domingo, 29 de enero de 2012

ALFA CENTAURI


Se trata del sistema estelar más cercano a nuestro Sol (también se conoce como Próxima Centauri) a unos 37 billones de km de distancia.

En realidad se trata de la superposición de dos estrellas brillantes de un posible sistema de tres.

El astrónomo francés Nicolas Louis de Lacaille, en 1752 descubrió que Alfa Centauri es una estrella binaria.

Está a 4 años luz de la Tierra.

El sistema Alfa Centauri estaría formado por tres estrellas vinculadas por efecto de la gravedad, girando una en torno a la otra constituyendo un sistema estable.

ALFA CENTAURI A:
Una estrella algo más luminosa, grande y vieja que el Sol, de tipo espectral muy similar a éste.
Se la clasifica como enana amarilla.

ALFA CENTAURI B:
Una estrella naranja de secuencia principal que está ligada a Alfa Centauri A. Su edad es bastante parecida a la de su compañera, lo que hace pensar que ambas estrellas nacieron ya unidas.
Se la clasifica como enana naranja.

PRÓXIMA CENTAURI:
Situada aproximadamente a 4,22 años luz de la Tierra, es una estrella enana roja. Es la estrella más cercana al Sol.
En principio se sostiene que puede formar parte de un sistema estelar triple con Alfa Centauri A y B, aunque aún no está confirmado.

Es una estrella fulgurante que sufre espectaculares aumentos aleatorios en brillo debido a la actividad magnética.

OBSERVACIÓN
En 1915 el astrónomo Robert Innes descubrió que Próxima Centauri compartía el mismo movimiento propio de Alfa Centauri.
Pronto se vio que Próxima Centauri era muy poco luminosa, una de las estrellas con menor luminosidad conocida por aquel entonces.

En 1951, Harlow Shapley anunció que Próxima Centauri era una estrella fulgurante.

En 1980, el observatorio Einstein produjo una detallada curva de energía de rayos X de un destello estelar de Proxima Centauri.

Debido a la inclinación al sur de Próxima Centauri, sólo puede verse al sur a los 27 grados N de latitud. Es demasiado débil para ser vista a simple vista. Se necesita un telescopio con una apertura de al menos 8cm para ser observada.

CARACTERÍSTICAS
Es una enana roja de tipo espectral M5,5. Catalogada como una estrella fulgurante con la denominación de estrella variable V645 Centauri.

Muestra variaciones aleatorias de luminosidad debido en parte a su actividad magnética. Posee una masa equivalente a una octava parte de la masa solar y, por consiguiente, es una estrella de muy baja luminosidad.

Próxima Centauri es la estrella más cercana al sistema solar, se deduce del hecho de que no hay más enanas rojas que puedan verse a simple vista.
Se encuentra a una distancia de 4,2 años luz de la Tierra, unas 270.000 veces más alejada que nuestro Sol.

Entre las estrellas conocidas, Próxima Centauri ha sido la estrella más cercana al Sol durante al menos 32.000 años y será así durante al menos 9.000 años, cuando sea reemplazada por la estrella de Barnard.

Próxima Centauri posee un movimiento propio relativamente grande. El radio es el equivalente a 1/7 el del radio solar o 1,5 veces el de Júpiter.

Debido a su relativa baja masa, el interior de esta estrella es completamente convectivo, lo que significa que la energía es transferida al exterior por el movimiento físico del plasma y no por radiación.

La convección está asociada con la generación y almacenamiento de un campo magnético. La energía magnética de este campo sale a la superficie mediante erupciones solares que incrementan por momentos la luminosidad de la estrella.

Estas llamaradas tienen energía suficiente para radiar rayos X, y de hecho su luminosidad en ese rango es equivalente a la del Sol. No obstante, la actividad de la estrella es relativamente baja comparada con otras estrellas del mismo tipo y dicha actividad parece variar en un período de aproximadamente 442 días.

A causa de los procesos de mezcla del combustible nuclear que se producen en su núcleo y a la relativamente baja tasa de producción de energía que tiene, permanecerá en la secuencia principal el equivalente en tiempo a unas 300 veces la edad actual del universo.

POSIBLES COMPAÑEROS SUBESTELARES
Buscar compañeros subestelares en torno a Próxima Centauri no ha tenido éxito hasta la fecha. Se descarta la presencia de enanas marrones y de planetas supermasivos.
La detección de objetos menores, requiere el uso de nuevos equipos.

Próxima Centauri, junto a Alfa Centauri A y B, está entre los objetivos del "Grupo I" de la NASA en la denominada Space Interferometry Mission (SIM) que en teoría será capaz de detectar planetas como tres veces la masa de la Tierra.

Existe controversia si un planeta que orbite Próxima Centauri, albergaría vida al ser una estrella enana roja fulgurante.

EL SISTEMA ESTELAR ALFA CENTAURI
Ya desde su descubrimiento, se sugirió que Próxima Centauri era una verdadera componente del sistema estelar Alfa Centauri. Próxima Centauri puede orbitar alrededor de ésta con un período orbital de 500.000 años o más.

Los trabajos más recientes que combinan datos del satélite Hipparcos con observaciones realizadas desde la Tierra son coherentes con la hipótesis de que las tres estrellas están vinculadas entre sí. No obstante se necesitan más medidas precisas de velocidad radial.

Se ha sugerido que Próxima Centauri es el destino más lógico para un primer viaje interestelar, pero, por ser una estrella fulgurante, posiblemente no sea un lugar muy hospitalario.

Aún así, suponiendo una velocidad de viaje de 40 km/segundo (frente a los 11 km/segundo del Apolo 10), los humanos tardaríamos en llegar allí unos 32.000 años.

Damos por finalizada esta entrada con un vídeo que nos recrea un viaje imaginario desde la Tierra hasta Alfa Centauri.


Bibliografía:
Ségransan, D.; Kervella, P.; Forveille, T.; Queloz, D. (2003). «First radius measurements of very low mass stars with the VLTI».
Astronomy and Astrophysics.Kamper, K. W.; Wesselink, A. J. (1978). «Alpha and Proxima Centauri».
Astronomical Journal . «Optical and infrared photometry of dwarf M and K stars». Astronomy and Astrophysics.
Principles of Physical Cosmology. Princeton, New Jersey: Princeton University Press. Benedict, G. Fritz et al. (1998).
The Astronomical Journal .«Latin Resources».
Joint Association of Classical Teachers. Wertheimer, Jeremy G.; Laughlin, Gregory (2006). «Are Proxima and α Centauri Gravitationally Bound?».
Wikipedia, la enciclopedia libre.

sábado, 7 de enero de 2012

LAS NUBES DE MAGALLANES


Las Nubes de Magallanes son dos galaxias enanas, miembros del Grupo Local de galaxias.
La mayor de ellas se conoce como la Gran Nube de Magallanes y la menor como Pequeña Nube de Magallanes.
Tradicionalmente, se ha pensado que ambas orbitaban en torno a la Vía Láctea, pero los estudios recientes parecen descartar esta posibilidad.

Aunque tradicionalmente los antiguos pueblos de oriente medio ya las conocían, el primer registro sobre ellas se debe al astrónomo persa Abd Al-Rahman Alsufi.

En Europa, fue Fernando de Magallanes quien primero las observó durante un viaje de circunnavegación alrededor de la Tierra entre 1519 y 1522.
El nombre actual se popularizó mucho después.
John Herschel fue el primero que las estudió en el siglo XIX.

Están separadas entre sí por 21 grados, y la distancia real entre ambas es de unos 75.000 años luz.
Hasta el descubrimiento en 1944 de la galaxia Enana Elíptica de Sagitario eran las dos galaxias conocidas más cercanas a la nuestra.

PEQUEÑA NUBE DE MAGALLANES
También denominada NGC 292. Es una galaxia irregular enana cercana a nuestra Vía Láctea, a unos 200.000 años luz de distancia.
Es uno de los objetos más lejanos visibles a simple vista, siendo cien veces más pequeña que la Vía Láctea.

Se especula que alguna vez fue una galaxia espiral barrada y se distorsionó por la Vía Láctea. Todavía conserva una estructura central en forma de barra.
Debido a su baja latitud celeste, es visible en muchos de los paises australes todas las noches.

Dado que tiene poco brillo de superficie, es mejor verla desde un lugar oscuro, lejos de las luces de la ciudad.

La primera observación por un europeo fue documentada por Antonio Pigafetta durante el viaje de circunnavegación iniciado por Fernando de Magallanes (1519-1522).

GRAN NUBE DE MAGALLANES
Esta galaxia, también enana es conocida como LMC.

Se encuentra a unos 160.000 años luz (unos 50.000 pársecs) de distancia, siendo la tercera galaxia más próxima a la Vía Láctea después de la galaxia enana de Can Mayor y la galaxia Elíptica de Sagitario.

Es visible a simple vista como un débil objeto en el hemisferio Sur austral.

La peculiar posición de la Gran Nube de Magallanes, exactamente en dirección al polo sur de la eclíptica hace que desde latitudes mediterráneas no sea visible en ninguna época, por lo que permaneció desconocida en la antigüedad clásica.

MORFOLOGÍA
Está clasificada de acuerdo a la base de datos de objetos extragalácticos de la NASA, de tipo SB(s) m, una galaxia espiral barrada (SB) sin estructura de anillo de forma no regular y sin bulbo.

Su aspecto irregular es probablemente el resultado de interacciones tanto con la Vía Láctea como con la Pequeña Nube de Magallanes.

Durante mucho tiempo fue considerada como una galaxia plana y que podía asumirse que se hallaba a una única distancia de nosotros.
Se sugiere que tiene una inclinación de 35 grados, considerando que 0 grados corresponde a una galaxia cuyo plano es perpendicular a nosotros.

OBJETOS PRINCIPALES
Contiene unos 30.000 millones de estrellas y un diámetro de aproximadamente 35.000 años luz.
Su masa viene a ser una décima parte de la Vía Láctea.
Como la mayoría de las galaxias irregulares, es rica en gas y polvo.
Actualmente, atraviesa una fase de gran actividad en cuanto a formación de estrellas.

Estudios realizados han encontrado en la Gran Nube de Magallanes cerca de 60 cúmulos globulares (la mitad que la Vía Láctea), 400 nebulosas planetarias y 700 cúmulos abiertos, así como cientos de miles de estrellas gigantes y supergigantes.

Es rica en objetos y fenómenos celestes de todo tipo y el ejemplo más evidente es la Nebulosa de la Tarántula (30 Doradus, N GC 2070), la mayor región de formación estelar de todo el Grupo Local.

En su interior se encuentran dos cúmulos abiertos, R136a y Hodge 301, responsables de la iluminación de la nebulosa.

En la periferia de la Nebulosa de la Tarántula se observó la supernova SN 1987 A; el objeto que luego explotó era una supergigante azul masiva (Sanduleak -69 grados 202a). Dicha supernova ha sido la más cercana observada a lo largo del siglo XX.

Otras nebulosas notables son NGC 1748 y NGC 2080, esta última situada a 30 minutos de arco al sur de la Nebulosa de la Tarántula y conocida como Nebulosa Cabeza de Fantasma. Ambas son intensos núcleos de formación estelar.

N 44C es otra nebulosa de notable extensión situada a 2 grados al norte del centro de la galaxia.
Entre los cúmulos abiertos cabe destacar NGC 1850 y NGC 1872.
Entre cúmulos globulares, NGC 1818 es uno de los cúmulos más jóvenes que se conocen, con una edad de 40 millones de años.

S. DORADUS
Es una estrella variable en la constelación austral de Dorado, perteneciente al cúmulo abierto NGC 1910 en la Gran Nube de Magallanes. Se encuentra a unos 18.000 años luz de distancia del sistema solar.
Su luminosidad viene a ser de más de 1 millón de soles.

S. Doradus es una estrella hipergigante y una de las más luminosas que se conocen.
Dada la gran distancia que nos separa de ella es invisible a simple vista. Su temperatura superficial es menor que la de otras variables azules luminosas, pero su diámetro es mayor.

Es una estrella 60 veces más masiva que nuestro Sol y su vida no puede exceder unos pocos millones de años.

Damos aquí por finalizada esta entrada con un vídeo de corta duración que nos mustra imágenes de la Gran Nube de Magallanes.


BIBLIOGRAFÍA:

martes, 3 de enero de 2012

PSICOPATOLOGÍA & AGRESORES SEXUALES

La agresión sexual conlleva dos tipos de agresiones que se entremezclan, la violenta y la sexual:

- La conducta agresiva motivada por un sentimiento de ira, que refleja dificultades en el control de los impulsos o en la expresión de los afectos, y que se materializa en una violencia impulsiva.

- La conducta premeditada y planificada, la cual expresa una alto nivel de insatisfacción y no genera sentimientos de culpa, materializándose en violencia instrumental.

A pesar de que la conducta de agresión sexual es grave, en la mayoría de los casos los sujetos que la llevan a cabo NO sufren rasgos psicopatológicos, por lo que no se les pueden incluir de forma genérica como sujetos que padecen trastornos mentales.

Por lo que se puede afirmar que el perfil psicopatológico del agresor sexual no existe. Existen rasgos que, dentro de una población, pueden explicar una parte proporcional de su conducta agresiva sexual. Con lo que dentro de la violencia sexual se debe profundizar en las motivaciones de este tipo de agresores así como en las variables que favorecen y/o propician la conducta de agresión sexual.
Tipología de agresores sexuales, basada en el empleo de conductas impulsivas...

Agresión sexual instrumental

Originada usualmente hacia una víctima desconocida. La elección de la víctima es fortuita, la premeditación se halla en el contexto específico para ejecutar la agresión, producido en situaciones en las que la posibilidad de ser descubierto sea mínima (nocturnidad, lugares solitarios, espacios de difícil escapatoria...)

La primera agresión con éxito se convierte en un impulso irresistible de dominio, de poder, por lo que se convierte en un fuerte refuerzo positivo para la comisión de las consiguientes agresiones. Determinada por la humillación y atemorización de la víctima, generando un elevado nivel de violencia verbal, materializado en amenazas, insultos humillantes, así como violencia física, reteniéndola con fuerza e intimidación, y en ocasiones, incluso a través de la exhibición de armas.

Dentro de esta tipología de agresores sexuales lo importante es el componente agresivo de la acción y no el comportamiento sexual asociado a ella, motivo que hace que la reincidencia sea elevada en estos casos. Los de mayor peligrosidad son aquellos en los que coexiste un trastorno antisocial de personalidad, que denominamos psicópatas, ya que la violencia que ejercen durante la agresión es desmedida, siendo ésta totalmente instrumental, por lo que pueden llegar a un ensañamiento brutal con la víctima.

Agresión sexual impulsiva

Siendo la base de la agresión sexual, dos variedades que mantienen un comportamiento impulsivo:

1. La agresión sexual como objeto de deseo, en la cual los sujetos fantasean, dentro de su contexto cotidiano, con alguna persona conocida (vecina, compañera trabajo, barrio,..) hasta que dan el salto a la agresión sexual, ya que conocen que si no es así, mediante el asalto, la intimidación, abuso de autoridad, coacción, no hubiesen tenido acceso a la víctima. La víctima es conocida por el agresor sexual y durante un cierto tiempo ha sido el componente principal de sus fantasías sexuales.

En este tipo de agresores sexuales no suele coexistir ningún tipo de patología sexual, pero sí mantienen una vivencia de la sexualidad centrada en la fantasía que, unida en muchos casos al consumo de pornografía, puede facilitar la comisión de la conducta agresiva sexual.

2. La agresión sexual con causa de justificación, la cual se produce en un contexto de inicio de una relación, generalmente en zonas de ocio, donde se inicia un juego de conquista interpersonal, por lo que se establece la confianza de la víctima. Dentro del juego de seducción se producen distorsiones cognitivas por parte del agresor, ya que inicia un lenguaje indirecto y ambiguo, dando por sentado que la mujer lo entiende, lo acepta, no llegando a plantearse la posibilidad de que la víctima ponga límites a su demanda sexual. La motivación se centra en una hostilidad latente hacia la figura femenina, realizan un análisis equivocado de la situación y los estímulos presentes son codificados como provocadores y licitadores de la relación sexual.

En esta tipología de agresores se encuentra, una alta inseguridad en su atractivo sexual, incapaces de plantear sus demandas con el sexo opuesto de forma clara y directa ante un temor, en muchos casos irracional, a una negativa que serían incapaces de aceptar y asimilar. Sus distorsiones cognitivas se asientan sobre el rol masculino, considerando la manifestación sexual como algo propio del varón por lo que se identifican con las conquistas consumadas, hecho que hace que la negativa no entre, a nivel cognitivo, dentro de las posibilidades existentes en las relaciones interpersonales.

Estos sujetos suelen tener un desarrollo socializador precario, con muchas carencias afectivas, con escasas habilidades sociales, así como una baja capacidad de control en situaciones de interacción con el sexo femenino. Motivo que hace que ante una situación de este tipo, sin premeditación y sin altos niveles de agresividad lleguen a cometer la agresión sexual. Suele ir unido al consumo de sustancias tóxicas, especialmente el consumo de alcohol, lo que permite una mayor desinhibición en la conducta del agresor y una mayor culpabilización en la víctima ante las instancias judiciales.

Agresión sexual dentro del ámbito familiar

Dentro de la tipología de maltratadores domésticos, los que mayor riesgos conllevan de violencia sexual, corresponde a un hombre inestable emocionalmente, extrovertido, poco responsable con sus obligaciones de pareja, con altibajos en su estado de ánimo y tendencia a experimentar ansiedad que se libera al llegar a casa, es entonces cuando puede comportarse explosivamente y con maltrato físico y/o sexual. No existe reconocimiento de la agresión sexual pues la víctima es su mujer.

En estos casos puede coexistir el consumo de alcohol, como bebedor excesivo regular, con problemas para mantener el trabajo, por el hábito de consumo y a la extensión de éste a lo largo del día. Con determinada edad puede detectarse un cierto grado de deterioro alcohólico con bajo control de los instintos (exigencias sexuales) y conductas explosivas sin ningún estímulo. Los problemas sexuales del agresor o incapacidad de éste para mantener la relación sexual son atribuidos erróneamente a la víctima, con lo cual, ante la incapacidad de mantener una relación sexual completa, desata unos elevados niveles de ira contra ella.

La agresión sexual a menores se suele dar dentro del contexto familiar y cercano del menor, aunque no siempre; puede darse en el entorno conocido de la víctima menor (víctimas de un pedófilo), siendo menos habitual que se dé en forma de asalto en la vía pública.

En cuanto al abuso sexual que se produce contra menores cuando el agresor es de sexo femenino, queda infravalorado, y en caso de su descubrimiento la agresora queda justificada y respaldada por la incredulidad que muestra el entorno y el sistema judicial ante el testimonio de la víctima.

Las familias en las cuales uno de sus miembros abusa sexualmente de un menor suelen estar caracterizadas por su aislamiento social, siendo la familia la única fuente de refuerzo y apoyo emocional. Son rígidas, cerradas, con escasos contactos sociales, y muestran, en su mayoría, una significativa soledad emocional y social.

El rasgo de personalidad base de un agresor que abusa de un menor en su contexto familiar, suele estar en graves dificultades de relación afectiva y sexual con los adultos, puede existir una relación patológica con el cónyuge, por lo que recurren a los menores sobre los que pueden actuar mediante el mecanismo de superioridad. Las deficiencias en su personalidad se detectan por la inmadurez que presentan, a nivel afectivo y sexual, por lo que emergen deficiencias en su comportamiento sexual. La familia se convierte en un lugar para desarrollar el abuso sexual con una alta tasa de secretismo, dado el contexto en el que tiene lugar y las vinculaciones de apego que se establecen con los menores

Agresión sexual a menores (paidofilia)

La paidofilia se encuentra clasificada dentro de los trastornos sexuales y de la identidad sexual como una parafilia. En estos casos se requiere de una preferencia sexual por los niños y púberes, de 13 años o menos, el sujeto debe tener al menos 16 años y que medie entre la víctima y el agresor al menos cinco años de diferencia.

 
Dentro de esta tipología a nivel clínico se distinguen dos formas:
- Los de tipo exclusivo, en los cuales solo existe atracción por los menores. Solo ha mantenido relaciones sexuales con menores, siendo este tipo de víctimas la única fuente de placer sexual. Los actos que llevan a cabo son premeditados y persistentes y quedan protegidos en la psique del agresor por las distorsiones cognitivas, especialmente la justificación y la proyección, que les permite no sentir sentimientos de culpa o malestar por la comisión del abuso.

- Los de tipo no exclusivo,en los que las relaciones sexuales se extienden a los adultos y no solo a menores. Éste mantiene relaciones sexuales con los adultos pero generalmente se acompañan de fantasías pedofílicas. El inicio de la relación con menores suele estar asociado a una situación de estrés y vulnerabilidad emocional. En estos casos suele aparecer una fuerte disociación cognitiva con los hechos, ya que los percibe como conductas anómalas, llegando a mostrar fuertes sentimientos de vergüenza y culpa. Este hecho motiva que la comisión de los abusos se lleve a cabo de forma episódica e impulsiva.

Agresión sexual en adolescentes

Los delitos contra la libertad sexual realizados por menores, salvo excepciones, suelen cometerse en el medio donde el menor desarrolla su vida (colegio, barrio, discotecas,…), motivo que hace que las víctimas en muchos casos sean también menores de su propio entorno.

Si bien en casos de agresiones sexuales de adultos, es un delito que se suele cometer en solitario, se pueden denominar como "delitos de soledad", no es infrecuente que en las agresiones sexuales de menores éstas pueden llegar a producirse en grupo, con todo lo que ello conlleva hacia la víctima, ya que la agresión de uno se contagia de forma que, cuanto mayor capacidad de agresividad se es capaz de exhibir, mayor refuerzo se obtiene para la comisión posterior de nuevas conductas agresivas.

El consumo de alcohol y otro tipo de drogas, en algunas ocasiones, está asociado en la comisión de los hechos de agresión sexual en los adolescentes.

Su característica es la pertenencia a grupos sociales carenciales, desde el punto de vista de la familia. Han crecido con carencias afectivas importantes, baja escolarización, observación de situaciones de violencia, humillaciones, falta de respecto, vejaciones hacia la mujer, etc. En este aspecto las últimas investigaciones arrojan resultados contradictorios ya que ha crecido el número de agresores menores que estaban insertados en una estructura familiar y social normalizada. Es un campo de relevante interés en los últimos años y todavía son necesarias futuras investigaciones que analicen en profundidad las variables psicológicas que median en jóvenes agresores sexuales.

Agresión sexual con rasgos psicopatológicos

El agresor sexual no suele padecer trastorno mental, y cuando se aprecia a veces solo existen rasgos que no alcanzan la entidad suficiente para elevarlos a la categoría de trastorno, y por lo tanto atenuar la responsabilidad penal, y en otros casos no existe nexo de causalidad entre la comisión del delito con el trastorno mental que se padece.

Lo que mayoritariamente se asocia a la agresión sexual son los trastornos de personalidad, no quedando con ello excluidas otras entidades diagnósticas, siendo las de mayor frecuencia las que se detallan a continuación:

1. Trastorno antisocial de personalidad: es el trastorno de personalidad que con mayor frecuencia aparece en los agresores sexuales, o al menos tienen rasgos marcados de esta categoría. Actúan de forma preferente en el asalto callejero, y junto con el delito contra la libertad sexual suelen cometer otro tipo de ilícitos como el robo.

2. Trastorno de personalidad esquizoide: son personas solitarias, retraídas con escasa expresividad, padecen déficits en las relaciones interpersonales y de habilidades sociales. Son agresores que aprovechan la oportunidad que se les presenta, o bien recurren a menores por resultarles de más fácil acceso que los adultos. a.3) trastorno de personalidad límite: el patrón base de conducta está marcado por una alta inestabilidad emocional, con dificultades en las relaciones interpersonales, marcada impulsividad, y frente consumo de tóxicos que pueden derivar en una agresión sexual. La víctima suele ser conocida, novias esporádicas, o una exnovia con la que quieren reiniciar la relación.

3. Trastorno sádico de la personalidad: este tipo de agresores utilizan la forma de violencia para conseguir lo que desean. En la agresión se desea infligir daño, miedo, horror, humillar… pudiendo culminar en la relación sexual o no, ya que en muchos casos se liberan de las tensiones surgidas de sus conflictos personales con el entorno social, especialmente con la mujer.

BIBLIOGRAFÍA:
Carrasco Gómez, J.J; Maza Martín, J.M. Manual de Psiquiatría Legal y Forense. 2ª Edición. Madrid: La Ley; 2003.
Roig, E; Galiana Carmona, S y De Marianas Ribary, H. Estudio sobre las agresiones sexuales. Servicio de Publicaciones, Biblioteca del Decanato de los Juzgados de Madrid. Madrid, 1996.
Mezquita Vázquez, B. “Manual de Psicología Forense”. Madrid: Editorial Síntesis; 2005.
Noguerol, V. “Agresiones sexuales”. Madrid: Editorial Síntesis; 2005.
Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV-TR). Barcelona: Masson; 2002.
Marshall, W.L. “Agresores sexuales”. Barcelona: Ariel; 2001.
González J. “Trastorno por Estrés Postraumático. Una visión global”. Interpsiquis 2006.