sábado, 16 de julio de 2011

SATÉLITES DE JÚPITER (EUROPA)


Europa, es el satélite menor de los cuatro Galileanos. Fue llamado así por Europa, una de las numerosas conquistas amorosas de Zeus en la mitología griega.

Simon Marius sugirió el nombre de Europa tras su descubrimiento, pero dicho nombre, no fue de uso común hasta mediados del siglo XX.

En gran parte de la literatura astronómica temprana aparece mencionado como Júpiter II, o como el segundo satélite de Júpiter.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS
En general, su composición es parecida a la de los planetas interiores estando compuesta principalmente de rocas silíceas.
Tiene una capa externa de agua de 100 km de espesor (una parte hielo en la corteza, la otra en forma de océano líquido bajo el hielo).

Recientemente, se han obtenido datos de su observación por la sonda Galileo los cuales indican que Europa crea un campo magnético por la interacción con el de Júpiter, lo cual sugiere una capa de fluído, probablemente un océano líquido de agua salada.

Puede que también tenga un pequeño núcleo metálico de hierro.

Su superficie es muy lisa. Se han observado accidentes geográficos de más de unos cientos metros de altura.

Hay pocos cráteres en Europa, sólo tres cráteres mayores de 5 km de diámetro: el más conocido es "Pwyll", de 39 km de diámetro.

Parece ser que tiene una superficie joven y activa; basándose en estimaciones sobre frecuencia del bombardeo de cometas que probablemente soporta.
Su superficie no puede tener más de 30 millones de años.

El poco relieve y las marcas en la superficie de Europa se asemejan a las de un océano helado de la Tierra, y se piensa que bajo la superficie helada de Europa hay un océano líquido que se mantiene caliente por el calor generado por las mareas de Júpiter.
La temperatura de la superficie de Europa es de -160 grados centígrados en el ecuador y de -210 en los polos.

Los mayores cráteres parecen estar rellenos de hielo nuevo y plano; basándose en esto y en la cantidad de calor generado en Europa por las fuerzas de marea, se estima que la corteza de hielo sólido tiene un espesor estimado entre 10-30 km, lo cual puede significar que el océano líquido tenga una profundidad de 90 km.

La característica más llamativa de la superficie de Europa son una serie de vetas oscuras que se entrecruzan. Dichas vetas se asemejan a las grietas del hielo marino en la Tierra.

Un examen detallado muestra que las orillas de la corteza de Europa a cada lado de las grietas están desplazadas de su posición original.

Las mayores franjas tienen unos 20 km de un lado a otro con difusas orillas externas, estriaciones regulares, y una franja central de material más claro, que se cree se ha originado por una serie de erupciones volcánicas de agua o géiseres al abrirse la corteza y quedar expuestas las capas más cálidas del interior, un efecto similar al observado en la Tierra en la cordillera dorsal oceánica.

Se piensa que la superficie de Europa se desplaza hasta 30 metros entre la marea alta y baja. Comparaciones de las fotos de la sonda Galileo y del Voyager sugieren la corteza de Europa rota como mucho una vez cada 10 milenios, con relación a su interior.

Otra característica de la superficie de Europa son las "pecas" o superficies lenticulares, circulares o elípticas. Muchas son bóvedas, otras hoyos y otras manchas oscuras lisas; otras tienen una textura desigual.

Las superficies de las cúpulas parecen trozos de las llanuras más antiguas que los rodean que hubiesen sido empujados hacia arriba.
Se piensa que se formaron a partir de bloques de hielo más calientes que ascendieron respecto al hielo más frío de la corteza, al igual que ocurre con las cámaras de magma de la corteza terrestre.

Las manchas oscuras lisas pueden haberse formado por agua líquida que ha escapado del interior cuando se fractura la superficie de hielo.

Las pecas irregulares parecen haberse formado a partir de muchos pequeños fragmentos de corteza sobre manchas oscuras lisas, como icebergs en un mar congelado.

Recientes observaciones del Telescopio Espacial Hubble indican que Europa tiene una atmósfera muy tenue compuesta de oxígeno.
A diferencia del oxígeno de la atmósfera terrestre, el de Europa es con casi toda seguridad de origen no biológico. Más probablemente se genera por la luz solar y las partículas cargadas que chocan con la superficie helada del satélite, produciendo vapor de agua, posteriormente dividido en hidrógeno y oxígeno, escapando el hidrógeno de la gravedad pero no así el oxígeno.

La sonda Galileo ha revelado que Europa tiene un campo magnético débil que además varía periódicamente al atravesar el intenso campo magnético de Júpiter.

POSIBILIDAD DE VIDA EN EUROPA
Se ha propuesto que puede existir vida en este hipotético océano bajo el hielo, tal vez sustentada por un entorno similar, a aquél existente en las profundidades de los océanos de la Tierra cerca de las chimeneas volcánicas o en el lago Vostok en la Antártida.

No hay pruebas que sustenten esta hipótesis; no obstante, se han hecho esfuerzos para evitar cualquier posibilidad de contaminación.
La misión Galileo concluyó en Septiembre de 2003 colisionando la astronave en Júpiter.
Si se hubiese abandonado sin más la nave, no esterilizada, podría haber colisionado en el futuro con Europa, contaminándola con microorganismos terrestres, lo cual hubiese hecho casi imposible determinar si Europa había tenido alguna vez su propia evolución biológica, independientemente de la Tierra.

En un reciente estudio se ha estimado que Europa tiene suficiente cantidad de agua líquida y que esta tiene elevada concentración de oxígeno, incluso mayor que nuestros mares.

Concentraciones semejantes serían suficientes para mantener no solo microorganismos, sino formas de vida más complejas.

Damos aquí por finalizada esta entrada y lo referido a Europa, con un interesante vídeo que nos muestra como debería ser una hipotética misión a este satélite y su exploración.
 

Bibliografía:
Guillot, T. (1999). «A comparison of the interiors of Jupiter and Saturn». Planetary and Space Science. Atreya, S., Wong, A. (2005). «Coupled Clouds and Chemistry of the Giant Planets – a Case for Multiprobes». Space Science Reviews . Youssef, A. y Marcus, P. S. (2003). «The dynamics of jovian white ovals from formation to merger». Simon-Miller, A. A.; Chanover, N. J.; Orton, G. S.; Sussman, M.; Tsavaris, I. G. y Karkoschka, E. (2006). «Jupiter's White Oval turns red». Las últimas simulaciones de ordenador duplican el tamaño del núcleo de Júpiter.NOTE: New Constraints on the Composition of Jupiter from Galileo Measurements and Interior Models.Dennis Overbye (24-07-2009) (en Inglés). Hubble Takes Snapshot of Jupiter’s ‘Black Eye’. New York Times. Nuevo "bombardeo" en Júpiter.Another impact on Jupiter". Astronomy Magazine online.Desaparición de la Banda Ecuatorial Sur.The New Solar System, J.K. Beatty, C. Collins Petersen y A. Chaikin, Cambridge University Press y Sky Publishing Corporation,(1999).The Giant Planet Jupiter, J.H. Rogers, Cambridge University Press,(1995).Jupiter: The Planet, Satellites and Magnetosphere, Ed. F. Bagenal, T.E. Dowling, W.B. McKinnon, D. Jewitt, C. Murray, J. Bell, R. Lorentz, F. Nimmo, Cambridge University Press (2004).Worlds in the Sky, W. Sheehan, University of Arizona Press, (1992).El Nuevo Sistema Solar. Investigación y Ciencia (Prensa Científica SA) .Clarke, Arthur C. (1989). 2061: Odyssey Three, Del Rey.
Wikipedia, la enciclopedia libre.


martes, 12 de julio de 2011

SÍNDROMES DE IDENTIFICACIÓN ERRÓNEA DELIRANTE


El "Síndrome de identificación errónea delirante" o "Delirio/Síndrome de falsa identificación", es una condición en la que un paciente constantemente identifica de manera errónea a personas, lugares, objetos o acontecimientos. (Por ejemplo, una persona afectada puede creer que un impostor ha reemplazado a su cónyuge), resulta claro el aspecto ilusorio de estos trastornos.

En los síndromes de falsa identificación, la percepción se registra adecuadamente (de no ser así sería una ilusión), pero de esta percepción se establece un juicio erróneo. Se trata de casos en que una idea delirante de falsa identificación, es el síntoma principal del trastorno y en los cuales la forma o estructura de la enfermedad es, en muchos aspectos similar a la del trastorno delirante.

Incluyen cuatro subtipos básicos: el síndrome de Capgras, el síndrome de Frégoli, el síndrome de intermetamorfosis y el síndrome de los dobles subjetivos; a estas cuatro variantes algunos autores añaden la paramnesia reduplicativa.

Pueden formar parte de enfermedades psiquiátricas como la esquizofrenia (siendo la más frecuente y en particular del subtipo paranoide), aunque también pueden aparecer en diferentes enfermedades neurológicas y con frecuencia forman parte de los síntomas psicológicos y conductuales de la demencia.

Si nos centramos en las bases neurológicas, estas ilusiones pueden resultar de una lesión traumática del cerebro, tumores cerebrales, aneurismas, derrames cerebrales, la enfermedad de Alzheimer y otras lesiones del cerebro (Weinstein, 1996). Tal y como lo demuestra la obtención de imágenes cerebrales y pruebas neuropsicológicas, la mayoría de las veces existe un daño en el hemisferio cerebral derecho, lo cuál conduce a éstos síndromes de identificación errónea (Young et al., 2000).

Síndrome de Capgras
La persona se aferra a la creencia delirante de que sus conocidos, más frecuentemente el cónyuge o un familiar cercano, han sido reemplazados por impostores de apariencia idéntica pero qué no son los auténticos.

Es más común en pacientes con esquizofrenia, aunque puede ocurrir en aquellos con demencia o lesión cerebral.

Se cree este síndrome puede estar relacionado con la pérdida del reconocimiento emocional de los rostros familiares. Su causa podría ser una desconexión entre el sistema de reconocimiento visual y la memoria afectiva. Se trata de algo más que un falso reconocimiento, se origina a raíz de un estado afectivo determinado y a éste se le incorporan pensamientos irreales tipo delirios que el paciente pudiera tener anteriormente.


La paranoia inducida por este trastorno se ha vuelto un recurso común en libros de ciencia ficción y películas, como la Invasión de los Ladrones de Cuerpo, Desafío Total y Las Mujeres Perfectas.

Síndrome de Frégoli
Es lo inverso al síndrome de Capgras, tienen la creencia de que personas conocidas tienen otra identidad; en este caso la persona cree firmemente que personas diferentes se tratan en realidad de una única persona que cambia de apariencia o está disfrazada; quienes lo sufren son incapaces de distinguir a una persona de otra.

Se caracteriza por que los pacientes se sienten perseguidos por una persona a la que creen ver en todas partes, por un individuo que es capaz de adquirir la apariencia de alguien conocido, el aspecto de personas de su entorno familiar cambiando la cara como si fuera un actor.

En muchas ocasiones deriva en esquizofrenia.

Síndrome de intermetamorfosis
En el que el paciente tiene la convicción delirante de que personas cercanas a él modifican su aspecto a voluntad, intercambiándose por otros, es decir, que cree que las personas de su entorno han intercambiado sus identidades por lo que A pasa a ser B, B pasa a ser C y así sucesivamente.

Síndrome de los dobles subjetivos
En el que un extraño es transformado físicamente, pero no psicológicamente, en el propio paciente.

Paramnesia reduplicativa
Es la creencia o ilusión acerca de que un lugar o un sitio determinado ha sido duplicado y existe en dos o más lugares a la vez, o bien que ha sido «recolocado» en otro lugar. Es poco habitual y se asocia a lesiones cerebrales, en particular a daños simultáneos en el hemisferio derecho y el lóbulo frontal.

La reubicación ilusoria de un escenario en un lugar familiar, como el hogar o una localidad que el paciente conozca bien, es un síntoma recurrente en estos casos, aunque en ocasiones el paciente cree que se encuentra en lugares más exóticos o fantásticos.

La paramnesia reduplicativa ha sido mencionada en el contexto de numerosos trastornos neurológicos, incluyendo el accidente cerebrovascular, la hemorragia cerebral, tumores, demencias, encefalopatía y diversos trastornos psiquiátricos.

Etiología
En la actualidad la posible etiología orgánica es ampliamente aceptada, se piensa que las anomalías del hemisferio cerebral derecho, principalmente en el área temporoparietal son frecuentes aunque hay otras múltiples localizaciones por ejemplo el lóbulo frontal.

Se considera que dos tercios de los pacientes con Síndrome de falsa identificación, presentan lesión cerebral demostrable que origina las anomalías en el reconocimiento facial, al parecer provoca también una disociación entre la información sensorial y su adecuado cortejo afectivo y un fracaso en la supresión de comportamientos repetitivos inapropiados (funciones especialmente mediadas por el hemisferio derecho).

Parece existir una interrupción en la integración de información entre la corteza parietotemporal derecha, el sistema límbico y algunos ganglios basales, lo que origina la falsa identificación delirante. En los síndromes delirantes se ha propuesto que existe una alteración en la vía dopaminérgica.

El pronóstico de estos síndromes suele ser el mismo que el de la disfunción cerebral que lo sustenta, pueden cronificarse. Existen reportes de algunos casos de asesinatos asociados a los síndromes de falsa identificación.

Los antipsicóticos constituyen la base del tratamiento de estos síndromes delirantes, pueden utilizarse anticonvulsivos y es recomendable la consejería psicológica. De acuerdo a lo agudo del cuadro puede requerir sedación e internamiento.

Bibliografía:
Mumenthaler M. Neurología. Barcelona: Salvat; 1976.
Diccionario terminológico de Ciencias Médicas. México: Salvat; 1974.
Trimble Neuropsiquiatría. México: M.R. LIMUSA; 1984.
Jaspers. K. Psicopatología general. México: Fondo de Cultura Económica; 1993.
Vidal. G. Alarcón. R. D. Lolas. S. F. Enciclopedia Iberoamericana de Psiquiatría. Argentina: Editorial Médica Panamericana; 1995.
Pancheri. P. Psiquiatría clínica. México: Trillas; 1990.
Sáiz-Ruiz J, Montes Rodríguez J.M, “Trastornos delirantes”; Medicine; 2003.
Alonso-Fernández F. El quijote y su laberinto vital. Barcelona: Anthropos Colección huellas, Editorial Rubí; 2005.
Ûstûn T.B. Bertelsen. A. Dilling. H. Van Drimmelen J .Pull. C. Okaska. A. Sartorius. N. Libro de casos de la CIE -10. Madrid: Editorial Médica Panamericana; 1999.
Wikipedia, enciclopedia libre.

viernes, 8 de julio de 2011

SATÉLITES DE JÚPITER (CALISTO Y GANÍMEDES)

ATMÓSFERA E IONOSFERA DE CALISTO
Calisto tiene una atmósfera muy tenue compuesta principalmente de dióxido de carbono y probablemente de oxígeno.

Dado que su atmósfera es muy escasa, las moléculas se escaparían en sólo cuatro días, por lo que tiene que haber algún fenómeno que reponga el CO2, lo cual podría ser producto de la sublimación.

En la ionosfera tiene una densidad de electrones relativamente alta. Se cree que la atmósfera de Calisto podría estar en realidad dominada por oxígeno molecular de 10 a 100 veces más abundante que el CO2, aunque no se han encontrado pruebas directas de la presencia de oxígeno en su atmósfera, si bien es cierto que el Hubble detectó oxígeno condensado y atrapado en la superficie de Calisto.

ORIGEN Y DESARROLLO
El modelo más probable para su formación es una lenta acreción (*) en la "subnebulosa" joviana de baja intensidad, un disco de polvo y gas que existía alrededor de Júpiter después de su formación. Se formó posiblemente entre 0,1 y 10 millones de años.

La posterior evolución geológica de Calisto después de su acreción se determina por el equilibrio entre el calentamiento radiactivo y el enfriamiento, debido a la conducción térmica cerca de la superficie y a la convección subsólida o de estado sólido en el interior del satélite.

La convección en el interior de Calisto podría ser por capas, a causa de las enormes presiones en el interior.

El actual conocimiento de la evolución geológica de Calisto no contradice la presencia de un "océano" de agua líquida en su interior.

La superficie de Calisto se formó principalmente bajo la influencia de los impactos. Su historia geológica relativamente simple es importante pues sirve a los planetólogos como una buena referencia para estudiar mundos más complejos.

Igual que para Europa y Ganímedes, se ha sugerido la idea de que podría existir vida extraterrestre en un océano bajo su superficie, pero las condiciones de vida parecen ser menos favorables que en Europa, por falta de contacto con materiales rocosos y al menor flujo de calor en su interior.

EXPLORACIÓN

El verdadero avance en la investigación de Calisto surgió cuando las sondas Voyager 1 y 2, con los vuelos en 1979 y 1980 fotografiaron más del 50% de Calisto.
Otro avance fue, la sonda Galileo entre 1994 y 2003 que completó la cartografía del satélite.

Se lanzará posiblemente en 2020 la Europa Júpiter System Mission (EJSM) con colaboración NASA y ESA, y explorará los satélites de Júpiter y en concreto Europa. También se lanzará una posible sonda de la agencia espacial Japonesa (JAXA), la Júpiter Magnetospheric Orbiter.

La NASA propuso que se podría construir una base en la superficie de Calisto para proporcionar combustible a una futura exploración del sistema solar, dado que éste satélite recibe poca radiación y tiene estabilidad geológica. Así se podría facilitar una posterior exploración de Europa.

Un informe de NASA en Diciembre de 2003 señala que se podría llevar a cabo una misión tripulada a Calisto, en la década de 2040.

GANÍMEDES
Es el satélite más grande de Júpiter, así como el más grande del sistema solar, mayor que el planeta Mercurio.

Tiene un campo magnético propio, por lo que se cree que su núcleo puede contener metales.

Descubierto en 1610 por Galileo Galilei, su nombre actual fue propuesto por Simon Marius.

El nombre de Ganímedes proviene del encantador mitológico de dioses griegos.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS DE GANÍMEDES
Está compuesto de silicatos y hielo, con una corteza de hielo que flota encima de un fangoso manto que puede contener una capa de agua líquida.

Se sugiere que Ganímedes tiene una estructura diferenciada en tres capas; un pequeño núcleo de hierro fundido en el centro, rodeado por un manto de sílice rocoso con una corteza helada en lo más exterior.
Ganímedes puede ser similar a Ío con una capa exterior adicional de hielo.

La superficie de Ganímedes es una mezcla aproximadamente igual de un terreno muy viejo (muy craterizado y las regiones oscuras) marcadas con una serie extensa de ranuras y anillos de origen claramente tectónica.

Su corteza parece estar dividida en placas tectónicas, como la Tierra. Dichas placas pueden moverse independientemente y actuar a lo largo de zonas de la fractura que producen las cordilleras. También se ha observado flujos de lava solidificada.

Las regiones oscuras son similares a la superficie de Calisto. La densidad de craterización indica una edad de 3 a 3,5 mil millones de años, similar a los de la Luna. Al contrario que en la Luna los cráteres de Ganímedes son bastante llanos. La causa es, posiblemente, la naturaleza relativamente débil de su helada corteza.

El rasgo más grande en Ganímedes es una llanura oscura llamada Galileo Regio, así como una serie de anillos concéntricos que son remanentes de un cráter de impacto antiguo aunque se encuentra muy borrado por la actividad geológica subsecuente.

El Telescopio Espacial Hubble, ha encontrado evidencias de oxígeno en su tenue atmósfera.

El oxígeno se produce cuando la radiación que baña el hielo superficial de Ganímedes lo descompone en hidrógeno y oxígeno y el primero se pierde en el espacio por su baja masa atómica.

Los primeros sobrevuelos de Ganímedes de la nave Galileo descubrieron que este satélite tiene su propia magnetosfera que probablemente se genera de un modo similar a la de la Tierra, es decir, resulta del movimiento de material conductivo en su interior. Se cree que puede existir una capa de agua líquida con una alta concentración de sal.

Resumiendo, Ganímedes tiene un núcleo interior compuesto de hierro, un núcleo exterior compuesto de silicato y el manto compuesto de hielo.

Dejamos aquí esta entrada, dando por finalizado lo referente a Calisto y Ganímedes. Sobre este último trata el siguiente vídeo:


(*) Acreción= agregación de materia a un cuerpo.  

Bibliografía:
Guillot, T. (1999). «A comparison of the interiors of Jupiter and Saturn». Planetary and Space Science. Atreya, S., Wong, A. (2005). «Coupled Clouds and Chemistry of the Giant Planets – a Case for Multiprobes». Space Science Reviews . Youssef, A. y Marcus, P. S. (2003). «The dynamics of jovian white ovals from formation to merger». Simon-Miller, A. A.; Chanover, N. J.; Orton, G. S.; Sussman, M.; Tsavaris, I. G. y Karkoschka, E. (2006). «Jupiter's White Oval turns red». Las últimas simulaciones de ordenador duplican el tamaño del núcleo de Júpiter.NOTE: New Constraints on the Composition of Jupiter from Galileo Measurements and Interior Models.Dennis Overbye (24-07-2009) (en Inglés). Hubble Takes Snapshot of Jupiter’s ‘Black Eye’. New York Times. Nuevo "bombardeo" en Júpiter.Another impact on Jupiter". Astronomy Magazine online.Desaparición de la Banda Ecuatorial Sur.The New Solar System, J.K. Beatty, C. Collins Petersen y A. Chaikin, Cambridge University Press y Sky Publishing Corporation,(1999).The Giant Planet Jupiter, J.H. Rogers, Cambridge University Press,(1995).Jupiter: The Planet, Satellites and Magnetosphere, Ed. F. Bagenal, T.E. Dowling, W.B. McKinnon, D. Jewitt, C. Murray, J. Bell, R. Lorentz, F. Nimmo, Cambridge University Press (2004).Worlds in the Sky, W. Sheehan, University of Arizona Press, (1992).El Nuevo Sistema Solar. Investigación y Ciencia (Prensa Científica SA) .Clarke, Arthur C. (1989). 2061: Odyssey Three, Del Rey.
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