domingo, 26 de febrero de 2012

SÍNDROME DE PICA (Alotriofagia)


Según el DSM-IV,  el síndrome de pica está incluido dentro del apartado de trastornos de la ingestión y de conducta alimentaria de la infancia o la niñez y se caracteriza por la ingesta recurrente de sustancias no nutritivas (sustancias como tierra, papeles, pelo, heces de animales... etc).

Los trastornos específicos incluidos dentro de dicho apartado son: la pica, trastorno por rumiación y trastorno por ingestión.

Al síndrome de pica también se le conoce con el nombre de alotriofagia, término derivado de "alotrio" que significa extraño y "fagia", comer.

La pica no es un comportamiento exclusivo de los seres humanos, sino también de los animales (caballos, perros, gatos, ovejas... etc) los cuales ingieren sustancias como tierra, huesos, papel, madera... etc, que les sirve para calmar problemas digestivos, suplir carencias de minerales, como desintoxicante, etc.

La sustancia ingerida tienen a variar con la edad:
- Los niños pequeños suelen comer pintura, yeso, cuerdas, cabellos o ropas.
- Los niños de más edad pueden comer excrementos de animales, arena, insectos, hojas...
- Adolescentes y adultos pueden ingerir tierra o estiércol. No hay aversión hacia los alimentos.

Este síndrome puede producir serias complicaciones y daños a la salud como: envenenamiento por exposición o consumo de plomo, obstrucciones intestinales, infecciones por parásitos y lesiones dentales.

El síndrome de pica puede tomar un nombre específico, que dependerá del tipo de sustancia ingerida, algunos de ellos son:
- Pagofagia: comer hielo.
- Cautopifofagia: comer fósforos quemados.
- Amilofagia: comer harina.
- Coniofagia: comer polvo de persianas.
- Litofagia: comer piedras.
- Tricofagia: comer pelos.
- Geofagia: comer tierra.
- Xilofagia: comer maderas.
- Onicofagia: comer uñas.
- Stachtofagia: ingerir cenizas de cigarro.
- Coprofagía: ingesta de heces (siendo más usual en pacientes psiquiátricos).
- Foliofagia: ingesta de hojas (también más frecuente en pacientes psiquiátricos).
Criterios diagnósticos
A. Ingestión persistente de sustancias no nutritivas durante un período de por lo menos un mes.
B. La ingestión de sustancias no nutritivas es inapropiada para el nivel de desarrollo.
C. La conducta ingestiva no forma parte de prácticas sancionadas culturalmente.
D. Si la conducta ingestiva aparece exclusivamente en el transcurso de otro trastorno mental (por ejemplo, retraso mental, trastorno generalizado del desarrollo, esquizofrenia) es de suficiente gravedad como para merecer atención clínica independiente.

A diferencia del DSM-IV que perfite efectuar el diagnóstico de pica en presencia de otro trastorno mental si es de suficiente gravedad como para merecer una atención clínica de forma independiente (Criterio D), en la CIE-10 esta coexistencia con otro trastorno mental, exceptuando si se trata de un retraso mental, excluye el diagnóstico de pica.
Causas
La pica, desde el punto de vista psicológico se ha interpretado como un retraso madurativo en el que persistiría la conducta de llevarse cosas a la boca y también como una variante en personas incapaces de discriminar lo comestible de lo que no lo es. La evidencia sugiere que, en la mayoría de los casos, las personas con pica discriminan y buscan expresamente lo que ingieren.

Siendo la explicación psicológica más aceptada, que la pica es una conducta aprendida, reforzada ambientalmente, con la finalidad de conseguir atención, evitar situaciones desagradables, conseguir cosas concretas o autoestimularse. Pudiendo ser el aprendizaje de este trastorno por imitación de otros individuos o incluso de mascotas.

Por otro lado, puede ser provocado por deficiencias nutricionales, factores culturales o razones psicológicas. Por ejemplo, se sabe, que algunas culturas aceptan la pica como una forma de tratar las náuseas matinales o para incrementar la espiritualidad.

También puede ser desencadenada por enfermedades mentales y traumas psicológicos. El estrés, el temor o los abusos, son características distintivas de la presencia de este síndrome.
Síntomas y trastornos asociados
La pica se asocia frecuentemente a retraso mental. Aunque en algunos casos se observan niveles anormales de vitaminas o minerales, habitualmente no se hallan anormalidades biológicas específicas.

Indicando que todos aquellos que comen comida con escasas proteínas y con excesivas grasas y carbohidratos, podrían ser diagnosticados de pica, sin embargo, la diferencia estriba en que las sustancias ingeridas no nutritivas (pica) no son consideradas como comestibles por la cultura e incluso son prácticas catalogadas como socialmente repugnantes.

A veces la pica sólo llega a la consulta clínica cuando el sujeto experimenta alguna de las distintas complicaciones médicas que pueden resultar (p. ej., envenenamiento por plomo a consecuencia de ingerir pintura o yeso pintado, problemas mecánicos intestinales, obstrucción intestinal a consecuencia de tumoraciones producidas por bolas de cabello, perforación intestinal... etc). Aumentando el riesgo de adquirir el trastorno el abandono, la ausencia de supervisión por parte de los padres y el retraso del desarrollo.
Síntomas dependientes de la cultura, la edad y el sexo
En algunas culturas la ingestión sustancias aparentemente no nutritivas es considerada de forma positiva. La pica suele ser más frecuente en niños pequeños y ocasionalmente en mujeres embarazadas.
Prevalencia
Son muy escasos los datos epidemiológicos sobre la pica. El trastorno no suele diagnosticarse, sin embargo, no es raro entre niños preescolares. En sujetos con retraso mental la prevalencia del trastorno parece aumentar con la gravedad del retraso.
Curso
La pica puede tener su inicio en la infancia. En muchos casos, el trastorno probablemente persiste durante varios meses y a continuación remite. De forma ocasional, puede prolongarse hasta la adolescencia y con menos frecuencia, hasta la edad adulta. En sujetos con retraso mental este comportamiento puede disminuir durante la vida adulta.
Diagnóstico diferencial
Antes de los 18-24 meses de edad, es relativamente frecuente la masticación y a veces la ingestión de sustancias no nutritivas, lo que no implica la presencia de pica.

Solamente se diagnostica la pica cuando el comportamiento es realmente persistente, es decir, que permanece por lo menos durante un mes) y resulta inapropiado dado el nivel de desarrollo del sujeto.

La ingestión de sustancias no nutritivas puede ocurrir en el transcurso de otros trastornos mentales (por ejemplo, en un trastorno generalizado del desarrollo, en la esquizofrenia como resultado de creencias delirantes, y en el síndrome de Kleine-Levin). En estos casos sólo debe establecerse un diagnóstico adicional de pica si el comportamiento ingestivo es de suficiente gravedad como para merecer una atención clínica independiente.

La pica puede distinguirse de otros trastornos de la conducta alimentaria (por ejemplo, trastorno de rumiación, trastorno de la ingestión alimentaria de la infancia o la niñez, anorexia nerviosa y bulimia nerviosa) por consumo de sustancias no nutritivas.
Tratamiento
Aquellos que padecen o creen estar padeciendo el síndrome de pica, debe recibir tratamiento médico inmediato. En determinados casos el tratamiento es tan difícil que se requiere una vigilancia continua del paciente.

Siendo los tratamientos más comunes para tratar esta patología:
- La administración de suplementos nutricionales.
- Medicación para controlar los antojos, el estrés o la depresión.
- Asesoramiento psicológico.
- Terapia conductual.

Señalar que el tratamiento que mejor resultado ha tenido es la terapia leve de aversión, que consiste en asociar al comportamiento de pica un castigo acompañado de un refuerzo positivo, relacionado con una adecuada alimentación.

Bibliografía:
Ruiz-Gil, W. (2001) Pica: un enigma aún por resolver. Boletín de la Sociedad Peruana de Medicina interna, 14.
Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, DSM-IV.
Mahan K L, Arlin M T. Nutrición en la adolescencia En: Mahan K L, Arlin M T, Krause nutrición y dietoterápia 8ª. México D.F.:Interamericana Mc. Graw-Hill, 1995.
Wikipedia, enciclopedia libre.

miércoles, 22 de febrero de 2012

CÚMULOS ESTELARES ABIERTOS


Son grupos de estrellas formados a partir de una misma nube molecular, sin estructura y en general asimétricos. También se denominan cúmulos galácticos.


Las estrellas de los cúmulos abiertos se encuentran ligadas entre sí gravitacionalmente, pero en menor medida que la de los cúmulos globulares. 

Suelen ser jóvenes, masivas, muy calientes y su número puede oscilar desde una decena hasta varios miles. Se encuentran repartidas en espacios del orden de la treintena de años luz.


Los cúmulos abiertos se observan en galaxias espirales e irregulares, dado que en ellas la formación estelar es más activa.
El diámetro medio de los cúmulos estelares es de unos 10 pársecs (30 años luz).

Los cúmulos abiertos mas jóvenes pueden estar contenidos aún por la nube molecular que le dio origen, iluminándola.
Con el paso del tiempo, la presión de radiación proviniente del cúmulo provocará que la nube molecular se disperse.

En general, se estima que el 10% de la masa de una nube de gas se condensará en forma de estrellas antes de que la presión de radiación haya expulsado el resto del gas.
Los cúmulos abiertos son objetos muy importantes para el estudio de la formación estelar.

Las Híades son el cúmulo abierto más cercano a la Tierra, mientras que las Pléyades es el ejemplo más famoso de cúmulo abierto, el más brillante de todos.
FORMACIÓN
Los cúmulos abiertos tardan muy poco tiempo en formarse si lo comparamos con la vida del mismo. Su formación comienza con el colapso de parte de una gran nube molecular, una densa e inmensa nube de gas muy fría que alberga varios cientos de veces la masa del Sol.

Cuando una nube molecular comienza a colapsar, se fragmenta en pequeños grupos, y se obtienen como resultado miles de estrellas.

En nuestra galaxia, se estima que el ritmo de formación de cúmulos abiertos es de uno cada unos pocos de miles de años.

Una vez que la formación de estrellas ha comenzado, las más calientes y masivas (tipo OB) emitirán ingentes cantidades de radiación ultravioleta.

Otro modelo posible, es que el cúmulo se forme rápidamente a causa de la contracción del núcleo de la nube molecular y, una vez que las estrellas más masivas comienzan a brillar, expulsan el gas residual a la velocidad del sonido.

Puede ocurrir que dos o más cúmulos abiertos separados se hayan formado a partir de la misma nube molecular.

En ocasiones, dos cúmulos que nacen al mismo tiempo pueden llegar a formar un cúmulo binario, y se calcula que aproximadamente el 8% de los cúmulos abiertos lo son.

MORFOLOGÍA Y CLASIFICACIÓN
Los cúmulos abiertos pueden variar desde cúmulos muy dispersos de unos pocos miembros hasta densas aglomeraciones de miles de estrellas.

Por lo general tienen un núcleo con un diámetro de 3-4 años luz, y la corona se extiende hasta 20 años luz del centro del cúmulo.

En 1930, Harlow Shapley ideó un sistema muy sencillo de clasificación de cúmulos abiertos, que mostramos a continuación:

a) Irregularidades de campo.
b) Asociaciones estelares.
c) Cúmulos irregulares y muy levemente ligados.
d) Cúmulos levemente ligados.
e) Cúmulos con riqueza y concentración intermedia.
f) Cúmulos bastante concentrados.
g) Cúmulos con una gran riqueza y concentración.
DISTRIBUCIÓN EN LAS GALAXIAS
En las galaxias espirales, los cúmulos abiertos siempre se hallan en los brazos espirales donde la densidad de los gases es mayor.

En las galaxias irregulares, los cúmulos abiertos pueden encontrarse en cualquier lugar, aunque por regla general cuanto mayor es la densidad de los gases mayor número de cúmulos suelen formarse.

No existen evidencias de cúmulos abiertos en las galaxias elípticas, pues la formación de estrellas finalizó muchos millones de años atrás.

En nuestra Vía Láctea, se conocen alrededor de 1.100 cúmulos abiertos, pero se estima que la cifra real podría ser cien veces más elevada.
COMPOSICIÓN ESTELAR
Los cúmulos abiertos más antiguos suelen contener un mayor número de estrellas amarillas.
Algunos cúmulos abiertos, albergan estrellas azules más jóvenes que el resto de sus estrellas, a las que se denomina estrellas rezagadas azules.

Con el tiempo, las estrellas de mediana y baja masa agotarán sus reservas de hidrógeno y no podrán proseguir la fusión nuclear, dejando escapar sus capas externas para formar una nebulosa planetaria y convirtiéndose en enanas blancas.
DESTINO FINAL
Muchos cúmulos abiertos son inestables, por lo que la velocidad de escape del sistema es menor que la velocidad media de las estrellas que contiene. Estos cúmulos se dispersan en unos cuantos millones de años.


Los cúmulos que poseen masa suficiente para permanecer ligados por la gravedad, una vez que la nebulosa se ha evaporado, pueden permanecer fácilmente distinguibles durante decenas de millones de años, pero, con el tiempo, los procesos tanto internos como externos tenderán siempre a dispersarlo.


Los procesos internos, pueden ocurrir entre estrellas del cúmulo, provocando que la velocidad de una de ellas se eleve hasta superar la velocidad de escape del cúmulo, lo que, a la larga, se traduce en una lenta pero gradual "evaporación" de sus miembros.

En los procesos externos, un cúmulo abierto puede verse afectado por determinados eventos.

Una vez que el cúmulo deja de estar unido gravitacionalmente, muchas de sus estrellas se moverán por el espacio en trayectorias muy similares, formando lo que se conoce como asociación estelar, cúmulo móvil o grupo móvil.

Algunas estrellas más brillantes de la Osa Mayor fueron miembros de un cúmulo abierto que ahora forma una asociación de este tipo, denominada Asociación estelar de la Osa Mayor que tiene 126 estrellas conocidas.

Finalmente, sus diferentes velocidades relativas harán que se diseminen por toda la galaxia.

Damos aquí por finalizada esta entrada.

Bibliografía:
Cúmulo abierto. Glosario de Astronomía. Espacio Profundo.Open Star Clusters» (en inglés). Michell, John (1767). «An Inquiry into the probable Parallax, and Magnitude, of the Fixed Stars, from the Quantity of Light which they afford us, and the particular Circumstances of their Situation».Proctor, Richard A. (1869). «Preliminary Paper on Certain Drifting Motions of the Stars». Mathieu, Robert D. (1994). «Pre-Main-Sequence Binary Stars». Annual Review of Astronomy and Astrophysics.
Boss, Alan P. (1998). «The Jeans Mass Constraint and the Fragmentation of Molecular Cloud Cores». Battinelli, Paolo; Capuzzo-Dolcetta, Roberto (1991). «Formation and evolutionary properties of the Galactic open cluster system». Monthly Notices of the Royal Astronomical Society .Kroupa, P.; Aarseth, S.J.; Hurley, J. (2001). «The Formation of a Bound Star Cluster: From the Orion Nebula Cluster to the Pleiades». Monthly Notices of the Royal Astronomical Society . Kroupa, Pavel (2005). «The Fundamental Building Blocks of Galaxies». Proceedings of the Gaia Symposium "The Three-Dimensional Universe with Gaia".Eggen, Olin J. (1960). «Stellar groups, VII. The structure of the Hyades group». Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.Subramaniam, A.; Gorti, U.; Sagar, R.; Bhatt, H. C. (1995). «Probable binary open star clusters in the Galaxy». Nilakshi; Sagar, R.; Pandey, A. K.; Mohan, V. (2002). «A study of spatial structure of galactic open star clusters». Astronomy and Astrophysics . Shapley, Harlow (1930). Star Clusters. Harvard Observatory Monographs, No. 2. McGraw-Hill Book Company, Inc.: New York, London. Trumpler, Robert Julius (1930). «Preliminary results on the distances, dimensions and space distribution of open star clusters». Lick Observatory bulletin. Woldemar, Götz (1990). Die offenen Sternhaufen unserer Galaxies. Verlag Harri Deutsch: Frankfurt.Janes, K. A.; Phelps, R. L. (1994). «The galactic system of old star clusters: The development of the galactic disk». The Astronomical Journal.van den Bergh, S.; McClure, R. D. (1980). «Galactic distribution of the oldest open clusters». Astronomy and Astrophysics.
Wikipedia, la enciclopedia libre.


sábado, 18 de febrero de 2012

TÉCNICA DE LA TORTUGA... (autocontrol de la conducta impulsiva)


La técnica de la tortuga fue elaborada por Scheneider y Robin (1990) para desarrollar en el niño habilidades de autocontrol de las conductas disruptivas y agresivas, como insultar, empujar, dar puñetazos, patadas, etc. Es aplicable a niños de Educación Infantil y primer ciclo de Educación Primaria.

La técnica de la Tortuga puede ayudar a los niños a aprender a expresar sus sentimientos. Cuando un niño impulsivo da golpes sin mirar a quién, puede estar expresando una emoción legítima, pero... de una forma inadecuada y las consecuencias que se derivan de su acción pueden ser negativas para él y/o para los otros. 

Con esta técnica de la Tortuga se enseña al niño a canalizar la expresión de sus emociones de una manera apropiada.
Objetivo básico de esta técnica
Proporcionar a los niños, medios para que puedan canalizar su propia ira, es decir, ante provocaciones o situaciones conflictivas que les llevan a responder con conductas agresivas, la técnica de la tortuga pretende enseñar a los niños a controlar esa agresividad,  a analizar de manera adecuada las situaciones y a responder a las mismas de forma autocontrolada.
Se empieza contando la siguiente historia
“Antiguamente había una hermosa y joven tortuga, tenia 6 (7, 8,…)
años y acababa de empezar el colegio. Su nombre era Pequeña
Tortuga. A ella no le gustaba mucho ir al Cole, prefería estar en asa
con su hermano menor y con su madre. No le gustaba aprender
cosas en el colegio, ella quería correr, jugar… era demasiado difícil y
pesado hacer fichas y copiar de la pizarra, o participar en algunas de
las actividades. No le gustaba escuchar al profesor, era más divertido
hacer ruidos de motores de coches que algunas de las cosas que el
profesor contaba, y nunca recordaba que no los tenía que hacer. A
ella lo que loe gustaba era ir enredando con los demás niños,
meterse con ellos, gastarles bromas. Así que el colegio para ella erfesa
un poco duro.
Cada día en el camino hacia el colegio se decía a si misma que lo
haría lo mejor posible para no meterse con ellos. Pero a pesar de esto
era fácil que algo o alguien la descontrolara, y al final siempre
acababa enfadada, o se peleaba, o le castigaban. “Siempre metida en
líos” pensaba “como siga así voy a odiar al colegio y a todos.” Y la
Tortuga lo pasaba muy pero que muy mal. Un día de los que peor se
sentía, encontró a la más grande y vieja Tortuga que ella hubiera
podido imaginar. Era un vieja Tortuga que tenia más de trescientos
años y era tan grande como una montaña. La Pequeña Tortuga le
hablaba con una vocecita tímida porque estaba algo asustada de la
enorme tortuga. Pero la vieja tortuga era tan amble como grande y
estaba muy dispuesta a ayudarla: “¡Oye! ¡Aquí!” dijo con su potente
voz, “Te contaré un secreto. ¿Tú no te das cuenta que la solución a
tus problemas la llevas encima de ti?”. La Pequeña Tortuga no sabia
de lo que estaba hablando. “¡Tu caparazón!” le gritaba “¿para qué
tienes tu concha? Tu te puedes esconder en tu concha siempre que
tengas sentimientos de rabia, de ira, siempre que tengas ganas de
romper, de gritar, de pegar…Cuando estés en tu concha puedes
descansar un momento, hasta que ya no te sientas tan enfadad. Así
la próxima vez que te enfades ¡Métete en tu concha! A la Pequeña
Tortuga le gustó la idea, y estaba muy contenta de intentar este
nuevo secreto de la escuela.
Al día siguiente ya lo puso en práctica. De repente un niño que estaba
cerca de ella accidentalmente le dio un golpe en la espalda. Empezó a
sentirse enfadada y estuvo a punto de perder sus nervios y
devolverle el golpe, cuando, de pronto recordó lo que la vieja tortuga
le había dicho. Se sujetó los brazos, piernas y cabeza, tan rápido
como un rayo, y se mantuvo quieta hasta que se le pasó el enfado.
Le gustó mucho lo bien que estaba en su concha, donde nadie le
podía molestar. Cuando salió, se sorprendió de encontrarse a su
profesor sonriéndole, contento y orgulloso de ella. Continuó usando
su secreto el resto del año. Lo utilizaba siempre que alguien o algo le
molestaba, y también cuando ella quería pegar o discutir con alguien.
Cuando logró actuar de esta forma tan diferente, se sintió muy
contenta en clase, todo el mundo le admiraba y querían saber cuál
era su mágico secreto”.
“La Pequeña Tortuga iba a la escuela cada día más contenta, y se
introducía dentro de su concha cada vez que otros niños le pegaban,
le insultaban, le rayaban su hoja, o cuando ella se encontraba
rabiosa, enfadada sin saber muy bien el motivo… Su profesor estaba
muy contento y le animaba a que lo siguiera haciendo y a veces le
premiaba. Pero la pequeña tortuga en ocasiones tenía sensaciones de
enfado o rabia, o se encontraba mal después de que se metiera en su
concha y aunque se quedara allí no desaparecían. Ella quería ser
buena, llevarse bien con sus compañeros obtener el premio que a
veces le daban, pero los sentimientos de enfado a veces eran muy
fuertes y le tentaban diciéndole “pequeña Tortuga, por qué no le
devuelves el golpe cuando el profesor no te está mirando y te quedas
ahí tan tranquila,…” La Tortuga no sabía que hacer, estaba muy
desconcertada, ella quería meterse dentro de su concha pero estos
sentimientos de enfado la tentaban para hacerlo mal.
Entonces recordó a la vieja y sabia Tortuga que la había ayudado
hacía tiempo. Antes de ir a la escuela corrió a la casa de la enorme
Tortuga, se lo contó todo y le preguntó que podría hacer. Le dijo:
“tengo sentimientos de enfado en mi estómago después de meterme
en mi concha. Los sentimientos me dicen que pegue, pero yo no me
quiero meter en líos, ¿Qué puedo hacer para detener mis
sentimientos de enfado?”
La Tortuga más sabia de las sabias Tortugas de la ciudad, que tenía
la respuesta, sacudió por un momento su cabeza, se quedó un rato
callada, y entonces le dijo a la pequeña Tortuga: “Cuando estés
dentro de tu concha, relájate. Suelta todos tus músculos, y ponte en
situación como si te fueras a dormir, deja que tus manos cuelguen,
relaja tus pies, no hagas nada de fuerza con tu tripa, respira lenta y
profundamente, deja ir todo tu cuerpo y los sentimientos de enfado
también se irán… piensa en cosas bonitas y agradables cuando te
estés relajando. Si no te sale yo le diré a tu profesor que te enseñe.”
A la pequeña Tortuga le gustó la idea. Al día siguiente cuando fue a la
escuela se lo contó a su profesor todo lo que la vieja Tortuga le había
enseñado. Cuando un compañero le hizo rabiar se metió en su concha
y se relajó. Soltó todos sus músculos y se quedó un ratito fijándose
como la tensión y los malos sentimientos desaparecían. La Tortuga se
puso muy contenta, continuó consiguiendo más premios y alabanzas
y al profesor le gustó tanto la idea que le enseñó a toda la clase".
Fases de entrenamiento
- Primera fase (semanas 1 y 2), se le enseña al niño a responder a la palabra "tortuga" cerrando los ojos, pegando los brazos al cuerpo, bajando la cabeza al mismo tiempo que la mete entre los hombros y replegándose durante unos segundos, y después relaja a la vez todos lo músculos.

- Segunda fase (semana 3 y 4), el niño aprende a relajarse. Para ello, tensa todos los músculos mientras está en la posición de tortuga, mantiene la tensión durante unos segundos, y después relaja a la vez todos los músculos.

- Tercera fase (semana 5), pretende conseguir la generalización en la utilización de la posición de tortuga y la relajación a diferentes contextos y situaciones.

- Última fase (semana 6), se decida a la enseñanza de estrategias de solución de problemas interpersonales.


En cuanto a las recompensas, se ha encontrado que con niños particularmente disruptivos, el refuerzo social (alabanzas...) algunas veces no funcionan como refuerzo; en estos casos se puede utilizar al principio refuerzos como caramelos, chuches… Los refuerzos se tienen que dar inmediatamente y de forma contingente a la respuesta de la tortuga.
Los niños no utilizaran la técnica si no son recompensados por realizarla. Reforzando cualquier intento de Tortuga que el niño haga. En el momento en que se vea a los niños realizando alguna de las conductas disruptivas objetivo se les debe dar la indicación de realizar la Tortuga. Se puede decir algo como: “Tortuga” o “Ahora puedes hacer la Tortuga”. Se les incita a ello y se les refuerza de forma inmediata si la realizan.
Es muy probable encontrar a los niños emitiendo la respuesta de la Tortuga para obtener el refuerzo, sobre todo si éste es externo (caramelos, chuches...).
Es importante cambiar el sistema de refuerzos, se va a pasar del uso
de un refuerzo social (alabanza del adulto, reconocimiento de los hermanos, etc.) o material (caramelos, golosinas,…) de forma continuada, al uso intermitente del mismo, llegando un momento en que cese de forma total su utilización.