viernes, 10 de febrero de 2012

PERSONALIDAD PSICOPÁTICA


La psicopatía se clasifica como un trastorno diferenciado del trastorno de personalidad antisocial (TPAS), y del trastorno límite de personalidad (TPL).
Se caracteriza por una incapacidad de mantener una relación plena con otras personas. El psicópata considera a los demás como un medio para satisfacer sus necesidades, sólo siente aprecio por sí mismo, es egocéntrico, se cree el centro del mundo y manipula a los demás.

Eysenck (1981,1995) distinguió entre psicopatía primaria y psicopatía secundaria. La psicopatía primaria, se caracteriza por ausencia de sentimientos de culpabilidad, empatía o sensibilidad, y llevaría a los individuos cuyas puntuaciones en la misma sean altas a cometer actos delictivos con más probabilidad, siendo éstos más agresivos. Por otro lado, la psicopatía secundaria (asociación entre extraversión y neuroticismo), en la que el individuo comete actos delictivos pero experimenta culpabilidad por ello.

Patrick (2000) y Blair (2003) establecen una diferenciación entre psicopatía y trastorno antisocial. a pesar de ser considerados como un mismo trastorno, existen factores causales que les diferencian.

El primero de ellos equivaldría a la psicopatía, caracterizada por déficit emocionales y afectivos, y por egoísmo; el segundo, por el contrario, podría ser comparable a la psicopatía secundaria, en la que se presentan alteraciones del comportamiento, concretamente en forma de actos antisociales, sin deterioro a nivel de las emociones.

Entre las características sintomáticas que pueden crear confusión diagnóstica entre el TPAS, la Psicopatía y el TPL, se encuentran los arrebatos explosivos de violencia física y verbal, la capacidad transgresora de los tres trastornos y una extraordinaria habilidad de manipulación. La incapacidad de regulación afectiva de este tipo de pacientes, es la causante de estas conductas. Aquí es donde radica la diferencia con el trastorno psicopático, donde lo afectivo no está presente y los arrebatos de furia y violencia, son breves, sin razón aparente y seguidos por un descenso de la excitación fisiológica tal que no quedan rastros de esta alteración. Mientras que el paciente límite, permanecerá gravemente afectado, debiendo recurrir frecuentemente a medicación de emergencia seguido generalmente de un período de sueño prolongado.

Psicopatía no es sinónimo de criminalidad, pero sí aumenta las probabilidades de transgresión o vulneración de reglas y leyes sociales, debido a sus características de insensibilidad, impulsividad, falta de inhibición comportamental, egocentrismo, irresponsabilidad y falta de culpa o remordimientos.

Autores como Cleckley (1941) y Have (1984) realizaron las siguientes descripciones sobre la psicopatía:

- Para Cleckley el síntoma básico de la psicopatía sería la deficiente respuesta afectiva hacia los demás, no es capaz de experimentar emociones, carece de ellas, aunque en apariencia se exprese de un modo  normal. Es lo que denominó "demencia o afasia semántica", que implica que los psicópatas son incapaces de entender y expresar el significado de experiencias emocionales, aún cuando puedan comprender el lenguaje (Millon y Davis, 2001).

Siendo muy conocidos los criterios que propuso para definir al psicópata, los cuales aún se siguen aceptando en la actualidad:
- Encanto externo y notable inteligencia.
- Inexistencia de alucinaciones y otras manifestaciones de pensamiento irracional.
- Ausencia de nerviosismo.
- Indigno de confianza.
- Mentiras e insinceridad.
- Falta de sentimientos de culpabilidad y de vergüenza.
- Conducta antisocial, sin aparente remordimiento.
- Razonamiento insuficiente y falta de capacidad para aprender de la experiencia vivida.
- Egocentrismo patológico e incapacidad para amar.
- Gran pobreza de reacciones afectivas.
- Pérdida específica de intuición.
- Irresponsabilidad en las relaciones interpersonales.
- Comportamiento fantástico.
- Amenazas de suicidio raramente cumplidas.
- Vida sexual impersonal, trivial y poco integrada.
- Incapacidad para seguir cualquier plan de vida.

- Por otro lado, Hare (1991) elabora una escala de estimación compuesta por 20 ítems, denominada Psychopathy Checklist Revised (PCL-R) en la que se incluyen dos factores que conforman la psicopatía. Esta escala ha demostrado ser un efectivo instrumento para distinguir individuos psicópatas de aquellos que no lo son (Bolt, Hare et al., 2004):
Factor 1. Personalidad (incluye aquellos ítems que hacen referencia a características interpersonales y afectivas.
- Locuacidad / encanto superficial.
-Grandioso sentimiento de auto valía.
- Mentira patológica.
- Manipulador.
- Falta de remordimiento / culpa.
- Afecto superficial.
- Crueldad / falta de empatía.
- No acepta responsabilidad de sus actos.

Factor 2. Desviación social (incluye aquellos elementos relacionados con problemas de conducta, irresponsabilidad e impulsividad, y con un déficit en la socialización del individuo)
- Necesidad de estimulación.
- Estilo de vida parásito.
- Escaso autocontrol.
- Precocidad en mala conducta.
-  Sin metas realistas.
- Impulsividad.
- Irresponsabilidad.
- Delincuencia juvenil.
- Revocación de la libertad condicional.

Items adicionales que no pertenecen a los factores
- Conducta sexual promiscua.
- Muchas relaciones maritales breves.
- Versatilidad delictiva.
Causas de la psicopatía
En cuanto a la etiología de la psicopatía, es probable que exista una combinación entre predisposición biológica y factores sociales. Parece ser que se trata de un trastorno con una base genética y que el ambiente tiene un papel desencadenante del tipo de vida antisocial que tienen las personas en este trastorno.
Algunos investigadores sostienen la hipótesis neurobiológicas que explicarían gran parte de los signos de este desorden. La naturaleza del psicópata podría deberse a una distribución interhemisférica inusual de los recursos de procesamiento, es decir, el procesamiento de la información en los psicópatas se vería afectado por una alteración en sus hemisferios cerebrales... ...
Se sabe que la mente de estos sujetos está afectada por experiencias vividas en su infancia o adolescencia (infancia traumática, abandono, malos tratos, abusos, violaciones, rechazo, etc. Todo esto causa un efecto en la mente del psicópata y es lo que le motiva a vengarse con la sociedad de todo lo que le ocurrió.
Caracterización de los psicópatas
- Psicópatas hipertímicos. Se caracterizan por un estado de ánimo principalmente alegre y una excesiva actividad. Se trata de individuos socialmente agradables, divertidos y desenvueltos. Sin embargo, justifican la frecuente inestabilidad social y desadaptación, mediante la falta de profundidad, la autocrítica y la inconstancia.

- Psicópatas depresivos. Al contrario que los anteriores, tienen un estado de ánimo habitualmente deprimido y una concepción pesimista de la vida. Son individuos preocupados por su salud física, abrumados por sus escrúpulos, se ven amenazados por un futuro incierto y son incapaces de alegrarse por el éxito propio.

- Psicópatas inseguros de sí mismos. Se caracterizan, principalmente por la sensación de inseguridad. Estas personalidades están continuamente pensando en ellas mismas, achacándose la culta de todo fracaso. Viven atormentados por escrúpulos de conciencia y sentimientos de insuficiencia. Sobre el terreno constituido por estas personalidades pueden surgir fenómenos obsesivos, es decir, la presentación de contenidos de la conciencia, que el individuo no puede reprimir, a pesar de juzgarlos como absurdos.

- Psicópatas con afán de notoriedad. Son aquellas personalidades que quieren parecer, ante sí y ante los demás, más de lo que son. Se trata de sujetos falsos, no auténticos, veleidosos, siempre atraídos por lo nuevo e incapaces de establecer una relación afectiva duradera y profunda. Toda la personalidad de estos psicópatas está puesta al servicio de parecer más de lo que se es.
Esta necesidad de estimación puede mostrarse mediante un modo de ser excéntrico: el sujeto realiza las cosas más extrañas con el fin de atraer sobre sí la atención de los demás. Otras posibilidades utilizadas por el sujeto para ganar notoriedad son la auto alabanza, la fanfarronería o la pura invención.

- Psicópatas fanáticos. Se trata de personalidades marcadamente activas y expansivas. Se caracterizan por la existencia de ideas sobre valoradas, de índole personal o bien referentes a la concepción del mundo. Sobre estas personalidades fanáticas pueden surgir verdaderos desarrollo paranoicos.

- Psicópatas explosivos. Son aquellas personas que, ante el motivo más insignificante, montan en cólera y pierden el autocontrol. Cualquier palabra les ofende, determinando inmediatamente una respuesta insultante o agresiva. Fuera de estas reacciones, tales individuos son casi siempre tranquilos y dóciles. Frecuentemente, muestran una gran sensibilidad al alcohol, desencadenándose con facilidad reacciones explosivas y violentas.

- Psicópatas de estado de ánimo lábil. Son personalidades en las que de un modo insospechado aparecen oscilaciones del humor o estado de ánimo: se trata de una tendencia periódica a presentar reacciones depresivas frecuentes, intentas e inmotivadas, de carácter irritable. Siendo llamativo el cambio de comportamiento experimentado por el sujeto en determinados días, en los que reacciona desproporcionadamente frente a estímulos banales, mientras que en otras ocasiones el sujeto tolera grandes estímulos sin apenas reacción. Ante tales cambios de humor pueden brotar acciones impulsivas, principalmente fugas, ingestión desmesurada de bebidas alcohólicas y dilapidación.

- Psicópatas abúlicos. Son sujetos muy sugestionables que se entregan, sin resistencia alguna, siendo fáciles de seducir por otros sujetos y por las situaciones ambientales. Aunque son accesibles a las buenas influencias, estas disposición es pasajera; dominan en este grupo la inconstancia y la inestabilidad.

- Psicópatas asténicos. Se trata de individuos que por motivos caracteriológicos fracasan corporalmente, quejándose de rápida fatiga, insomnio, dolores de cabeza, agotamiento, trastornos cardiacos, etc., (neurastenia). Se trata de individuos en continua auto observación de sus funciones corporales, que con el tiempo terminan funcionalmente perturbadas (astenia).

- Psicópatas desalmados. Caracterizados por un embotamiento afectivo. Son individuos que carecen de sentimientos de compasión, vergüenza, arrepentimiento y conciencia moral. Conocen las normas morales perfectamente, pero no subordinan a ellas su conducta. Se manifiesta tempranamente la frialdad de sentimientos, siendo frecuentes en la infancia, la inadaptabilidad escolar, el precoz despertar de la sexualidad, e incluso la comisión de delitos, ya sea de forma solitaria o en grupos junto a otros grupos asociales.
Tienen extraordinaria importancia social estos psicópatas por su acentuada peligrosidad, dando lugar a todo tipo de delitos, desde crímenes brutales hasta atentados contra la propiedad.

Bibliografía:
A.P.A. Diagnostical and Statistical Manual for Mental Disorders IV.
Millon (1998), trastornos de la personalidad. Más allá del DSM-IV. Barcelona. Masson.
Weiner (1992) problemas conductuales en la evolución de la criminalidad y la personalidad antisocial con el Rorschach.
Ávila-Espada y Herrero Sánchez (1995) la personalidad y sus trastornos: aproximación a la obra de Millon. Clínica y salud.
Belloch y Fernández-Álvarez (2002) trastornos de la personalidad. Madrid. Síntesis.
Bueno (1990) la teoría de la criminalidad de Eysenck: dos lecturas en función de la clase social. Delincuencia.
Cantero (2003) ¿Quién es el psicópata? Valencia. Tirant lo Blanch.
Corral (1996) trastorno antisocial de la personalidad. E. Echeburúa. Personalidades violentas. Madrid: Ediciones Pirámide.
Eysenck (1981) el modelo de condicionamiento en el proceso de socialización.


lunes, 6 de febrero de 2012

PÚLSARES


Un Púlsar es una estrella de neutrones que emite radiación periódica.

Los púlsares poseen un intenso campo magnético que induce a la emisión de pulsos de radiación electromagnética a intervalos regulares relacionados con el período de rotación del objeto.

Las estrellas de neutrones pueden girar sobre sí mismas hasta varios cientos de veces por segundo; un punto de su superficie puede estar moviéndose a velocidades de 70.000 km/seg.

De hecho las estrellas de neutrones que giran tan rápidamente se expanden en su ecuador debido a esta velocidad vertiginosa. Esto también implica que estas estrellas tengan un tamaño entre 10 y 20 km, ya que la fuerza centrífuga generada a esta velocidad es enorme y sólo el potente campo gravitatorio de una de estas estrellas (debido a su gran densidad ) es capaz de evitar que se despedace.

El efecto combinado de la enorme densidad de estas estrellas con su muy intenso campo magnético causa que las partículas que se acercan a la estrella desde el exterior se aceleren a velocidades extremas y realicen espirales cerradísimas hacia los polos magnéticos de la estrella.

Por lo cual, los polos magnéticos de una estrella de neutrones son lugares de actividad muy intensa: emiten chorros de radiación en el rango del radio, rayos X, o rayos gamma, como si fueran cañones de radiación electromagnética muy intensa.

Por razones, no conocidas, los polos magnéticos de muchas estrellas de neutrones no están sobre el eje de rotación.
El resultado es que los "cañones de radiación" de los polos magnéticos no apuntan siempre en la misma dirección, sino que rotan con la estrella.

Puede darse que mirando hacia un punto determinado del firmamento recibamos un "chorro" de rayos X durante un instante. El chorro aparece cuando el polo magnético de la estrella mira hacia la Tierra, deja de apuntarnos una milésima de segundo después debido a laa rotación, y aparece de nuevo cuando el mismo polo vuelve a apuntar hacia la Tierra.

Lo que percibimos entonces desde ese punto del cielo son pulsos de radiación con un período muy exacto que se repiten una y otra vez (efecto raro) cuando el chorro se orienta hacia nuestro planeta.

Es por lo que este tipo de estrellas de neutrones se denominan pulsantesAlgunos púlsares con períodos extremadamente constantes han sido utilizados para calibrar relojes de precisión.
DESCUBRIMIENTO
La señal del primer púlsar detectado tenía un período de 1,33730113 s. 

Dichas señales solamente son detectables por radiotelescopios.

En julio de 1967 serían Jocelyn Bell y Antony Hewish detectaron estas señales.
Antony Hewish recibió el Nóbel de física en 1974 por este descubrimiento y por el desarrollo de su modelo teórico.

En la actualidad, se conocen más de 600 púlsares con períodos de rotación que van desde el milisegundo a unos pocos segundos con un promedio de 0,65 s.

El más famoso de los púlsares es PSR0531+121 con un período de 0,033 s, situado en la Nebulosa del Cangrejo.

PSR B1 257+12
Es un púlsar localizado en la constelación de Virgo a unos 980 años luz de la Tierra. Fue descubierto por el astrónomo Aleksander Wolszczan en 1990 usando el radiotelescopio de Arecibo.

Es un púlsar de milisegundo y fue encontrado por tener anomalías en el período de pulsación, lo que condujo a los investigadores a buscar la causa de los pulsos irregulares.
Tiene un período de rotación de 6,22 milisegundos.


En 1992 en el observatorio de Arecibo, Aleksander Wolsczan y Dale Fraill descubrieron que este púlsar tenía dos planetas orbitándolo, siendo éstos los primeros planetas extrasolares descubiertos orbitando un púlsar.


Más tarde se descubrió un planeta adicional y además se ha detectado que este sistema puede tener un cinturón de asteroides.

Se cree que los planetas pueden ser los núcleos rocosos de antiguos gigantes gaseosos, o el resultado de una segunda formación planetaria producto de los remanentes de una supernova.

En caso de tratarse de restos de planetas de la estrella antes de la supernova, serían gigantes gaseosos con núcleos rocosos enormes, cuyas atmósferas fueron quitadas por la onda de choque de la supernova.

Los planetas son:
  • PSR B1257+12 A:
Es el planeta más interior, con una distancia de 0,19 UA del púlsar, con un período orbital de aproximadamente 25 días. Es aproximadamente dos veces más masivo que la Tierra.
  • PSR B1257+12 B:
El segundo planeta en distancia orbital de 0,36 UA del púlsar y un período orbital de 66 días.
  • PSR B1257+12 C:
Es el tercer planeta en distancia orbital con un púlsar a 0,4 UA y un período orbital aproximadamente de 98 días. Es casi cuatro veces más masivo que la Tierra.
  • Posible objeto asteroidal (PSR B1257+12 D):
Se sospecha de su existencia a una distancia media orbital de 2,6 UA y un perído orbital de aproximadamente 3,5 años. El objeto es tan pequeño que no se considera planeta, pero es el primer asteroide o cometa semejante a los objetos del cinturón de Kuiper.

Es posible que este objeto sea el miembro más grande de un cinturón de objetos menores alrededor del púlsar. Tiene un límite superior de masas de 0,0004 Tierras y un diámetro máximo de 1000 km, pero, aún no se confirma su existencia.
PÚLSARES DE RAYOS X
Son sistemas de estrellas binarias que se componen de un púlsar y de una estrella normalmente joven.
La estrella primaria emite viento estelar de su superficie y radiación, y éstos atrapados por la estrella compañera que produce rayos X.

El primer púlsar de rayos X conocido es la estrella compacta situada en el sistema Cen X-3.

Finalizamos aquí esta entrada y os dejamos con imágenes de púlsares.


Bibliografía:
Wolszczan, A. (1994). «Confirmation of Earth Mass Planets Orbiting the Millisecond Pulsar PSR B1257+12».Wolszczan, A. et al. (2000). «Timing Observations of Four Millisecond Pulsars with the Arecibo and Effelsberg Radio Telescopes». Salter, C. (2001). «Radio Astronomy Highlights» Arecibo Newsletter .Daniel Fischer (2002). «A comet orbiting a pulsar?». The Cosmic Mirror.
Wikipedia, la enciclopedia libre.

jueves, 2 de febrero de 2012

PeRsOnALiDaD ViCtImIsTa


Una personalidad victimista consiste en una tendencia psicológica, que puede llegar a desembocar en una conducta patológica como un trastorno paranoide, consistente en una propensión a culpar a otros de los males que uno padece (es decir, "yo soy una pobre victima", "los demás no me entienden", "a mí me tocan todos los marrones", "no hay derecho", "siempre me sucede a mí", "qué mala suerte tengo", etc...), refugiándose en la compasión ajena, mediante las quejas y/o la expresión de malestar se transmite una exigencia oculta a los demás, despertando en su interior, un sentimiento de culpa. Son personas que van de mártires por la vida, sin que sus quejas correspondan con la realidad e incluso conlleva una responsabilidad moral.

El victimismo suele esconder experiencias pasadas no superadas. Por tanto, el papel de víctima se basa en culpabilizar a todo y a todos con el objeto de obtener atención.
Desde una visión victimista siempre es el otro el que tiene el problema y uno mismo quien sufre las consecuencias.

Victimismo = chantaje emocional y manipulación

Características de la persona victimista
- No dice directamente lo que se desea, sino que se expresa en forma de queja o sufrimiento.

- Cuando no logra alcanzar su objetivo, se desespera, se lamenta y se queja de manera excesiva. En vez de luchar por cambiar las cosas, se regocija y exhibe sus desgracias, describiendo a todos sus desdichas.

- Busca protagonismo, con la pretensión de ser el centro de atención, trasmitiendo pena y forzando la compasión de los demás, mediante lamentos y quejas. Al victimista le gusta mostrarse como una persona a quien le suceden muchas desgracias e injusticias.

- Cualquier hecho negativo que le suceda, lo exagera hasta el punto de que en la mayoría de las ocasiones deforme la realidad, de forma que sobredimensiona lo negativo y llega a perder la perspectiva real de las consecuencias de ese hecho negativo.

- Cualquier mínima ofensa la exagera para mostrar que se siente discriminado con el fin de manifestar que están contra él. Suele pensar mal de los demás.

- Tiene el deseo de sentirse protegido por quienes le rodean y para mostrarlo se muestra débil y desamparado, haciéndoles sentir mal si no consigue su apoyo y protección.

- Para aquellas personas que tienen que soportar de manera constante sus desgracias y lamentos, puede convertirse en un lastre.

- Llegan a convertirse en víctimas de sí mismos, haciendo del sufrimiento su forma de vida.

- Buscan dar pena, suscitar compasión, que se le reconozca que es una persona perseguida por la mala suerte (en todas sus áreas de la vida: amor, trabajo, familia, amigos...) es decir, se presentan ante los demás como una víctima.

- Suelen acometer y criticar a aquellos que no le dan la razón o que no son como él desearía que fuesen, de forma que quien recibe la queja, lo percibe como una exigencia, no pudiendo elegir con libertad. De forma que si accede, puede renunciar a sus deseos o necesidades y si se niega aparece culpabilidad o miedo a que el otro se enfade o lo rechace.

- Se manifiesta de forma abierta (inseguridad), en ocasiones de modo exagerado, con una actitud de "pobre de mí".

- El victimista siente que él se sacrifica y nunca recibe lo mismo a cambio.

- Se justifica la propia actitud agresiva como una defensa a los anteriores ataques recibidos.

- No sabe asumir las críticas, se ofende y se enoja ante ellas, y sólo ve mala intención, en quien se las hace o cuando tratan de hacerle una corrección.

- Ante un fracaso suele justificar su actitud y culpar a quien le rodea de sus propios errores. Adopta el rol de víctima reconociendo su parte de culpa y reclamando justicia como si fuese él quien ha sufrido las consecuencias de esa equivocación o error. Rechaza cualquier autocrítica y no asume ninguna responsabilidad.

- Ante una discusión o crítica, adquiere una actitud defensiva, ya que considera que la intención de su adversario es ir más allá de una simple discusión o desacuerdo. Considera que le están atacando y que van contra él.
¿Por qué una persona se siente y/o muestra como víctima?
Razones que podrían explicarlo:

- Táctica del reconocimiento: el individuo suele utilizar el victimismo para llamar la atención, sobredimensionando cuestiones y hechos poco relevantes de carácter negativo. Siendo común que interprete el rol de víctima para que reconozcan sus méritos.
Su actitud no está asociada a patologías graves, sino que es fruto de un aprendizaje con diversas incapacidades y carencias para las que no se han tenido o empleado correctamente, los recursos apropiados de superación.
El individuo está estancado en la mediocridad, una realidad que percibe de un modo más o menos consciente y que pretende superar con el reconocimiento que sólo consigue, o que cree conseguir, mediante su papel de víctima. Considerando que se puede comprar de alguna forma el afecto, la atención, la compañía, el apoyo, la aprobación, etc. Esta manifestación podría ser consecuencia de una escasa autoestima y/o falta de recursos y habilidades asertivas, cognitivas y un desarrollo evidentemente inmaduro.

- Deformación de la realidad: el sujeto cree que es sólo una víctima del entorno o los demás, por lo que la culpa en todo caso, es siempre del resto. Muestra un pesimismo exacerbado frente a la realidad que le rodea, sobredimensionando lo negativo, recelando de lo que surge a su alrededor y presumiendo de que los otros son injustos y el maltratan.
De esta actitud surge un morboso afán por descubrir agravios insignificantes para sentirse discriminado o maltratado con el fin de achacar a instancias exteriores una supuesta actitud perversa y agresiva que representa todo lo malo que le sucede. De esta forma, su susceptibilidad le lleva a reaccionar con crispación ante la más mínima crítica, elevada inmediatamente a la consideración de grave ofensa.

- Táctica ofensiva: la cual no es en absoluto inocua, sino plenamente consciente y con un afán manipulador que no repara en medios para lograr sus objetivos. Siempre miran hacia uno mismo y no les importa demasiado los daños colaterales causados por su actitud.
El victimismo es un elemento más que utilizan a su conveniencia, no siendo su modo de vida. También suelen estar relacionados con hechos traumáticos, incluso los mismos que el grupo siguiente (táctica defensiva), pero a diferencia de éstos, no esperan un resarcimiento pasivo, sino que están dispuestos a cobrar la supuesta deuda a cualquier precio. Podríamos decir que las personas de este grupo sienten en cierta manera como su dolor o malestar se alivia cuando causan daño a los demás.

- Táctica defensiva:  se caracteriza por individuos que viven en el autoengaño, cuyo victimismo se ha convertido en la razón de su existencia. El rol de víctima está asociado a un negativismo sin concesiones. Todo está en su contra. Su percepción de la realidad está completamente distorsionada y sienten que nada puede hacerse para cambiar esta situación (indefensión aprendida).
Este comportamiento casi siempre está relacionado con hechos traumáticos de diversa índole que no se han podido superar, tales como los malos tratos, el abuso sexual en la infancia u otras disfuncionalidades familiares o de carencias de tipo afectivo. Su actitud es pasiva e inconscientemente manipuladora, se vale del chantaje emocional y suele hallarse inmersa en una eterna e inactiva espera, donde la pretensión de que el mundo reconozca su inmenso dolor y la injusticia que se ha cometido con ella, nunca es satisfecha.
¿Qué hacer para salir del papel de víctima?
Tal cambio implica un cambio de percepción:
1. La visión victimista suele adquirir un sentido cuando se indaga en el hilo conductor de la propia vida. La persona puede preguntarse por qué necesita esta actitud y reconocer de forma honesta qué beneficios obtiene de ella. Quizá le ayude a sentirse más fuerte o protegida, a controlar mejor a los demás, a eximir ciertas responsabilidades, a censurar a otros, a dar una imagen de buena persona... ...

2. En la actitud victimista no se expresa de modo directo lo que se quiere ni se trata de activamente de satisfacer los propios deseos, sino que se espera que se hagan cargo los demás. Al detectar la queja se puede intentar traducirla en palabras más claras, expresando lo que se desea o se necesita y hablando desde uno mismo, en primera persona, en vez de culpar.

3. Evitar la etiqueta permanente de víctima. Se puede ser víctima de una situación, pero ese estado de ánimo tendría que ser pasajero.

4. Utilizar la capacidad de elegir; conviene preguntarse, por ejemplo: "de esta situación, ¿qué es lo que me disgusta?, ¿qué es lo que yo puedo cambiar?, ¿qué peticiones concretas puedo hacer a los demás?..."
Actitudes victimistas (situaciones) que ayudan para desarrollar el rol de víctima.
- Haber vivido en un ambiente, donde se nos compadecía constantemente, escuchando comentarios como: "pobrecito, se siente mal", "pobre, le ponen tanta tarea", "es injusto lo que le pasa, pero... no se puede hacer nada", "a .... siempre le pasa algo malo"...
El niño escucha y aprende a pensar igual respecto a sí mismo.

- La vulnerabilidad y dependencia de los niños. Debido a la edad, falta de conocimientos y habilidades, necesidad de depender de los adultos, las limitaciones que los mismos imponen, etc., todos los niños se sienten víctimas, en muchas situaciones. Lo cuál sucede a cualquier niño, independientemente de que tenga una vida estable, protegida, feliz... etc. Es parte de las características de la niñez.
Al crecer, los resultados de las diferentes experiencias que vivimos, la educación, los ejemplos que recibimos, etc., hacen que se pierda o disminuyan este tipo de pensamientos y sentimientos o que aumenten y se establezca una actitud de víctima.

- El ejemplo de uno o ambos padres que tenían dicha actitud. Los niños tienen a imitar, de forma inconsciente, las actitudes de los padres y de las personas importantes en su vida.

- Haber sido realmente víctimas, de algún tipo de abuso: psicológico, físico, sexual, emocional. El impacto de estas vivencias puede ser tan intenso que puede repercutir a lo largo de toda su vida. Pero aún en estos casos, pueden y sobre todo "deben" trabajarse las consecuencias, para tener una vida mejor.
Aspectos positivos y negativos de la "autocompasión"
 - El aspecto positivo es que al menos de momento, el dolor disminuye y evita que nos auto devaluemos, ya que reduce el impacto de la culpa.

- Los aspectos negativos, impiden que veamos el problema en toda su magnitud. Se enfoca solamente una pequeña parte del problema, es decir, la parte negativa que nos afecta de forma directa, por lo que no le vemos diferentes soluciones.
Nos aleja de la gente y nos impide resolver nuestros problemas, porque nos mantiene centrados en nosotros mismos: "pobre de mí... los demás me... yo n o puedo...
Impide que nos responsabilicemos de lo que nos sucede y que actuemos, porque al culpar a los demás, son ellos los que pueden y deben hacer algo para mejorar la situación. Lo que hace que tratemos de presionarlos y manipularlos con lo que surgen nuevos conflictos.
Nos paraliza, porque sentimos que no podemos hacer nada al respecto, ya que no tenemos ni la capacidad ni el control necesario para resolver la situación.