lunes, 11 de octubre de 2010

Trastornos de Ansiedad: FOBIAS ESPECÍFICAS



El manual de diagnóstico DSM-IV define a las fobias específicas como un miedo intenso y persistente que es excesivo o irracional y es desencadenado por la presencia o anticipación de objetos o situaciones específicos: animales, lugares cerrados, alturas, oscuridad, tormentas, vuelos, sangre, inyecciones, intervenciones médicas, conducir un coche... y que en realidad constituye una amenaza mínima o nula.

Todos nacemos con la capacidad de sentir miedo, pero esos miedos son una manera de cómo y qué aprendemos. La diferencia entre el desarrollo de un miedo normal y el desarrollo de una fobia es que ésta es irracional, inapropiada, más persistente, más repetitivo, más intenso...

El objeto del miedo puede ser la propia anticipación del peligro o daño inherente al objeto o situación (p. Ej., el individuo puede temer viajar en avión debido al miedo a estrellarse, puede temer a los perros por miedo a ser mordido o puede temer conducir un coche por miedo a tener un accidente).

Las fobias específicas también pueden hacer referencia a la posibilidad de perder el control, angustiarse y desmayarse al exponerse al objeto temido. Por ejemplo, los individuos temerosos de la sangre y las heridas pueden estar preocupados asimismo por la posibilidad de desmayarse, los que tienen miedo a las alturas también pueden sentir inquietud por los mareos y los que tienen miedo a las aglomeraciones pueden preocuparse asimismo por la posibilidad de perder el control y empezar a gritar entre la gente.

En presencia del estímulo fóbico aparece de forma inmediata y casi invariablemente una respuesta de ansiedad.

Subtipos
Pueden especificarse los siguientes subtipos para indicar el objeto del miedo o evitación en la fobia específica:

Tipo animal. El miedo hace referencia a animales o insectos. Este subtipo suele iniciarse en la infancia.

Tipo ambiental. El miedo hace referencia a situaciones relacionadas con la naturaleza y los fenómenos atmosféricos como tormentas, precipicios o agua. Este subtipo suele iniciarse en la infancia.

Tipo sangre-inyecciones-daño. El miedo hace referencia a la visión de sangre o heridas, o a recibir inyecciones u otras intervenciones médicas de carácter invasivo. Este subtipo presenta una incidencia marcadamente familiar y suele caracterizarse por una intensa respuesta vasovagal (en el que la frecuencia cardiaca lenta y los vasos sanguíneos dilatados hacen que llegue menos cantidad de sangre al cerebro, provocando así el desmayo).

Tipo situacional. El miedo hace referencia a situaciones específicas como transportes públicos, túneles, puentes, ascensores, aviones, coche o recintos cerrados. El inicio de este trastorno sigue una distribución bimodal, con un pico de mayor incidencia en la segunda infancia y otro a mitad de la tercera década de la vida. Su incidencia en función del sexo, su patrón de incidencia familiar y su edad de inicio son similares a los del trastorno de angustia con agorafobia.

Otros tipos. El miedo hace referencia a otro tipo de estímulos, entre los que se incluyen las situaciones que pueden conducir al atragantamiento, al vómito, a la adquisición de una enfermedad; fobia a los «espacios» (es decir, el individuo tiene miedo de caerse si no hay paredes u otros medios de sujeción), y el miedo que los niños tienen a los sonidos altos o a las personas disfrazadas.

En muchos casos hay más de un subtipo de fobia específica. El hecho de tener una fobia de un subtipo determinado aumenta las probabilidades de padecer otra fobia del mismo subtipo (p. Ej., miedo a los gatos y a las serpientes). Cuando se observa más de un subtipo, deben anotarse todos ellos (p. Ej., fobia específica de tipo animal y ambiental).

Las fobias específicas suelen coexistir con otros trastornos de ansiedad, si bien en estos casos no suelen constituir el motivo de consulta, ya que producen mucho menos malestar e interfieren notoriamente menos en las actividades del individuo que el diagnóstico principal de trastorno de ansiedad. Entre estas asociaciones destaca por su elevada frecuencia la que existe con el trastorno de angustia con agorafobia.

En los niños la ansiedad puede traducirse en lloros, berrinches, parálisis o abrazos. Los niños no suelen reconocer que sus temores son excesivos o irracionales y rara vez expresan malestar por la fobia. El diagnóstico de fobia específica no puede asegurarse a no ser que estos temores den lugar a un deterioro significativo de las actividades del individuo (p. Ej., resistencia a ir a la escuela, por temor a encontrarse con un perro en la calle).

En los menores de 18 años los síntomas deben haber persistido durante al menos 6 meses antes de poder efectuar el diagnóstico de fobia específica. Las fobias específicas se diferencian de gran parte del resto de los trastornos de ansiedad en los niveles de ansiedad intercurrente.

La fobia específica y la fobia social pueden diferenciarse en virtud del objeto o la situación fóbicos. Por ejemplo, la evitación de comer en un restaurante puede basarse en el miedo a ser evaluado por los demás (fobia social) o puede deberse al temor a atragantarse (fobia específica). La fobia específica y el Trastorno por estrés postraumático pueden diferenciarse en que el segundo aparece con posterioridad a un acontecimiento estresante y peligroso para la vida, acompañándose de síntomas adicionales...

En los casos de Trastorno de ansiedad por separación no debe efectuarse el diagnóstico de fobia específica si el comportamiento de evitación se limita exclusivamente al temor de separarse de personas a las que el individuo se siente ligado.

Puede resultar difícil emitir el juicio clínico entre trastorno de angustia y la fobia específica, siendo útil en este caso tener en cuenta los siguientes cuatro factores para decidir el diagnóstico más apropiado: el objeto del temor, el tipo y número de crisis de angustia, el número de situaciones evitadas y el nivel de ansiedad intercurrente.
Tratamiento
Un tratamiento efectivo generalmente involucra las siguientes formas de psicoterapia: Terapia cognitiva, desensibilización sistemática y terapia de exposición, en la cual los pacientes se exponen gradualmente a lo que los asusta hasta que el miedo comienza a desaparecer. Los ejercicios de relajación y respiración también contribuyen a reducir los síntomas de ansiedad, No se aconseja el uso de la relajación en la fobia a la sangre, ya que esta puede facilitar la disminución de la presión sanguínea y el desmayo subsiguiente. Como mucho, la relajación podría ser útil en la primera fase de la respuesta difásica, cuando esta es larga.

No existe hasta ahora un tratamiento farmacológico para fobias específicas, pero en ocasiones ciertos medicamentos pueden recetarse para ayudar a reducir los síntomas de ansiedad antes de que la persona se enfrente a una situación de fobia o durante la misma (por ejemplo, para realizar un viaje en avión).

Por otro lado, nos parece interesante, incluir algunas conclusiones de revisiones realizadas por varios autores, sobre los tratamientos más investigados y eficaces para las fobias específicas siendo la exposición en vivo a las situaciones temidas y el modelado participante (combinación de modelado y de la exposición en vivo).
La exposición en vivo es más eficaz que el no tratamiento y el placebo y que otras intervenciones como la relajación, la reestructuración cognitiva, la exposición interoceptiva y el modelado en vivo (Antony y Barlow, 2002; Mendez y cols., 2003) o diversas técnicas de exposición en la imaginación, aunque, puede tener que ser complementada con otros procedimientos en algunos casos. Se ha hallado que la exposición es eficaz para la fobia a animales, alturas, lugares cerrados, volar, sangre, inyecciones, intervenciones dentales, agua, tormentas y relámpagos, globos y atragantamiento.

Siguiendo el enlace que adjuntamos, se pueden ver los criterios para el diagnóstico de fobia específica según el DSM-IV.

Fuentes: Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, 4° Edition Revised (DSM-IV TR). American Psychiatric Association....

 

jueves, 7 de octubre de 2010

PLANETA MARTE (1)


DE VENUS A MARTE
Dado que nuestro viaje por el sistema solar iniciado en el Sol, continuó desde éste hacia Mercurio y de ahí hacia Venus, siguiendo el orden de ir alejándonos del astro rey, ahora correspondería hacer la siguiente parada en la Tierra, sin embargo no lo hacemos así y nos saltamos al siguiente planeta que es Marte.

El motivo es porque como estamos en la Tierra, lo primero que nos interesa es ver todo el sistema solar que nos rodea.

Así pues, dejaremos la Tierra para el final dedicándole un número razonable de entradas.

No es que pretendamos tratar la Tierra como centro del sistema solar, tratarla al final no quita que la tratemos como un planeta más, bueno hasta cierto punto.

La Tierra es un planeta más, e incluso prácticamente insignificante en la inmensidad del océano cósmico, pero para nosotros es especial y sin duda alguna el más importante, no en vano somos parte interesada en ello.
MARTE Y SU COMPARACIÓN CON LA TIERRA
Mientras el radio ecuatorial de la Tierra es de 6.378 kms, el de Marte es de 3,397 kms. Si la distancia media de la Tierra al Sol es de 149.600.000 kms, la de Marte es de 227.940.000 kms.

El día en la Tierra dura 24 horas, en Marte 24,62 horas.
En la Tierra la temperatura media es 15 grados centígrados y en Marte es de -63.

Marte es apodado como el planeta rojo, desde el Sol es el cuarto planeta tras Mercurio, Venus y la Tierra.

Al igual que la Tierra es uno de los llamados planetas telúricos (naturaleza rocosa).

De los 4 planetas interiores es el más alejado del Sol. En muchos aspectos, es el más parecido a la Tierra.

Forma parte de los planetas superiores a la Tierra, que son aquellos que nunca pasan entre ésta y el Sol.

Sus fases (porción iluminada vista desde la Tierra) están poco marcadas, lo cual es fácil de demostrar geométricamente.

Considerando el triángulo Sol-Tierra-Marte; el ángulo de fase es el que forman el Sol y la Tierra vistos desde Marte. Alcanza su valor máximo en las cuadraturas cuando el triángulo Sol-Tierra-Marte es rectángulo en la Tierra. Para Marte, este ángulo de fase no es nunca mayor de 42 grados, y su aspecto de disco giboso es análogo al que presenta la Luna 3,5 días antes o después de la Luna llena. Esta fase, visible con un telescopio de aficionado, no logró ser vista por Galileo, quien sólo supuso su existencia.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS
Tiene forma ligeramente elipsoidal, su diámetro ecuatorial mide 6.974 kms y su diámetro polar es de 6.750kms.


Con medidas micrométricas muy precisas, se ha mostrado un achatamiento de 0,01, tres veces mayor que el de la Tierra.

A causa de este achatamiento, el eje de rotación está afectado por una lenta precesión debida a la atracción del Sol sobre el abultamiento ecuatorial del planeta. La precesión Lunar, que en la Tierra es dos veces mayor que la solar, no tiene su equivalente en Marte.

La densidad de Marte es inferior a la de la Tierra. Un cuerpo en Marte pesaría 1/3 de su peso en la Tierra, debido a la poca fuerza gravitatoria de este planeta.
ROTACIÓN Y TRASLACIÓN
Se conoce con exactitud lo que demora la rotación de Marte debido a que las manchas que se ven en su superficie, oscuras y bien delimitadas, son excelentes puntos de referencia.

Fueron observadas por primera vez en 1659npor Huygens que asignó a su rotación la duración de un día. En 1666, Giovanni Cassini la fijó en 24,40hrs, valor muy aproximado al verdadero.

El día solar en Marte tiene, igual que el de la Tierra, una duración variable, lo cual se debe a que los planetas siguen órbitas elípticas alrededor del Sol que no se recorren con uniformidad.

No obstante, en Marte la variación es mayor por su elevada excentridad.

El año marciano dura 687 días terrestres.

Los polos de Marte están señalados por dos casquetes polares de color blanco deslumbrante, que han facilitado mucho la determinación del ángulo que forma el ecuador del planeta con el plano de su órbita, ángulo equivalente para Marte a la oblicuidad de la eclíptica de la Tierra.


GEOLOGÍA
Marte es un mundo mucho más pequeño que la Tierra. Su superficie presenta características morfológicas tanto de la Tierra como de la Luna (cráteres de impacto, campos de lava, volcanes, cauces secos de ríos y dunas de arena). Su composición es fundamentalmente de basalto volcánico con alto contenido de óxidos de hierro que le dan el característico color rojo a la superficie.

En el suelo de Marte son preponderantes los ferrosilicatos.

Se observan desde los telescopios terrestres manchas oscuras y brillantes que no se corresponden con accidentes topográficos.

La superficie marciana también presenta unas regiones brillantes de color naranja rojizo, denominadas desiertos que se extienden por las tres cuartas partes del planeta, y le dan su característica coloración rojiza.

En realidad es un inmenso pedregal, pues su suelo se halla cubierto de bloques, piedras y cantos.

Cercano a su ecuador, un enorme escalón divide a Marte en dos regiones claramente diferenciadas : un norte llano, joven y profundo y una zona sur alta, vieja y escarpada, con cráteres similares a las regiones altas de la Luna.
Por contra el norte tiene llanuras más jóvenes.

En todo Marte, hay cráteres de impacto, pero en el hemisferio sur hay una vieja altiplanicie de lava basáltica semejante a los mares de la Luna, sembrada de cráteres.

Los cráteres son menos numerosos que en la Luna y su mayor parte tienen más o menos las murallas desgastadas por la erosión.

Destaca entre los cráteres de impacto del hemisferio sur la cuenca de impacto Hellas Planitia, la cual tiene 6kms de profundidad y 2000 kms de diámetro.

El campo magnético de Marte es muy débil, unas 2 milésimas del terrestre y una polaridad invertida respecto a la Tierra.

Finalizamos aquí esta primera entrada dedicada a Marte con un vídeo que nos muestra imágenes de éste visto desde la Tierra.


Fuentes:
Raeburn, Paul. (2003). Marte: descubriendo los secretos del planeta rojo. RBA Revistas. Barcelona, España.Asimov, Isaac. (2001). Marte, el planeta rojo. "Colección El libro de Bolsillo, 1169". Alianza Editorial. Madrid, España. Observar Marte : descubrir y explorar el planeta rojo. (2005). Spes Editorial. Barcelona, España. Lizondo Fernández, Joaquín (1999). El enigmático Marte. Editorial Telstar. Barcelona, España. Raeburn, Paul. (2003). Marte: descubriendo los secretos del planeta rojo. RBA Revistas. Barcelona, España.

Sersic, José Luis. (2002). La exploración a Marte. "Colección Labor". Editorial Labor. Cerdanyola, España.Lizondo Fernández, Joaquín. (2000). : Más allá de los horizontes de la tierra : Marte, la nueva frontera. Editorial Ronsel. Barcelona, España.

Horváth, A., et al, "Annual Change of Martian DDS-Seepages". (PDF) Lunar and Planetary Science Conference XXXVI (2005). NASA Findings Suggest Jets Bursti ng From Martian Ice Cap. NASA. 16 de agosto de 2006. http://www.jpl.nasa.gov/new Piqueux, Sylvain; Shane Byrne, and Mark I. Richardson «Sublimation of Mars’s southern seasonal CO2 ice cap formation of spiders» (PDF). JOURNAL OF GEOPHYSICAL RESEARCH.


domingo, 3 de octubre de 2010

TRASTORNOS DE ANSIEDAD (1)


Antes de adentrarnos en los trastornos de ansiedad, pasamos a diferenciar algunos conceptos:

Ansiedad 
Por ansiedad entendemos el estado natural que sentimos al enfrentarnos a una situación de peligro, es parte normal de la vida y constituye una respuesta habitual a situaciones cotidianas de la persona.

Ante una señal o amenaza de peligro, se produce una reacción que nos ayuda a enfrentarnos y responder; incluso es deseable cierto grado de ansiedad para el manejo normal de las exigencias del día a día (por ejemplo, tener que hablar en público, hacer un examen, etc), pero a veces se experimenta como una emoción negativa, principalmente cuando se trata de una experiencia desagradable y que alcanza una elevada intensidad, lo cuál se acompaña de reacciones corporales como tensión muscular, temblor, sudoración, palpitaciones, respiración agitada, etc.
En el caso de que esta reacción sea muy intensa, puede ocasionar una pérdida de control sobre nuestra conducta normal, afectando a la vida cotidiana y puede llegar a convertirse en un problema.


Diferencias entre ansiedad normal y ansiedad patológica:


La ansiedad normal es una respuesta motivada, es decir, es explicable cualitativa y cuantitativamente por el estímulo desencadenante; es adecuada y proporcionada al estímulo; tiene una menor expresión corporal y es adaptativa.

Por el contrario la ansiedad patológica es aparentemente inmotivada; es inadecuada y desproporcionada al estímulo; tiene una mayor expresión corporal y es desadaptativa, ya que produce un malestar importante, desajustando al sujeto.

Miedo
El miedo es una respuesta emocional normal, ante situaciones que implican peligro para el sujeto. Al igual que la ansiedad implica una anticipación tensa y desagradable de una amenaza, pero en este caso de una amenaza “específica” (a un objeto, a una situación...). Lo que implica a diferencia de la ansiedad, que el miedo suele desaparecer si el objeto o situación amenazante no está presente, o que tenga un principio y un final claramente delimitado en el espacio y en el tiempo...

Algunos factores en común entre el miedo y la ansiedad son:
Las sensaciones desagradables, intranquilidad, tensión y aprensión, anticipación de un peligro, estado emocional negativo, orientación hacia el futuro...


Diferencias entre el miedo y la ansiedad:

Ansiedad: el origen de la amenaza es incierto, de duración prolongada, puede darse sin objeto, el estado de activación no está dirigido a la acción, de comienzo incierto, existe una conexión desconocida entre la amenaza y el miedo, sensaciones corporales de vigilancia, amenaza raramente inminente...

Miedo: existe una focalización específica de la amenaza, episódico, la amenaza es identificable, el motivo de evitación / escape está dirigido a la acción, provocado por señales de amenaza, existe una conexión conocida entre la amenaza y el miedo, sensaciones corporales de emergencia, amenaza inminente...
Pánico
Es una forma especial de miedo intenso y reacción desproporcionada, irracional, fuera de control voluntario del sujeto, se acompaña de sudoracion, temblor, respiración acelerada, palpitaciones, dolor de pecho, diarreas u otras manifestaciones fisicas... los ataques de pánico pueden ocurrir asociados a un estímulo fóbico y también se producen sin un estímulo externo evocador, dando lugar a los llamados ataques de pánico inesperados.

En los ataques de pánico el aspecto central viene determinado por el miedo a los síntomas, sin embargo en el miedo (el miedo en general o de tipo fóbico) el énfasis se pone en la evitación de la situación.
Angustia
Cuando surge sin una causa adecuada (por ejemplo, accidentes, enfermedades, pérdida de empleo, etc), no como respuesta ante una situación de emergencia, y si además persiste en ausencia de cualquier causa consciente que la justifique se puede convertir en patológica. La angustia aparece ante cualquier hecho personal o interpersonal que la persona vivencia como una amenaza a su identidad o de agresión a su Yo personal.

La ansiedad suele clasificarse en endógena y psicógena, y en ambos casos predominan los componentes psíquicos (sentimientos de displacer), con un sentimiento de espera acompañado de malestar interior. Incluye a la Inquietud, nerviosismo manifestado en forma psicomotora.con gran inseguridad.


En la angustia, sin embargo, predominan los componentes somáticos, con sensaciones de peligro, amenaza e incluso de muerte inminente, opresión precordial, palpitaciones, respiración rápida, trastornos gastroeintestinales ,etc.

Históricamente la ansiedad fue vista como "un trastorno cerebral" y la angustia como un "trastorno bulbar", y en este segundo caso mas ligado al sistema nervioso autónomo y menos intectualizante.
Estrés
El estrés puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir a uno frustrado, furioso, nervioso o incluso ansioso, y lo que es estresante para una persona no necesariamente es estresante para otra.

Ansiedad y estrés suelen ser utilizados con frecuencia como sinónimos, entendiendo en ambos casos un mismo tipo de reacción emocional, caracterizada por alta activación fisiológica. Sin embargo, el estrés es un proceso más amplio de adaptación al medio. La ansiedad es una reacción emocional de alerta ante una amenaza. Dentro del proceso de cambios que implica el estrés, la ansiedad es la reacción emocional más frecuente.

Por ejemplo, si estamos haciendo un examen oral, en ese momento diremos que estamos ansiosos o nerviosos. Pero si hablamos del período de exámenes diremos que estamos estresados. Hablaremos de ansiedad cuando estemos en una situación de riesgo.
Clasificación de los Trastornos de Ansiedad según el DSM-IV-TR
A continuación haremos mención de los distintos trastornos de ansiedad, y en las siguientes entradas los iremos viendo con más detenimiento...

La agorafobia y las crisis de angustia, pueden presentarse en el contexto de diversos trastornos de ansiedad, con lo que la descripción y criterios diagnósticos se exponen por separado en el DSM.

Agorafobia: Es la ansiedad o comportamiento de evitación en lugares o situaciones donde escapar puede resultar difícil, embarazoso o bien sea imposible encontrar ayuda.

Crisis de Angustia: También denominado ataque de pánico. Se caracteriza por la aparición súbita de síntomas de aprensión y terror con sensación de muerte inminente, acompañado por síntomas de dolor torácico, sensación de asfixia y pérdida de control.

Los Trastornos de Ansiedad como entidad patológica en sí son:

Trastorno de Angustia: Se caracteriza por crisis de angustia recidivantes e inesperadas que causan un estado de permanente preocupación al paciente. Puede presentarse con o sin agorafobia.

Fobia específica: Ansiedad clínicamente significativa como respuesta a la exposición ante situaciones u objetos específicos temidos, con conductas de evitación.

Fobia social: Ansiedad clínicamente significativa como respuesta a situaciones sociales o actuaciones en público del propio individuo. También, existen con conductas de evitación.

Trastorno Obsesivo-Compulsivo: Se caracteriza por la presencia de obsesiones que causan ansiedad significativa junto con compulsiones (la misión de estos actos es aliviar dicha ansiedad).

Trastorno por estrés postraumático: Es la re-experimentación de acontecimientos altamente traumáticos con conductas de evitación.

Trastorno por estrés agudo: La clínica es similar al trastorno por estrés postraumático, pero inmediatamente después de un acontecimiento altamente traumático.

Trastorno de ansiedad generalizada: Ansiedad y preocupaciones de carácter excesivo y persistente durante al menos 6 meses.

Trastorno de ansiedad debido a enfermedad médica o inducido por sustancias.

Trastorno de ansiedad no especificado: Se caracteriza por la presencia de síntomas de ansiedad o conductas de evitación que no cumplen los criterios para ser incluidos en las entidades anteriores. 

La siguiente entrada la dedicaremos a las "Fobias específicas", y para terminar, adjuntamos un vídeo documental sobre los trastornos de ansiedad:




Fuentes: DSM-IV-TR (A.P.A.); Wikipedia, enciclopedia libre; Manual de Psicopatología (Sandín, Belloch y Ramos)... ...