viernes, 5 de febrero de 2010

Drogadicción. Alucinógenos: Setas alucinógenas.



Las setas pertenecen a la familia de los hongos y se clasifican en infinidad de tipologías y variantes. Algunas de ellas son completamente inofensivas, pero no es así en el caso de otras muchas: aquellas que integran composiciones tóxicas capaces de incidir en falsas percepciones de vista, oído, gusto, olfato o tacto.

El conocimiento que el hombre tiene de las propiedades alucinógenas de estas setas se remonta a nuestros ancestros. En las regiones del Centro y Sur de América, los primeros guías espirituales de los pueblos aztecas ya usaban estos alucinógenos, lo que les permitía alterar su estado normal de conciencia y creer de este modo que estaban en comunicación con los dioses y los espíritus.

Efectos de las setas alucinógenas.
Setas con con psilobicina/Psilocina. 

Las setas que contienen los alucinógenos psilobicina y/o psilocina se tipifican principalmente por los siguientes géneros: Psilocybe, Stropharia, Conocybe, y Panaeolus.

Este tipo de setas alucinógenas provoca somnolencia, problemas de concentración, cansancio, incremento del ritmo cardiaco y alucinaciones (sonoras y visuales). Estos síntomas se muestran con el transcurso de 30 a 60 minutos tras la ingestión de la seta y pueden durar hasta cuatro horas.

La estructura química de la psilocibina o la psilocina es similar a la del neurotransmisor cerebral correspondiente a la serotonina. Tanto es así que el primer efecto de las setas es sobre los receptores de serotonina. Del mismo modo se ha evidenciado la disminución en la recaptación de serotonina por las neuronas como una de las afecciones por ingestión de psilobicina, aumentando así la incidencia de este neurotransmisor en la sinapsis.

Amanita Muscaria:

La Amanita muscaria no contiene psilobicina ni psilocina, los compuestos alucinógenos que lo componen son el muscimol y el ácido iboténico.

Los primeros síntomas aparecen tras un periodo de 30 a 90 minutos después de consumir la seta y se intensifican al cabo de dos o tres horas: sentimiento de euforia, alucinaciones, tirones musculares, somnolencia, sudoración, dilatación de las pupilas e incremento de la temperatura corporal. Algunos consumidores lo comparan a la borrachera.

El muscimol y el ácido iboténico de la Amanita parecen actuar sobre el sistema GABA de neurotransmisión. Concretamente, el muscimol activa los receptores GABA de las neuronas y, por tanto, potencia así el mecanismo inhibitorio de la actividad neuronal.

Importante.
Coger setas para luego comerlas puede ser una actividad ciertamente peligrosa: identificar las setas con efectos alucinógenos entre la gran variedad de géneros existente es muy complicado, sobre todo teniendo en cuenta su aparente similitud con otras setas venenosas que pueden ser mortales. De otra parte, las setas que venden los “camellos” pueden estar además adulteradas con otros añadidos químicos como el LSD o el PCP.


Drogadicción. Alucinógenos: La Fenciclidina.



Conocido coloquialmente como, polvo de ángel, Ozono, Combustible de cohete, Zombi, Píldora de la paz… se refieren a la Fenciclidina o PCP. Droga ilegal que comenzó a desarrollarse en los años 50 del siglo XX como anestésico general. A veces se consume junto con marihuana y a esta mezcla se les llama en la calle “porros asesinos”. También se fuma con orégano, perejil o menta-poleo.

El PCP se clasifica dentro del grupo de los ‘anestésicos disociativos’, debido a que el consumidor se encuentra “desconectado” de su entorno: sabe dónde está, pero no siente que forme parte de ese sitio.
Efectos del PCP.
La acción de la droga varía según la persona. Su efecto puede ser estimulante, depresor, analgésico (calmando el dolor) o alucinógeno, dependiendo tanto de la dosis como de la vía de administración.

El PCP se puede tragar, esnifar, inyectar o fumar. Dependiendo de la forma en la que se tome la droga, los efectos se hacen notar en pocos minutos o al cabo de una hora. El PCP puede persistir en el organismo mucho tiempo; su vida media en el cuerpo humano abarca de 11 a 51 horas.

El PCP es una sustancia claramente adictiva. Su consumo produce dependencia psicológica y su retirada un deseo intenso de volver a consumir y la búsqueda compulsiva de esta droga. En algunos sujetos produce reacciones muy adversas hasta el punto de que no vuelven nunca más a consumirla. Y otros por el contrario la consumen regularmente.

El síndrome de abstinencia contempla diarreas, escalofríos, temblores...

Entre sus efectos se encuentra: producción de euforia y sensación de fortaleza extraordinaria, de invulnerabilidad y de poder. Si llegan a ser detenidos o llevados a un hospital se manifiestan extremadamente violentos y son muy peligros para ellos mismos y para quienes les rodean. Deben ser mantenidos en ambientes de calma y siempre deben estar acompañados.

Efectos a dosis bajas.
Euforia (bienestar), relajación, entumecimiento, distorsión sensorial, sensación de separarse del propio cuerpo, ansiedad, confusión, amnesia, discurso irracional, visión borrosa, mirada en blanco...

Efectos a dosis medias.
Confusión, agitación, analgesia, fiebre, salivación excesiva, comportamiento de tipo esquizofrénico...

Efectos a dosis altas.
Calambres, fiebre, fallo respiratorio, infarto, coma, incluso la muerte...


Importante:
El uso anestésico del PCP se detuvo cuando se manifestaron brotes psicóticos por parte de los pacientes, y la droga se ilegalizó. Ahora el PCP se ha abierto camino en las calles, a menudo como añadido sobre otras drogas sintéticas. A menudo se vende en lugar del LSD y la mescalina, aunque lo cierto es que los efectos del PCP son diferentes: además de actuar como un alucinógeno, también desgasta la constitución física.

En cualquier caso los efectos dependen de la cantidad administrada. Si a esto ha de sumarse la condición ilegal de la droga, el PCP está fuera de control; hasta tal punto que la persona que lo consume no sabe nunca en qué cantidad lo está haciendo realmente. Todo lo cual ha hecho del PCP una droga especialmente peligrosa.
Tratamientos:
Existen muy pocos datos publicados sobre los resultados de tratamientos para la intoxicación por PCP. Los médicos deben tomar en cuenta que las reacciones adversas agudas pueden ser el resultado de una sinergia con el alcohol. Aunque no haya un tratamiento específico para el abuso y la adicción a la PCP, los tratamientos hospitalarios o las terapias conductuales suelen ayudar a pacientes con una variedad de adicciones, entre ellas, al PCP.

Curiosidad:
Los usuarios de PCP se caracterizan a menudo como violento o suicidio. Sin embargo, este retrato de un usuario de PCP puede no ser exacta. El Dr. Jaime Díaz, profesor en el Departamento de Psicología de la Universidad de Washington, revisó muchos de los informes publicados de uso de la PCP en su libro, "Cómo las drogas influyen en el comportamiento. Prentice Hall, 1997". Afirma que: "La fenciclidina no causa agresión o comportamiento criminal. "

El Dr. Díaz considera que el comportamiento violento no se informó, debido al efecto farmacológico de la PCP, sino que más bien es el resultado de la manera como la gente bajo la influencia de PCP percibe las cosas y como son tratados posteriormente en dicha situación. Las personas bajo la influencia de PCP no puede sentir dolor y su percepción de los estímulos sensoriales pueden ser alterados, lo que podría producir en los agentes de policía a utilizar métodos más fuertes para controlar a estas personas.


Drogadicción. Alucinógenos: el LSD



La dietilamida de ácido lisérgico, conocida como LSD y más coloquialmente como ácido, tripi, sello, ajo, micropunto..., es un compuesto químico alterante del pensamiento, humor y percepción del individuo que lo toma. Por ello el LSD se agrupa dentro de las drogas conocidas como alucinógenas o psicodélicas, caracterizadas por inducir a estados de alucinación audiovisual o somatosensorial, ensoñación y paranoia.

El LSD es incoloro, inodoro e insípido, y tan poderoso que una dosis equivalente a un grano de sal produce ya algún efecto. Las alucinaciones comienzan a partir de dosis entre 0,050 y 0,100 Mg. Los efectos del LSD dependen del estado de ánimo y la predisposición del consumidor.

Los efectos fisiológicos son: pupilas dilatadas, aumentos de la temperatura corporal y de la temperatura cardiaca y presión sanguínea, sudoración, pérdida de apetito, activación general, sequedad de la boca y temblores.

Los efectos psicológicos son mucho más cambiantes. El sujeto siente varias sensaciones y sentimientos al mismo tiempo o los nota pasando rápidamente de una a otra. Si la dosis es suficientemente alta, aparecen las ilusiones y alucinaciones; se oyen colores y se ven sonidos. La sensación personal del tiempo, del espacio y sí mismo cambia, incluso de manera amenazadora.

El efecto del LSD es profundo y prolongado, en ocasiones dura hasta 12 horas. Siendo por tanto, una experiencia violenta para el cerebro. Muchas veces se manifiestan comportamientos desesperados y aterradores, propios de enfermedades mentales como la psicosis o la esquizofrenia. Si a esto sumamos, además, el desconocimiento acerca de los efectos completos del LSD, se puede decir que no está garantizado el viaje de vuelta.

Coloquialmente a estos efectos se les llama “viaje”, y a las sensaciones adversas, amenazadoras y de pánico “mal viaje”.

En consumidores crónicos es frecuente la aparición súbita de las sensaciones vividas sin que se haya consumido la droga. A este fenómeno se llama flashback, se producen incluso después de que el usuario no ha tomado LSD durante meses o años.

La tolerancia a los efectos del LSD se desarrolla rápidamente y los usuarios deben aumentar su consumo para conseguir los mismos efectos.

Su cese no produce una búsqueda compulsiva de esta droga como ocurre con otras. Pero produce tolerancia con el consumo repetido y ello conlleva la elevación progresiva de la dosis que puede tener efectos impredecibles en los sujetos.

Su patrón de consumo es ocasional, produciéndose fenómenos de tolerancia sin síndrome de abstinencia.

El tratamiento usualmente es más de apoyo, por ejemplo, proveer un cuarto sin mucho ruido ni estimulación sensorial. Ocasionalmente se utilizan las benzodiacepinas para controlar la agitación extrema o las convulsiones.

Curiosidades:
El LSD fue sintetizado a partir de un hongo que crece en el centeno y otros cereales. En 1938, Albert Hofmann trabajando en la empresa farmacéutica suiza llamada Sandoz, produce el LSD por primera vez. Era la esperanza de que este nuevo fármaco podría utilizarse para estimular la circulación y la respiración. Sin embargo, las pruebas que se realizaron produjo los fallos y se olvidó el LSD durante 5 años. En 1943, Hofmann ingiere accidentalmente (o de alguna manera absorbida) un poco de LSD y experimentó algunos de los efectos psicodélicos de esta sustancia química: mareos, distorsiones visuales y la inquietud...