martes, 20 de abril de 2010

DÉFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD TDAH


Para comenzar con este tema recomiendo el vídeo  que añado a continuación, sin ánimo de resultar repetitivo, ya que aparece también en la página de facebook, sin embargo, como no aparece imagen, es como que no... invita a entrar a verlo... con lo que vuelvo a adjuntarlo aquí, porque creo que es una buena presentación del TDAH:

El TDAH, es un trastorno de la conducta en niños. Se trata de niños que desarrollan una intensa actividad motora, no paran de moverse, muestran desobediencia ante las normas, se distraen fácilmente… Esta hiperactividad aumenta cuando están en presencia de otras personas y sobre todo con las que no tienen relaciones con frecuencia y al contrario, la actividad disminuye cuando están solos.
(*) DSM-IV-TR: Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría.
CIE-10: Clasificación de la Organización Mundial de la Salud.

Tradicionalmente el TDAH se ha relacionado con una situación clínica típica de la infancia y la adolescencia, sin embargo en la actualidad definimos al TDAH como un trastorno crónico sintomáticamente evolutivo. Se manifiesta en los primeros años de edad, e incluso, en los primeros meses de vida. El cuadro se hace especialmente notable a partir de los tres primeros años, mostrando una diversidad clínica e intensa a partir de los seis años de edad, durante la etapa escolar.

¿CÓMO SE MANIFIESTA EL TDAH?
Los niños con TDAH son muy "movidos" e impulsivos, y tienen problemas para prestar atención y para concentrarse. Aún a pesar de intentarlo, son incapaces de escuchar correctamente, de organizar sus tareas, de seguir instrucciones complejas, de trabajar o jugar en equipo.
El actuar sin pensar (conducta impulsiva) provoca problemas con padres, amigos y profesores. Suelen ser niños inquietos, siempre en movimiento, incapaces de permanecer sentados mucho tiempo o con una constante inquietud (movimiento constante de los pies o las piernas, etc.).
El TDAH afecta negativamente al rendimiento de estos niños en el colegio, así como a otros aspectos de su vida familiar y social.
Casi todos los niños con TDAH tienen problemas por sus conductas hiperactivas e impulsivas antes de los 6 años. Sus padres suelen describirlos como inquietos o difíciles desde que eran bebés, e incluso hay madres que los describen como hiperactivos durante el embarazo.
El niño con TDAH es en muchas ocasiones incapaz de controlar su propia conducta. A veces parecen estar en otro mundo y no responden cuando se les pide que paren o se reclama su atención (mientras que el niño que se porta mal intencionadamente suele estar pendiente de las reacciones y respuestas de los adultos).
Los padres perciben en el niño con frecuencia que es un problema de "no poder" más que de "no querer", por lo que se sienten frustrados en su capacidad para criarlos y educarlos.
El niño con TDAH con frecuencia pierde el interés por las actividades que está realizando en pocos minutos, por lo que cambia constantemente de una actividad a otra.
Si un niño presenta este tipo de problemas sólo en un entorno (por ejemplo, sólo en casa, o sólo en el colegio), es improbable que el problema sea el TDAH.
Aún cuando los síntomas del TDAH se agravan en situaciones de mayor desorganización (lugares ruidosos, con mucha gente, etc.), están presentes en mayor o menor medida en casi todas las situaciones y entornos de la vida del niño (en casa, en el colegio, con los abuelos, haciendo la tarea escolar, viendo la televisión,...).
Aunque las situaciones que les divierten (como ver dibujos animados o jugar con videojuegos) les permiten centrar su atención con mayor eficacia, la inquietud (agitar manos, piernas, pies,...) generalmente persiste.
Esta variabilidad en las respuestas al entorno a veces genera una interpretación desde fuera de voluntariedad por parte del niño, por lo que se les atribuyen calificativos como "caprichoso", "malcriado", "vago", ...
Algunos niños sólo presentan problemas en el área atencional, y están ausentes los de la hiperactividad y la impulsividad. Es el llamado TDAH, en el que domina la falta de atención.

El DSM-IV divide el trastorno en tres subtipos, de acuerdo a las principales características asociadas con el desorden, la falta de atención, impulsividad, e hiperactividad:

- TDAH de tipo combinado: es el más frecuente. Presenta síntomas en ambos grupos de síntomas. pueden poner atención a una tarea pero pierden el enfoque, teniendo problemas para controlar sus impulsos y actividad. Estos niños tendrán significantes síntomas de las tres características.

- TDA de tipo predominantemente inatento: no les cuesta mucho sentarse tranquilos ni muestran conductas inquietas, pero pueden ser fundamentalmente inatentos y, como resultado, tienen mucha dificultad al mantenerse enfocados en una tarea o actividad.

- TH de tipo predominantemente hiperactivo-impulsivo: destacan los síntomas de hiperactividad e impulsividad, y los del área atencional no son significativos.

La probabilidad de desarrollo de este trastorno en los niños triplica la de las niñas y empieza a manifestarse generalmente entre los tres y cinco años, aunque la edad del comienzo puede variar mucho.

ETIOLOGÍA DEL TDAH

La etiología (causas) de este trastorno es desconocida, y probablemente intervengan factores genéticos y ambientales. Aunque en el TDAH tiene un fuerte componente genético. Según algunos estudios es 5-7 veces más frecuente en hermanos y 11-18 veces más frecuente en hermanos gemelos, además se han descrito varios genes posiblemente implicados (uno de ellos en el cromosoma 5 y dos en el cromosoma 11).
Entre los factores no genéticos vinculados al TDAH se pueden citar: el nacimiento prematuro, el consumo de alcohol de la madre, los niveles de plomo, lesiones en el córtex prefrontal…

Según Barkley,R. (1998) la raíz trastorno parece estribar en el deterioro de la inhibición conductual y del autocontrol.
El autocontrol, la capacidad de inhibir o frenar las repuestas a un estímulo es una función crucial para la realización de cualquier tarea. La mayoría de los niños conforme van creciendo, adquieren la capacidad de poner en práctica las funciones ejecutivas, actividades mentales que les ayudan a apartar las distracciones, fijarse unas metas y dar los pasos para alcanzarlas.
En los primeros años, estas funciones ejecutivas se exhiben al exterior, los niños hablan en voz alta mientras juegan y hacen las actividades. A medida que crecen van interiorizando estas funciones ejecutivas desapareciendo las verbalizaciones. 
Recomiendo el vídeo que aparece a continuación para poder entender mejor los aspectos neurobiológicos del TDHA...



Adjunto también el siguiente documento en pdf "Guía práctica sobre hiperactividad".
En la siguiente entrada pasaré a comentar la evaluación, diagnóstico, tratamiento... del TDAH.

Fuentes de información: Asociación Americana de Psiquiatría, DSM-IV; Peñafiel, M. Coor.(2001) Guía de pequeños para grandes; Barkley,R (1998) El desorden de hiperactividad y déficit atencional. Investigación y ciencia...