miércoles, 14 de julio de 2010

TRASTORNOS DE LA ALIMENTACIÓN "Anorexia nerviosa" (1)


"Esta entrada de este humilde blog de publicación científica, la dedicamos a la memoria de Don Alfredo García de Vinuesa, gran Psiquiatra que fue Director del antiguo hospital psiquiátrico de Mérida, y que falleció recientemente a la edad de 55 años, tras una vida de gran dedicación y entrega a la curación y ayuda de personas con problemas de salud mental"


EVOLUCIÓN DEL CONCEPTO DE BELLEZA.

En la prehistoria se representaba a la mujer como un símbolo de fertilidad; gruesas, con su centro geométrico en el vientre y unas amplias caderas a la vez que omitían los rasgos faciales.

En el antiguo Egipto se idealizó a la mujer con senos pequeños y firmes, ojos grandes y peinado minucioso.

En la Grecia clásica había un gran culto al cuerpo, buscándose la belleza en todos los estamentos sociales con el ideal de figura atlética, sin un gramo de grasa.

En la edad media marcada por la austeridad, las guerras y epidemias hubo cierto abandono del ideal de belleza que se recuperaría en el renacimiento, con un ideal femenino por tener el pelo rubio, tez blanca y sonrojadas mejillas y mujeres más rellenitas.

El siglo XVIII, tenía a París convertido en el centro europeo de la estética y fue el inicio de la época dorada de la cosmética. Mejillas enrojecidas y lunares repartidos por cara y espalda.

En el siglo XIX, llegaron con el romanticismo los cuerpos lánguidos, mujeres pálidas con faldas de gran tamaño.

En el siglo XX, el ideal de belleza lo marcaba el cine y la búsqueda de la liberación femenina. Se pasó de la palidez de la piel al bronceado. En los 70 se puso de moda las mujeres sin caderas y en los 90 la delgadez extrema.

En el actual siglo XXI, se habla de los metrosexuales. No aceptarse como se es, y tomando el cuerpo como algo que se puede moldear a voluntad. Se piensa en los alimentos, únicamente en relación con la ganancia de peso, buscándole cualidades o defectos diferentes a los reconocidos por la ciencia.

Hay una excesiva sumisión a estereotipos de moda y una notable credibilidad de los medios de comunicación con sus mensajes relacionados con la belleza, el peso y la figura. El resultado, pensamientos y actitudes peligrosas, que deben ser motivo de alarma, y de un precoz control de la situación para evitar la aparición de la enfermedad en toda su sintomatología.


¿QUÉ ES LA ANOREXIA NERVIOSA?


Los pensamientos negativos respecto a uno/a mismo/a, preocupación desorbitada por el cuerpo, cambios de humor, desarreglos físicos entre otros muchos. La persona que padece anorexia, se niega a tener su cuerpo con un peso situado dentro de los límites de la normalidad, inmenso temor a ganar peso y exagerada preocupación por la silueta.

La valoración que como persona hace de sí misma está determinada por lo que se opina de su cuerpo. Las personas anoréxicas reducen la cantidad de alimento ingerido diariamente, comenzando por quitar los que tienen mayor contenido calórico y posteriormente reduce el repertorio y llega un momento en que ingiere unos pocos, siempre los mismos. Hay mucho miedo a ganar peso, y evita situaciones de comida que consideran peligrosas como comer con amigos o celebraciones festivas.

Aún disminuyendo el peso, el temor continúa e incluso aumenta. Distorsionan la percepción del peso y las medidas de determinadas partes del cuerpo. Suelen negar la delgadez que tienen y no reconocen lo anómalo de sus comportamientos. Algunos usan métodos purgativos para reducir peso como vómito autoinducido, laxantes y diuréticos e incrementan el ejercicio físico.

MANIFESTACIÓN DE LA ANOREXIA A NIVEL COGNITIVO.

Cuando inician la anorexia, los que la sufren, tienen pensamientos negativos en relación con el cuerpo, que consideran normales pues son compartidos por otras muchas personas de alrededor. Consideran que su cuerpo no tiene las dimensiones correctas y están muy preocupados por la posibilidad de engordar y acumular grasa. A medida que adelgazan, dichos pensamientos son cada vez más intensos y frecuentes. Hasta el punto que es lo que más importa en su vida.

Mientras los que los rodean les dicen que están demasiado delgados, piensan que no lo están lo suficiente. Al mirarse no son objetivos, sobreestiman su peso y dimensiones.

Distorsionan la imagen corporal. Se muestran tristes , irritables y no saben describir dichas emociones. Incluso llegando a un empobrecimiento de sus imágenes mentales, de su fantasía y creatividad. Con relativa frecuencia en los anoréxicos/as aparecen ideas, rituales, obsesiones y compulsiones que no logran dominar, les agobian. Algunas veces son pensamientos y rituales relacionados con la comida, como contar calorías o pesarse repetidamente.

Tienen pensamientos repetidos sobre posibles catástrofes, o se creen responsables de desgracias, o temen enfermar o contagiarse de alguna enfermedad. A menudo, realizan rituales de orden, simetrías, comprobaciones de horarios, de limpieza.

MANIFESTACIÓN DE LA ANOREXIA A NIVEL EMOCIONAL.

El carácter les cambia radicalmente, y están mucho más susceptibles e irritables, a menudo malhumorados/as. Los demás dicen no saber cómo tratarles. Tienen tristeza y desánimo y pierden interés por lo que les rodea. Las cosas no les ilusionan como antes. Tienen ganas de llorar. A veces pueden estar realmente deprimidos con deseos e incluso de morir e ideas suicidas. La causa principal de ello es la desnutrición.

Raramente están distendidos, relajados o cómodos. La comida supone una amenaza al igual que la imagen corporal. Además, experimentan una sensación de miedo intenso, casi fóbico, los objetos del miedo siempre son los mismos: la silueta, el aumento de peso, la comida. Son "fobias" que les pueden incapacitar e impedirles llevar una vida normal.

Aunque se desconoce la naturaleza exacta de la relación entre anorexia y trastornos emocionales asociados, se sabe que éstos son en gran parte consecuencia de los cambios internos que ha experimentado el cuerpo debido a la mala nutrición. Si el trastorno se hace crónico, los otros trastornos emocionales son más patentes.




MANIFESTACIÓN DE LA ANOREXIA A NIVEL CONDUCTUAL.


Hay una marcada reducción del repertorio alimenticio y de la cantidad. A veces, la dieta restrictiva no es suficiente para obtener el peso deseado y al malcomer se suman vómitos, laxantes y diuréticos más ejercicio exagerado. Se vomita después de comer a escondidas. Los anoréxicos cambian mucho de los comportamientos habituales, aumentándolos o reduciéndolos. Suelen aislarse de los demás. Rehuyen la conversación familiar y se preocupan exageradamente por lo que comen los demás.

MANIFESTACIÓN DE LA ANOREXIA A NIVEL ORGÁNICO.

LLeva asociado un conjunto de trastornos somáticos, la mayoría debidos a la mala nutrición. Otros debidos al abuso de laxantes, diuréticos y los vómitos. Las mujeres anoréxicas acusan irregularidades menstruales, pues se hacen deficitarias en hormonas femeninas. El peso desciende por debajo de lo aceptable y hay amenorrea (falta de menstruaciones), lo que conlleva esterilidad.

Hay deficiencia de calcio por insuficiente absorción del mismo y problemas óseos. En niñas premenárquicas se retrasa la menarquía hasta el punto de que no alcanzará la primera menstruación hasta que no alcance el peso que le corresponde. En mujeres anoréxicas es bajo el nivel de estrógenos y en hombres es bajo el de testosterona, lo que conlleva disminución del interés sexual. En mujeres se produce carencia de lubrificación vaginal.

La temperatura corporal está por debajo de lo normal, suelen aparecer sabañones. El aspecto facial es "marchito" , con cara triste, poco expresiva, ojeras, color de piel blanco grisáceo o amarillento. Arrugas prematuras en la cara, piel seca y agrietada en todo el cuerpo. Pérdida de brillo del cabello el cual suele caerse abundantemente. Lanugo (aparición de vello en hombros y espalda). Descienden las defensas. La mayoría de los trastornos desaparecen cuando se restablece el peso normal, pero algunos de ellos son irreversibles.

Fuentes: Centro de psicología Béckelis, Wikipedia, la enciclopedia libre.
Calvo R. Trastornos de la alimentación (I): análisis. En: Avances en el tratamiento de los trastornos de ansiedad. Madrid. Ediciones Pirámides.
Abraham, S y Llewellyn-Jones,D (1994). Anorexia y Bulimia. Madrid: Alianza.
 
 

viernes, 9 de julio de 2010

El SISTEMA SOLAR (3)

El sistema solar interior, se acepta actualmente que fue completado por un impacto gigante en el cual la joven tierra colisionó con un objeto del tamaño de Marte. De dicho impacto surgió la Luna.

Respecto al cinturón de asteroides, de acuerdo con la hipótesis de la nebulosa solar, el cinturón de asteroides inicialmente contenía más que suficiente materia para formar un planeta y de hecho un gran número de planetesimales se formó ahí. Pero, Júpiter se formó antes de que un planeta pudiera formarse de esos planetesimales. Debido a la gran masa de Júpiter, las resonancias orbitales con Júpiter son las que rigen las órbitas del cinturón de asteroides. Dichas resonancias dispersaron los planetesimales lejos del cinturón de asteroides o los mantuvieron en bandas orbitales estrechas evitando que se consolidaran.

Los efectos de Júpiter han dispersado la mayor parte de los contenidos originales del cinturón de asteroides dejando menos del equivalente a una décima parte de la masa de la tierra. La pérdida de masa es el factor principal que evita que el cinturón de asteroides se consolide como planeta.

El resultado es que muchos objetos más grandes se han roto en pedazos, y a veces los objetos más nuevos han sido forzados fuera en colisiones menos violentas.

PLANETAS EXTERIORES
Los protoplanetas más grandes fueron lo suficientemente masivos para acumular gas del disco protoplanetario, y se cree que sus distribuciones de masa se pueden entender a partir de sus posiciones en el disco, aunque esa explicación no deja de ser simple para dar cuenta de muchos otros sistemas planetarios.

Júpiter es el planeta joviano más grande pues acumuló gases de hidrógeno y helio por el período más largo de tiempo y Saturno es el siguiente.

La composición de ambos planetas está dominada por los gases de hidrógeno y helio capturados (en torno al 97% y 90% de la masa respectivamente).

Los protoplanetas de Urano y Neptuno alcanzaron el tamaño crítico para colapsar mucho después, y por eso capturaron menos hidrógeno y helio, que actualmente constituye cerca, solamente, de un tercio de sus masas totales.

Siguiendo la captura de gas, se cree que el sistema solar exterior se formó por migraciones planetarias.

Al igual que la gravedad de los planetas perturbó las órbitas de los objetos del cinturón de Kuiper, muchos fueron dispersados hacia dentro por Saturno, Urano y Neptuno, mientras que Júpiter muchas veces expulsó esos objetos completamente fuera del sistema solar. El resultado es que Júpiter migró hacia dentro mientras que Saturno, Urano y Neptuno migraron hacia fuera.

BOMBARDEO PESADO
Mucho tiempo después de que el viento solar limpiara el disco de gas, una gran cantidad de planetesimales permanecieron atrás sin ser "aceptados" por ningún otro cuerpo planetario.

Se creyó primariamente que esta población existía más allá de los planetas exteriores, donde los tiempos de "adhesión" planetesimal son tan extensos donde era imposible que el planeta se formara antes de la dispersión gaseosa. El planeta gigante exterior interactuaba con este "mar planetesimal", dispersando estos cuerpos rocosos pequeños hacia adentro.

Estos planetesimales se dispersaron del planeta siguiente y se encontraron de una manera similar, y del siguiente, moviendo las órbitas de los planetas hacia fuera mientras que los planetesimales se movieron hacia adentro.

La cantidad de planetesimales hacia el interior para alcanzar al resto del sistema solar ha aumentado enormemente y con varios impactos en todos los cuerpos planetarios y lunares observados. Dicho período se conoce como bombardeo intenso tardío.

De esta forma, los planetas jóvenes (en particular Júpiter y Neptuno) dejaron el disco libre de restos planetesimales, "limpiando el vecindario", ya sea lanzándolos hacia los extremos de la Nube de Oort o continuamente alterando sus órbitas para colisionar otros planetas.

Este período de bombardeo pesado duró varios millones de años y es evidente en los cráteres que continúan siendo visibles en cuerpos geológicamente muertos del sistema solar. El impacto de los planetesimales en la tierra se cree que trajo el agua y otros compuestos hidrogenados.

Incluso, aunque no aceptado ampliamente, hay quien sostiene que la vida misma fue así depositada en la tierra.



El impacto gigante de un protoplaneta del tamaño de Marte, como antes mencionábamos, se sospecha que es el responsable de la existencia de nuestra luna y de alterar el eje de rotación de nuestro planeta hasta sus actuales 23,5 grados respecto a su plano orbital.

A continuación os dejamos un video-documental del sistema solar exterior.


Fuentes: Willian K. Hartman and Donald R. davis (satellite-sized planetesimals and lunar origin). Alfred G. W. Cameron and Willian R. Ward (The origin of the Moon).
K. Tsiganis, R. Gomes, A. Morbidelli and H.F. Levison (Mayo 2005) "Origin of the orbital architecture of the giant planets of the solar System."
Adrian Brunini (April 2006) "origin of the obliquies of the giant planets in mutual interactions in the early Solar System."
López Cayetano, (Universo sin fin) ediciones Taurus, 1999. Wikipedia, la enciclopedia libre.

sábado, 3 de julio de 2010

AGRESIONES SEXUALES (3) "Ofensores sexuales"


Los agresores sexuales son un grupo heterogéneo con perfiles de personalidad y modos de agredir diferentes. Se han descrito también algunos mecanismos neurobiológicos y neuroendocrinos comunes aunque no muy específicos. Es difícil diferenciar la desviación de la agresión sexual, entre otras razones porque su consideración ha sido distinta en diferentes momentos y culturas (Stompe, 2007).


Hay que distinguir lo que puede considerarse como la desviación del objeto de deseo propia de las “parafilias” (por ejemplo en la paidofilia, el exhibicionismo...) sin que se llegue a actuar; de la impulsión irrefrenable al abuso sexual que es lo que presentan la mayoría de los agresores sexuales de los que hablamos.

Según Sánchez (2003), la mayoría de los agresores sexuales son varones (85-95%) y de todas las clases sociales. Los agresores sexuales tienden a ocultar su actividad delictiva y a llevar una doble vida. Algunas de las experiencias que contribuyen al desarrollo de su comportamiento desviado están presentes en la etiología de otras conductas antisociales.

Urra (2003) define a los agresores sexuales como: “seres con inmadurez psicosexual que agreden para autoafirmar un Yo inseguro, y se caracterizan por poseer un elevado grado de hedonismo y muy baja resonancia emocional,... que suelen ser delincuentes en otras áreas, son proclives a todo tipo de violencia sobre las mujeres y emplean la racionalización como instrumento de minimizar la responsabilidad delictiva...”

Echeburúa (2000) y Urra (2003): además de coincidir en que mayoritariamente son varones, encuentran que la mayor frecuencia de su actividad delictiva se produce entre los 35 y los 50 años, aunque la mayoría se inicia como agresor en la adolescencia.

Echeburúa (2000): entre el 65-85% de los agresores sexuales a menores son personas cercanas al menor; de ellos un 32% son sus padres; un 36% otros familiares; y un 28% allegados a la familia.

Los abusadores sexuales tienen características impulsivas que los hacen parecerse a pacientes con otros tipos de patologías como los trastornos de personalidad asocial (“los psicópatas”) y algunas conductas agresivas y suicidas repetitivas de tipo impulsivo.

Los factores causales de las ofensas sexuales al igual que de las parafilias son en gran parte desconocidos... No obstante, la existencia de trastornos de personalidad, sobre todo los referidos al control de impulsos, y el desarrollo de una autoimagen deficiente en relación con una educación sexual culpabilizadora y negativa o con unos modelos familiares inadecuados parecen desempeñar un papel importante.

Un factor de interés lo constituyen las experiencias y el aprendizaje observacional habidos en la infancia y adolescencia. En concreto, las primeras fantasías y excitaciones eróticas, si están asociadas casualmente o por alguna inducción o coacción externa a estímulos atípicos, pueden configurar la orientación sexual futura... la asociación reiterada de las fantasías parafílicas con el valor reforzante de la masturbación, especialmente en los períodos críticos del desarrollo, da lugar a un proceso de condicionamiento que puede ser responsable de la atracción sexual parafílica en la vida adulta (Echeburúa y Corral, 1993).

Tipos de violadores
Ocasionales:
- Jóvenes con aspecto normal.
- No planifican su conducta.
- Conducta impulsiva e incontrolada debido al alcohol y/o drogas.
- Son violentos sólo hasta lograr su objetivo sexual.

Psicopáticos:
- Impulsivos.
- Fríos emocionalmente.
- Violentos.
- Sin escrúpulos y sin remordimientos.

Con una desviación sexual específica:
- planifican su conducta y reinciden.
- Fantasías sexuales y ensayos cognitivos de agresión sexual.
- la resistencia de la víctima les estimula a nivel sexual y agresivo.


Con conductas asociales y criminales:
- Delincuente que agrede sexualmente en un contexto de robo.
- No tiene déficits sexuales.
- Posible trastorno de personalidad antisocial.


Oligofrénicos:
- Movidos por impulsos sexuales y no por la violencia. Buscan a la mujer para dar salida a sus impulsos y se ceban habitualmente en menores, ya que las perciben más accesibles.
- No planifican su conducta.
- Impulsivos.
- Muchos son o han sido víctimas de abuso sexual.


Pseudovioladores:
Acusados de violadores sin serlo por:
- Venganza.
- Fantasías histéricas.
- Chantaje económico.

Reincidencia:
La predicción de la reincidencia depende de diversos factores. A partir de los perfiles de agresores sexuales Urra (2003) ha establecido una serie de factores de riesgo / reincidencia de las agresiones sexuales:


Edad (mayor riesgo cuanto menor es la edad), existencia de delitos anteriores (no necesariamente sexuales), múltiples víctimas, víctimas desconocidas, desviaciones sexuales múltiples, abuso de drogas, uso de la violencia al realizar el delito, poner en riesgo físico a las víctimas, victimización preferente de menores, acciones excéntricas y/o rituales, psicopatología, no reconocimiento del delito, mala historia laboral, inestabilidad en las relaciones personales, recursos personales deficientes, no estar motivado para el tratamiento.
Tratamiento de los agresores sexuales
Uno de los principales problemas en el tratamiento es la escasa motivación para el cambio de la conducta y, en consecuencia, para la terapia. Los programas de intervención deben referirse tanto a la supresión de conductas sexuales ofensivas como a la reinstauración de impulsos eróticos “normales”.

Así mismo, en la sexualidad conviene analizar tres aspectos: la excitación sexual en sí misma, las habilidades sociales del sujeto y la identidad sexual del mismo (Carrobles y Santacreu, 1985). Una modalidad de tratamiento de amplio espectro debe centrarse en los siguientes puntos:

A). Supresión o reducción de los impulsos sexuales ofensivos, mediante:


Técnicas aversivas, con las que se asocian repetidamente fantasías y conductas sexuales de erección y/o acercamiento suscitadas por estímulos inadecuados (niños, personas sin su consentimiento, etc) a una estimulación aversiva. Y entre ellas:

- Aversión “de vergüenza”. Que consiste en hacer que el paciente lleve a cabo la conducta sexual indeseada, por ejemplo, el exhibicionismo, delante de los miembros del equipo terapéutico. De esta forma, la vergüenza o humillación experimentadas pueden actuar como un estímulo punitivo para el sujeto (Wickramasekera, 1980).

- Sensibilización encubierta. Que consiste en la asociación de imágenes de conductas sexuales inadecuadas con estímulos punitivos imaginados.

Fármacos antiandrógenos. Como el acetato de medroxiprogesterona y acetato de ciproterona, que bloquean la síntesis de testosterona y reducen el impulso sexual y las fantasías del sujeto cuando se encuentran patológicamente exaltados (Bradford, 1990; McConaghy, Kidson..., 1988).

B). Aumento de la excitación heterosexual adecuada:

Mediante la utilización de la técnica del recondicionamiento masturbatorio, que consta de recondicionamiento orgásmico (Marquis, 1970) y de la saciación de la masturbación (Marshall, 1979). En muchos casos problemáticos como el voyeurismo, el frotteurismo o el exhibicionismo, la masturbación –una conducta muy gratificante- aparece asociada reiteradamente a dichas ofensas sexuales y tiende, por ello, a perpetuarlas.

C). Desarrollo de habilidades sociales heterosexuales y/o reducción de la ansiedad social:

Mediante entrenamiento en solución de problemas, teniendo como objetivo adquirir medios efectivos para enfrentarse con éxito a los problemas que cada sujeto se encuentra en la vida cotidiana: búsqueda de empleo, control de la ira, uso del tiempo libre, uso del dinero, consumo de alcohol, etc.

El procedimiento utilizado es el análisis adecuado de dichos problemas, la generación de soluciones posibles y análisis de sus ventajas e inconvenientes y la toma de decisiones (Becoña, 1993).


D). Modificación de las conductas inapropiadas respecto al rol sexual asumido por el paciente.


Mediante la utilización de técnicas similares al entrenamiento de habilidades sociales, con cierto énfasis en las instrucciones, el modelado de conductas apropiadas al rol masculino, los ensayos de conducta y la modificación de fantasías y cogniciones... ...



A continuación hemos adjuntado enlaces de algunos artículos que consideramos interesantes:
Sintomatología asociada a agresores sexuales en prisión (Redalyc, sistema de información científica).


Fuentes: Tratamiento de las agresiones sexuales (E. Echeburúa, P. Corral, P.J.Amor); Tratamiento cognitivo-conductual de los abusadores sexuales intrafamiliares: estudio de un caso (Zubizarreta, Echeburúa, Sarasua y Corral, 1998); Departamento de psicología de la salud de la Universidad de Alicante; Manual de violencia familiar (Echeburúa y Corral 1998); Agresor sexual (Javier Urra 2003)...