jueves, 11 de febrero de 2010

Drogadicción. Drogas de diseño: Metanfetaminas.



La metanfetamina es una droga estimulante que afecta el sistema nervioso central y es similar en estructura a la anfetamina.  Aunque los médicos pueden recetar la metanfetamina, sus usos médicos son limitados y las dosis que se recetan son mucho más bajas que las que normalmente se consumen cuando se abusa.

La metanfetamina es un polvo blanco, cristalino, inodoro y amargo que se disuelve fácilmente en agua o alcohol y que se puede fumar, inhalar, inyectar o tomar de forma oral.

La metanfetamina aumenta la liberación y bloquea la reabsorción del neurotransmisor dopamina, produciendo concentraciones muy altas de esta sustancia química en el cerebro.  La habilidad de la metanfetamina de liberar rápidamente la dopamina en las regiones de gratificación del cerebro es lo que produce la euforia intensa o “rush”, que muchos consumidores sienten después de inhalar, fumar o inyectarse la droga.

El abuso repetido de la metanfetamina también puede llevar a la adicción;  que es una enfermedad crónica con recaídas caracterizada por la búsqueda y el consumo compulsivo de la droga, que viene acompañada por cambios químicos y moleculares en el cerebro. Algunos de estos cambios perduran mucho tiempo después del cese del consumo de metanfetamina...

El consumo de metanfetamina, incluso en pequeñas cantidades, puede resultar en muchos de los mismos efectos físicos de otros estimulantes como la cocaína o la anfetamina, incluyendo una prolongación del estado de vigilia, mayor actividad física, disminución del apetito, aumento de la frecuencia respiratoria, aceleración de la frecuencia cardiaca, irregularidad del latido del corazón, aumento en la presión arterial e hipertermia.

El abuso a largo plazo de la metanfetamina tiene muchas consecuencias negativas, entre ellas, una pérdida extrema de peso, problemas dentales graves (boca de metanfetamina o “meth mouth”), ansiedad, confusión, insomnio, perturbaciones en el estado de ánimo y comportamiento violento. Las personas con historial de abuso prolongado de metanfetamina también demuestran varias características psicóticas, como paranoia, alucinaciones visuales y auditivas y delirio (por ejemplo, la sensación de tener insectos que caminan debajo de la piel).

Otras consecuencias que pueden resultar del abuso de la metanfetamina incluyen la transmisión del VIH y de la hepatitis B y C...

Actualmente, la mayoría de los tratamientos eficaces para la adicción a la metanfetamina son intervenciones integrales cognitivo-conductuales.  No hay medicamentos aprobados para el tratamiento de la adicción a la metanfetamina...

 


Drogadicción. Drogas de diseño: Anfetaminas.



Las anfetaminas son drogas sintéticas, adictivas y neurotóxicas, son sustancias derivadas de la beta-fenil-isopropilamina y se presentan en forma de cápsulas o pastillas. Algunas de las más usadas son la benzedrina, la dexedrina y la metilanfetamina.

Originariamente fueron desarrolladas para tratar el asma, la hiperactividad y los desórdenes del sueño. En 1920 se usó para tratar el asma una droga llamada efedrina. También en China se empleó durante siglos la planta Ma Huang (Ephedra vulgaris) para tratar el asma. Durante la Segunda Guerra Mundial se administraron anfetaminas a los soldados con la intención de vencer la fatiga y mantenerse alerta.
Efectos de las anfetaminas.
Muchos de los efectos de las anfetaminas son similares a los de la cocaína. Pueden generar adicción y su correspondiente síndrome de abstinencia, caracterizado por depresión severa y fatiga.

Los efectos a corto plazo del consumo de anfetaminas se incluyen:

• Aumento de la frecuencia cardíaca.

• Aumento de la presión arterial.

• Disminución del apetito.

• La dilatación de las pupilas.

• Los sentimientos de felicidad y poder.

• Reducción de la fatiga.

Uso a largo plazo de las anfetaminas puede resultar en:

• Insomnio, agitación.

• Psicosis paranoide.

• Alucinaciones.

• Comportamiento violento y agresivo.

• La pérdida de peso, temblores...

Las anfetaminas son estimulantes del sistema nervioso central. Su principal acción es sobre los sistemas neurotransmisores de dopamina y norefedrina, cuya producción aumenta. Las anfetaminas pueden favorecer la liberación de dopamina, bloquear la recaptación de dopamina, inhibir el almacenamiento de dopamina en las vesículas y la destrucción de dopamina por enzimas.
Importante: Metanfetamina.
La metanfetamina o ‘cristal’ es una variante de la anfetamina cuyo consumo está creciendo masivamente en los últimos años. Aunque al principio la droga comenzó a usarse en ciertas áreas urbanas del suroeste de Estados Unidos, se ha extendido ya por todo ese país, su vecino Méjico y otros lugares del mundo.

La metanfetamina es un estimulante altamente adictivo que está relacionado con serios problemas de salud, incluyendo la pérdida de memoria, agresividad, comportamiento psicótico y daño potencial a corazón y cerebro. También contribuye a transmitir enfermedades como la hepatitis y el SIDA.


miércoles, 10 de febrero de 2010

Drogadicción. Drogas de diseño: Extasis.



La metilendioximetamfetamina o MDMA se conoce popularmente como éxtasis, ‘Adam’ o ‘XTC’. Es una droga sintética y psicoactiva, químicamente similar al estimulante anfetamina y al alucinógeno mezcalina.

La MDMA fue sintetizada y patentada por primera vez en 1914, de mano de la compañía alemana Merck. Aquellos científicos estaban buscando un fármaco que reprimiera el apetito. Más tarde, en 1970, fue empleado en sesiones psicoterapéuticas para ayudar al paciente a revelar sus sentimientos. Esta práctica se detuvo en 1986, al confirmar mediante estudios con animales los daños que el éxtasis producía en el cerebro.

Los consumidores de éxtasis aseguran que favorece las sensaciones de desinhibición y relajación, que aumenta su capacidad perceptiva, el sentimiento de placer y de energía. 

Muchos de los problemas que enfrentan los usuarios de MDMA son similares a los producidos por el uso de anfetaminas y cocaína. Estos son:

- Dificultades psicológicas, incluyendo confusión, depresión, problemas para dormir, ansias de usar la droga, ansiedad severa y paranoia durante el uso y a veces semanas después de usar la MDMA (en algunos casos se han informado episodios psicóticos).

- Síntomas físicos tales como tensión muscular, contractura involuntaria de la mandíbula, náuseas, visión borrosa, movimientos oculares rápidos, desmayo y escalofríos o sudores.

- Aumentos en la frecuencia cardíaca y la tensión arterial, lo cual representa un riesgo particular para personas con enfermedad circulatoria o cardíaca.

- Los usuarios crónicos de MDMA tienen un rendimiento menor que los que no lo toman, en ciertos tipos de pruebas cognitivas o de memoria, aunque algunos de estos efectos pueden deberse al uso de otras drogas en combinación con la MDMA.

- En ocasiones raras pero impredecibles, puede producir un aumento agudo de la temperatura corporal (hipertermia), que puede causar insuficiencia hepática, renal o cardiovascular o inclusive la muerte...

En algunas personas, la MDMA puede ser adictiva. Los síntomas de abstinencia de la MDMA asociados con la suspensión de su uso incluyen fatiga, pérdida del apetito, depresión y problemas de concentración.

Otras drogas que son químicamente parecidas a la MDMA, como la MDA y la PMA, también se venden en ocasiones como éxtasis. Estas drogas pueden ser neurotóxicas o crear riesgos adicionales para la salud del usuario.

Además, las tabletas de éxtasis se pueden adulterar con otras sustancias como efedrina (un estimulante), dextrometorfano (un antitusivo), ketamina (un anestésico de uso principalmente veterinario), cafeína, cocaína y metanfetamina. Aunque la combinación de MDMA con una o más de estas drogas puede presentar peligros adicionales, en algunos casos los usuarios de MDMA también consumen otras sustancias adicionales como marihuana y alcohol, lo cual pone al consumidor en un riesgo aún más alto.

No existen tratamientos específicos para el abuso y la adicción a la MDMA. Los tratamientos más eficaces para el abuso y la adicción a las drogas en general son las intervenciones cognitivo-conductuales diseñadas para modificar el pensamiento, las expectativas y los comportamientos del paciente relacionados con el uso de drogas así como para aumentar su capacidad de enfrentarse a los factores de estrés de la vida. La participación en grupos de apoyo para personas que abusan de las drogas, en combinación con las intervenciones conductuales, puede ser eficaz para respaldar una recuperación a largo plazo sin recaídas. En la actualidad no existen tratamientos farmacológicos para la adicción a la MDMA.