miércoles, 2 de marzo de 2011

TRASTORNOS FACTICIOS


El trastorno facticio se caracteriza por la invención, producción o falsificación de modo intencionado de síntomas físicos o psicológicos con el fin de asumir el papel de enfermo y/o la hospitalización.

El trastorno facticio debe diferenciarse de los actos de simulación. En la simulación, la motivación para la producción de síntomas es un incentivo externo; el objetivo es algo diferente a lograr el papel de enfermo (por ejemplo, evitar un trabajo, obtener drogas, obtener una compensación económica, etc). Bajo algunas circunstancias, la simulación puede representar un comportamiento adaptativo (por ejemplo, en situaciones hostiles...)
Sin embargo, en el trastorno facticio existe una necesidad psicológica de asumir el rol de enfermo e implica siempre un determinado grado de psicopatología. Estando ausentes los incentivos externos para la conducta (por ejemplo, ventajas económicas, evitar responsabilidad legal o el mejorar el bienestar físico, como en el caso de la simulación).

Los individuos con el trastorno facticio generalmente presentan su historia clínica de modo dramático, sin embargo, son extremadamente vagos e inconsistentes cuando se les cuestiona con más detalle. Pueden llegar a producir mentiras patológicas, acerca de cualquier parte de su historia o síntomas, de forma que llama la atención del entrevistador, (Ej.: pseudología fantástica).

Con frecuencia tienen conocimiento extenso de la terminología médica y de las rutinas hospitalarias. Las quejas por dolor y las solicitudes de analgésicos son muy comunes. Si se investiga a fondo, se puede observar que sus quejas principales no tienen fundamento. A menudo se quejan de otros problemas físicos o psicológicos y producen más síntomas facticios. Las personas con este trastorno pueden estar rápidamente dispuestas a someterse a múltiples procedimientos y cirugías invasivos.

Durante su permanencia en el hospital, suelen recibir pocas visitas. Puede llegarse al punto en que la naturaleza facticia de los síntomas de la persona es revelada (Ej.: la persona es reconocida por alguien que le recuerda de una admisión anterior; por la confirmación de otros hospitales de múltiples hospitalizaciones previas por sintomatología facticia…) Cuando se les confronta con evidencia de que sus síntomas son facticios, los individuos con este trastorno generalmente lo niegan o rápidamente se dan de alta en contra del consejo médico, y serán con frecuencia admitidos en otro hospital incluso en el mismo día. Sus repetidas hospitalizaciones a menudo les llevan a numerosas ciudades…

Subtipos
Trastornos facticios con predominio de signos y síntomas psicológicos.
Los síntomas facticios de tipo psicológico se parecen al fenómeno de seudosimulación, conceptualizado como la necesidad de mantener intacta la autoimagen, que puede verse dañada si se admiten problemas psicológicos que la persona es incapaz de controlar de forma consciente. Estas personas suelen ser extremadamente sugestionables y admiten tener la mayor parte de los síntomas que el entrevistador cita. Por el contrario, también puede ser que se trate de individuos extremadamente negativistas y poco colaboradores con la entrevista.

Pueden aparecer deprimidos, ofreciendo como causa el fallecimiento de un ser querido (no confirmado...). Los elementos de esta historia que pueden sugerir un duelo facticio son: muerte violenta o sangrienta bajo situaciones dramáticas, y muerte de jóvenes y niños. Otros pacientes pueden presentar pérdida de memoria, tanto reciente como remota, o alucinaciones auditivas o visuales. Otros síntomas, que también aparecen en los facticios de tipo somático son la seudología fantástica y la suplantación. En la seudología fantástica algunos hechos reales se entremezclan con fantasías muy elaboradas...

En los trastornos facticios con predominio de signos y síntomas psicológicos los sujetos tienden a contestar a las preguntas con respuestas aproximadas (p. Ej., si al individuo se le pide que multiplique 9 por 9, la respuesta puede ser 82). El individuo puede utilizar en secreto sustancias psicoactivas con el propósito de producir síntomas que sugieran un trastorno mental. Así, puede utilizar estimulantes para producir inquietud o insomnio, alucinógenos para producir alteraciones de la percepción, analgésicos para producir euforia e hipnóticos para provocar letargia). Las combinaciones de todas estas sustancias pueden producir cuadros muy extravagantes.

Trastornos facticios con predominio de signos y síntomas físicos
En este caso la vida entera del sujeto consiste en intentar ingresar o permanecer en los hospitales (conocido como el síndrome de Münchhausen...) Los cuadros clínicos más frecuentes son, por ejemplo, intenso dolor en el cuadrante inferior derecho, asociado a náuseas y vómitos, mareos y pérdidas de conciencia, hemoptisis masivas, erupciones generalizadas y abscesos, fiebres de origen indeterminado, hemorragias secundarias a la ingestión de anticoagulantes y síndromes parecidos al lupus.

Los pacientes en general demandan un tratamiento concreto, en especial con analgésicos. Suelen insistir en que se les practique cirugía. Suelen desaparecer súbitamente cuando creen que han sido descubiertos y se marchan a otro hospital y empieza de nuevo el ciclo.

Trastornos facticios con combinación de signos y síntomas psicológicos y físicos
Este subtipo consiste en un cuadro clínico en el que aparece una combinación de signos y síntomas psicológicos y físicos, pero ninguno de ellos predomina sobre los otros.

Diagnóstico diferencial
En los trastornos somatomorfos también existen molestias físicas no debidas a un trastorno físico verdadero, pero los síntomas no se han producido intencionadamente.
La hipocondría se diferencia del facticio en que el hipocondríaco no inicia de forma voluntaria la producción de síntomas y este trastorno edad de comienzo tardía. Como en el trastorno por somatización los hipocondríacos no suelen someterse a controles médicos agresivos.
La simulación se diferencia del trastorno facticio en que existe un objetivo externo claramente identificable cuando presentan sus síntomas...

Características generales...
Los trastornos facticios en general son más frecuentes en mujeres, pero el síndrome de Münchhausen es más frecuente en hombres. La edad de aparición más frecuente es en la edad media de la vida.
Generalmente evolucionan en forma intermitente, con empujes y remisiones. No es extraño que se inicien tras una internación por una enfermedad de causa identificable. 

Tratamiento
No se ha demostrado ninguna terapia eficaz en el tratamiento de estos pacientes. El tratamiento por tanto debe hacerse centrándose en el manejo de estos pacientes más que en su curación. El factor que más influye en el éxito de este manejo e que se identifiquen rápidamente este trastorno, y así el médico podrá evitarle al paciente gran cantidad de procedimientos diagnósticos.
Aunque el uso de la confrontación es un tema controvertido, en un determinado momento del tratamiento el paciente debe enfrentarse a la realidad. La mayoría de los pacientes simplemente abandonan el tratamiento cuando se ven descubiertos. En general trabajar en conjunción con el médico que atiende al paciente es más eficaz que trabajar únicamente con el sujeto...

Bibliografía:
American Psychiatric Association. DSM IV TR. Manual diagnóstico y estadístico
de los trastornos mentales.
Rumans L, Vosti K. Factitious and fraudulent fever. Am J Med 1978.
Henderson LM, Bell BA, Miller JD. A neurosurgical Münchhausen tale. J Neurol Neurosurg Psychiatry 1983.
Levy NB, Rajapaksa T. A case of chronic factitious illness. Int J Psychiatry Med 1976-77.
Fink P, Jensen J. Clinical characteristics of the M nchhausen syndrome. A review and 3 new case histories. Psychother Psychosom 1989.
Gheis S, Mayer R. Münchhausen syndrome. Clin Ter 2000... ... ...


viernes, 25 de febrero de 2011

COMETAS


Los cometas son cuerpos celestes constituidos por hielo y rocas que orbitan el Sol siguiendo diferentes trayectorias elípticas, parabólicas o hiperbólicas. Junto con los asteroides, planetas y satélites, forman parte del sistema solar.

La mayoría de estos cuerpos celestes describen órbitas elípticas de gran excentricidad, lo que produce su acercamiento al Sol con un período considerable.

A diferencia de los asteroides, los cometas son cuerpos sólidos compuestos de materiales que se subliman en las cercanías del Sol.

A gran distancia (5-10 UA) desarrollan una atmósfera que envuelve al núcleo, llamada coma o cabellera que está formada por gas y polvo.
Conforme el cometa se acerca al Sol, el viento solar azota la coma y se genera la cola característica que está formada por polvo y el gas de la cola ionizado.

Los astrónomos advirtieron que la mayoría de los cometas tienen apariciones periódicas.
Edmund Halley fue el primero en darse cuenta de ello y pronosticó en 1.705 la aparición del cometa Halley en 1758, para el cuál calculó que tenía un período de 76 años.

Debido a su pequeño tamaño y órbita muy alargada, solo es posible ver los cometas cuando están cerca del Sol y por un período corto de tiempo.
Son generalmente descubiertos visual o fotográficamente usando telescopios de campo ancho u otros medios de magnificación óptica.

En los años recientes el observatorio Rasante Virtual de David J. Evans (DVSO) ha permitido a muchos astrónomos aficionados del mundo, descubrir nuevos cometas usando las imágenes del Telescopio Espacial SOHO.

ORIGEN
Provienen principalmente de la nube de Oort y el cinturón de Kuiper.
Se cree que los cometas se originaron en la nube de Oort, a enormes distancias del Sol, y que consisten de restos de la condensación de la nébula solar.

Los cometas muy viejos han perdido todos sus materiales volátiles y pueden devenir en algo muy parecido a los asteroides.
La palabra cometa viene del griego Kome (cabello de cabeza). Aristóteles utilizó la derivación Kometes para referirse a estos astros como "estrellas con cabello".

Si su órbita es elíptica y de período largo o muy largo, proviene de la nube de Oort, pero si su órbita es de período corto o medio-corto, proviene del cinturón de Kuiper, aunque hay excepciones como el Halley, con un período de 76 años (corto) que proviene de la nube de Oort.

COMPOSICIÓN
Los cometas están compuestos de agua, hielo seco, amoníaco, metano, hierro, magnesio, sodio y silicatos. Debido a las bajas temperaturas de los lugares donde se hallan, estas sustancias que componen al cometa se encuentran congeladas.

Llegan a tener diámetros de algunas decenas de kilómetros.

Algunas investigaciones apuntan que los materiales que componen los cometas son materia orgánica determinante para la vida, y que esto dio lugar para que en la temprana formación de los planetas estos impactaran contra la Tierra y dieran origen a los seres vivos.

Los fotones que provienen del Sol (viento solar) hacen que las sustancias que forman el cometa se empiecen a calentar y se sublimen, pasando directamente de hielo a gas.

Los gases del cometa se proyectan hacia atrás, lo que motiva que la formación de la cola apunte en dirección opuesta al Sol y se extienda millones de kilómetros.

Los cometas presentan diferentes tipos de colas. Las más comunes son las de polvo y gas. La cola de gas se dirige siempre en el sentido perfectamente contrario al de la luz del Sol, mientras que la cola de polvo retiene parte de la inercia orbital, alineándose entre la cola principal y la trayectoria del cometa.

El choque de los fotones que recibe el cometa como una lluvia, aparte de calor, aporta luz, siendo visible al ejercer el cometa de pantalla; reflejando así cada partícula de polvo la luz solar.

En el cometa Hale-Bopp se descubrió un tercer tipo de cola compuesto por iones de sodio.

Las colas de los cometas llegan a extenderse de forma considerable, alcanzando millones de Kms.

En promedio, un cometa pasa unas 2.000 veces cerca del Sol antes de sublimarse completamente.

A lo largo de la trayectoria de un cometa, éste va dejando grandes cantidades de pequeños fragmentos de material.

Cuando la Tierra atraviesa la órbita de un cometa, estos fragmentos penetran en la atmósfera en forma de estrellas fugaces o también llamadas lluvia de meteoros. En mayo y octubre se pueden observar las lluvias de meteoros producidas por el material del cometa Halley.

Los astrónomos sugieren que los cometas retienen, en forma de hielo y polvo, la composición de la nebulosa primitiva con la que se formó el sistema solar y de la cual se condensaron luego los planetas y sus lunas.

Por esta razón el estudio de los cometas puede dar indicios de las características de aquella nube primordial.

HISTORIA DEL ESTUDIO DE LOS COMETAS
Sería en el siglo XVI cuando Tycho Brahe realizó estudios que revelaron que los cometas provenían fuera de atmósfera terrestre.

En el siglo XVII, Edmund Halley utilizó la teoría de la gravitación, desarrollada por Newton, para intentar calcular el número de órbitas de los cometas, y esto le permitió descubrir que uno de ellos volvía a la cercanía del Sol cada 76-77 años aproximadamente y se le comenzó a llamar cometa Halley.

El segundo cometa al que se le descubrió una órbita periódica fue el cometa Encke en 1821.

Tiene el más corto período de un cometa (3,3 años) y por lo tanto el mayor número de apariciones registradas.

Es un cometa muy tenue para ser visible a simple vista, pudo haber sido un cometa brillante algunos miles de años atrás, antes que su superficie de hielo fuera evaporada.

En cuanto al estudio de las características físicas de los cometas no fue hasta el período de la era espacial en que la composición de los cometas fue probada.

A principios del siglo XIX, el matemático alemán, Friedrich Bessel originó la teoría de que había objetos sólidos en estado de evaporación : del estudio de su brillosidad, Bessel expuso que los movimientos no gravitacionales del cometa Encke fueron causados por fuerzas de chorro creadas como material evaporado de la superficie del objeto.

Esta idea sería propuesta en 1950 por Fred Lawrence Whipple. Para Wipple un cometa es un núcleo rocoso mezclado con hielo y gases, es decir, una bola de nieve sucia.
Este modelo fue confirmado por la comunidad científica.

INFLUENCIA CULTURAL DE LOS COMETAS
Han llamado la atención de los humanos en todas las civilizaciones. Generalmente eran considerados un mal augurio. Se ha relacionado la súbita aparición de cometas con hechos históricos, como batallas, nacimientos (Jesucristo) o muertes.

Estas creencias perduran hasta nuestros días, aunque tienen mucho menos predicamento que en la antigüedad.

En la antigüedad, su aparición venía acompañada de malos presagios. Los astrólogos le atribuían el augurio de muerte inminente a algún rey o emperador. Pero lo cierto es que, si bien este tipo de creencias ha sido superado en la mayoría de las personas, existe todavía el temor de un posible impacto de efectos apocalípticos sobre la superficie de la Tierra.

Como viene siendo nuestra costumbre, finalizamos la entrada, ampliando la información con un video-documental que nos habla sobre cometas.


Bibliografía:
Morbidelli, Alessandro (2005). «Origin and Dynamical Evolution of Comets and their Reservoirs». Emel'yanenko, V.V.; Asher, D .J. y Bailey, M.E. (2007). «The fundamental role of the Oort cloud in determining the flux of comets through the planetary system». Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.Morbidelli, A. y Levison H. F. (2004). «Scenarios for the Origin of the Orbits of the Trans-Neptunian Objects 2000 CR105 and 2003 VB12 (Sedna)». «Comet showers and the steady-state infall of comets from the Oort cloud». Astronomical Journal.Levison, H. F.; Dones, L. y Duncan M. J. (2001). «The Origin of Halley-Type Comets: Probing the Inner Oort Cloud». The Astronomical Journal.Slotten, Na tional Academy of Sciences (1991). Planetary Sciences: American and Soviet Research/Proceedings from the U.S.-U.S.S.R. Workshop on Planetary Sciences. National Academies Press. pp. 304 págs.. ISBN 0309043336.Fernández, Julio A. (2002). «The Formation of the Oort Cloud and the Primitive Galactic Environment».Paul R. Weissman (1998). «The Oort Cloud». Scientific American. Scientific American, Inc..Weissman, P. R. (1983). «The mass of the Oort cloud». Astronomy and Astrophysics .Buhai, Sebastian. «On the Origin of the Long Period Comets: Competing theories». Utrecht University College.Gibb, E. L.; Mumma, M. J.; Russo, N. D.; Di Santi, M. A . y Magee-Sauer, K. (2003). «Methane in Oort cloud comets». «The Oort cloud as a remnant of the protosolar nebula». Astronomy and Astrophysics .Ootsubo, T.; Watanabe, J.; Kawakita, H.; Honda M. y Furusho R. (2007). «Grain properties of Oort cloud comets: Modeling the mineralogical composition of cometary dust from mid-infrared emission features». «Simulations of the Formation of the Oort Cloud of Comets». Bulletin of the American Astronomical Society.Fernández, Julio A. (2004). «The scattered disk population as a source of Oort cloud comets: evaluation of its current and past role in populating the Oort cloud». Wikipedia, la enciclopedia libre.


lunes, 21 de febrero de 2011

ASMA BRONQUIAL INFANTIL "Aspectos Psicológicos"


El asma es un trastorno del sistema respiratorio, que consiste en una hiperresponsividad de la tráquea, los bronquios y los bronquiolos ante diferentes estímulos que tiene como consecuencia un estrechamiento de las vías respiratorias, disminuyéndose el flujo aéreo, especialmente durante la espiración, lo que produce episodios intermitentes de respiración jadeante y de falta de aliento (disnea).
Los ataques graves, se conocen como status asthmaticus, los cuales ponen en peligro la vida y requieren tratamiento médico de urgencia... El miedo a no ser capaz de respirar y el peligro que suponen estos ataques es muy probable que provoquen una ansiedad apreciable en los niños y adolescentes y en sus familiares.

El asma es la patología crónica más frecuente en la infancia y adolescencia. Es considerada la primera causa de ingreso hospitalario y de absentismo escolar en niños y la enfermedad crónica infantil que conlleva mayor riesgo en el desarrollo de trastornos psicopatológicos.

El asma fue históricamente definida como una enfermedad psicosomática. En la actualidad hay consenso en que los factores psicológicos afectan a la morbilidad de los niños asmáticos...

No se dispone de ninguna cura para el asma, por lo que los esfuerzos están destinados a lograr y mantener el control de la enfermedad. Siendo fundamental para conseguir este objetivo la educación terapéutica del paciente, a través del cual el niño adquiere aquellos conocimientos y destrezas necesarias que le permitirán un adecuado automanejo de su problemática. Destacando en este proceso la autoeficacia percibida, es decir, las expectativas, creencias y actitudes que el niño mantiene en relación a su capacidad para gestionar la enfermedad.


Diversos estudios clínicos publicados han demostrado que en el tratamiento de los pacientes asmáticos, la psicoterapia y las técnicas de relajación mejoran la dificultad respiratoria. El estrés y los problemas psicológicos se han asociado con la sintomatología del asma y con la broncoconstricción y la reducción del flujo pulmonar en niños.
La relación entre factores psicológicos y asma parece tener una base biológica.


Personalidad del niño asmático
Los niños asmáticos se pueden sentir restringidos en el área social, incómodos por tomar la medicación y con temor hacia la aparición de las crisis de asma.
Se perciben como diferentes a otros niños, incluso muchos de ellos se preocupan acerca de la muerte, de los efectos adversos de las medicaciones y tienen dudas respecto a su habilidad física. Las visitas a los servicios de urgencias y los ataques nocturnos se suman al sentimiento de vulnerabilidad y al estrés emocional.


El asma es un problema importante en el ámbito escolar. Los niños tienen que pedir permiso para poder salir y tomar su medicación... esto les separa de sus compañeros, puede retrasar el tratamiento y aumenta la probabilidad de absentismo escolar.

Esta problemática y las frecuentes ausencias de la escuela pueden conducir a los niños a tener dificultades en los deportes y en otras actividades, lo que conlleva a autocompasión, baja autoestima y escasas relaciones con sus compañeros.
Una de las variables que ha demostrado mayor relevancia en la evolución del asma es la dimensión pánico/miedo, que hace referencia al estilo de afrontamiento para manejar la enfermedad crónica.

En los adolescentes el asma es muy difícil de manejar. El diagnóstico es teóricamente más fácil a esta edad ya que el diagnóstico diferencial es menos amplio. Sin embargo, muchos adolescentes se muestran enojados, resentidos o frustrados al ser diagnosticados de asma. El incumplimiento del tratamiento es más frecuente en adolescentes que en cualquier otro grupo de edad. Puede ser no intencionado (olvidarse de tomarlo, no entender o no haberle enseñado bien cómo debe usarlo) o intencionado (negación de la necesidad de tratamiento, preocupación por los efectos secundarios...)

Factores familiares
Para los niños el soporte familiar es muy importante en la enfermedad crónica.

El impacto del asma en la niñez sobre los progenitores es considerable y puede llegar a constituirse el centro de la vida familiar, provocando cambios significativos en la conducta y en la vida personal de todos sus miembros. Es frecuente observar conductas de sobreprotección en los padres del niño asmático, como un intento por mantener los síntomas bajo control. Esto conlleva a un retraso en la adquisición de hábitos de autonomía y disminución significativa de las habilidades para sus relaciones sociales, incrementando paralelamente su dependencia del grupo familiar. Un niño asmático puede producir en los padres dificultad a la hora de manejar los problemas de conducta o problemas emocionales, y el estrés psicológico puede exacerbar los síntomas del asma.

La personalidad del niño asmático está dominada por el miedo a ser separado de la madre. Crece en una atmósfera de inseguridad y se pone en una situación de dependencia absoluta y regresiva. El niño utiliza el síntoma para manejar el grupo familiar manteniéndolo dependiente de él...

Alteraciones psicológicas y psiquiátricas asociadas al asma
Ansiedad
Un grado aceptable de ansiedad se considera bueno, porque motiva a los pacientes asmáticos a ser conscientes de su enfermedad y de su tratamiento, pero cuando la ansiedad traspasa unos límites y es incontrolada, interfiere tanto con la sensación de enfermedad como con el cumplimiento del tratamiento.

Varios estudios demuestran que existe una prevalencia aumentada de ansiedad subclínica y de trastornos de ansiedad, según los parámetros del DSM-IV, en los pacientes asmáticos respecto a la población general. Algunos de estos estudios muestran una tasa del doble de frecuencia de ansiedad en niños asmáticos que en niños normales, siendo los trastornos de ansiedad más frecuentes la angustia de separación, los ataques de pánico y la agorafobia. Los pacientes con ansiedad reconocen peor los síntomas iniciales del ataque de asma, lo que les hace más propensos a tener crisis de mayor gravedad...

La relación entre los ataques de pánico y las crisis de asma tiene una base fisiológica. Por un lado, los ataques de pánico producen hiperventilación, lo que puede conducir a broncoespasmo, y, por otro, una de las características de estos pacientes es que interpretan de forma diferente y amenazante los síntomas corporales, lo que puede conducir en el inicio de una crisis asmática a un ataque de pánico. Es muy difícil ajustar la medicación de los pacientes asmáticos con ataques de pánico.

Depresión
Diversos trabajos ponen de manifiesto que la depresión es más frecuente en los pacientes asmáticos que en la población general. Los niños con una enfermedad crónica tienen un riesgo aumentado de síntomas depresivos, pero los niños con asma tienen mayor incidencia que los niños con otras enfermedades crónicas, como el cáncer o la fibrosis quística.
Los factores que pueden estar relacionados con el desarrollo de una depresión son la necesidad de medicación crónica, las restricciones a la actividad habitual y la imprevisibilidad de las crisis de asma.

La comorbilidad entre la depresión y el asma lleva a un peor pronóstico de la enfermedad respiratoria. La falta de estímulo emocional implica una dificultad de adaptación a la enfermedad crónica y a los cambios del desarrollo, así como al incumplimiento terapéutico. La depresión aumenta la morbilidad y la mortalidad de los pacientes asmáticos.

Trastornos del comportamiento
Los trastornos del comportamiento son más frecuentes en los niños asmáticos que en niños con otras enfermedades crónicas. Existe una relación entre los problemas de comportamiento de los niños y las alteraciones familiares, así como con la presencia de patología psicológica-psiquiátrica en los padres.

Los padres con niños asmáticos en edad preescolar tienen que superar muchos momentos educativos difíciles. Si los padres saben que una negativa o un castigo puede motivar una crisis de llanto y de asma en el niño, pueden alterar las pautas educativas para evitar esta situación. Por otro lado, los niños pueden aprender a exagerar los síntomas para conseguir ganancias positivas de los padres. Las conductas de sobreprotección también son más marcadas cuando el asma aparece en los niños pequeños.

Otro factor es la restricción de la actividad física, que puede dar lugar a tensión y frustración, lo que lleva a la aparición de conductas alteradas en las relaciones sociales y a conductas agresivas. Por eso, y no sólo porque fisiológicamente el ejercicio desarrolla la capacidad pulmonar de los niños asmáticos, se debe potenciar que estos niños practiquen deporte de manera regular.


Tratamiento Psicológico
El objetivo es evaluar la adaptación emocional de vivir con la enfermedad y la relación padres/hijo, e investigar cualquier otra psicopatología que esté enmascarada. Se ha demostrado que enseñando el tratamiento a los niños con asma, éstos tienen más facilidad de manejo, se reduce el impacto psicológico de la enfermedad y la ansiedad asociada a “vivir con asma”.


T. Cognitivo-Conductual
Según la TCC, las crisis asmáticas podrían funcionar como un reflejo condicionado, aunque en principio hubieran sido desencadenadas por un alérgeno. A lo largo de la experiencia vital se irán formando una serie de respuestas condicionadas, fundamentalmente miedo, asociadas a experiencias negativas relacionadas con la enfermedad.
Los principales objetivos son proporcionar al paciente de una mejor comprensión del trastorno, corregir conductas desadaptadas y creencias erróneas, entrenarlo en estrategias que hagan disminuir la frecuencia e intensidad de las crisis y su repercusión a nivel conductual y emocional.Técnicas utilizadas:

- La inoculación del estrés se ha mostrado eficaz para la disminución de la ansiedad, la frecuencia de las crisis y las visitas a urgencias.

- La desensibilización sistemática elimina la ansiedad vinculada a determinados estímulos, utilizando la relajación. Disminuye significativamente la ansiedad y los pacientes consiguen un mejor control para el logro de tareas.

- La terapia racional-emotiva trata de reducir la atención del paciente sobre la enfermedad, los niveles de ansiedad y el excesivo consumo de medicación.
Los programas de educación en el comportamiento se han mostrado eficaces para disminuir la ansiedad de los pacientes asmáticos...

T. Sistémica
El objetivo del tratamiento es cambiar el papel que juega el niño como acaparador de la atención, desplazando las tensiones parentales hacia él. Superadas las crisis iniciales, el síntoma remite al no ser reforzado por los padres.
La terapia familiar debe complementarse a veces con la terapia individual al niño, aunque en otros casos bastaría con la terapia de pareja. Hay que modificar la dinámica familiar, pero en algunas situaciones hay que corregir la patología en el niño.

En la terapia familiar hay que desligar las tensiones de la pareja de la enfermedad del niño. Muchas veces la enfermedad cumple el papel de atraer la atención sobre sí y desviar el verdadero foco del conflicto. La base terapéutica de la intervención es la toma de conciencia del vínculo que existe entre el síntoma del niño y la problemática de los padres... ...

Bibliografía:
Sperling M. Asthma in children. J Am Acad Child Psychiatry. 1968.
Benedito MC, Botella C, López JJ. Influencia de tres tratamientos psicológicos sobre dimensiones de personalidad en niños asmáticos. An Psicol. 1996. ATSDR en Español - Estudios de Caso en Medicina Ambiental: Factores ambientales que provocan asma Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU.