Desde un punto de vista psicológico el enamoramiento es una emoción y como tal es una consecuencia de las circunstancias propias y ajenas y de la evaluación que hacemos de ellas. El enamoramiento nos produce una gran excitación fisiológica que nos provoca bienestar y nos predispone a no ver, o disculpar, los defectos de la persona amada y a necesitarla y querer estar con ella en todo momento. También nos lleva a revelar aspectos íntimos, darle apoyo emocional y moral, mostrar interés por todo lo suyo, y expresar afecto por cualquier método (Moya, 1997).
Una persona puede enamorarse por una serie de razones: porque siente soledad, por necesidad sexual, por necesidad de cambios... pueden surgir problemas cuando la única base de la pareja es el enamoramiento. El enamoramiento es una emoción y tiene un fuerte componente de pasión, afecto, ternura, sexo. Pero una emoción es pasajera, porque está sometida a la ley de la habituación (ley de la habituación: el placer continuado se desvanece,... el amor mismo pierde gradualmente su magia)...
Con el paso del tiempo la situación de los enamorados cambia: puede que su enamoramiento se desvanezca o que su relación siga adelante con una pasión menos desbordante y aparezcan otros vínculos como el cariño, la intimidad, la complicidad y la entrega de la pareja.
El enamoramiento está considerado actualmente como el inicio ideal de una pareja pero como se ha señalado, es una emoción y como tal es algo en sí mismo volátil. Una vez que el enamoramiento como emoción fuerte ha pasado lo que queda es algo más duradero, la intimidad (es el primer objetivo que se busca en la pareja, tener a alguien que te escuche y te entienda, es decir, con quien puedas expresarte sin límite y que puedas obtener refuerzo...) y la aceptación incondicional...
También decidimos compartir más cosas con el otro y vamos comprometiéndonos ante la sociedad, se guarda fidelidad, se comparte el tiempo, se entrega el cuerpo, se comparten bienes materiales, etc. finalmente se adquiere un compromiso de vida en común, que puede estar o no refrendado socialmente. Se construye así el compromiso que es la decisión de permanecer en la relación pese a los problemas que vayan surgiendo, luchando con todas las fuerzas posibles para resolverlos.
Los tres pilares de una relación amorosa “I-P-C”
Según el psicólogo Robert Sternberg (Teoría triangular del amor), las relaciones amorosas tienen tres pilares fundamentales: intimidad, pasión y compromiso. Aunque es cierto que, en una relación ideal, estos elementos están presentes en partes iguales, en muchas ocasiones también es posible mantener una relación satisfactoria sin uno de ellos.
La figura anterior muestra las diferentes formas de amor que se pueden dar en una pareja de acuerdo con la teoría triangular del amor de Sternberg.
1. Intimidad: deseo de acercamiento, comunicación y fuerte interés por el otro. Se refiere a los sentimientos que facilitan el acercamiento, el vínculo y la unión en la pareja, el apego. Pero sin que medie pasión ni compromisos a largo plazo.
2. Pasión: correspondería con el enamoramiento, es el componente más genuino del amor. Se refiere a la necesidad profunda e imperiosa del amado. Se dispara de forma rápida y también tiende a atenuarse velozmente.
3. Compromiso: implica la decisión de amar a una persona y de mantener ese amor. Va creciendo de forma lenta a la par que se toman decisiones de compartir en pareja. Hace referencia a la relación de compañerismo, sin que haya intimidad ni pasión.
Amor romántico: Es una combinación de intimidad y pasión, se produce cuando las personas se atraen tanto emocional como físicamente, lo cuál no va acompañado de compromiso.
Amor apasionado (encaprichamiento): llamado amor obsesivo o enamoramiento. Es una emoción limitada en tiempo, quizás más exactamente una primera fase en una relación, que suele evolucionar a un amor de compañeros.
Amor compañero: es una combinación de compromiso e intimidad. También llamado amor verdadero o amor conyugal, es una emoción lejana, menos intensa. Combina sentimiento de profundo cariño, compromiso e intimidad. Hatfield y Rapson lo definen como “el afecto y ternura que nosotros sentimos por aquellos con quienes vivimos”.
Amor fatuo: es una combinación de pasión y compromiso. Se trata de una relación en la que no ha pasado aún el tiempo suficiente para que se desarrolle la intimidad, aunque sí se ha establecido ya un compromiso.
Amor vacío: sólo se da el compromiso. Se trata de una relación superficial carente de pasión e intimidad.
Amor perfecto: Combina los tres componentes y según Sternberg es bastante difícil de alcanzar.
Bibliografía:
Emoción y Motivación "la adaptación humana" Edit: Ramón areces.
Teoría triangular del amor. Robert Sternberg.

