estrés, mediante el uso de técnicas como el entrenamiento en estrategias de afrontamiento, técnicas de autocontrol... etc.

Terapias cognitivas

- Terapia racional-emotiva de Ellis, basada en la asunción de que los problemas emocionales, están mediados fundamentalmente por procesos cognitivos. Implica utilizar pensamientos objetivos, especialmente durante la fase premenstrual, con el objeto de controlar las reacciones emocionales ante las situaciones estresantes.

- Reestructuración cognitiva, que incluye tres fases: entrenamiento en técnicas de autocontrol, educación y entrenamiento en habilidades de afrontamiento.

- Terapia cognitiva de la depresión premenstrual, con el fin de proporcionar una mejor habilidad para enfrentarse a los diferentes estresores, así como la anticipación de posibles cambios premenstruales...

Bibliografía:
Ainscough, C.E. (1990). Premenstrual emotional Changes. A prospective study of simptomatology in normal women.
Almendro Padilla y Martínez Selva (1991). Ciclo menstrual como fenómeno social y cultural.
Backström, T. (1988). Endocrine factors in the aetiology of premenstrual syndrome.
Tellez J., Gaviria S., Burgos C. El Síndrome Premenstrual. En: Afrodita y Esculapio. Ed. Nuevo Milenio.
Yankers S.A., White L. Premenstrual exacerbation of depression: one process or two? J Clin Psychiatry.
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