miércoles, 20 de julio de 2011

LA AUTOESTIMA EN LOS NIÑ@S


El autoconcepto es la percepción que el niñ@ tiene de sí mismo. Se forma a partir de sus experiencias y sus relaciones con el entorno, donde las personas significativas para el niñ@ desempeñan un papel importante.

Dentro del autoconcepto, hay dos componentes básicos que son: la autoimagen y la autoestima:

- La autoimagen es el componente cognoscitivo, es decir, la estructura mental que contiene imágenes de lo que las personas deseamos ser y de lo que manifestamos y deseamos manifestar a los demás.

- La autoestima es el componente emocional, a través del cual la descripción que el niñ@ hace de sí mismo está cargada de connotaciones emotivas, afectivas y evaluativas; es la diferencia que existe entre lo que pensamos que somos y lo que nos gustaría ser.


La autoestima se construye a lo largo de la vida. El aspecto personal de un niñ@ tienen un valor para sus padres y entorno inmediato y van a contribuir a la autopercepción que ese niñ@ tenga de sí mismo.

Durante los primeros años el niñ@ aprende la autovaloración en la familia. Si crecemos sintiéndonos amados y seguros hay mayores posibilidades de que desarrollemos una adecuada identidad personal.

La familia es el lugar principal de socialización, de educación y de aceptación de uno mismo. Es el lugar en el que una persona es querida por lo que es y se le acepta como es. La valoración de la imagen que el niñ@ va haciendo de si mismos depende de la forma en que va percibiendo que cumple con las expectativas de sus padres, en cuanto a la consecución de metas y conductas que esperan de él.

Cada niñ@ es único y debemos considerar factores tan identificativos y personales como su temperamento, habilidades, debilidades, mecanismos de defensa, deseos y nivel cognitivo a la hora de comunicarnos con él y educarle.

El ambiente familiar propicio para desarrollar una buena autoestima es aquel que se caracteriza por su calidez, afectividad y apoyo emocional, sin olvidar la importancia que tiene marcar unos límites razonables, consensuados por los padres y conocidos por los niñ@s.

El lenguaje y la comunicación son muy importantes a la hora de fomentar la autoestima en nuestros hij@s. La autoestima que un niñ@ pequeño tiene depende en gran medida de lo que oye, le dicen y de esos mensajes repetitivos que recibe, y que más tarde se los dice a sí mismo.

El nivel de autoestima que posea el niñ@ determinará su desarrollo afectivo, social e intelectual. La autoestima incide directamente en varias dimensiones de la personalidad infantil: el físico, la dimensión afectiva, dimensión intelectual, dimensión conductual, dimensión social y creativa. Así mismo, la autoestima:

- Favorece el sentido de la propia identidad.
- Constituye un marco de referencia desde el que interpretar la realidad externa y las propias experiencias.
- Influye en el rendimiento. Condiciona las expectativas y la motivación.
- Contribuye a la salud física y al equilibrio psíquico.
- Un desarrollo psicológico normalizado.
- Enfrentarse de manera eficaz a los cambios que el crecimiento y el desarrollo imponen.
- La persona necesita confiar en su capacidad para enfrentarse a las dificultades. La falta de confianza en las propias posibilidades hará que, probablemente, el niñ@ se demuestre menos eficaz en sus actuaciones y, como consecuencia, su autoestima se vea afectada y disminuya.

Actitudes que suelen presentar los niñ@s que tienen una baja autoestima
- Actitud crítica desmesurada que mantiene al niñ@ en un estado de insatisfacción consigo mismo, a través de sus críticas buscan la atención y simpatía de otros.

- Deseo de complacer, por el que no se atreven a decir NO, por miedo a desagradar y a perder la buena opinión de los demás. Presentan una necesidad de aprobación (son niñ@s que quisieran ser aprobados por todos). Dependiendo de la aprobación externa para su valoración personal.

- Indecisión crónica, por miedo exagerado a equivocarse. Son niñ@s que confían poco es sí mismos y, por tanto, presentan grandes dificultades para exponerse.

- Actitud desafiante y agresiva. Presentan irritabilidad a flor de piel, siempre a punto de estallar aún por cosas de poca importancia, propia del supercrítico al que todo le sienta mal, todo le disgusta, todo le decepciona, nada le satisface. La mayoría de los niñ@s encubren su frustración y su tristeza como sentimientos de rabia. El temor a la falta de aprobación lo compensan transformando su inseguridad en una conducta agresiva.

- Actitud perfeccionista, autoexigencia de hacer "perfectamente" todo lo que intentan, que conduce a la frustración cuando las cosas no salen con la perfección exigida. Rara vez están contentos con lo que hacen. No suelen estar orgullosos de sus trabajos escolares y muestran una marcada resistencia a enseñarlos. Presentan un temor excesivo a equivocarse.

- Actitud inhibida y poco sociable. En la medida en que se valoran poco, tienen mucho miedo a autoexponerse. Presentan mucha dificultad para hacer amigos. Los compañeros tienden a ignorarlos y buscar para sus juegos a niñ@s que tengan una actitud más participativa y entusiasta.

- Animo triste. Muestran un sentimiento general de tristeza, sonríen con dificultad, no les motivan las actividades que se les proponen.

Los niñ@s con baja autoestima verbalizan frases como la siguientes:
- “No puedo hacer nada bien” (impotencia).
- “No puedo hacer las cosas tan bien como los otros” (minusvaloración)
- “No quiero intentarlo. Sé que no me va a ir bien” (indefensión, incapacidad)
- “Sé que no lo puedo hacer” (autonegación)
- “Sé que no voy a tener éxito“ (anticipación negativa de la realidad)
- “No me gusta mi cuerpo” (baja imagen corporal)
- “Quisiera ser otra persona” (busca modelos que imitar, no siempre con valores).

Características de niñ@s con alta autoestima
- El niño se cree importante y competente. No se siente disminuido cuando necesita ayuda.
- Tiene confianza en su capacidad para resolver sus propios problemas, sin frustrarse por los fracasos y dificultades que experimente, posee mayor tolerancia a la frustración.
- Habitualmente es capaz de relacionarse adecuadamente con sus iguales.
- Generalmente es cooperador y responsable, comportándose de forma agradable, posee mayores habilidades sociales.
- Un niño al tener una alta autoestima rendirá mejor en el ámbito académico.
- Es capaz de disfrutar de diversas actividades como jugar, caminar, estar con amigos, etc., presenta un mejor estado de ánimo.
- Es sensible a las necesidades de los otros, respeta las normas de convivencia generalmente aceptadas, tiene un desarrollo mayor de la empatía.

Factores de riesgo que fomentan la baja autoestima infantil
La ausencia de adulto cuidador o adulto cuidador no permanente; familia aislada. El niñ@ recibe reproches, críticas y castigos cuando algo le sale mal. Se siente humillado o criticado de forma habitual. La familia es indiferente a los logros del niñ@. Muestran desconocimiento de sus talentos, destrezas y habilidades específicas. No diferenciación en el grupo de hermanos. Se siente rechazado por sus amigos. El niñ@ se siente exigido por encima de sus posibilidades. Se avergüenza de sí mismo...

Factores protectores que fomentan la autoestima infantil
Adulto cuidador presente y estable. Familia comunicativa. El niñ@ se siente estimulado, reconocido y aceptado de forma habitual. Recibe aliento cuando las cosas le salen mal. El niñ@ reconoce sus talentos, destrezas y habilidades específicas, se siente aceptado por sus amigos. Se siente estimulado de acuerdo a sus posibilidades. El niñ@ siente que es singularizado entre sus hermanos. Se siente satisfecho consigo mismo. Familia que refuerza los logros del niño...

Técnicas para mejorar la autoestima
Se enseña al niñ@ a cambiar:

- Los pensamientos negativos: el niñ@ suele interpretar de manera incorrecta lo que sucede a su alrededor. Los cuales acaban provocando tristeza, desesperanza, sentimientos de inferioridad… que no llevan a nada útil. Básicamente se busca encontrarlos, luchar contra ellos y sustituirlos por otros más adaptativos.

- Afrontamiento de situaciones conflictivas: el niñ@ tiene problemas a la hora de enfrentarse a situaciones conflictivas, evitándolas o respondiendo con gran ansiedad, lo que hará que su respuesta no sea la más apta. Estas dos respuestas hacen que el déficit de autoestima se refuerce. Se le enseñará cuales son sus derechos y a defenderlos. También aprenderá técnicas de autocontrol y cómo debe manejarse ante un problema.

- Mejora de las relaciones interpersonales: para mejorar en este aspecto se le entrenará en habilidades sociales.

- Descenso de autoexigencia: los niñ@s se están diciendo cosas constantemente de cómo son (autodescripciones), que por lo general suelen ser negativas y en menor medida positivas, en los niñ@s con baja autoestima. Pueden ser originadas por una experiencia vital que se ha establecido como única y verdadera. También por imitar a adultos importantes en su vida que usan descripciones negativas para describirse o por ser valorados por adultos o amigos de manera negativa. Tales descripciones, son poco útiles, exageradas y poco realistas. Se autoevalúan continuamente de manera severa.

Otras estrategias para fortalecer la autoestima infantil
- Intentar elogiar los éxitos de los niños, aunque sean muy pequeños.
- Es mejor sugerir a los niños qué cosas pueden y deben hacer, en lugar de ordenar lo que no deben realizar o lo que les queda prohibido. La actitud positiva prepara cognitivamente al niño para hacer las actividades que se le propongan. En lugar de: “No juegues aquí con ese balón”, decirle, “en el patio puedes jugar con el balón”.
- Demostrar cariño de una forma natural, auténtica y sincera. Expresar y hacer saber verbalmente su sentimiento.
- Siempre que pueda procurar ignorar o no dar demasiada importancia a las conductas infantiles cuando son discretamente desadaptadas: por ejemplo, las rabietas; buscar un momento adecuado para manifestar su descontento, pero procurar siempre no minusvalorar la conducta de modo público, en presencia de los amigos o compañeros.
- Mostrar agradecimiento a los niñ@s cuando éstos cooperen o les ayuden, cuando se expresen de manera adecuada hacia los demás, cuando obedezcan y reaccionen de forma positiva.
- Dejar claro y hacer saber a los niños que sus errores son una parte natural del crecimiento. Todos, incluyendo los adultos, cometemos errores. No enfatizar los fallos y reforzar los éxitos.
- Sugerir actividades que los niños puedan superar con facilidad o con moderada dificultad.
- Cuando un niñ@ se porte mal, aprender a separar el mal comportamiento de la personalidad del niñ@. No decirle: “Eres malo”, decirle por ejemplo: “No me gusta cuando tiras los juguetes”.
- Responder afectuosamente y alabar verbalmente a los niños si se portan bien. Manifestar con sinceridad qué fue lo que le gustó de su comportamiento.

Bibliografía:
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