La cocaína es una droga muy adictiva. Extraída de la hoja de coca (Erythroxylon coca), la cocaína actúa como anestésico local y estimulante del sistema nervioso central. Se puede masticar sus hojas, fumarse, esnifarse en polvo o inyectarse.
Se llama “crack” a la obtención de la forma de base libre de cocaína a partir del hidrocloruro, esta forma de inhalación o fumado de vapores de cocaína hace que muy altas dosis lleguen al cerebro en poco tiempo... su consumo prolongado puede conllevar el desarrollo de psicosis paranoides.
Efectos de la cocaína.
A concentraciones altas, enlentece el latido cardiaco y contribuye a la producción de arritmias y muertes súbitas. También es un agente simpaticomimético. La cocaína produce: euforia, sensación de alerta, hiperactividad, hipervigilancia, ansiedad, anorexia, taquicardia, dilatación de las pupilas, etc.
Si la intoxicación es muy importante puede producirse depresión respiratoria, dolor pectoral, arritmias cardiacas, ataques y estado de coma.
Patrones de consumo.
El ‘subidón’ dura más o menos una hora. Después de ese tiempo, la persona que ha tomado cocaína cae en un estado de depresión (crash), el cual le puede llevar a buscar más cocaína, dinámica que le conducirá a la dependencia. La abstinencia a la cocaína transmite depresión, ansiedad y paranoia. Además, el adicto queda extenuado y puede permanecer mucho tiempo dormido.
Varias dosis de cocaína producen alteraciones neurológicas y de comportamiento tales como dolor de cabeza, vértigo, descoordinación de movimientos, ansiedad, insomnio, alucinaciones o depresión.
Complicaciones médicas asociadas al consumo crónico de cocaína.
Riesgos por vía intravenosa: contraer infección del virus del SIDA, hepatitis y tuberculosis.
Fumada: riesgos de complicaciones pulmonares como exacerbación del asma, neumotórax, hemorragia pulmonar e infarto pulmonar.
Esnifada: daños en la mucosa nasal y perforación del tabique nasal.
En general está asociado a pérdida de peso y malnutrición. El consumo está asociado con la presencia de importantes desórdenes afectivos como la depresión y la ansiedad y mentales como la psicosis.
Efectos farmacológicos de la cocaína que producen otras patologías.
Sintomatología cardiovascular: palpitaciones, bradicardia, taquicardia, arritmias, infartos agudos de miocardio, miocarditis y miocardiopatía y endocarditis. La más frecuente son los infartos agudos de miocardio con un riesgo siete veces mayor que los no consumidores de tener un ataque cardiaco no mortal.
Sistema respiratorio: sinusitis, osteítis y perforación del tabique nasal.
Patología por cocaína fumada: edema agudo de pulmón, síndrome de pulmón por cocaína o pulmón del crack, aumento de cuadros asmáticos... etc.
Aparato digestivo: anorexia (la más común), náuseas, vómitos, diarreas... etc.
Sistema visual: midriasis, vasoconstricción conjuntival y nistagmus vertical.
Sistema neuroendocrino: aumento secreción de prolactina, galactorrea, hipertermia, en varones ginecomastia, impotencia y pérdida de la libido.
En mujeres embarazadas: aumenta la probabilidad de abortos espontáneos, incremento en desprendimientos placentarios y toxicidad cardiovascular... etc.
Patologías neurológicas: cefaleas, accidentes vasculares isquémicos y hemorrágicos (ictus), crisis convulsivas... etc.
Tratamientos de la dependencia de cocaína.
Los mejores tratamientos de la cocainomanía son de tipo psicosocial como las comunidades terapéuticas, tratamientos cognitivos-conductuales y el empleo de contingencias reforzadoras en la comunidad. Y Tratamiento farmacológico en combinación con tratamiento psicosocial.
Curiosidades sobre el origen:
El origen de la cocaína se remonta a la época de los primeros exploradores españoles de Sudamérica, que advirtieron cómo sus rivales nativos lograban reunir fuerzas y vencer el cansancio, sólo masticando las hojas de una planta.
El psicoterapeuta Sigmund Freud, en 1884, recomendó la cocaína para una variedad de enfermedades y adicciones al alcohol y la morfina. Lamentablemente, muchos de sus pacientes pasaron a convertirse en adictos a la cocaína.
En 1886, John Pemberton desarrolló la Coca Cola, una bebida que contenía la cocaína y la cafeína. La cocaína fue retirado de la Coca Cola en 1906 (pero todavía tiene la cafeína). La Ley de Estupefacientes Harrison en 1914 hizo ilegal de cocaína.
El psicoterapeuta Sigmund Freud, en 1884, recomendó la cocaína para una variedad de enfermedades y adicciones al alcohol y la morfina. Lamentablemente, muchos de sus pacientes pasaron a convertirse en adictos a la cocaína.
En 1886, John Pemberton desarrolló la Coca Cola, una bebida que contenía la cocaína y la cafeína. La cocaína fue retirado de la Coca Cola en 1906 (pero todavía tiene la cafeína). La Ley de Estupefacientes Harrison en 1914 hizo ilegal de cocaína.


