miércoles, 30 de junio de 2010

EL SISTEMA SOLAR ( 2)

SU FORMACIÓN Y EVOLUCIÓN
En este sentido las teorías son complejas y variadas, involucrándose varias disciplinas de la ciencia como astronomía, física, geología y ciencia planetaria.

Sería en el siglo XVIII cuando el desarrollo de la teoría moderna tomó forma.

Al llegar la era espacial las imágenes y estructuras de los diferentes mundos del sistema solar ayudaron a retocar nuestra comprensión, a la vez que los avances en física nuclear nos daban un primer vistazo a los procesos sostenidos de las estrellas y nos llevaban hacia las primeras teorías sobre sus procesos desde la formación a la destrucción.

Actualmente la hipótesis nebular es la que se considera la más adecuada para explicar la formación del sistema solar.

Primeramente, dicha teoría, fue propuesta por Emanuel Swedenborg (científico, teólogo y filósofo sueco). Posteriormente en 1775, Inmanuel Kant la desarrolla con más amplitud.


Esta teoría sostiene que hace 4,6 millones de años el sistema solar se formó por un colapso gravitacional de una nube molecular gigante. Dicha nube inicial tenía probablemente varios años luz de largo y fue lugar de nacimiento de varias estrellas.

El ambiente en que se formó el sol estaba dentro del alcance de algunas supernovas cercanas y la onda de choque de dichas supernovas pudo desencadenar en la formación del sol con la creación de regiones de sobre densidad en la nebulosa circundante, causando el colapso de ellas.

En 2009 se sugirió que el sol nació formando parte de un cúmulo estelar con una masa entre 500 y 3.000 mil masas solares y un radio de entre 1 y 3 pársecs.

Una región de éstas de gas colapsante, la nebulosa protosolar pudo formar lo que llegó a ser el sol. Dicha región tenía una masa apenas mayor que la del sol.

Después de 100 millones de años, la temperatura y la presión en el núcleo del sol se hizo tan grande que su hidrógeno comenzó a fundirse, creando una fuente interna de energía que contrarrestó la fuerza de contraacción gravitacional hasta que se alcanzó el equilibrio hidrostático. En este punto, nuestro sol, se convirtió en una estrella totalmente nueva.
FORMACIÓN DE LOS PLANETAS
Asimismo, de la nube de gas y polvo denominada nebulosa solar, se cree que se formaron varios planetas.

Parece ser que los planetas se formaron comenzando como granos de polvo en órbita alrededor de la protoestrella central, formándose por el contacto directo entre grupos de entre 1 y 10kms de diámetro, los cuáles a su vez colisionaron para formar cuerpos más largos denominados planetesimales de aproximadamente 5kms de tamaño, gradualmente incrementados por colisiones de 15cms por año, durante el transcurso de los siguientes millones de años.

El sistema solar interior, era demasiado cálido para la condensación de moléculas volátiles como las del agua y el metano, por lo que los planetesimales que se formaron ahí fueron relativamente pequeños (0,6 de la masa del disco) y compuestos principalmente por componentes con altos puntos de fundición, como los metales y silicatos. Dichos cuerpos rocosos terminaron convirtiéndose en planetas terrestres. Más lejos, los efectos gravitacionales de Júpiter hicieron imposible que se unieran los objetos protoplanetarios presentes, dejando atrás el cinturón de asteroides.


Todavía más lejos, (donde compuestos volátiles de hielo pudieron permanecer sólidos), Júpiter y Saturno juntaron más material que los planetas terrestres. Así se convirtieron en gigantes gaseosos, mientras que Neptuno y Urano capturaron mucho menos material y se les conoce como gigantes de hielo.

El viento solar, del recién formado sol, esparció el gas y el polvo en el disco protoplanetario y lo diseminó en el espacio interestelar, poniendo así final al crecimiento de los planetas.

Hemos dicho que la edad del sistema solar se estima en 4600 millones de años de antigüedad, y ello se ha calculado utilizando el fechado radiométrico (procedimiento técnico para determinar la edad absoluta de rocas, minerales y restos orgánicos).

Originalmente se pensó que los planetas se formaron en o cerca de las órbitas en que ahora los vemos. Pero, actualmente se cree que el sistema solar era muy diferente en su formación inicial, con cinco objetos por lo menos tan masivos como Mercurio estando presentes en el sistema solar interior (en lugar de los cuatro actuales), el sistema solar exterior siendo mucho más compacto de lo que es ahora y el cinturón de Kuiper empezando mucho más adentro que lo hace ahora.


En la formación del sistema solar han influido, aunque no con mucha frecuencia, los impactos. Además del impacto que formó la Luna, se cree que el sistema Plutón-Caronte resultó de una colisión entre objetos del cinturón de Kuiper.

Está demostrado que siguen ocurriendo colisiones como la del cometa Shoemaker-Levy 9 con Júpiter en 1994 y por la huella del impacto de Meteor Cráter en el estado americano de Arizona.

Para finalizar esta entrada dedicada al sistema solar, dejando un video-documental referido al tema.



 
Fuentes: Willian K. Hartman and Donald R. davis (satellite-sized planetesimals and lunar origin). Alfred G. W. Cameron and Willian R. Ward (The origin of the Moon).
K. Tsiganis, R. Gomes, A. Morbidelli and H.F. Levison (Mayo 2005) "Origin of the orbital architecture of the giant planets of the solar System."
Adrian Brunini (April 2006) "origin of the obliquies of the giant planets in mutual interactions in the early Solar System."
López Cayetano, (Universo sin fin) ediciones Taurus, 1999. Wikipedia, la enciclopedia libre.



jueves, 24 de junio de 2010

AGRESIONES SEXUALES (2)


Muchas víctimas de violación sufrirán el Trastorno de Estrés Postraumático descrito en el DSM-IV (APA, 1994), el cual se manifestará con matices diferentes según se trate de víctimas agudas o crónicas y presenta los siguientes aspectos:

- Las víctimas suelen revivir intensamente la agresión sufrida o la experiencia vivida en forma de pesadillas, de imágenes y recuerdos constantes y voluntarios.

- Las víctimas tienden a evitarse o a escaparse de los lugares o situaciones asociados al hecho traumático e incluso rechazan pensar voluntariamente y dialogar con sus seres queridos sobre lo ocurrido.

- Las víctimas muestran una respuesta de sobresalto exagerada, que se manifiesta en dificultades de concentración, en irritabilidad y en problemas para conciliar el sueño.

También es muy importante resaltar que el Trastorno de Estrés Postraumático no remite espontáneamente con el paso del tiempo, lo que lleva a que muchas víctimas de violación no tratadas manifiesten una sintomatología intensa, al menos a los 4 años de haberse producido el suceso (Kilpatrick et al., 1983).

Víctimas recientes
El abordaje de víctimas recientes es evitar la cronificación del trastorno de estrés postraumático, mediante programas breves. Señalamos a continuación el siguiente estudio:
Echeburúa, Corral, Sarasua y Zubizarreta (1996) evalúan por vez primera un programa de intervención en víctimas de agresiones sexuales recientes aquejadas de trastorno de estrés pos-traumático agudo y con un seguimiento a largo plazo (1 año). El tratamiento propuesto consta de 5 sesiones individuales de 1 hora de duración durante 5 semanas e incluye los siguientes puntos:

a) Expresión y apoyo emocional.
b) Reevaluación cognitiva.
c) Entrenamiento en habilidades específicas de afrontamiento:
-   Relajación y respiraciones profundas.
-   Habilidades de afrontamiento en situaciones específicas: asertividad ante la policía y el juez, comunicación de la confidencia al entorno íntimo de la víctima, recuperación de las habilidades cotidianas. 
-  Superación de los pensamientos intrusivos mediante: parada de pensamiento, aserción encubierta y técnicas de distracción cognitiva.

Víctimas no recientes
Con víctimas no recientes, en líneas generales, el tratamiento consistirá en abordar la sintomatología del Trastorno de Estrés Postraumático. Se parte de Análisis Funcional del trastorno que nos indicará cómo se establecieron los síntomas y cómo se están manteniendo en la actualidad.

Los tratamientos psicológicos que se aplican suelen utilizar los siguientes componentes: entrenamiento en inoculación de estrés, terapia de exposición, reestructuración cognitiva, etc.
Cuando se trata de abordar otra sintomatología relacionada con la agresión como los trastornos sexuales, depresión, etc. se utilizan técnicas apropiadas para esa sintomatología, Ej. terapia sexual, incremento de actividades, reestructuración cognitiva para la depresión, entrenamiento en asertividad, etc.

VICTIMAS DE ABUSO SEXUAL EN LA INFANCIA
El inicio de la investigación sobre maltrato infantil se dirigió, casi en exclusiva, al análisis de los malos tratos de tipo físico. No obstante, cuando se abusa sexualmente de un menor no sólo hay un daño físico, sino que generalmente existe también una secuela psicológica. Debido en numerosas ocasiones a la ausencia, de un daño físico visible y/o la no existencia de un conjunto de síntomas psicológicos que permitan su detección y diagnóstico explícito, el abuso sexual infantil ha sido una tipología difícil de estudiar.

Por otro lado, se añaden las dificultades relacionadas con el tabú del sexo y, en especial, al relacionar éste con infancia, así como el escándalo social que implica su reconocimiento.

En la definición de abuso sexual infantil la mayoría de autores siguen los criterios de coerción y asimetría de edad propuestos por Finkelhor y Hotaling y corroborados por López.
La coerción se refiere al contacto sexual mantenido con un menor mediante el uso de la fuerza física, la amenaza, la presión, la autoridad o el engaño, y ha de ser considerada criterio suficiente para etiquetar una conducta de abuso sexual, independientemente de la edad del agresor.
Por su parte, la asimetría de edad impide la verdadera libertad de decisión del niño/a e imposibilita una actividad sexual compartida, ya que los participantes tienen experiencias, grado de madurez biológica y expectativas muy diferentes...
Las formas más comunes de abusos sexuales a menores son: el incesto, la violación, la vejación y la explotación sexual (Gallardo 1997).

Respecto al agresor, éste pertenece mayoritariamente al entorno cercano de la víctima, bien sean familiares o persona relacionadas con ella (profesores, entrenadores, etc), en ambos casos son las situaciones más frecuentes y duraderas y no suelen darse conductas violentas asociadas.
En otros casos los agresores son desconocidos, este tipo de abuso se limita a ocasiones aisladas, sin embargo, puede estar ligado a conductas violentas o amenazas de ellas al menos en un 10-15% de los casos (Lanyon, 1986).

Las víctimas de abuso sexual suele ser más frecuentemente mujeres que hombres en una franja de edad entre los 6 y 12 años. Hay un mayor número de niñas en el abuso intrafamiliar (incesto), con una de dad de inicio anterior (7-8 años), y un mayor número de niños en el abuso extrafamiliar (paidofilia) con una edad de inicio posterior (11-12 años). Entre los agresores también se han encontrado mujeres agresoras (López, 1995).

Tratamiento del abuso sexual infantil
El abuso sexual presenta diferentes formas y por tanto también el tratamiento ha de ser diferente: no es lo mismo si ha existido o no contacto físico íntimo, vaginal o anal; si ha consistido en exhibicionismo o inducción al menor a realizar actividades sexuales.

Arruabarrena (1996) distingue el tipo de intervención según su grado de urgencia. No es igual una intervención en el momento de la crisis que una intervención a medio o largo plazo. El tipo de intervención depende también de las necesidades específicas del menor y de la severidad de sus problemas (Arruabarrena y de Paúl, 1994).
Según Peterson y Urquiza (1993) deben tenerse en cuenta además, las características del niño: edad, capacidad verbal, madurez emocional, etc.
Según Jiménez (1997) la familia, debe incluirse en la medida en que tenga un papel directo en la etiología y mantenimiento del problema.

Objetivos del tratamiento
El primer objetivo de cualquier programa de tratamiento del abuso sexual en la infancia es el de proporcionar seguridad a la víctima y evitar la ocurrencia de futuros nuevos abusos (Brenner, 1987).

Se centran en ayudar al menor a entender, integrar y resolver aquellas experiencias que afectan a su desarrollo, a sus pautas de interacción con el entorno y, a su seguridad. En el contexto de la psicoterapia individual, el terapeuta ejerce hacia el niño el rol de un adulto con el que se puede relacionar de manera sana y segura. De esta manera se pretende que el niño recupere la confianza básica en sí mismo y aprenda a relacionarse de manera adaptativa con otros adultos y con sus iguales (Urquiza y Winn, 1994).

Gallardo (1997) indica además que el tratamiento debe ir encaminado a optimizar aquellas potencialidades que han quedado afectadas y a eliminar aquellas que favorecen el descontrol. Distingue tres niveles de intervención: a nivel físico, emocional y comportamental.

Echeburúa y Guerricaechevarría (2000) proponen como objetivos de las intervenciones, los siguientes:
- Como objetivo de la terapia psicoanalítica sería la “catarsis emocional” que consiste en favorecer la comunicación del paciente de las experiencias vividas.
- Objetivos de la psicoterapia cognitiva serían: la reestructuración cognitiva y el entrenamiento en habilidades específicas de afrontamiento de estrés.
- Objetivos del tratamiento conductual serían aumento o implantación de conductas deseables y reducción o eliminación de las indeseables.

Fuentes: Avances en el tratamiento cognitivo conductual del Trastorno de Estrés Postraumático, Enrique Echeburúa y Paz de corral; Tratamiento de las agresiones sexuales, Enrique Echeburúa, Paz de Corral y Pedro. J. Amor; ICEV, revista de estudios de violencia; Asociación FADA para el asesoramiento y prevención de abusos sexuales a menores...

lunes, 21 de junio de 2010

EL SISTEMA SOLAR (1)


Es un sistema planetario de la galaxia Vía Láctea que se encuentra en unos de los brazos conocidos de ésta, el brazo de Orión (un brazo menor de nuestra galaxia, próximo a la constelación de Orión entre los brazos de Sagitario y Perseo, los dos más grandes de nuestra galaxia).


Nuestro sistema solar se encuentra cercano al borde interno de la Burbuja Local, y está a unos 28.000 años luz del centro de nuestra Vía Láctea.


Los planetas y asteroides orbitan alrededor del Sol, en la misma dirección siguiendo ondas elípticas en sentido contrario a las agujas del reloj, si se observa desde encima del polo norte del sol. El plano aproximado en el que giran todos estos se llama eclíptica.

Según sus características, y avanzando del interior al exterior, los cuerpos que forman el sistema solar se clasifican en:
- Sol: La estrella central que contiene más del 99% de la masa del sistema.
- Planetas: Divididos en planetas interiores y planetas exteriores o gigantes. Todos los planetas gigantes tienen a su alrededor anillos.

En el año 2006, una convección de astronomía celebrada en Europa declaró a Plutón como planeta enano por no reunir las características necesarias para ser llamado planeta.

De hecho la UAI, en Agosto de 2006 creó la categoría planetas enanos (inferiores a planetas) que son cuerpos cuya masa les permite tener forma esférica, pero no es suficiente para haber atraído o expulsado todos los cuerpos a su alrededor. En esta categoría tenemos cuerpos como Plutón, Ceres, Makemake y Eris.

También forman parte de nuestro sistema solar los llamados satélites que son cuerpos mayores orbitando los planetas, siendo algunos de gran tamaño como la Luna en torno a la tierra, Ganímedes en torno Júpiter y Titán en torno a Saturno.

Los asteroides son cuerpos menores concentrados mayoritariamente en el cinturón de asteroides entre las órbitas de Marte y Júpiter, y otra más allá de Neptuno.

También están los objetos del cinturón de Kuiper, los cuales son objetos exteriores helados en órbitas estables.

Por último, destacar los cometas que son objetos helados pequeños provenientes de la Nube de Oort.

El espacio interplanetario en torno al sol contiene material disperso proveniente de la evaporación de cometas y del escape de material de los diferentes cuerpos masivos. El polvo interplanetario está compuesto de partículas microscópicas sólidas. El gas interplanetario es un tenue flujo de gas y partículas cargadas formando un plasma expulsado por el sol en el viento solar.

En cuanto al límite exterior del sistema solar, éste se define a través de la región de interacción entre el viento solar y el medio interestelar originado de la interacción con otras estrellas. La región de dicha interacción se llama heliopausa, y podemos decir que es hasta ahí donde llega la influencia de nuestro sol, a unos 15.000 kms de éste.

Respecto a la estructura del sistema solar, reseñar que las órbitas de los planetas mayores se encuentran ordenadas a distancias del sol crecientes de modo que la distancia de cada planeta es aproximadamente el doble que la del planeta inmediatamente anterior.
 
Si hacemos una escala sobre las distancias en que se hallan los astros de nuestro sistema solar, de manera muy reducida, podríamos tener al sol como una pelota de 220 mm de diámetro, la Tierra sería de 2mm y estaría a 23,6 metros de distancia. La Luna estaría a 5cms de la tierra y su diámetro sería de 0,5 mm. Júpiter y Saturno serían bolitas de 2 cms de diámetro y sus distancias del Sol serían 123 y 126 metros respectivamente. Plutón con 0,3 mm de diámetro estaría a 931 metros del Sol.

Siguiendo con las distancias a escala, suponiendo que viajáramos a una velocidad de 257 kms/hora, tardaríamos 1 hora y 15 minutos en ir a la Luna, 3 semanas en ir al Sol, 3 meses en ir a Júpiter, 7 meses en ir a Saturno, 2,5 años en llegar a Plutón y abandonar el sistema solar. A esa velocidad tardaríamos 17.600 años en llegar a la estrella más próxima.
OBJETOS DEL SISTEMA SOLAR
A modo de lista, tenemos aparte de la estrella central (nuestro Sol), desde el más próximo al más alejado de éste: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Ceres(planeta enano), Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, y los planetas enanos: Plutón, Haumea, Makemake y Eris.

A esta lista, hay que añadir los satélites como nuestra Luna, y las lunas asteroidales, las Jovianas (de Júpiter), Saturnianas (de Saturno), Uranianas (de Urano), Neptunianas (de Neptuno), Plutonianas (de Plutón), Haumeanas (de Haumea) y Eridiana.

Mención aparte, los cuerpos menores que son el cinturón de asteroides, los objetos transneptunianos, cinturón de Kuiper y la nube de Oort.

Para finalizar, os dejamos con el siguiente vídeo-documental que trata sobre nuestro sistema solar.


En próximas entradas veremos la formación, evolución, investigación y exploración del sistema solar y nos iremos centrando en las características del sol.

Fuentes: The New Solar System, J.K Beatty, C. Collins Petersen y A. Chaikin, Cambridge University Press (1999). Wikipedia, la enciclopedia libre.