domingo, 27 de marzo de 2011

PSICOLOGÍA DE LA VEJEZ (1)


... Podemos decir que la vejez es una más de las etapas del ciclo vital, junto a la infancia, la adolescencia y la edad adulta. Representa la etapa final de la vida, en la cual se producen una serie de cambios físicos, psicológicos y sociales, al igual que en las otras etapas.
No sólo se producen pérdidas, pueden haber funciones o capacidades que mantienen su actividad o que incluso pueden llegar a mejorar.

El envejecimiento es un proceso dinámico, de forma que el ritmo al que envejece cada persona es diferente.

Diferencia entre el envejecimiento normal y el envejecimiento patológico
El envejecimiento normal, implica una serie de cambios progresivos: biológicos, psicológicos y sociales asociados a la edad, que son intrínsecos (propios) e inevitables, y que suceden como consecuencia del paso del tiempo. Debe diferenciarse del envejecimiento patológico, aunque a veces es muy difícil establecer la diferencia entre ambos.
El envejecimiento patológico, se refiere a los cambios que se producen como consecuencia de enfermedades, malos hábitos, etc., que no forman parte del envejecimiento normal (como por ejemplo, cataratas, enfermedad de Alzheimer... etc) y que, en algunos casos pueden prevenirse o son reversibles.
Por otro lado el envejecimiento óptimo o satisfactorio, es el que tendría lugar en las mejores condiciones posibles, tanto físicas, psicológicas como sociales, teniendo en cuenta, obviamente, los múltiples factores que intervienen en el proceso del envejecimiento. Es el envejecimiento deseable por todas las personas ya que implica pocas o ninguna pérdida, además de que incluye una baja probabilidad de presencia de enfermedades.
Lo obtienen aquellas personas mayores que favorecen la promoción de su salud (física y psicológica), fomentando su autonomía, mediante la práctica de ejercicio físico o el entrenamiento de sus capacidades cognitivas, mejorando su autoestima, manteniendo hábitos de vida saludables, etc., de forma que eviten, en la medida de lo posible la dependencia y el aislamiento (por ejemplo, a través del establecimiento de redes sociales)...
Proceso de envejecimiento
El proceso de envejecimiento se caracteriza por los siguientes hechos fundamentales:
- Las transformaciones corporales, tanto anatómicas como funcionales. La vivencia corporal cobra en el anciano una importancia singular.
- Una menor capacidad de adaptación al estrés y a las situaciones nuevas, con una mayor tendencia a la autoprotección y a la evitación.
- Un aumento de la interioridad, o desapego psicológico pasando a ocupar los elementos del exterior un lugar progresivamente menor. Los vínculos con figuras y acontecimientos externos a la persona se hacen menos frecuentes, aunque tienden a ser en consecuencia, más valorados.
- Un empobrecimiento de las relaciones sociales en las que se mueve el anciano, por pérdida de sus pares y el frecuente rechazo del entorno.
Factores de riesgo y acontecimientos estresantes
Podemos destacar los siguientes factores de riesgo y acontecimientos estresantes que inciden especialmente en la edad avanzada:
- Enfermedad del cónyuge, siendo el impacto mucho mayor en personas con un nivel alto de dependencia, indicando que la gravedad de la enfermedad puede ser real o sólo percibida.
- Muertes y duelos. Los ancianos están expuestos a un mayor número de pérdidas de personas significativas y en consecuencia precisan la realización de procesos de duelo. Hay que señalar que cada fallecimiento concreto tiene un valor particular, siendo la pérdida del cónyuge y en mayor grado, las pérdidas no esperables, como puede ser la de los hijos, que suelen provocar un impacto de una gran intensidad. En cuanto a la propia muerte, los ancianos hablan a menudo de ella, lo cuál no se trata de un fenómeno patológico, sino que tiene un sentido adaptativo la mayoría de las veces.
- Jubilación, que puede suponer un factor estresante importante en algunos casos. Sobre todo, afecta a aquellos, para los cuales el trabajo ha sido un eje principal en su vida, por necesidad de reconocimiento y éxito.
- Problemas en la familia. En la edad avanzada, la relación con la familia adquiere especial relevancia.
- Dinero, finanzas, pensiones... Los aspectos económicos tienen mucha trascendencia ya que, en la mayoría de los casos, los ingresos no dependen del esfuerzo personal, sino de decisiones que toman poderes políticos y que no pueden controlar.
- Problemas en la vivienda, obras, ruina y mudanzas. El anciano suele envejecer en su casa y se da un proceso de identificación con ella. También supone gran impacto la costumbre o necesidad de pasar temporadas en casa de diferentes hijos.
- Institucionalización. Es importante que durante el periodo previo al ingreso en la residencia se explique al anciano como será la vida en el nuevo lugar, evitando así fantasías negativas y anticipaciones que producen importantes niveles de ansiedad...

Trastornos mentales en la vejez
Algunas patologías como los trastornos cognitivos, trastornos afectivos (depresión), trastorno por ansiedad, abuso y dependencia de alcohol y trastornos de personalidad se vuelven especialmente significativas en la vejez. Haciéndoles más vulnerables a la patología mental, las reacciones de adaptación a los problemas personales que aparecen en esta edad (como lo anterior comentado, duelos, pérdidas... etc).

Hacemos unas breves consideraciones sobre los tratamientos psicoterapéuticos con ancianos, antes de pasar a comentar, cada uno de los trastornos.
En el curso del tratamiento aparecen de manera característica temas que son propios del envejecimiento, y que no suelen aparecer en otras etapas de la vida. También pueden surgir conflictos no resueltos en etapas anteriores y que pueden ponerse de manifiesto en el curso de la terapia.,,
A continuación indicamos varios temas básicos que existen en la terapia de ancianos:

- Revisión de la vida, basado en la tendencia del anciano a revisar el contenido de su vida intentando buscar un sentido a la misma, asociado a la tendencia la interioridad, como característica del proceso de envejecimiento. En el curso de las psicoterapias la tendencia espontánea a hacer una revisión de la vida suele verse incrementada.

- Disfrute, que surge de la visión negativa de la vejez por parte de la sociedad, la cual la identifica, entre otras cosas, con una carencia de actividades placenteras; visión que puede ser asumida por los propios ancianos, y como consecuencia renunciar a fuentes de satisfacción, que sin embargo, les serían accesibles.

- Afrontamiento de la pérdida de poder, una de las características esenciales que conlleva el envejecimiento desde el punto de vista sociocultural es la pérdida de protagonismo en la vida social y de determinados niveles de poder que previamente se ostentaban.

- Aspectos relativos a la salud física, es frecuente que las personas de edad expresen sus preocupaciones por su salud de manera explícita. En edades avanzadas de la vida es más frecuente padecer patología somática, que en muchos casos puede tener un carácter crónico. La vivencia personal de cada paciente en cuanto a sus problemas físicos puede ser muy variada y no deben hacerse generalizaciones a la hora de abordarlas. En ocasiones, puede ser útil utilizar los problemas físicos como punto de enganche para abordar la conflictiva psicológica con posterioridad.

- Situaciones de duelo y pérdidas afectivas, la edad avanzada conlleva inevitablemente, tener que hacer frente a situaciones de duelo relativamente numerosas y frecuentes. Tanto si estas situaciones han sido desencadenantes de la solicitud de ayuda como si no, son temas que aparecerán con frecuencia en el curso de una psicoterapia en la que se facilite hablar al paciente de sus preocupaciones.

Algunas de las terapias utilizadas en ancianos, entre otras, son:

Terapias cognitivo-conductuales:

- Terapia cognitivo-conductuales: directiva, focalizada en los síntomas, tareas encaminadas a modificar las percepciones y creencias equivocadas y conductas habituales en las que se basan los síntomas...

- Terapia conductual: terapia de alto contenido psicoeducativo dirigida a la reducción de las experiencias negativas y al incremento de las experiencias positivas a través de pautas de conducta...

Terapia interpersonal:

- Terapia interpersonal: focalizada en los conflictos de las relaciones interpersonales y en la modificación de los estilos relacionales patológicos...

Tras estas consideraciones, damos por finalizada esta entrada y continuaremos con una segunda parte deteniéndonos en los trastornos de ansiedad, depresión... etc.

Bibliografía:
FERNÁNDEZ-BALLESTEROS, R. (1996): Psicología del envejecimiento.
FERNÁNDEZ-BALLESTEROS, R., MOYA, R., IÑIGUEZ, J. Y ZAMARRÓN, M.D. (1999): Qué es Psicología de la vejez. Madrid, Biblioteca Nueva.
MROCZEK, D.K. y KOLARZ, C.M. (1998): The effect of age on positive and negative affect. J. Personality and Social Psychology.
NACIONES UNIDAS (2002): Plan Internacional de Acción sobre el Envejecimiento. Nueva York: UN; OMS (2002) :Envejecimiento Activo. Ginebra: Organización Mundial de la Salud.
PERDUE, C.W. & GURTMAN, M.B. (1990): Evidence for the automaticity of ageism. J. of Experimental Social Psychology...
Wikipedia, enciclopedia libre... ... ...

miércoles, 23 de marzo de 2011

EL CINTURÓN DE ASTEROIDES (2)

COMPOSICIÓN
La mayoría de los asteroides del cinturón están clasificados, según su composición en tres categorías: carbonáceos (tipo-C), de silicatos (tipo-S) y metálicos ( tipo-M).

Los asteroides más cercanos al Sol suelen ser rocosos, compuestos de silicatos y exentos de agua, los más alejados del Sol son en su mayoría carbonáceos, con minerales arcillosos y agua.

Los tipo-C o carbonáceos son los más abundantes del cinturón y componen el 75% del total, reflejan poca luz, son muy oscuros y suelen presentar un tono ligeramente azulado.

Los tipo-S, compuestos por silicatos representan un 15%, son los más cercanos al Sol y su color es ligeramente rojizo.

Los tipo-M, poseen importantes cantidades de hierro y níquel y son un 10%. Se encuentran situados en la mitad del cinturón de asteroides a 2,7 UA del Sol.

ÓRBITAS
Orbitan en el mismo sentido que los planetas, con períodos orbitales desde 3,5 hasta 6 años.

Pueden observarse los llamados huecos de Kirkwood que son regiones vacías donde no hay ninguno.
Estos huecos no pueden ser observados directamente, pues los asteroides poseen excentricidades muy variadas y por lo tanto están continuamente cruzando a través de ellos.

En un primer momento se postuló que las colisiones aleatorias entre asteroides podrían provocar que cayeran dentro de los huecos de Kirkwood, pero los modelos computacionales les han mostrado que deben ser más importantes otros efectos.

El efecto Yarkovsky, propuesto a finales del siglo XIX postula que la luz solar provoca alteraciones en las órbitas de los asteroides.
Algunos científicos han desarrollado una variación denominada efecto YORP que predice cambios en las rotaciones y velocidades debido al efecto Yarskovsky y hasta ahora las predicciones concuerdan plenamente con las observaciones.

OBJETOS PRINCIPALES
Ceres:
Es el cuerpo más grande del cinturón, y el único clasificado como planeta enano.

Su gravedad lo ha moldeado de una forma casi esférica (con un diámetro de 940 km aproximadamente).

Es un cuerpo muy oscuro con una estructura interna formada por un núcleo compuesto de silicatos y una capa de agua en forma de hielo rodeada por una fina corteza.

Una parte muy pequeña del hielo se convierte en vapor de agua debido a la radiación solar, lo que le confiere una tenue atmósfera. Su masa es casi un tercio del total del cinturón.

Vesta:
El segundo asteroide de mayor masa, el tercero en tamaño y el más brillante de todos.

Equivale al 9% de la masa total del cinturón y su diámetro es de 530 km.

Posee un núcleo metálico bastante denso de hierro y níquel, un manto compuesto de olivino y una corteza muy fina de unos 2 km. de grosor.

Palas:
El segundo objeto de mayor tamaño del cinturón, y es el equivalente al 7% de la masa total de éste. Posee la órbita más excéntrica de los cuatro.

Higia:
El cuarto mayor objeto del cinturón de asteroides, con un diámetro medio de 431 km, con forma bastante alargada y equivale a un 3% de la masa total del cinturón.

Es carbonáceo (tipo-C). Tarda 5,5 años en completar su órbita.

LOCALIZACIÓN
La mayor parte de los asteroides se encuentran en el cinturón principal, también existen otros grupos de asteroides.
Según su distancia al Sol se pueden diferenciar tres regiones de asteroides.

Destaca el cinturón principal, situado entre 2,06 y 3,65 UA en una región entre Marte y Júpiter.

Otra región, son los asteroides próximos a la Tierra (NEAS) a menos de 1,3 UA del Sol, muy próximos a la órbita de nuestro planeta, subdivididos en 3 grupos (asteroides Atón, asteroides Apolo y asteroides Amor).

La otra región son los Troyanos, situados cerca de los puntos de Lagrange de Júpiter, de los que se conocen unos 4.000.

FAMILIAS DE ASTERIODES
Existen 20-30 asociaciones que con certeza pueden considerarse familia de asteroides.
Las asociaciones con menos miembros que las familias, se denominan cúmulos.
Algunas de las familias son: Flora, Eunoma, Koronis, Eos y Themis.

Flora es una de las más numerosas y podría tener su origen en una colisión acontecida hace menos de mil millones de años.
El asteroide más grande que forma parte de una familia es Vesta.

Se han encontrado tres bandas de polvo dentro del cinturón principal. Es posible que estén asociadas a las familias Eos, Koronis y Themis, debido a que sus órbitas son similares a la de estas bandas.

Bordeando el límite interior del cinturón de asteroides se encuentra la familia de asteroides Hungaria.
Otro grupo de asteroides con órbitas inclinadas en la parte interior del cinturón es la familia Focea.
En el límite exterior del cinturón destacan la familia Cibeles e Hilda.

COLISIONES
Las colisiones entre asteroides ocurren de manera frecuente, en escalas de tiempo astronómicas. Se estima que cada 10 millones de años se produce una colisión entre asteroides cuyos radios exceden los 10 km.

El cinturón también contiene bandas de polvo formados de partículas con radios de unos pocos cientos de micrómetros. Dicho material se produce, al menos en parte, por colisiones entre asteroides.

La combinación de este polvo con el material eyectado de los cometas produce luz zodiacal y su brillo puede apreciarse por la noche en dirección al Sol.

Los escombros que se originan en las colisiones pueden formar meteroides que finalmente alcancen la atmósfera terrestre.

Se cree que los impactos de estos fragmentos crearon los cráters Tycho y Chicxulub, situados en la Luna y en México respectivamente, y este último pudo provocar la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años.

EXPLORACIÓN
La Pioneer 10 fue la primera nave espacial en atravesar el cinturón de asteroides el 16 de julio de 1972.
También pasaron por el cinturón sin tomar imágenes las sondas Pioneer 11, Voyager 1 y 2 y Ulisses.

La misión Galileo tomó imágenes de (951) Gaspra, de (243) Ida y su satélite Dactyl, en 1991 y 1993 respectivamente.
Otras sondas que han tomado imágenes han sido NEAR Shoemaker, Cassini- Huygens y News Horizons.

La misión Hayabusa, que regresó a la Tierra en junio del pasado año 2010 fotografió y aterrizó la superficie de (25143) Itowaka en 2005.

La misión Dawn fue lanzada en 2007, y se espera que orbite alrededor de (4) Vesta y Ceres en 2011 y 2015 respectivamente.

Mencionamos la misión Wise lanzada el 14 de diciembre de 2009 y la misión Osiris que está previsto tenga lugar en 2015 y que va a traer a la Tierra muestras de material de la superficie de un asteroide.

Los asteroides son los cuerpos más accesibles del sistema solar. Se ha sugerido que en un futuro el material de los asteroides cercanos a la Tierra (NEAS) podría ser aprovechable. Los materiales más importantes económicamente son el agua, hierro, níquel, cobalto o platino.

Damos por finalizada aquí esta entrada y lo referido al cinturón de asteroides.

Bibliografia:
Blair, Edward C. (2002) (en inglés). Asteroids: overview, abstracts, and bibliography. Nova Publishers. Britt, Daniel T.; Colsolmagno, Guy; Lebofsky, Larry (2007). «Main-Belt Asteroids». En McFadden, L.A.; Weissman, P.R.; Johnson, T.V. (en inglés). Encyclopedia of the solar system (2ª edición). Academic Press. Kovács, József (2004). «The discovery of the first minor planets». En Balázs, L.G. et ál. (en inglés). The European scientist: symposium on the era and work of Franz Xaver von Zach (1754-1832). 24, Acta Historica Astronomiae. Harri Deutsch Verlag. Lang, Kenneth R. (2003). «13. Asteroids and meteorits» (en inglés). The Cambridge Guide to the Solar System. Cambridge University Press. Lewis, John S. (2004). «Meteorites and Asteroids» (en inglés). Physics and chemistry of the solar system (2ª edición). Academic Press. Martínez, V.J.; Miralles, J.A.; Marco, E.; Galadí-Enríquez, D. (2005). Astronomía fundamental (1ª edición). Universitat de Valencia. Marvin, Ursula B. (2006). «Meteorites in history: an overview from the Renaissance to the 20th century». En McCall, G.J.H. et ál. (en inglés). The history of meteoritics and key meteorite collections: fireballs, falls and finds. Geological Society.
Gibilisco, Stan (1991). Cometas, meteoros y asteroides: cómo afectan a la Tierra (1ª edición). McGraw-Hill / Interamericana de España, S.A..
López de Lacalle, Silbia (2008). «El complejo cinturón de asteroides» (pdf). Revista Información y Actualidad Astronómica.Bachiller, Rafael (2009). elmundo.es (ed.): «1801. El descubrimiento de los 'planetas' diminutos».ALDA (ed.): «Asteroides» (2009).Wikipedia, la enciclopedia libre.



sábado, 19 de marzo de 2011

TRASTORNOS DELIRANTES


Los criterios diagnósticos para el trastorno delirante, según el DSM-IV-TR son:

A. Ideas delirantes no extrañas (p. ej., que implican situaciones que ocurren en la vida real, como ser seguido, envenenado, infectado, tener una enfermedad…) de por lo menos un mes de duración.

B. Nunca se ha cumplido el Criterio A para la esquizofrenia.
Nota: En el trastorno delirante puede haber alucinaciones táctiles u olfatorias si están relacionadas con el tema delirante.

C. Excepto por el impacto directo de las ideas delirantes o sus ramificaciones, la actividad psicosocial no está deteriorada de forma significativa y el comportamiento no es raro ni extraño.

D. Si se han producido episodios afectivos simultáneamente a las ideas delirantes, su duración total ha sido breve en relación con la duración de los períodos delirantes.

E. La alteración no es debida a los efectos fisiológicos directos de alguna sustancia (p. Ej., una droga o un medicamento) o a enfermedad médica.

Características diagnósticas
La sintomatología del trastorno de ideas delirantes se caracteriza por la presencia de un sistema delirante, bien estructurado. No suelen estar presentes los fenómenos pseudoperceptivos, aunque a veces, pueden presentarse ilusiones auditivas, algunas alucinaciones en forma de voces externas insultantes; sin embargo, nunca son centrales en el cuadro clínico.

Los trastornos formales del pensamiento están ausentes, como la disgregación/incoherencia, observándose un pensamiento lógico y bien construido.

La afectividad está bien conservada, con ausencia de la sintomatología negativa propia de los pacientes esquizofrénicos. Caracterizada, por una carga emocional intensa en la dirección de la desconfianza y suspicacia.

La personalidad se mantiene integrada, no aparecen comportamientos extravagantes, conservando la capacidad de adaptación al entorno sociolaboral.

El síntoma fundamental del trastorno son las ideas delirantes, cuyas características se describen a continuación:

- El sistema delirante surge como una continuidad en la biografía del sujeto, es decir, se trata de un “desarrollo”. El delirio surge a partir de unos rasgos de personalidad, tales como suspicacia, desconfianza, sentimientos de inseguridad y tendencia a emitir juicios erróneos.

- Se acompañan de una carga emocional intensa, responsable de la deformación de sus interpretaciones y juicios sobre la realidad.

- Se trata de ideas delirantes secundarias y no primarias, como las propias de la esquizofrenia.

- Las ideas delirantes tienden a constituirse en un sistema delirante bien estructurado. Se construye sobre un sistema lógico de pensamiento, lo que hace aún más difícil la crítica del mismo.

- En su proceso evolutivo tiende a seguir activo, enriqueciéndose con nuevas interpretaciones erróneas sobre la realidad.

- Generalmente tienen un contenido autorreferencial (p. Ej., que acontecimientos casuales tienen un significado especial).

Formas clínicas
El DSM-IV-TR incluye en el apartado de trastorno de ideas delirantes los siguientes subtipos:

- Erotomaníaco: Descrito por Clérambault dentro de las psicosis pasionales, junto al delirio de celos y el de reivindicación. La peculiaridad del tema delirante reside en que el paciente, generalmente una mujer, desarrolla repentinamente la creencia delirante de que un hombre, con el que nunca ha tenido relación, está enamorado de ella. Suele ser de un rango social superior a la paciente y se encuentra en estrecha comunicación con ella.

- Grandiosidad: El paciente se atribuye facultades especiales que le hacen sentirse por encima de los demás seres humanos. La asociación con estado anímico expansivo, consecuencia de sus vivencias delirantes, hace que este cuadro pueda ser confundido con un trastorno bipolar. Sin embargo, la estructura de las ideas delirantes, la ausencia de los trastornos del curso de pensamiento (aceleración, fuga de ideas), el inicio tardío y la evolución crónica, sin crítica de sus contenidos delirantes, son datos para el diagnóstico diferencial.

- Celotípico: También denominado síndrome de Otelo. El tema central de la temática delirante es la infidelidad de la pareja. Se basa en inferencias erróneas y pruebas minuciosas que la paciente trata de reunir para argumentarlas frente a su pareja como prueba de la infidelidad.

- Persecutorio: Se trata del subtipo más frecuente en los trastornos de ideas delirantes. El paciente se cree perseguido por personas y objeto de conspiraciones ocultas. Llegan a establecer una verdadera sistemática delirante a partir de las pruebas e indicios, que recogen de cualquier acontecimiento banal, que se produce en su entorno. Se han descrito en estos pacientes rasgos de personalidad premórbida caracterizados por sentimientos de baja autoestima.

- Somático o hipocondríaco: Existe la convicción delirante en estos pacientes de padecer una enfermedad física, frente a toda evidencia de lo contrario. Pueden tomar diferentes temas, como el delirio de dermatozoos (estar invadido de parásitos en la piel), dismorfofobias (deformidad física), etc.

Evolución y pronóstico
La literatura sobre el tema ha venido defendiendo el buen pronóstico de la paranoia frente a la esquizofrenia, en el sentido de una mejor recuperación funcional y social. Sin embargo, es puesta en duda la buena evolución de los trastornos delirantes por algunos autores…

Como factores de buen pronóstico se señalan:

- El sexo femenino.

- La buena adaptación social y laboral premórbida.

- El inicio antes de los 30 años.

- Un comienzo agudo, con presencia de factores precipitantes y breve duración del episodio.

- En cuanto al tipo de delirio parece que el persecutorio es el de mejor pronóstico.

- La intervención precoz parece relacionarse también con un mejor pronóstico.

Epidemiología
La estimación sobre la prevalencia del trastorno delirante es de escasa fiabilidad. La heterogeneidad de los criterios utilizados en distintos países hace que queden a veces solapados con la esquizofrenia o con las psicosis delirantes crónicas.

Generalmente, la edad de inicio del trastorno delirante es a mediados de la edad adulta o algo después, pero puede aparecer a una edad más temprana.

El curso es muy variable. El trastorno suele ser crónico, especialmente en el tipo persecutorio, aunque a menudo se producen oscilaciones en cuanto a la intensidad de las creencias delirantes.

En otros casos puede haber largos períodos de remisión, seguidos de recaídas. No obstante, también el trastorno puede remitir en unos pocos meses, a menudo sin recaídas.

Algunos estudios han encontrado que el trastorno delirante es más frecuente en familiares de sujetos con esquizofrenia de lo que sería esperable por azar, mientras que otros estudios no han encontrado una relación familiar entre el trastorno delirante y la esquizofrenia. Hay datos que indican que los trastornos paranoide y por evitación de la personalidad pueden ser especialmente frecuentes entre los familiares biológicos de primer grado de los sujetos con trastorno delirante.

Tratamiento
La mayor dificultad en el tratamiento de los trastornos delirantes radica en la escasa conciencia de enfermedad de quienes los padecen. En consecuencia, suelen ser reacios a pedir ayuda médica y, cuando acceden a los servicios sanitarios de forma involuntaria, su tendencia es mantener una escasa adherencia al tratamiento.

Los datos sobre eficacia del tratamiento farmacológico en estos trastornos son escasos. El clínico tiene que recurrir a la extrapolación de las evidencias sobre tratamiento de la esquizofrenia. En este sentido, parece que los antipsicóticos, en general, pueden ser eficaces en la reducción de la sintomatología delirante.

No hay datos que demuestren la eficacia de ninguna modalidad de psicoterapia. En principio, lo más recomendable es iniciar una relación terapéutica, con el objetivo de conseguir la confianza y colaboración del enfermo.


Bibliografía:
Munro A. Trastornos y síntomas delirantes. En: Gelder MG, López-Ibor JJ, Andreasen N. Editores. Tratado de Psiquiatría. Barcelona: Ars Medica; 2005.
Alonso-Fernández F. Fundamentos de la psiquiatría actual. Madrid: Paz Montalvo; 1977.
Sánchez P, Elizagárate E, Eguíluz I. Trastorno delirante crónico. En: Roca M. Coordinador. Trastornos psicóticos. Barcelona: Ars Médica; 2007.
Bleuler E. Demencia precoz. El grupo de las esquizofrenias. Buenos Aires: Paidós; 1960.
Jaspers K. Psicopatología general. 4ª ed. Buenos Aires: Beta; 1975.
Chinchilla A. Las esquizofrenias. Sus hechos y valores clínicos y terapéuticos. Barcelona: Elsevier Doyma S.L.; 2007.
Krestchmer E. El delirio sensitivo de referencia. Fundación Archivos de Neurobiología. Madrid: Triacastela; 2000.
E y H. Estudios sobre los delirios. Madrid: Triacastela; 1998.
Wikipedia, enciclopedia libre...