martes, 4 de mayo de 2010

CONSTELACIONES (2)


De lo más popular y conocido, hablando de constelaciones, el zodíaco, una banda del cielo por donde aparentemente transitan el sol y los planetas.

En el siglo V a de C. se dividió dicha región en 12 partes iguales (una por cada mes del año) a las que dieron el nombre de la constelación más próxima, su nombre en latín: Aries, Taurus, Gemini, Cancer, Leo, Virgo, Libra, Scorpius, Sagitarius, Capricornus, Aquarius, Piscis.

Es digno de señalar que, a esta lista de 12 constelaciones, convendría añadir, modernamente, una decimotercera, llamada ophiuchus, "el serpentario". En realidad, si nos atenemos a lo puramente astronómico, el sol transita por sus límites definidos por la U.A.I (Unión Astronómica Internacional), del 30 de Noviembre al 17 de Diciembre. Esto no fue tomado en consideración por razones astrológicas o estéticas, o quizás para el tiempo de los creadores del primer zodíaco, no existía.

Aparte de las 12 constelaciones del zodíaco, Ptolomeo recogió 36 figuras en su inventario. Fueron las 48 constelaciones inscritas por Ptolomeo en el Almagesto, las únicas reconocidas en occidente hasta el fin de la edad media.

(A continuación, mapa de las 12 constelaciones del zodíaco)







"CONSTELACIONES MODERNAS"

El mundo occidental, perdió el gran tratado de Ptolomeo por muchos años y fueron los astrónomos árabes los herederos del Almagesto y expandieron sus observaciones.

A partir del S. XVI, cuando los navegantes europeos salieron a explorar los mares del sur, encontrándose un cielo desconocido, por lo que para ayudar a la navegación se idearon nuevas constelaciones.

El alemán Johan Bayer en su obra "uranometría" publicó el primer atlas astronómico que cubría toda la esfera terrestre, allá por el año 1603.
En 1624, Jakob Bartsch, otro astrónomo alemán añadió 5 nuevas constelaciones a las ya existentes.
Dignos de mención, en su aportación son, el polaco Johannes Hevelius ( 1690) y el francés Nicolas-Lacaille en 1763.

 








"LAS CONSTELACIONES EN LA ACTUALIDAD"

En su gran mayoría, los límites de las constelaciones siguen los trazos imaginarios impuestos por la U.A.I (unión astronómica internacional) de 1928 a 1930.
En nuestros días, las constelaciones han perdido la importancia que antes tenían. Actualmente, los astrónomos profesionales se refieren a los objetos observados en la esfera celeste, usando un sistema de coordenadas.
En general los que somos aficionados continuamos conociendo y estudiando las constelaciones.


"CONSEJOS PARA LA OBSERVACIÓN DE LAS CONSTELACIONES"

Para identificarlas correctamente, hay que poder ver las estrellas que dibujan sus figuras.

Aquellos que viven en ciudades y zonas limítrofes pueden ver muy pocas de ellas debido a la contaminación lumínica (luz generada en exceso por el hombre y que se escapa por el ambiente).

Así pues, lo primero es buscar un lugar lo más oscuro posible. Comenzar por una, que ya hayamos visto y reconocido en nuestra vida. Desde este punto de partida, podemos ir trasladándonos con la vista a las constelaciones que esta primera tiene al lado, y ayudarnos de un mapa del cielo nocturno que se puede adquirir en cualquier librería.

Cuando identifiquemos una constelación en el cielo nocturno, lo demás se va sacando poco a poco.

Cuando se conozca un cierto número de constelaciones, auxiliados de un telescopio, (no tiene por que ser muy sofisticado) nos terminamos convirtiendo en astrónomos aficionados.

De todas formas, hay una opción vía internet que permite ver las 88 constelaciones con comodidad, tranquilidad, en el orden deseado y tantas veces como se desee. Evidentemente, carece de las sensaciones que se sienten cuando se observa en directo con el telescopio.Para ello, solamente teneis que pinchar en este enlace y así entráis en una página muy adecuada.

Ya sea por internet, o mirando al cielo, o incluso de las dos formas. Que lo disfrutéis.

Fuentes: Enciclopedia de la astronomía y del espacio. Wikipedia, la enciclopedia libre.


jueves, 29 de abril de 2010

¿Qué hay detrás de las siguientes expresiones...? (2)


MI HIJO TIENE UN CARÁCTER FUERTE
Es una frase muy utilizada por aquellas madres que se quejan del comportamiento de sus hijos, a lo cuales califican de tener un carácter fuerte; por el hecho de ser impulsivos, dominantes, caprichosos... Todo tiene que ser como ellos quieren en el momento que lo desean. Y... por estos rasgos del carácter se les atribuye la supuesta fortaleza.
Sin embargo, se trata de todo lo contrario; estas personas tienen un carácter muy débil, ya que son presas de sus emociones, de sus impulsos, de sus caprichos... El carácter débil es excitable, manipulable, con facilidad se le saca de sus casillas... También puede ser pasivo, dependiente, indeciso, tímido, poco tolerante a las frustraciones, impresionable, sugestionable, emocionable, etc. Además, reaccionan desproporcionadamente a los estímulos. Si se les ofende, pueden tener crisis de llanto desconsolado, desmayarse, salir corriendo del lugar en que se encuentran, realizar un acto suicida...

Las personas de carácter débil tratan de demostrar que no lo son, mediante rasgos del carácter que esconden esa debilidad entre los que se puede encontrar el autoritarismo, la violencia... Ellos quieren tener autoridad pero no saben cómo obtenerla sin ser autoritarios, violentos, dominantes, caprichosos, tercos...

Por otro lado, el carácter fuerte, es aquel que cuenta con diversas posibilidades adaptativas..., hace en cada momento lo debido, es capaz de inhibir sus impulsos si la situación lo requiere, es dueño de sí mismo y no una víctima de sus emociones, no es violento en sus manifestaciones de ira, reconoce sus limitaciones y su fortaleza, y tiene en cuenta las opiniones de los demás aun cuando no muestren puntos de coincidencia con las suyas...

Frente a una ofensa no se dejan provocar, meditan sus posibles consecuencias, valoran las diversas respuestas a la misma y eligen la más adecuada... Ellos no necesitan demostrar su autoridad la cual emana de su propio comportamiento, de su serenidad al enfrentar situaciones complejas, de su sabiduría; de su manera de dirigirse a los demás con respeto, de sus actitudes ante el estudio, el trabajo, la familia y la sociedad...

Después de todo lo dicho... la expresión a pronunciar debiera ser: “Mi hijo tiene un carácter débil”...

EL PROBLEMA ES QUE YO NO SÉ DECIR QUE NO

La persona que “no sabe decir que no” es un individuo con buenísimos atributos personales: puntual, disciplinado, cumplidor, confiable, obediente, permeable a la crítica y a la presión del grupo, etc. Además, también goza del respeto y la consideración de los compañeros de trabajo, de familiares y amigos.

Entre sus características se encuentra la incapacidad para evitar que sobre sí mismo se multipliquen las responsabilidades y obligaciones. Y no sabe evitar nuevas tareas impuestas, a pesar de tener muchas más que el resto de sus compañeros. Así, es jefe del colectivo de estudio o de trabajo, además de monitor de varias asignaturas o dirigente sindical; con cargos en alguna organización de vecinos, política, fraternal o religiosa; con una familia a la que atiende de forma esmerada...

Sin embargo, como su vida se sumerge entre innumerables obligaciones, cada una de las cuales le demanda determinada cantidad de energía física y mental y la mayor parte de su tiempo, él, que no sabe decir que no, comienza a agotarse y a pensar que tiene alguna enfermedad física, generalmente anemia o hepatitis..., causante de su decaimiento y la somnolencia durante el día, hasta que, después de un chequeo de rutina en el cual los exámenes habituales arrojan resultados negativos, es enviado a la consulta de psiquiatría...

Y uno de los primeros consejos a este tipo de personas es el deber de aprender a decir No, como mecanismo defensivo para evitar el exceso de responsabilidades y tareas. Este recurso le permitirá hacer un uso más racional de sus potencialidades, conservar su capacidad laboral, conocer sus limitaciones por las experiencias pasadas, etc. Y lo más importante, evitar las manifestaciones neurasténicas (cansancio físico y mental, dificultades para concentrarse...)

Decir No le permitirá brindar una oportunidad a otro individuo para desarrollar sus capacidades, demostrar sus habilidades y contribuir al buen funcionamiento del colectivo de estudios o de trabajo.
Decir No le protegerá contra quienes no desean tener responsabilidad alguna ni tampoco desean asumir una actitud de compañerismo hacia aquel que está abarrotado de obligaciones.

Hay situaciones en las que no se puede decir No; otras en las que no se debe decir No; algunas en las que no es prudente o no conviene decir No. Pero hay un gran número de oportunidades en las que sí podrá decir claramente No y esa negativa no le ocasionará problema alguno.

LA GENTE NO ME ENTIENDE

A este tipo de personas nadie les entiende ni les comprende. Hablan sobre la incomprensión de sus familiares, de sus compañeros de estudio o de trabajo, de sus amistades, en fin, de cuantas personas se relacionan con ellos.
Estas personas “incomprendidas” no se han llegado a preguntar: ¿No será que soy yo el que no se deja comprender? Es muy difícil que ellas se hagan esta pregunta, ya que les resulta más fácil asumir el papel de incomprendidas que el de incomprensibles.
No desean darse cuenta de que si son incomprendidas por los familiares, los compañeros de estudio o de trabajo, los amigos, el factor común a todos ellos..., son ellas mismas. Es demasiada casualidad que todos sean poco comprensivos. En la mayoría de las ocasiones se auto-nombran así porque sus criterios, opiniones, conductas..., son impropias en el contexto en que se manifiestan, no son todo lo realistas que debieran ser, no guardan la coherencia que la situación requiere...

ÉL NO ME DEJA...

En “Él no me deja...” los puntos suspensivos pueden ser sustituidos por diferentes actividades, como por ejemplo: trabajar, quedar con los amigos, cortar el pelo, poner determinada prenda de vestir, visitar algunos lugares, etc.

En realidad debieran decir “Yo permito que él no me...” ya que son conscientes, toleran, permiten, acceden..., desean ser tratadas con este tipo de imposiciones que las limitan. Habiendo excepciones, que son las menos, que permiten este tipo de limitaciones sin una conciencia cabal de los perjuicios ocasionados en su desarrollo personal; pero la mayoría de ellas participa conscientemente de estas conductas anómalas en su relación matrimonial: si el esposo no le deja trabajar es porque a ella le hace sentir bien no tener obligaciones laborales, si el esposo le maltrata verbal o físicamente y no responde, tiene evidentes rasgos masoquistas en el carácter...

Si la mujer no trabaja tiene que depender económicamente de su pareja, y se cumplirá el principio administrativo “el que paga manda”. Si ella permite que él no comparta las distracciones, puede ocasionarle síntomas neurasténicos (como el cansancio físico y mental, irritabilidad, peso en el cerebro, disminución de la productividad, dificultades con la atención, la concentración y la memoria, poca o ninguna satisfacción sexual, los ruidos le resultarán insoportables y la llevará a pegarle a sus hijos, a no dejar que oigan música y ni siquiera que jueguen o le hablen...)

Al permitir a su esposo el maltrato físico o verbal, estará iniciando una relación sadomasoquista, es decir, cuando una persona siente placer en ocasionar dolor, sea físico o moral y la otra persona lo siente al recibirlos.

YO VIVO PARA MIS HIJOS

Expresión poco educativa... Los hijos son una responsabilidad social contraída por los padres de manera voluntaria. Sin embargo, existen hijos no deseados o deseados unilateralmente, no planificados...
En la situación en la que se puede escuchar esta frase con más frecuencia es cuando los hijos se convierten en el centro de la vida de sus padres, pero no a las necesidades de los hijos sino por las necesidades de los propios padres. (Por ejemplo, si a los padres les hace falta alguna prenda de vestir y los hijos desean que se les compre alguna cosa, por muy inútil que parezca, ellos tomarán la decisión de renunciar a su proyecto para satisfacer el de los hijos....)

Esta postura y otras constituyen un grave error, ya que se le transmite a los hijos un mensaje distorsionado, una enseñanza equivocada..., al subordinar constantemente los intereses de los progenitores a los de los hijos, obligándolos a despreocuparse de sus propios intereses.

Si una persona no se siente realizada como ser humano, es muy difícil que pueda hacer sentir realizados a los demás; si se olvida de sus necesidades, es paradójico querer enseñar a sus hijos que sean preocupados por ellos mismos. Si les enseña a limitarse la vida, cuando ellos sean padres y madres, también lo harán. Con lo que sería más adecuado pronunciar “Yo vivo con mis hijos”.

Fuente: "Psicoterapia para aprender a vivir"

CONSTELACIONES (1)


En astronomía se considera una constelación, una agrupación convencional de estrellas con posición en el cielo nocturno, en apariencias cercanas, vinculadas con líneas imaginarias, adoptando formas de figuras.

En la realidad, en lo que es la enorme extensión espacial no se asocian localmente, llegando a estar a cientos de años luz, unas de otras. Son grupos de estrellas creados por la imaginación humana, de forma arbitraria, de hecho han variado de unas culturas a otras a lo largo de la historia.

No obstante, algunos conjuntos de estrellas son lo peculiarmente llamativos, que se han considerado de la misma forma en distintas culturas. Este es el caso de la constelación de el escorpión.
Las que son muy antiguas, fueron ideadas por los pueblos de medio oriente y mediterráneo hace muchos siglos.

En tiempos más recientes se idearon otras constelaciones, a raiz de la llegada de navegantes europeos a lugares anteriormente desconocidos como los mares del sur, si bien es cierto que los pueblos que ya habitaban en las regiones australes (hemisferio sur), habían nombrado sus propias constelaciones.

Si consideramos la esfera del cielo, tenemos un ecuador en el mismo plano que el de la tierra, perpendicular a su eje de rotación. Nos queda así el hemisferio norte o boreal y el hemisferio sur o austral. Los hemisferios son importantes en las coordenadas horarias, pues proporcionan el signo de la declinación de un objeto terrestre.

(A continuación, mostramos un planisferio francés del siglo XVII, con constelaciones conocidas en aquella época)












La UAI (Unión Astronómica Internacional) a partir de 1928, reagrupó oficialmente la esfera celeste en 88 constelaciones con límites precisos, para que todo punto del cielo quedase dentro de los límites de una figura.

El astrónomo belga Eugéne Joseph Delporte (1882-1955), descubridor de múltiples asteroides, fue fundamentalmente en el trabajo de delimitar definitivamente las constelaciones.
HISTORIA
Respecto a la antigüedad, dado el tiempo que ha pasado y la carencia de registros históricos, hace que resulte muy difícil conocer el origen preciso de las constelciones más antiguas del mundo occidental.

Unos 4.000 años antes de cristo, en la cultura de Mesopotamia, aunque posiblemente con otros nombres, existían las de Taurus, Leo, y Scorpion.

Estos pueblos antiguos parece ser, tenían un interés fundamentalmente práctico por la disposición de las estrellas. Era por propósitos agrícolas, viajes y religiosos: ayuda para medir el tiempo y las estaciones, orientación para mercaderes y navegantes cuando hacían travesías nocturnas tanto por desierto como por mar.

De las 88 constelaciones adoptadas por la UAI, prácticamente la mitad son producto de la imaginación de astrónomos griegos.

El zodíaco, con su división en 12 constelaciones, surgió el siglo VI a. de C. en Babilonia, vinculado a las 12 lunaciones anuales. La cultura griega lo adoptaría dándole a las constelaciones los nombres actuales.

Claudio Ptolomeo en el siglo II a de C., realizó la compilación más exahustiva conocida de la antigüedad, con un catálogo de 1022 estrellas agrupadas en 48 constelaciones, en una obra titulada Almagesto. Este catálogo fue utilizado en occidente hasta finalizar la edad media. Sólo incluía las estrllas visibles desde Alejandría, que es desde donde Ptolomeo realizó sus observaciones.

En la historia de las constelaciones, hay que mencionar las chinas, hindúes e incas.

De las constelaciones chinas, decir que es uno de los agrupamientos estelares más antiguos del mundo, y muy diferentes de las reconocidas por la UAI. Los astrónomos chinos dividieron el cielo en 31 regiones denominados los 3 recintos y 28 mansiones. Los chinos desconocían el polo sur celeste.Los tres recintos ocupan la zona del zodíaco.

Las constelaciones hindúes, eran 27 divisiones del cielo identificadas por las estrellas más destacadas por las que la luna pasa en su ciclo mensual.

En la civilización inca, identificaron diversas áreas oscuras de la Vía Láctea como animales y los asociaron con la temporada de lluvias, por lo cual se les conoce como constelaciones oscuras.

Los incas conocían la revolución sinódica de los planetas, e igualmente construyeron un calendario lunar para fiestas religiosas y uno solar para la agricultura.

Dejando aquí esta breve mención histórica, os ponemos aquí un video-documental que trata sobre constelaciones.




En nuestra próxima entrada completaremos este tema, viendo el zodíaco, las constelaciones modernas, en la actualidad y daremos los consejos básicos para su observación e identificación.

Fuentes:Wikipedia, la enciclopedia libre, BBC documentales, Enciclopedia de la astronomia y del espacio.