viernes, 5 de febrero de 2010

Drogadicción. Psicoestimulantes: la Cocaína



La cocaína es una droga muy adictiva. Extraída de la hoja de coca (Erythroxylon coca), la cocaína actúa como anestésico local y estimulante del sistema nervioso central. Se puede masticar sus hojas, fumarse, esnifarse en polvo o inyectarse.
Se llama “crack” a la obtención de la forma de base libre de cocaína a partir del hidrocloruro, esta forma de inhalación o fumado de vapores de cocaína hace que muy altas dosis lleguen al cerebro en poco tiempo... su consumo prolongado puede conllevar el desarrollo de psicosis paranoides.

Efectos de la cocaína.
A concentraciones altas, enlentece el latido cardiaco y contribuye a la producción de arritmias y muertes súbitas. También es un agente simpaticomimético. La cocaína produce: euforia, sensación de alerta, hiperactividad, hipervigilancia, ansiedad, anorexia, taquicardia, dilatación de las pupilas, etc.
Si la intoxicación es muy importante puede producirse depresión respiratoria, dolor pectoral, arritmias cardiacas, ataques y estado de coma.

Patrones de consumo.
El ‘subidón’ dura más o menos una hora. Después de ese tiempo, la persona que ha tomado cocaína cae en un estado de depresión (crash), el cual le puede llevar a buscar más cocaína, dinámica que le conducirá a la dependencia. La abstinencia a la cocaína transmite depresión, ansiedad y paranoia. Además, el adicto queda extenuado y puede permanecer mucho tiempo dormido.
Varias dosis de cocaína producen alteraciones neurológicas y de comportamiento tales como dolor de cabeza, vértigo, descoordinación de movimientos, ansiedad, insomnio, alucinaciones o depresión.


Complicaciones médicas asociadas al consumo crónico de cocaína.
Riesgos por vía intravenosa: contraer infección del virus del SIDA, hepatitis y tuberculosis.
Fumada: riesgos de complicaciones pulmonares como exacerbación del asma, neumotórax, hemorragia pulmonar e infarto pulmonar.
Esnifada: daños en la mucosa nasal y perforación del tabique nasal.
En general está asociado a pérdida de peso y malnutrición. El consumo está asociado con la presencia de importantes desórdenes afectivos como la depresión y la ansiedad y mentales como la psicosis.

Efectos farmacológicos de la cocaína que producen otras patologías.
Sintomatología cardiovascular: palpitaciones, bradicardia, taquicardia, arritmias, infartos agudos de miocardio, miocarditis y miocardiopatía y endocarditis. La más frecuente son los infartos agudos de miocardio con un riesgo siete veces mayor que los no consumidores de tener un ataque cardiaco no mortal.
Sistema respiratorio: sinusitis, osteítis y perforación del tabique nasal.
Patología por cocaína fumada: edema agudo de pulmón, síndrome de pulmón por cocaína o pulmón del crack, aumento de cuadros asmáticos... etc.
Aparato digestivo: anorexia (la más común), náuseas, vómitos, diarreas... etc.
Sistema visual: midriasis, vasoconstricción conjuntival y nistagmus vertical.
Sistema neuroendocrino: aumento secreción de prolactina, galactorrea, hipertermia, en varones ginecomastia, impotencia y pérdida de la libido.
En mujeres embarazadas: aumenta la probabilidad de abortos espontáneos, incremento en desprendimientos placentarios y toxicidad cardiovascular... etc.
Patologías neurológicas: cefaleas, accidentes vasculares isquémicos y hemorrágicos (ictus), crisis convulsivas... etc.

Tratamientos de la dependencia de cocaína.
Los mejores tratamientos de la cocainomanía son de tipo psicosocial como las comunidades terapéuticas, tratamientos cognitivos-conductuales y el empleo de contingencias reforzadoras en la comunidad. Y Tratamiento farmacológico en combinación con tratamiento psicosocial.

Curiosidades sobre el origen:
El origen de la cocaína se remonta a la época de los primeros exploradores españoles de Sudamérica, que advirtieron cómo sus rivales nativos lograban reunir fuerzas y vencer el cansancio, sólo masticando las hojas de una planta.
El psicoterapeuta Sigmund Freud, en 1884, recomendó la cocaína para una variedad de enfermedades y adicciones al alcohol y la morfina. Lamentablemente, muchos de sus pacientes pasaron a convertirse en adictos a la cocaína.
En 1886, John Pemberton desarrolló la Coca Cola, una bebida que contenía la cocaína y la cafeína. La cocaína fue retirado de la Coca Cola en 1906 (pero todavía tiene la cafeína). La Ley de Estupefacientes Harrison en 1914 hizo ilegal de cocaína.


Drogadicción: Las Xantinas

Hablamos de la cafeína, la teofilina y la teobromina.
La cafeína está presente en el café, té, cacao, chocolate, en algunos refrescos y en algunos medicamentos...

La cafeína es un estimulante del sistema nervioso central. Llega a la circulación sanguínea a través del estómago y del intestino delgado. En unos cinco minutos se encuentra distribuida por todos los tejidos corporales, atraviesa la placenta y pasa a la leche materna...
Efectos de la cafeína
La cafeína tiene efectos estimulantes sobre el SNC, efectos sobre el sistema cardiovascular, sobre el aparato digestivo, respiratorio, la diuresis y el metabolismo.

La cafeína es la que tiene efectos más potentes sobre el SNC, como: efectos sobre el humor, aumenta la sensación de energía, la autoconfianza y el estado de alerta. La cafeína potencia los efectos reforzantes y estimulantes de la nicotina.

En dosis altas puede producir ansiedad y nerviosismo, dificulta la conciliación y la calidad del sueño. El consumo de cafeína también produce alteraciones fisiológicas o somáticas...
Algunas utilidades médicas de las metilxantinas
La teofilina, es la más utilizada por sus efectos relajantes del músculo liso bronquial, en el tratamiento del asma, y la diseña en el tratamiento de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

La cafeína en dosis altas puede también usarse para tratar el asma. También se utiliza en preparados antigripales, y analgésicos, como analgésico coadyuvante y en el tratamiento del dolor, en medicina paliativa, en el tratamiento de las crisis de migraña.

Tanto la cafeína como la teofilina se utilizan para el tratamiento de la apnea prolongada de los lactantes prematuros.
Cafeinismo o intoxicación por cafeína.
Es producido por un excesivo consumo agudo o crónico de cafeína. Síntomas clínicos más frecuentes:
Intranquilidad, nerviosismo, excitación, pensamiento acelerado, alteraciones del sueño, aumento de la actividad motora y cambios de humor.
Simultáneamente se suelen presentar palpitaciones, temblores, congestión facial, diuresis, molestias gastrointestinales, contracciones musculares y arritmias cardiacas.
El riesgo de desarrollarlo se produce cuando el consumo de cafeína es superior a 500-600 mg/día, sin embargo, se ha demostrado que con dosis de 250 mg/d también se puede desarrollar cafeinismo en pacientes más sensibles.
Dependencia de cafeína.
La administración continuada de metilxantinas conduce el agotamiento de sus acciones, por lo que es necesario incrementar las dosis para obtener el efecto inicial. La tolerancia es cruzada entre las tres metilxantinas.
Síndrome de abstinencia de cafeína.
La supresión brusca del consumo regular de cafeína puede producir un síndrome de abstinencia caracterizado por:
Cefaleas, mareos y fatiga, dificultad de concentración, ansiedad, empeoramiento del rendimiento laboral, disminución de la alerta, menor sociabilidad, náuseas, craving, bostezos, irritabilidad, tensión muscular y lentitud psicomotriz.
La sintomatología comienza 12-24 horas después del último consumo y alcanza la máxima intensidad a las 24-48 horas. Dura, aproximadamente una semana.
No se recomienda el uso de analgésicos para tratar el síndrome de abstinencia. Ya que algunos pacientes con cefaleas puede llegar a realizar un abuso de analgésicos que contengan cafeína...


jueves, 4 de febrero de 2010

Drogadicción: Algunos términos...



A continuación incluyo la definición de algunos términos utilizados en drogadicción, para pasar depués a las diferentes drogas de abuso. Todos estos post son un breve resumen, ya que el tema de la drogadicción es muy amplio. Dejo un enlace de la Fundación de ayuda a la Drogadicción (FAD), por si alguien interesado en este tema y quiere más información al respecto.

Cuando una sustancia se utiliza de una forma diferente que difiere del uso aprobado, se habla de abuso.

Abuso: es la autoadministración, de manera no aprobada culturalmente, de cualquier sustancia que produzca consecuencias adversas.

Refuerzo y recompensa son los términos que explican, en parte, por qué los individuos abusan repetidamente de una sustancia; el hecho de que las sustancias de abuso presenten diversas propiedades reforzantes, lo que suscita su repetida autoadministración. 

Adicción: patrón conductual de abuso de fármacos o drogas que se caracteriza por una dependencia apremiante respecto al uso de una sustancia (uso compulsivo), por la necesidad de asegurarse su suministro y por una marcada tendencia a recaer tras su interrupción.

Dependencia o drogadicción: El estado fisiológico de neuroadaptación producido por la administración repetida de una sustancia, que necesita de una administración continuada para evitar el síndrome de abstinencia.

El uso y el abuso son conductas que pueden prevenirse, mientras que la drogadicción puede tratarse.

Cuando un fármaco ocasiona dependencia y el individuo continúa tomándolo, pueden suceder varias cosas:
Dependencia cruzada: La capacidad de una sustancia de mantener el estado físicamente dependiente
Tolerancia: Cuando tras su administración repetida, una dosis dada de una sustancia produce un efecto menor, o inversamente, cuando se tienen que administrar dosis progresivamente mayores para obtener los efectos observados con el uso inicial.
Tolerancia cruzada: La capacidad de una sustancia de suprimir las manifestaciones de dependencia física producidas por otra.

En cambio, cuando un fármaco produce dependencia y el individuo deja de tomarlo repentinamente, pueden ocurrir dos cosas:
Abstinencia: Término que se utiliza para designar las reacciones psicológicas y fisiológicas adversas que aparecen ante la interrupción brusca de una sustancia (droga o fármaco en un uso médico) que produce dependencia. Se caracteriza por el “craving” (deseo intenso por consumir la droga), disforia y signos de hiperactividad del Sistema Nervioso simpático.
Rebote: Es lo que ocurre cuando se da tolerancia en pacientes que han tomado una sustancia (normalmente un fármaco de uso médico aprobado), cuya administración se detiene posteriormente de forma repentina: los síntomas reaparecen de forma exagerada.

Recaída: la reaparición, tras la interrupción de un tratamiento médico efectivo, de la afección original que sufría el paciente.

Desintoxicación es la lenta disminución en la administración de una sustancia que ha causado dependencia y que causaría síndrome de abstinencia se suprimiera demasiado bruscamente.

Por vulnerabilidad se entiende como resistencia individual a la drogadicción. La vulnerabilidad puede estar determinada por diferentes factores de riesgo; como factores de tipo biológico indicando que no han existido factores ambientales protectores o no han sido suficientemente eficaces. Otros factores como la presión de grupo, el entorno familiar, escolar y laboral y el estado mental. También hay que indicar que el riesgo biológico de adquirir drogodependencia es muy similar para todos, con la excepción de la existencia de patologías psiquiátricas asociadas y previas.