jueves, 28 de julio de 2011

TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD (1)


Los pacientes que tienen un Trastorno límite de la Personalidad (TLP), presentan un patrón de comportamiento con una marcada inestabilidad en sus emociones, con relaciones interpersonales complejas, con una mala autoimagen y con una impulsividad en sus reacciones emocionales y manifestaciones conductuales.

La visión que tienen de sí mismos, destaca por una profunda sensación subjetiva de vacío, de confusión en relación a su identidad y a sus objetivos vitales, generalmente vinculada a tristeza y a malestar con respecto a sí mismos a lo largo de un tiempo.

La percepción que tienen de los demás, es que son como sujetos distantes, que no responden adecuadamente a sus demandas, que pueden ser amenazantes y que responden de forma arbitraria.

Algunos de estos sujetos nacen con una tendencia biológica a reaccionar más intensamente a niveles menores de estrés que otras personas, y tardan más en recuperarse.

Tienen una gran necesidad de llevar una vida normal, de tener buenas relaciones, pero a su vez, tienen mucho miedo a la intimidad. La tensión entre esta necesidad y el miedo les causa ansiedad, culpabilidad y rabia.

Hay que destacar que estas personas suelen ser inteligentes, agudas, graciosas e ingeniosas.

Criterios diagnósticos
Según el DSM-IV se caracteriza por un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y la afectividad y una notable impulsividad, que comienzan al principio de la edad adulta y se dan en diversos contextos, como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:

(1) Esfuerzos frenéticos para evitar un abandono real o imaginado.
Son muy sensibles a las circunstancias ambientales. La percepción de una inminente separación, rechazo o la pérdida de la estructura externa, pueden ocasionar cambios profundos en la autoimagen, afectividad, cognición y comportamiento.

(2) Un patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas, caracterizado por la alternancia entre los extremos de idealización y devaluación.
La mayoría de las personas con TLP lo pasan muy mal cuando están solos, incluso por periodos muy cortos de tiempo, presentan un patrón de relaciones inestables e intensas. Pueden idealizar a quienes se ocupan de ellos, sin embargo, cambian rápidamente de forma de pensar y pueden pasar de idealizar a los demás a devaluarlos, pensando que no les prestan suficiente atención. Mostrándose con frecuencia dependientes y hostiles, de ahí sus relaciones tumultuosas.
Pueden depender mucho de las personas cercanas y demostrar tremendos enfados o rabia hacia las mismas en momentos de frustración. Tienen un bajo nivel de tolerancia a la frustración y gran dificultad para canalizarla de forma adecuada.
Aunque pueden ser emocionalmente (incluso físicamente) abusivos, es importante comprender, que por lo general no intentan hacer daño. Están actuando por un intenso dolor, miedo o vergüenza, utilizando defensas primitivas que posiblemente hayan aprendido hace mucho tiempo.

(3) Alteración de la identidad, autoimagen o sentido de sí mismo acusada y persistentemente inestable.
Presentan cambios bruscos y dramáticos de la auto-imagen, caracterizados por cambios de objetivos, valores y aspiraciones personales o profesionales.

(4) Impulsividad en al menos dos áreas, potencialmente dañina para sí mismo (p. Ej., gastos, sexo, abuso de sustancias, conducción temeraria y atracones de comida).

(5) Comportamientos, intentos o amenazas suicidas recurrentes, o comportamiento de automutilación.
Pueden alternar entre sentirse llenos de sentimientos o bloquearse dando una imagen de apatía total y absoluta. Con estos intensos sentimientos o pensamientos de tipo negro/blanco, la desilusión a menudo se convierte en ira, que puede ser dirigida hacia otros, en ataques verbales o físicos, o dirigida hacia uno mismo en intentos de suicidio o conductas autolesionantes.
(Ha de ser siempre evaluado el alto riesgo de suicidio que tienen estos pacientes).

(6) Inestabilidad afectiva debida a una notable reactividad del estado de ánimo (p. Ej., episodios de intensa disforia, irritabilidad o ansiedad, que suelen durar unas horas y rara vez días).
Los sentimientos varían drásticamente en calidad e intensidad de momento a momento, pueden ser tan intensos que lleguen a distorsionar la percepción de la realidad.

(7) Sentimientos crónicos de vacío.
Se aburren con facilidad y están buscando siempre algo que hacer.

(8) Ira inapropiada e intensa o dificultades para controlarla (p. Ej., muestras frecuentes de mal genio, enfado constante y peleas físicas recurrentes).
Estas expresiones de ira suelen ir seguidas de pena y culpabilidad y contribuyen al sentimiento que tienen de ser “malos” o “bichos raros”. El enfado es más fácil que el miedo y les hace menos vulnerables. Cuando un enfermo está alterado, no se puede esperar que actúe con lógica, no porque no quiera, sino porque no puede.
Tienen respuestas impredecibles, consistentes en cambios bruscos de humor, sarcasmo extremo, amargura persistente o repentinas explosiones emocionales. Esta conducta es dañina para la persona con este trastorno y para las personas cercanas, quienes no siempre saben como actuar y pueden pensar que no importa lo que hagan o digan, será dado la vuelta y usado en su contra.
Los arranques de ira pueden ser aterradores. La persona puede dar la impresión de que está totalmente fuera de control, actuando por impulsos y sin importarle las consecuencias de su conducta. La realidad, es que en ese momento "no lo puede evitar", aunque es consciente de que lo que está haciendo apartará aún más a la persona de su lado. Cuando se enfadan con alguien, ese alguien deja de ser una persona con sentimientos, se convierte en el objeto de su odio y la causa de su malestar.

(9) Ideación paranoide transitoria relacionada con el estrés o síntomas disociativos graves.

Estas características deben de ser de larga duración (años), persistentes e intensas para que se pueda diagnosticar este trastorno.

Otras características adicionales
Aparte de estos criterios básicos se pueden dar otra serie de características que suelen variar de unos individuos a otros:

- Tienen dificultades para establecer límites personales definidos, tanto para sí mismos como para con los demás.

- Tienen una vivencia paradójica del control: Por un lado pueden necesitar sentirse controlados por otros, al carecer ellos mismos de control o para intentar hacer su propia realidad más predecible y manejable; incluso pueden elegir un estilo de vida en el que estén sometidos a una autoridad (el militar, cultos, sectas etc...) o unirse a personas abusivas que ejercen un control sobre ellos a través del miedo. Por otra parte pueden tener la necesidad de controlar ellos a otros o acusarlos de querer ejercer un control sobre ellos.

- Tienen una sensibilidad interpersonal especial: algunos poseen una habilidad asombrosa para "leer" en la gente y descubrir sus puntos débiles.

- Poseen una cierta competencia y control en algunas ocasiones: Por ejemplo algunos rinden muy bien en el trabajo o son super inteligentes, creativos y artísticos. Esto suele crear confusión en las personas que los rodean porque les cuesta entender que la misma persona pueda actuar de forma negativa en otras ocasiones.

- Exigencias narcisistas: Algunos derivan el foco de atención sobre sí mismos y pueden reaccionar a la mayoría de las cosas basándose solamente en cómo les afecte a ellos.

- Pueden experimentar miedo y mayor inseguridad en sí mismos cuando están precisamente a punto de conseguir algo lo cual les lleva a retroceder (p. Ej., dejar los estudios justo antes de graduarse, presentar una regresión cuando se habla de no progresos en la terapia, destruir una buena relación cuando parece que funciona...)

- Son frecuentes las pérdidas repetidas de trabajo, interrupciones de estudios o rupturas de relaciones.

Rasgos que se pueden destacar en las personas que presentan un TLP
Vulnerabilidad emocional: Pueden experimentar una activación emocional extra elevada, siendo muy sensibles a los estímulos emocionales negativos. Les cuesta mucho más tiempo bajar al nivel base de activación con la consiguiente dificultad para controlarse e impulsividad.

Aflicción inhibida: Tendencia a inhibir respuestas emocionales negativas, especialmente aquellas asociadas con dolor y pérdidas, incluyendo tristeza, ira, culpabilidad, vergüenza, ansiedad o pánico.

Auto invalidación: Tendencia a invalidar sus propias emociones, pensamientos, creencias y conductas; estableciendo a veces expectativas demasiado elevadas y poco realistas para consigo mismos. Esto puede dar lugar a un intenso sentimiento de vergüenza, odio e ira dirigida a sí mismos.

Aparente competencia: Tendencia a parecer más competente de lo que en esos momentos se es. A veces ocultan bajo una especie de máscara su verdadero estado.

Etiología del TLP
Los factores etiológicos y mantenedores del TLP siguen siendo bastante desconocidos. Los modelos teóricos vigentes en la actualidad se centran en diferentes determinantes biológicos, psicológicos y sociales, sin embargo, no disponen aún de suficiente soporte empírico. En su mayoría se trata de modelos generales centrados en la personalidad, y en ellos el TLP aparece señalado como uno de los trastornos de la personalidad que provoca más incapacitación.

Factores de predisposición
La aparición de un trastorno de la personalidad en un individuo siempre estará causada por el desarrollo y la suma de diferentes factores (genéticos, perinatales, del desarrollo, de temperamento, estilos educativos, etc.), que, si bien no pueden considerarse causales, sí que implican factores de riesgo para sufrir un TLP.

1. Trastornos psicopatológicos que se inician en la infancia.
La hiperactividad constituye un marcador central de la mala adaptación general a la etapa adulta. El TDAH junto con otras variables como las relaciones familiares poco definidas, la falta de límites y un posible trauma en la infancia, se considera el patrón más asociado a un posterior desarrollo del trastorno límite de la personalidad.

Un segundo diagnóstico asociado al desarrollo de este trastorno es el trastorno negativista desafiante, caracterizado por el negativismo, la rabia, los problemas de comportamiento, la hostilidad y la inadaptación.

2. Acontecimientos vitales y hechos psicosociales. Como las carencias afectivas y distorsiones relacionales de la primera infancia, los estilos educativos y actitudes de los padres, ligados o no a trastornos psicopatológicos de éstos, parecen tener un papel que predispone a la aparición del trastorno, desestructuraciones y disfunciones familiares graves que inciden directamente en los estilos de comunicación familiar.

Existe una incidencia más elevada de abusos sexuales durante la infancia en pacientes diagnosticados de trastorno límite.

Curso
El TLP se inician normalmente en la adolescencia o al principio de la edad adulta. En la adolescencia la personalidad todavía se está desarrollando, por tanto, diagnosticar cualquier trastorno en este momento supone muchas limitaciones. Según los criterios del DSM-IV para diagnosticar un trastorno de la personalidad en un sujeto menor de 18 años, es necesario que los síntomas estén presentes como mínimo durante un año.

En la etapa inicial:
Algunos indicadores que pueden ayudar a detectar la población adolescente con riesgo de sufrir un trastorno límite de la personalidad son:
Mala adaptación social y escolar, comportamientos antinormativos, disociales, déficits en la regulación de los afectos, elevada impulsividad, tentativas de suicidio repetidas, depresiones graves.

Entre la segunda etapa y el inicio de la vida adulta:
Esta etapa se sitúa al final de la adolescencia, justo en el momento en que la personalidad queda más conformada hasta llegar a la edad adulta.
Es habitual que al inicio de la vida adulta predomine una sintomatología disruptiva conductual y se sucedan las autolesiones y las conductas parasuicidas. En este momento también aparecen las crisis emocionales intensas, a causa de la especial valoración que estos pacientes suelen atribuir a las relaciones interpersonales. El consumo de tóxicos y la propia inestabilidad llevan a cuestionar la autonomía personal y aparecen conflictos con el entorno en general. Es entonces cuando llegan al sistema sanitario, con consultas en los servicios de urgencias, y toman los primeros contactos con los recursos de salud mental.

Tercera etapa a la vida adulta:
Hacia la mitad de la vida adulta se observan dos procesos evolutivos diferenciados, lo cuales se pueden describir de la siguiente forma:
- Mejora sintomática. A pesar de que la persona presenta un cierto desajuste psicosocial (familiar, laboral, etc.) el deterioro no es progresivo, la persona se estabiliza y esto le permite alcanzar suficiente autonomía personal y social.
- Persistencia de la sintomatología. En estos casos el desajuste personal, familiar y social se mantiene y se acentúa. Aparecen implicaciones familiares (pérdida de vínculos, desgaste familiar), sociales (vivienda, trabajo), sanitarias (consumo de tóxicos), legales (arrestos), etc.

Damos por finalizada esta primera parte del Trastorno Límite de la Personalidad, para continuar una segunda parte en la siguiente entrada, donde trataremos el diagnóstico clínico, evaluación, diagnóstico diferencial y tratamiento del mismo.

Bibliografía:
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Barlow, D. H. y Durand, V. M. (2001). Psicopatología. Madrid: Thomson.
Beck, A. T. y Freeman, A. (1995). Terapia cognitiva de los trastornos de la personalidad. Barcelona: Paidós.
Caballo, V. (2001a). Una introducción a los trastornos de la personalidad del siglo XXI. Psicología Conductual.
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Caballo, V., Buela-Casal, G. y Carrobles, J. A. (1996). Manual de psicopatología, Vol. 2. Madrid: Siglo XXI.
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Carrasco, J. L. (2002). La relación entre los trastornos de control de los impulsos, la personalidad y los trastornos de la personalidad. Aula Médica Psiquiatría.
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Díaz, J. (2001). Revisión de tratamientos psicoterapéuticos en pacientes con trastornos borderline de personalidad. Revista de la Asociaci n Española de Neuropsiquiatría.
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domingo, 24 de julio de 2011

SATÉLITES DE SATURNO (TITÁN)


El planeta Saturno tiene un gran número de satélites, el mayor de los cuales es Titán, el único satélite del sistema solar con una atmósfera importante.

El sistema de satélites de Saturno ofrece varios ejemplos interesantes de dinámica orbital, tales como satélites coorbitales, troyanos, y pastores.

Algunos satélites también se encuentran en resonancia entre sí.

Satélites de Saturno conocidos antes de la investigación espacial son Mimas, Encélado, Tetis, Dione, Titán, Hiperión, Jápeto y Febe.

En 2004 fueron detectados 12 nuevos satélites.

TITÁN
Es el satélite más grande de Saturno y el segundo satélite más grande del sistema solar, por detrás de Ganímedes. Fue descubierto el 25 de marzo de 1655 por el astrónomo holandés Christian Huygens.

Posee un diámetro de 5150 km y es la única luna del sistema solar que cuenta con una atmósfera significativa. Tiene una magnitud de entre +7,9 y +8,7 y alcanza una ditancia angular de alrededor 20 veces el radio de Saturno.

En general,puede observarse con telescopios pequeños (con diámetro superior a 5 cm) e incluso con unos prismáticos, como un punto "estrelliforme" cercano a Saturno.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS
La baja densidad que posee (-1,9 gramos por cm cúbico) apunta a que es 50% roca y 50% hielo.

Su interior, parece ser, consiste en una mezcla de roca e hielo no diferenciada (excepto en los 500 km exteriores donde no hay materiales rocosos).

Se cree también que existe un océano subterráneo de agua y amoníaco disuelto en él, a una profundidad de 100 km bajo la superficie, y tal vez otro de hidrocarburos.

ATMÓSFERA
Titán es la única luna conocida con una atmósfera densa.

La atmósfera de Titán es más densa que la de la Tierra, con una presión en superficie de una vez y media la de nuestro planeta y con una capa nubosa opaca formada por aerosoles de hidrocarburos que oculta los rasgos de la superficie de Titán.

La presión parcial del metano es del orden de 100 milibares.

Esa densa atmósfera es la responsable de que la iluminación existente en la superficie de Titán sea de 1/1000 la existente en la superficie terrestre (aún así, la luminosidad existente es 350 veces superior a la que se puede dar en una noche de Luna llena en la Tierra).

La atmósfera está compuesta en un 94% de nitrógeno con rastros significativos de varios hidrocarburos como metano, etano, diacetileno, metilacetileno, cianoacetileno, acetileno, propano, junto con anhídrido carbónico, monóxido de carbono, cianógeno, cianuro de hidrógeno y helio.

El origen de esta atmósfera no está claro, pero se ha propuesto que durante gran parte de la historia del sistema solar Titán carecía de ella, con nitrógeno y metano congelados en la superficie.

El aumento de la luminosidad del Sol en su evolución y quizá el impacto de un gran asteroide o cometa, habría provocado que estos gases se evaporaran y cubrieran el satélite de la densa atmósfera que tiene en la actualidad, aunque en un principio con mucho más metano.

Titán no tiene un campo magnético considerable y su órbita alcanza el exterior de la magnetosfera de Saturno exponiéndose directamente al viento solar. Esto puede ionizar y elevar algunas moléculas a la cima de la atmósfera. Se sugiere que la atmósfera de Titán gira mucho más rápido que su superficie.

En la atmósfera de Titán, hay nubes además de una espesa niebla que afecta a todo el planeta, las cuáles están probablemente compuestos de metano, etano y otros compuestos orgánicos simples.

Otros compuestos químicos más complejos en pequeñas cantidades deben ser responsables del color anaranjado que se aprecia desde el espacio. Se apunta a que es posible que Titán tenga moléculas prebióticas.

En octubre de 2004 en un sobrevuelo de Titán por la nave Cassini se fotografiaron nubes altas y densas sobre el polo sur de Titán. También han sido descubiertas nubes en el polo norte de esta luna.

En el sobrevuelo de Titán el 28 de diciembre de 2006 por la nave Cassini descubrió un gran sistema nuboso, equivalente a la mitad de la superficie de EE.UU, que cubre completamente el polo norte.

Investigaciones realizadas muestran la presencia de nubes que se forman y mueven como las terrestres, aunque bastante más lentamente. El ciclo estacional de Titán dura 29,5 años.

Damos aquí por finalizada esta entrada, y siguiendo nuestra costumbre os dejamos con un vídeo relativo a este satélite.


En la próxima entrada de Astronomía continuaremos con más información referente a Titán.

 

Bibliografía:
Cassini Data Show Ice and Rock Mixture Inside Titan. Sondas Espaciales - Cassini Descubre Un Posible Océano Subterraneo En Titán.Cassini-Huygens: Science. Astronomy.com - Huygens lands on Titan.Titan: Dead or Alive (Archivo PDF; ver páginas 45 y 46) Surprise Hidden in Titan's Smog: Cirrus-Like CloudsSondas Espaciales - Ingredientes para la vida en Titán.
SPACE.com - New Images of Titan Baffle Astronomers Cassini-Huygens: Multimedia-Images. Cassini Equinox Mission: Spring on Titan Brings Sunshine and Patchy Clouds.
Cassini Equinox Mission: Spring on Titan Brings Sunshine and Patchy CloudsSondas Espaciales - Titán supera las reservas de hidrocarburos de la Tierra.
http://www.ajax.ehu.es/grupo/Nature.Cassini Equinox Mission: Tropics of Saturn's Moon No Tropical Paradise On Some DaysCaltech Scientists Discover Storms in the Tropics of Titan. Cassini Equinox Mission: Cassini Provides Virtual Flyover of Saturn's Moon Titan. Tortola Facula.South Polar Basin on Titan.
New.Theory: Titan Shaped By Weather, Not Ice Volcanoes. Titan and Callisto. Cassini-Huygens: Multimedia-Images. Cassini-Huygens: News. Raisin' Mountains on Saturn's Moon Titan.Is That Saturn's Moon Titan or Utah?Cassini-Huygens: News-Features-Titan's Smoggy Sand Grains.Cassini cartografía el patrón global de las dunas de TitánUn destello de luz que proviene de Titán.Glint of Sunlight Confirms Liquid in Northern Lake District of Titan.Cassini-Huygens: News-Features-Titan Flyby. http://saturn.jpl.nasa.gov/multimedia/images/image-details.cfm?imageID.
Cassini-Huygens: News-Features-Titan Has Liquid Lakes, Scientists Report in Nature.Sondas Espaciales - Cassini confirmó lagos líquidos en Titán.Un destello de luz que proviene de Titán.Reflection of Sunlight off Titan Lake Cassini-Huygens: Multimedia-ImagesPIA12281: Disappearing Lakes.Caltech Scientists Measure Changing Lake Depths on Titan.
Scientists Explain Puzzling Lake Asymmetry on Titan.Buscan señales de vida en Titán.¿Qué consume el hidrógeno y el acetileno en Titán? Imágenes del Titán en 2005.
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miércoles, 20 de julio de 2011

LA AUTOESTIMA EN LOS NIÑ@S


El autoconcepto es la percepción que el niñ@ tiene de sí mismo. Se forma a partir de sus experiencias y sus relaciones con el entorno, donde las personas significativas para el niñ@ desempeñan un papel importante.

Dentro del autoconcepto, hay dos componentes básicos que son: la autoimagen y la autoestima:

- La autoimagen es el componente cognoscitivo, es decir, la estructura mental que contiene imágenes de lo que las personas deseamos ser y de lo que manifestamos y deseamos manifestar a los demás.

- La autoestima es el componente emocional, a través del cual la descripción que el niñ@ hace de sí mismo está cargada de connotaciones emotivas, afectivas y evaluativas; es la diferencia que existe entre lo que pensamos que somos y lo que nos gustaría ser.


La autoestima se construye a lo largo de la vida. El aspecto personal de un niñ@ tienen un valor para sus padres y entorno inmediato y van a contribuir a la autopercepción que ese niñ@ tenga de sí mismo.

Durante los primeros años el niñ@ aprende la autovaloración en la familia. Si crecemos sintiéndonos amados y seguros hay mayores posibilidades de que desarrollemos una adecuada identidad personal.

La familia es el lugar principal de socialización, de educación y de aceptación de uno mismo. Es el lugar en el que una persona es querida por lo que es y se le acepta como es. La valoración de la imagen que el niñ@ va haciendo de si mismos depende de la forma en que va percibiendo que cumple con las expectativas de sus padres, en cuanto a la consecución de metas y conductas que esperan de él.

Cada niñ@ es único y debemos considerar factores tan identificativos y personales como su temperamento, habilidades, debilidades, mecanismos de defensa, deseos y nivel cognitivo a la hora de comunicarnos con él y educarle.

El ambiente familiar propicio para desarrollar una buena autoestima es aquel que se caracteriza por su calidez, afectividad y apoyo emocional, sin olvidar la importancia que tiene marcar unos límites razonables, consensuados por los padres y conocidos por los niñ@s.

El lenguaje y la comunicación son muy importantes a la hora de fomentar la autoestima en nuestros hij@s. La autoestima que un niñ@ pequeño tiene depende en gran medida de lo que oye, le dicen y de esos mensajes repetitivos que recibe, y que más tarde se los dice a sí mismo.

El nivel de autoestima que posea el niñ@ determinará su desarrollo afectivo, social e intelectual. La autoestima incide directamente en varias dimensiones de la personalidad infantil: el físico, la dimensión afectiva, dimensión intelectual, dimensión conductual, dimensión social y creativa. Así mismo, la autoestima:

- Favorece el sentido de la propia identidad.
- Constituye un marco de referencia desde el que interpretar la realidad externa y las propias experiencias.
- Influye en el rendimiento. Condiciona las expectativas y la motivación.
- Contribuye a la salud física y al equilibrio psíquico.
- Un desarrollo psicológico normalizado.
- Enfrentarse de manera eficaz a los cambios que el crecimiento y el desarrollo imponen.
- La persona necesita confiar en su capacidad para enfrentarse a las dificultades. La falta de confianza en las propias posibilidades hará que, probablemente, el niñ@ se demuestre menos eficaz en sus actuaciones y, como consecuencia, su autoestima se vea afectada y disminuya.

Actitudes que suelen presentar los niñ@s que tienen una baja autoestima
- Actitud crítica desmesurada que mantiene al niñ@ en un estado de insatisfacción consigo mismo, a través de sus críticas buscan la atención y simpatía de otros.

- Deseo de complacer, por el que no se atreven a decir NO, por miedo a desagradar y a perder la buena opinión de los demás. Presentan una necesidad de aprobación (son niñ@s que quisieran ser aprobados por todos). Dependiendo de la aprobación externa para su valoración personal.

- Indecisión crónica, por miedo exagerado a equivocarse. Son niñ@s que confían poco es sí mismos y, por tanto, presentan grandes dificultades para exponerse.

- Actitud desafiante y agresiva. Presentan irritabilidad a flor de piel, siempre a punto de estallar aún por cosas de poca importancia, propia del supercrítico al que todo le sienta mal, todo le disgusta, todo le decepciona, nada le satisface. La mayoría de los niñ@s encubren su frustración y su tristeza como sentimientos de rabia. El temor a la falta de aprobación lo compensan transformando su inseguridad en una conducta agresiva.

- Actitud perfeccionista, autoexigencia de hacer "perfectamente" todo lo que intentan, que conduce a la frustración cuando las cosas no salen con la perfección exigida. Rara vez están contentos con lo que hacen. No suelen estar orgullosos de sus trabajos escolares y muestran una marcada resistencia a enseñarlos. Presentan un temor excesivo a equivocarse.

- Actitud inhibida y poco sociable. En la medida en que se valoran poco, tienen mucho miedo a autoexponerse. Presentan mucha dificultad para hacer amigos. Los compañeros tienden a ignorarlos y buscar para sus juegos a niñ@s que tengan una actitud más participativa y entusiasta.

- Animo triste. Muestran un sentimiento general de tristeza, sonríen con dificultad, no les motivan las actividades que se les proponen.

Los niñ@s con baja autoestima verbalizan frases como la siguientes:
- “No puedo hacer nada bien” (impotencia).
- “No puedo hacer las cosas tan bien como los otros” (minusvaloración)
- “No quiero intentarlo. Sé que no me va a ir bien” (indefensión, incapacidad)
- “Sé que no lo puedo hacer” (autonegación)
- “Sé que no voy a tener éxito“ (anticipación negativa de la realidad)
- “No me gusta mi cuerpo” (baja imagen corporal)
- “Quisiera ser otra persona” (busca modelos que imitar, no siempre con valores).

Características de niñ@s con alta autoestima
- El niño se cree importante y competente. No se siente disminuido cuando necesita ayuda.
- Tiene confianza en su capacidad para resolver sus propios problemas, sin frustrarse por los fracasos y dificultades que experimente, posee mayor tolerancia a la frustración.
- Habitualmente es capaz de relacionarse adecuadamente con sus iguales.
- Generalmente es cooperador y responsable, comportándose de forma agradable, posee mayores habilidades sociales.
- Un niño al tener una alta autoestima rendirá mejor en el ámbito académico.
- Es capaz de disfrutar de diversas actividades como jugar, caminar, estar con amigos, etc., presenta un mejor estado de ánimo.
- Es sensible a las necesidades de los otros, respeta las normas de convivencia generalmente aceptadas, tiene un desarrollo mayor de la empatía.

Factores de riesgo que fomentan la baja autoestima infantil
La ausencia de adulto cuidador o adulto cuidador no permanente; familia aislada. El niñ@ recibe reproches, críticas y castigos cuando algo le sale mal. Se siente humillado o criticado de forma habitual. La familia es indiferente a los logros del niñ@. Muestran desconocimiento de sus talentos, destrezas y habilidades específicas. No diferenciación en el grupo de hermanos. Se siente rechazado por sus amigos. El niñ@ se siente exigido por encima de sus posibilidades. Se avergüenza de sí mismo...

Factores protectores que fomentan la autoestima infantil
Adulto cuidador presente y estable. Familia comunicativa. El niñ@ se siente estimulado, reconocido y aceptado de forma habitual. Recibe aliento cuando las cosas le salen mal. El niñ@ reconoce sus talentos, destrezas y habilidades específicas, se siente aceptado por sus amigos. Se siente estimulado de acuerdo a sus posibilidades. El niñ@ siente que es singularizado entre sus hermanos. Se siente satisfecho consigo mismo. Familia que refuerza los logros del niño...

Técnicas para mejorar la autoestima
Se enseña al niñ@ a cambiar:

- Los pensamientos negativos: el niñ@ suele interpretar de manera incorrecta lo que sucede a su alrededor. Los cuales acaban provocando tristeza, desesperanza, sentimientos de inferioridad… que no llevan a nada útil. Básicamente se busca encontrarlos, luchar contra ellos y sustituirlos por otros más adaptativos.

- Afrontamiento de situaciones conflictivas: el niñ@ tiene problemas a la hora de enfrentarse a situaciones conflictivas, evitándolas o respondiendo con gran ansiedad, lo que hará que su respuesta no sea la más apta. Estas dos respuestas hacen que el déficit de autoestima se refuerce. Se le enseñará cuales son sus derechos y a defenderlos. También aprenderá técnicas de autocontrol y cómo debe manejarse ante un problema.

- Mejora de las relaciones interpersonales: para mejorar en este aspecto se le entrenará en habilidades sociales.

- Descenso de autoexigencia: los niñ@s se están diciendo cosas constantemente de cómo son (autodescripciones), que por lo general suelen ser negativas y en menor medida positivas, en los niñ@s con baja autoestima. Pueden ser originadas por una experiencia vital que se ha establecido como única y verdadera. También por imitar a adultos importantes en su vida que usan descripciones negativas para describirse o por ser valorados por adultos o amigos de manera negativa. Tales descripciones, son poco útiles, exageradas y poco realistas. Se autoevalúan continuamente de manera severa.

Otras estrategias para fortalecer la autoestima infantil
- Intentar elogiar los éxitos de los niños, aunque sean muy pequeños.
- Es mejor sugerir a los niños qué cosas pueden y deben hacer, en lugar de ordenar lo que no deben realizar o lo que les queda prohibido. La actitud positiva prepara cognitivamente al niño para hacer las actividades que se le propongan. En lugar de: “No juegues aquí con ese balón”, decirle, “en el patio puedes jugar con el balón”.
- Demostrar cariño de una forma natural, auténtica y sincera. Expresar y hacer saber verbalmente su sentimiento.
- Siempre que pueda procurar ignorar o no dar demasiada importancia a las conductas infantiles cuando son discretamente desadaptadas: por ejemplo, las rabietas; buscar un momento adecuado para manifestar su descontento, pero procurar siempre no minusvalorar la conducta de modo público, en presencia de los amigos o compañeros.
- Mostrar agradecimiento a los niñ@s cuando éstos cooperen o les ayuden, cuando se expresen de manera adecuada hacia los demás, cuando obedezcan y reaccionen de forma positiva.
- Dejar claro y hacer saber a los niños que sus errores son una parte natural del crecimiento. Todos, incluyendo los adultos, cometemos errores. No enfatizar los fallos y reforzar los éxitos.
- Sugerir actividades que los niños puedan superar con facilidad o con moderada dificultad.
- Cuando un niñ@ se porte mal, aprender a separar el mal comportamiento de la personalidad del niñ@. No decirle: “Eres malo”, decirle por ejemplo: “No me gusta cuando tiras los juguetes”.
- Responder afectuosamente y alabar verbalmente a los niños si se portan bien. Manifestar con sinceridad qué fue lo que le gustó de su comportamiento.

Bibliografía:
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Wikipedia, enciclopedia libre...