sábado, 25 de septiembre de 2010

TRASTORNOS DE CONDUCTA


El trastorno de conducta es un desorden infantil emocional y del comportamiento caracterizado por un comportamiento negativo. Los niños con trastorno de conducta tienen dificultad para seguir reglas y comportarse en una manera socialmente aceptable. Se manifiesta de una forma antisocial, ya desde la infancia.
Ejemplos:
- No obedecer a sus padres o a otros adultos, como a los profesores. Estos niños desobedecen todo el tiempo, incluso en situaciones donde el castigo es serio.
- Rabietas más frecuentes y severas, con respecto al promedio de niños de su edad.
- Se vuelven agresivos y muestran conductas destructivas...
- Contestar mal, discutir, hacer que situaciones pequeñas parezcan más grandes de lo que realmente son, replicar siempre...
- Negarse a cumplir con sus obligaciones diarias, como las tareas escolares, el aseo personal...
- Mentir constantemente, incluso cuando no hay necesidad de tener que hacerlo.
- Presentar otras conductas antisociales, como el exceso de ira y el uso de palabras vulgares; conductas ofensivas, como por ejemplo, escupir a las personas, o el ser indiferentes a los sentimientos de los demás.

CLASIFICACIÓN DE LOS TRASTORNOS DE CONDUCTA EN LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA SEGÚN EL DSM-IV-TR
- El Trastorno Oposicionista Desafiante (TND) se define como un patrón recurrente de conductas negativistas, desafiantes, desobedientes y hostiles que conllevan un deterioro en las actividades cotidianas. Es más común en los niños más pequeños, quienes desafían a sus padres y profesores y cuyo propósito es molestar. Estos niños usualmente no son crueles, no intimidan, no engañan y no son antisociales, pero pueden llegar a serlo si sus problemas no se tratan.

- El Trastorno disocial (TD) se define como una violación repetitiva y persistente de los derechos básicos de los demás y de las normas sociales.


- Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH): Este término se utiliza para describir a los niños que son más activos e impulsivos que la mayoría de los niños. Estos problemas pueden también estar relacionados con problemas de la concentración y del aprendizaje, (ya tratado en entradas anteriores, con lo que nos centraremos en el TD y en el TND)...
Criterios DSM-IV
Criterios para el diagnóstico del trastorno negativista desafiante:

A. Un patrón de comportamiento negativista, hostil y desafiante que dura por lo menos 6 meses, estando presentes cuatro (o más) de los siguientes comportamientos:
1. A menudo se encoleriza e incurre en pataletas.
2. A menudo discute con adultos.
3. A menudo desafía activamente a los adultos o rehúsa cumplir sus obligaciones.
4. A menudo molesta deliberadamente a otras personas.
5. A menudo acusa a otros de sus errores o mal comportamiento.
6. A menudo es susceptible o fácilmente molestado por otros.
7. A menudo es colérico y resentido.
8. A menudo es rencoroso o vengativo.

Nota: considerar que se cumple un criterio sólo si el comportamiento se presenta con más frecuencia de la observada típicamente en sujetos de edad y nivel de desarrollo comparables.

B. El trastorno de conducta provoca deterioro clínicamente significativo en la actividad social, académica o laboral.

C. Los comportamientos en cuestión no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno psicótico o de un trastorno del estado de ánimo.

D. No se cumplen los criterios de trastorno disocial, y, si el sujeto tiene 18 años o más, tampoco los de trastorno antisocial de la personalidad.

Criterios para el diagnóstico del trastorno disocial:

A. Un patrón repetitivo y persistente de comportamiento en el que se violan los derechos básicos de otras personas o normas sociales importantes propias de la edad, manifestándose por la presencia de tres (o más) de los siguientes criterios durante los últimos 12 meses y por lo menos de un criterio durante los últimos 6 meses:
1. A menudo fanfarronea, amenaza o intimida a otros.
2. A menudo inicia peleas físicas.
3. Ha utilizado un arma que puede causar daño físico grave a otras personas (p. ej., ladrillo, botella rota, navaja...)
4. Ha manifestado crueldad física con personas.
5. Ha manifestado crueldad física con animales.
6. Ha robado enfrentándose a la víctima (p. ej., ataque con violencia, arrebatar bolsos, extorsión, robo a mano armada).
7. Ha forzado a alguien a una actividad sexual.
8. Ha provocado deliberadamente incendios con la intención de causar daños graves.
9. Ha destruido deliberadamente propiedades de otras personas (distinto de provocar incendios).
10. Ha violentado el hogar, la casa o el automóvil de otra persona.
11. A menudo miente para obtener bienes o favores o para evitar obligaciones.
12. Ha robado objetos de cierto valor sin enfrentamiento con la víctima (p. ej., robos en tiendas, pero sin allanamientos o destrozos...)
13. A menudo permanece fuera de casa de noche a pesar de las prohibiciones paternas, iniciando este comportamiento antes de los 13 años de edad.
14. Se ha escapado de casa durante la noche por lo menos dos veces, viviendo en la casa de sus padres o en un hogar sustitutivo (o sólo una vez sin regresar durante un largo período de tiempo).
15. Suele hacer novillos en la escuela, iniciando esta práctica antes de los 13 años de edad.

B. El trastorno disocial provoca deterioro clínicamente significativo de la actividad social, académica o laboral.

C. Si el individuo tiene 18 años o más, no cumple criterios de trastorno antisocial de la personalidad.

Se distinguen dos subtipos: de inicio en la infancia (antes de los 10 años) o a partir de los 10 años o de inicio en la adolescencia. Así mismo se diferencia distintos tipos de gravedad: leve o con escasa repercusión, moderado cuyas repercusiones están entre el anterior o el grave cuyas repercusiones son de suma importancia.

Causas de los trastornos de conducta:
Los exámenes neuropsicológicos demuestran que los niños y adolescentes que sufren trastornos de la conducta parecen tener afectado el lóbulo frontal del cerebro, lo cual interfiere con su capacidad para planificar, evitar los riesgos y aprender de sus experiencias negativas. Se considera que el temperamento de los niños tiene una base genética.
Aquellos de "carácter difícil" tienen mayor probabilidad de desarrollar trastornos del comportamiento. Los niños o adolescentes que provienen de hogares desestructurados, que sufren carencias tienen mayor probabilidad de desarrollar trastornos de la conducta. Se comprobado que los problemas sociales y el rechazo por parte de sus compañeros contribuyen a la delincuencia. También existe una relación entre el bajo nivel socioeconómico y los trastornos de la conducta.

TRATAMIENTO DE PROBLEMAS DE CONDUCTA (niños y adolescentes)
Área cognitiva:
Las intervenciones cognitivas se dirigen a modificar la autoimagen negativa, la baja tolerancia a la frustración y la falta de empatía, que suelen presentar con frecuencia estos niños y adolescentes. Mediante la Resolución de Problema y el Autocontrol frente a la impulsividad y el Entrenamiento en Empatía frente a la escasa responsabilidad y falta de conciencia de los sentimientos del otro. Otras intervenciones cognitivas se centran en trabajar con la familia.

Área afectiva:
La principal característica de la afectividad de los trastornos de conducta es la falta de control del niño / adolescente de sus emociones en relación a su baja tolerancia a la frustración y la falta de empatía con el/la agredido/a.
Las intervenciones cognitivas-conductuales tratan de facilitar que se identifiquen los sentimientos y que se module su expresión.
Con niños más pequeños se facilita este aprendizaje mediante las instrucciones verbales y el modelado en el contexto, por ejemplo mediante una terapia de juego o por orientación familiar.
Con adolescentes los grupos de chicos/as con problemas similares o la terapia familiar tienen la misma finalidad. Se trabajan tres aspectos: identificar que se siente, cómo se puede expresar, cómo se puede sentir el otro.

Área somática:
Puede ser frecuente la comorbilidad con otros trastornos que puedan requerir medicación, como la hiperactividad (p. Ej. Psicoestimulantes), trastornos afectivos (p. Ej. Antidepresivos)... etc.

Área interpersonal:
La intervención sería mediante la orientación a los padres de tipo psicoeducativo y conductual. Enseñando a los padres como manejar los problemas de conducta mediante el modelado directo, el manejo de la propia ira parental (p. Ej. mediante la inoculación de estrés)...
En caso de existir una disfunción familiar grave, puede estar indicada la Terapia familiar o de pareja.
En el caso de familias con nivel bajo socioeconómico y con desventajas culturales, está recomendada la intervención de servicios sociales y de redes de apoyo social.

Área conductual:
La intervención se dirige a reducir la conducta antisocial y a aumentar la conducta prosocial del niño o adolescente. Se indentifica y presta apoyo a lo que el sujeto hace bien.
Se diseñan estrategias de extinción, evitando el castigo físico y empleando intervenciones alternativas (extinción, tiempo fuera, sobrecorrección...).

Algunos consejos para padres sobre formas de cómo tratar a niños con problemas de conducta:
- Reconocer las virtudes de nuestros hijos y tratar de ignorar sus debilidades.
- Alabar a nuestros hijos cuando ellos hacen algo correcto en vez de sólo castigarlos cuando hacen lo incorrecto.
-Escuchar a nuestros hijos. Si deseamos que nuestros hijos nos escuchen, nosotros necesitamos aprender a cómo escucharlos.
- Intentar hacer las cosas que les gusta hacer a “ellos” en vez de lo que “nosotros” deseamos que ellos hagan.
- Mostrar a nuestros hijos que nosotros no culpamos a nadie cuando hacemos lo incorrecto o cuando las cosas van mal debido a la mala suerte.
- Ser amplio de criterio y justo. Si nosotros reconocemos lo mejor de nuestros hijos también hay que reconocer cuando ellos han hecho algo incorrecto en la escuela o en contra de la ley, de esa manera les estamos dando apoyo y mostrándoles honestidad.
- Dejar que nuestros sentimientos de malestar se calmen antes de conversar con nuestros hijos acerca de lo que han hecho mal.
- Mostrar a nuestros hijos cómo concentrarse en buscar soluciones en vez de encontrar a alguien a quién echarle la culpa.
- Tratar de estimularlos con nuestro ejemplo para que hagan lo correcto en vez de forzarlos a hacer lo correcto mediante presión y castigo.
- Permitir a los niños hablar cuando están molestos sin que nos molestemos nosotros. Esto les ayudara a saber que uno puede enojarse y que, sin embargo, se puede conversar acerca de eso en una forma constructiva y segura.
- Establecer normas justas y consistentes para nuestros hijos. 
- No pelear con nuestra pareja en una forma de que afecte a toda la familia y preocupe a los niños.

Fuentes: Wikipedia, enciclopedia libre, DSM-IV-TR (A.P.A.), Análisis y terapia de la conducta infantil. Pirámide (Gelfand, D.M y Hartmann); Manual de Terapia de conducta (Vallejo Pareja)...


martes, 21 de septiembre de 2010

PLANETA VENUS (2)

GEOLOGIA
Venus tiene una lenta rotación retrógrada lo que significa que gira de Este a Oeste, en lugar de hacerlo de Oeste a Este como hacen la mayoría de los demás planetas mayores.

Como explicación a esto, se cree que podría ser resultado de una colisión en el pasado remoto con algún asteroide.

Venus tiene dos mesetas principales a modo de continentes elevándose sobre una vasta llanura. La meseta norte se denomina Ishtar Terra y contiene la mayor montaña de Venus (aproximadamente 2 kms más alta que el Everest) llamada Maxwell Montes. Ishtar Terra tiene aproximadamente el tamaño de Australia.

En el hemisferio Sur se encuentra Aphrodite Terra, mayor que la anterior, con un tamaño similar a Sudamérica.

Entre estas dos mesetas hay algunas depresiones del terreno que incluyen Atalanta, Planitia, Guinivere y Lavinia Planitia.

La densa atmósfera de Venus provoca que los meteoritos se desintegren bruscamente al descender a la superficie, aunque los más grandes terminan llegando, originando cráteres de meteoritos.

Aproximadamente el 90% de la superficie de Venus parece consistir en un basalto recientemente solidificado con muy pocos cráteres de meteoritos.

Las formaciones más antiguas presentes en Venus no parecen tener más de 800 millones de años, siendo la mayor parte del suelo considerablemente más joven, lo cual sugiere que Venus sufrió un cataclismo que afectó a su superficie no hace mucho tiempo en el pasado geológico.

El interior de Venus es posiblemente similar al de la Tierra: un núcleo de hierro de unos 3000 kms de radio, con un manto rocoso que forma la mayor parte del planeta.

La sonda Magallanes aportó datos medidores gravitatorios y se vio que la corteza de Venus podría ser más dura y gruesa de lo que se había pensado.

Parece ser que Venus carecería de placas tectónicas móviles como la Tierra, pero en su lugar se producen masivas erupciones volcánicas que invaden la superficie con lava.

El campo magnético de Venus es muy débil comparado con otros planetas del sistema solar, lo cual puede ser debido a su lenta rotación, insuficiente para formar el sistema de "dinamo interno" de hierro líquido. Como resultado de esto el viento solar golpea la atmósfera de Venus sin ser filtrado.

Se cree que Venus tuvo originalmente tanta agua como la Tierra, pero que, al estar sometida a la acción del Sol sin ningún filtro protector, el vapor de agua en la alta atmósfera se disocia en hidrógeno y oxígeno, escapando el hidrógeno al espacio por su baja masa molecular.

El porcentaje de deuterio (un isótopo pesado del hidrógeno que no se escapa fácilmente) en la atmósfera de Venus parece apoyar esta teoría.

Se supone que el oxígeno molecular se combinó con los átomos de la corteza (aunque grandes cantidades de oxígeno permanecen en la atmósfera en forma de dióxido de carbono).

A causa de esta sequedad, las rocas de Venus son mucho más pesadas que las de la Tierra, lo que favorece la formación de montañas mayores, profundos acantilados y otras formaciones.

Durante algún tiempo, se creyó que Venus poseía un satélite natural llamado Neith, que aparentemente fue observado en 1672 por primera vez por Giovanni Cassini.

Otras observaciones esporádicas continuaron hasta 1892, pero estos avistamientos fueron desacreditados y hoy se sabe que Venus no tiene ningún satélite, si bien el asteroide 2002 VE68 casi lo es.

En cuanto a su estructura interna no hay información sísmica o detalles. Existen pocos datos directos de la geoquímica y la estructura interna de Venus. Pero, la similitud en tamaño y densidad entre Venus y la Tierra sugiere que ambos comparten una estructura interna afín: un núcleo, un manto, y una corteza planetaria.

Al igual que la Tierra, se especula que el núcleo de Venus es al menos parcialmente líquido. El menor tamaño y densidad de Venus indica que las presiones en su interior son considerablemente menores que en la Tierra.

La diferencia principal entre los dos planetas es la carencia de placas tectónicas en Venus, probablemente debido a la sequedad del manto y la superficie. Como consecuencia, la pérdida de calor en el planeta es escasa, evitando su enfriamiento y proporcionando una explicación viable sobre la carencia de un campo magnético interno.

Dejamos aquí esta entrada. En la próxima, veremos la observación y exploración de Venus, y sus tránsitos, así como las más destacadas referencias culturales a nivel popular de este planeta.

El siguiente video, muy breve nos muestra la imagen de una erupción volcánica en Venus.


Fuentes:
- Arnett, Bill. Venus [en línea]. The Nine Planets, A Multimedia Tour of the Solar System, 2005.
- Cattermole, Peter & Moore, Patrick. Atlas of Venus. Cambridge University Press. European Space Agency. Venus Express [en línea], 2oo5.
- Grayzeck, Ed. Venus Fact Sheet [en línea]. NASA, 2004.
- Mallama, A (1996). «Schroeter's Effect and the twilight model for Venus». Journal of the British Astronomical Association 106.
- Mitchell, Don P. The Soviet Exploration of Venus [en línea], 2004.
- Vienna University of Technology. Venus Three-Dimensional Views [en línea]. A Trip Into Space, 2004.
- Goettel, K.A.; Shields, J.A. & Decker, D.A. (1981). "La Densidad limita la composición de Venus".
- Wikipedia, la enciclopedia libre.
- Datos de la NASA sobre Venus.

viernes, 17 de septiembre de 2010

TRASTORNOS SEXUALES (3): Evaluación, tratamiento...


Una parte fundamental de la evaluación de los trastornos por problemas sexuales, es descartar el origen orgánico de los mismos, y así poder acudir al profesional adecuado.

Al contrario de lo que se piensa, en la mayoría de estos trastornos juegan un papel importante los componentes cognitivos de la conducta sexual, entre ellos:

- La falta de información, en cuanto a la anatomía, fisiología, la conducta sexual, normalidad de ciertas prácticas sexuales… etc.
- Las actitudes negativas, por ejemplo en lo referente con creencias religiosas, sentimientos de culpabilidad… etc.
- La incapacidad para evocar imágenes sexuales excitantes o para fantasear suelen acompañar a ciertas disfunciones sexuales.
- Los mitos sexuales, los cuales tienen su origen en la falta de información y de educación sexual…
- Tal como indica Meichenbaum (1977), es importante evaluar la cadena interna de pensamientos o autoinstrucciones que el sujeto se da a sí mismo sobre su conducta sexual y que en alguna medida, puede, tener conexión con su trabajo en relación con una determinada actividad sexual.

Una vez que se ha descartado que estos problemas tengan un origen orgánico, hay que analizar las variables implicadas en el origen, es decir, las causas y mantenimiento de este problema y la historia y evolución del mismo para diseñar un programa de tratamiento específico para cada paciente concreto.

Desde el contacto inicial con el cliente hasta la finalización de la terapia, se pueden establecer cuatro fases generales claramente diferenciadas:
1. La evaluación y análisis general del problema.
2. La selección de las conductas clave que deberían ser modificadas, junto a las variables que parecen estar controlando las mismas.
3. La modificación o el tratamiento de esas conductas problema y
4. la valoración de los resultados obtenidos como resultado de la aplicación del tratamiento de esas conductas.

Recomendaciones generales para todas las disfunciones sexuales:
Información sexual adecuada. Potenciando un concepto positivo del sexo, explicando la importancia de la sexualidad dentro de la pareja.

Fomentar la aceptación del condicionamiento negativo ante los estímulos sexuales.

Tratar las enfermedades médicas. Valorando la reducción o cambio de tratamiento farmacológico.

Aplicar algunas técnicas, para reducir la ansiedad, para afrontar el estrés, técnicas cognitivas, como por ejemplo la Reestructuración cognitiva (modificación de pensamientos, creencias y expectativas), se trata de reinterpretar de forma positiva los estímulos sexuales, para adquirir o aumentar la responsabilidad sobre el propio placer, adoptando un posicionamiento más activo. Entrenamiento en las habilidades sociales y comunicación dentro de la pareja para poder hablar de sentimientos, mostrar comprensión y resolver diferencias.

El programa de focalización sensorial. Se trata de una técnica de desensibilización in vivo (exposición progresiva a situaciones reales que provocan ansiedad), aplicable a todas las disfunciones sexuales, que proporciona un marco terapéutico, en el que existen unos objetivos, unas responsabilidades que debe adquirir la pareja, y se pactan la duración y frecuencia de las sesiones con el terapeuta (una hora de duración, una o dos veces por semana). Dicho programa considera las dificultades y los errores como oportunidades para incrementar la comprensión del problema y se refuerzan los progresos mínimos en la terapia. Se compone de diferentes pasos:

• Focalización sensorial no genital: Se aconseja a la pareja incrementar su capacidad de sensualidad corporal, inicialmente no genital, avanzando progresivamente. Los aspectos más importantes de su eficacia son: la incitación manifiesta pero nunca directa, la comodidad en cuanto al momento y la frecuencia (que deber ser decidida por la pareja, no inferior a dos o tres sesiones por semana).

• Focalización sensorial genital y coito: el paso a la focalización genital debe ser progresivo, con un incremento de la comunicación verbal o gestual (sobre lo que gusta o no). Se sugiere posición superior de la mujer (más adecuada para el placer femenino), el intercambio de roles activo y pasivo, y el uso alternativo de estimulación manual u oral.

• Instrucciones terapéuticas: en todo el proceso debe estimularse tanto el desarrollo de fantasías, como el vivir la sexualidad como una diversión (lecturas, material erótico).

A continuación haremos una breve exposición de posibles tratamientos para las distintos trastornos sexuales.
DESEO SEXUAL INHIBIDO:
Las probabilidades de éxito son de un 50%, de las más bajas dentro de los problemas sexuales.
Las principales estrategias terapéuticas utilizadas en los problemas de bajo deseo sexual pueden ser: terapia hormonal en caso necesario, programa de tratamiento para la disfunción sexual específica de que se trate, técnicas para reducir la ansiedad, técnicas para el tratamiento de una posible depresión, técnicas para el incremento de la conciencia sensorial, programa para la mejora de la relación de pareja, técnicas para facilitar la aparición de respuestas eróticas, tratamiento o entrenamiento en el manejo de algún problema psicológico relacionado, como el miedo a la intimidad o a perder el control de la relación sexual.

AVERSIÓN AL SEXO:
El tratamiento puede ser:
- Tratamiento conductual: programa de contacto sistemático con la situación aversiva. Se trata de una desensibilización sistemática imaginada o in vivo: ejercicios de focalización sensorial en los que el paciente se enfrenta progresivamente a la situación que le provoca miedo, en un entorno placentero y sin exigencias, para inhibir la respuesta ansiosa aprendida. En ocasiones se recomienda el uso de un ansiolítico (benzodiacepinas).
- Técnicas de reestructuración cognitiva para reinterpretar positivamente las cogniciones disfuncionales asociadas al problema del paciente.

DISPAREUNIA
El tratamiento psicológico se basará en intervenciones de tipo cognitivo-conductual, y consistirá siempre en informar sobre las características de la disfunción, y sobre la anatomía, fisiología y respuesta sexual femenina. En el caso de que sea debida a una estimulación deficiente, la terapia se centrará en fomentar la comunicación sexual en la pareja y hacer que ambos miembros puedan identificar claramente la excitación.

En caso de que sea asociada a ansiedad se delimitará el origen de la respuesta ansiosa y su intensidad, se realizará terapia de pareja si con ello puede haber beneficio, y se valorará por el especialista el posible uso de ansiolíticos en caso

VAGINISMO
El tratamiento del vaginismo irá encaminado a conseguir que la mujer aprenda a controlar los músculos de la vagina, y a conocer sus reacciones para adiestrar su cuerpo.

ANORGASMIA
En mujeres:
- Existe un programa de autoayuda para reducir la ansiedad a la hora del coito, desarrollado por Lo Piccolo y Lobitz (1972), que consiste en asociar la masturbación con la focalización sensorial (entrenamiento en la masturbación). Podemos también asociar ejercicios del músculo pubocoxígeo para mejorar la tonicidad de la musculatura pélvica.

- Maniobra “del puente” (Kaplan) que consiste en la estimulación concomitante del clítoris con la introducción vaginal. En el momento de la penetración, la misma mujer o la pareja deben estimular de forma simultánea el clítoris. Debe retrasarse el momento de la penetración hasta que la mujer presente una elevada excitación, entonces se da final a estimulación del clítoris para alcanzar el orgasmo sin necesidad de esta estimulación.

- Se procede a identificar, analizar y modificar las interpretaciones o pensamientos erróneos (reestructuración cognitiva), cuando existen, por ejemplo, elevadas expectativas de la relación sexual, culpabilización y responsabilización (como si la mujer fuera la única responsable del placer sexual).

En hombres:
Se trata de un trastorno poco estudiado. Los tratamientos existentes son de tipo psicológico (siempre teniendo en cuenta la causa que lo provoque). Se debe indicar de forma individualizada:

- Programa de entrenamiento en autoestimulación (conocimiento de los genitales y técnicas de entrenamiento en la masturbación).

- Programa que requiere una serie de pasos (incluye a la pareja): Masturbación en presencia de la pareja, consecución de la eyaculación con estimulación de la pareja, eyaculación lo más cerca posible de la entrada vaginal, estimulación precoital intensa del pene y penetración con movimientos progresivos de la mujer, en posición superior.

- Existe tratamiento farmacológico que puede asociarse al tratamiento psicológico; se trata del cloruro de betanecol.

EYACULACION PRECOZ
Se utiliza la técnica de presión, parada y repetición (Masters y Johnson, 1970). La mujer estimula el pene del hombre hasta que la eyaculación es inminente, repitiendo el proceso varias veces; cuando falta poco para la eyaculación se retira la estimulación (parada) o bien puede ser utilizada la presión (presionar el pene justo debajo del glande o en la base). El objetivo es experimentar estimulación sexual, sin que ocurra la eyaculación; si esta ocurre accidentalmente se debe de retirar la presión. Igualmente se puede incluir los focos I (caricias sin zona genital) y Foco II (caricias con zonas genitales), y el proceso es similar que en el problema de erección. También se trabajan las cogniciones asociadas.

Una vez logrado el control eyaculatorio adecuado, deben mantenerse ciertos “ajustes” durante las relaciones sexuales. No hay que olvidar que la rapidez eyaculatoria es una característica biológica de cada individuo y por eso, si se abandona el mantenimiento de cierto control, el aprendizaje se pierde y se vuelve a los niveles de antes del tratamiento.

DISFUNCION ERÉCTIL
Una vez descartada una causa orgánica, se inicia un programa de desensibilización a la ansiedad de rendimiento que suele comenzar con un Foco sensorial I (estimulación sexual, o caricias corporales sin la zona genital, en colaboración con la pareja). Se continúa con un foco sensorial II, incluyendo los genitales, sin dedicarle excesivo tiempo, y estando prohibido el coito y el orgasmo. Se continúa instruyendo a la mujer para estimular el pene y dejar de estimularlo cuando aparece una mínima erección, repitiendo el proceso varias veces. A continuación la mujer se coloca sobre el hombre e introduce el pene flácido en su vagina. Después el último paso, se permite el movimiento cada vez más vigoroso del hombre o la mujer hasta la erección y orgasmo.

VAGINISMO
Se comienza con la utilización de dilatadores de tamaño gradual, y posteriormente con los Focos sensoriales I y II con la pareja. Ídem en cuanto a intervenciones cognitivas.

COMO TRABAJAR LAS RESISTENCIAS A LAS TAREAS:
Es conveniente detectar las cogniciones a la base: baja motivación, miedo al fracaso o expectativas negativas respecto a cambios en la relación si la tarea funciona. Se puede trabajar estos problemas de varias maneras: tomar conciencia de las cogniciones y ofrecer alternativas, pedir a la pareja que ellos determinen los pasos o prescripciones, saltar etapas en los pasos, las mas rechazadas y intervenir en otros aspectos de la relación, previamente.

PARAFILIAS
La mayoría de los pacientes acuden solicitando tratamiento por las presiones sociales; en menor proporción están los que consultan a causa del sentimiento de culpa y otros por problemas emocionales. El tratamiento supone un desafío terapéutico. Se centra en dos áreas:

Terapia psicológica cognitivo-conductual: consiste en desestabilizar patrones parafílicos aprendidos y modificar el comportamiento para que sea aceptable socialmente. Técnicas para disminuir la excitación sexual inadecuada y aumentar la apropiada. Habilidades sociales y métodos para reforzar el comportamiento social. Trabajar la empatía hacia posibles víctimas. Reducir los pensamientos alterados utilizados para justificar la conducta (reestructuración cognitiva). Prevención de recaídas: identificar y controlar las situaciones que suponen un riesgo de reincidencia.

Terapias aversivas: consisten en condicionar la conducta parafílica a un estímulo aversivo (desagradable); escapar del estímulo aversivo fantaseando sobre un evento normalizado. La finalidad no es la de producir sufrimiento sino la de eliminar el placer asociado a la conducta parafílica e incrementar la capacidad de autorregulación y autocontrol de la persona. Sólo funciona si es posible reforzar otras conductas alternativas gratificantes.

Tratamiento farmacológico: antiandrógenos (reducen los niveles de testosterona en sangre), fármacos hormonales, como el acetato de medroxiprogesterona (reduce los niveles de testosterona favoreciendo su rápida eliminación hepática) y, por último, antidepresivos como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (reduce el deseo sexual). Los estudios indican que el tratamiento farmacológico es eficaz mientras éste se administra, pero no existen estudios sobre la mejoría del trastorno tras el abandono de la medicación.
Para abordar el problema de las parafilias, sobretodo aquellas que provocan daño a terceras personas como el caso de los delincuentes sexuales, debemos plantearnos una terapia de mantenimiento crónica y periódica, y una adecuada coordinación entre el sistema judicial y el sistema sanitario de salud mental, asegurando un adecuado seguimiento del tratamiento y una remisión de la conducta.

Fuentes: wikipedia, enciclopedia libre; Terapia sexual, Carrobles J.A., Sanz Yagüe A.; DSM-IV-TR (A.P.A.)