sábado, 4 de junio de 2011

LA LUNA (4)

OBSERVACIÓN
En la antigüedad hay muchas referencias mayas e incas.
En Perú, en la capital del imperio (Chinú) se llamaba Chan Chan, "Ciudad de la Luna".
En oriente (asirios y babilónicos), excelentes observadores y matemáticos determinaron el tiempo que invertía su órbita alrededor de nuestro planeta.
De estos pueblos se conservan datos de eclipses solares y lunares.

En China los registros fiables de eclipses se remontan a al 720 a. de C.
En Egipto, destaca el esplendor de la escuela de Alejandría y su famosa biblioteca.
En Irlanda se ha encontrado una roca de 5.000 años que parece ser la representación más temprana de la Luna descubierta hasta la fecha.

La Luna en muchas culturas antiguas y prehistóricas era una deidad u otro fenómeno sobrenatural.

De las primeras veces que se intentó ofrecer una visión racional y científica de la Luna fue en la antigua Grecia, propuesta por el filósofo Anatágoras quien razonó que Sol y Luna eran dos cuerpos gigantes, rocosos y esféricos y que la luz emitida por la Luna no era más que la luz reflejada del Sol.

En la edad media, antes de la invención del telescopio, cada vez más gente fue reconociendo que la Luna era una esfera ya que se creía que tenía que ser "perfectamente lisa".
En 1609, Galileo Galilei la observó por primera vez con telescopio y afirmó que no era lisa ya que tenía cráteres.

Ya en el S.XVII Giovanni Battista Riccioli y Francesco María Grimaldi trazaron un mapa de la Luna y dieron nombre a muchos cráteres, los cuáles se mantienen en la actualidad.

En el S.XIX se confeccionaron importantes cartas lunares.
La mejora en las observaciones llegó como consecuencia del desarrollo de nuevos y mejores telescopios.

Destacan los trabajos topográficos del astrónomo y jesuita italiano Angelo Secchi y las fotografías de Warren de la Rue.

En 1868 se publicó un mapa de más de 1.000 dibujos realizado por el selenógrafo alemán Johan F. Julius Schmidt, dando cuenta de los importantes cambios en la orografía lunar.

En 1904 William Henry Pickering elaboró un atlas obtenido desde el observatorio Astronómico de la isla de Jamaica con la particularidad de obtener cada zona iluminada de cinco formas distintas.

Diversos atlas fueron apareciendo a lo largo del S.XX, y se perfeccionaron a partir de 1959 con el lanzamiento de las primeras sondas y a partir de ese momento las fotografías tomadas desde la Tierra dejan paso a las tomadas a muy poca distancia por las sondas.

LA EXPLORACIÓN LUNAR
La primera etapa de la exploración espacial de la Luna se sitúa en el contexto de la carrera espacial soviético-estadounidense y se desarrolló a un ritmo notablemente elevado, con casi un centenar de lanzamientos en apenas 18 años.

Destacan las primeras fotografías de la cara oculta de la Luna del satélite (Luna 3, 1959), el primer alunizaje de una sonda automática (Luna 9, 1966), el primer viaje de ida y vuelta orbital de seres vivos (Zond, septiembre de 1968), primer viaje de ida y vuelta orbital tripulado (Apolo 8, diciembre 1968), el primer alunizaje de una nave tripulada (Apolo 11, 1969) y la primera sonda automática que aluniza y trae de vuelta a la Tierra muestras de suelo Lunar (Luna 16, 1970), entre otras muchas.

Esta etapa termina tras el lanzamiento de la sonda Luna 24 en 1976.

El interés por la Luna pasó a segundo plano y durante 13 años no se volvió a lanzar ningún ingenio, hasta 1990, cuando Japón inicia la etapa actual de exploración espacial de la Luna con su sonda Hiten.

Esta fase se desarrolla de un modo más pausado y con mayor participación multinacional (China, Europa, India, etc).
Para 2012 está previsto el lanzamiento de la rusa Luna-Glob y para 2013 la hindú Chandrayaan-2.

ALUNIZAJES TRIPULADOS
De la primera etapa de la exploración espacial de la Luna, el evento más destacado fueron los alunizajes del proyecto Apolo entre 1969 y 1972.
Siguieron todos el método del Encuentro en Órbita Lunar.

Utilizaban 2 vehículos en el mismo cohete que viajaban unidos, uno para ir y volver a la Luna y otro más pequeño para alunizar.
Las operaciones de acoplamiento se realizaban en órbita lunar.

Otro método es el Encuentro en Órbita Terrestre (EOR) que consiste en utilizar 2 vehículos, uno despega con el combustible y otro con la tripulación. Realizan un acoplamiento en órbita terrestre para repostar y una vez hecho esto, el vehículo con la tripulación se dirige a la Luna, aluniza y regresa.

ALUNIZAJES TRIPULADOS EN PROYECTO
Varios son los países que han mostrado su interés por ir de nuevo con viajes tripulados a la Luna.
Los alunizajes tripulados que prepara la NASA para este siglo combinarán el Encuentro en Órbita Terrestre con el Encuentro en Órbita Lunar.

Utilizarán dos vehículos que despegarán por separado, el vehículo que transportará a la tripulación se acoplará primero a la Estación Espacial Internacional (ISS) donde se prepararán para la misión mientras el vehículo con el módulo lunar permanece en una órbita de aparcamiento alrededor de la Tierra.

Una vez todo listo, ambos vehículos se acoplarán en órbita terrestre y viajarán hacia la Luna. Una vez en su órbita, los vehículos se separarán, el módulo lunar descenderá, realizará el alunizaje y despegará para acoplarse en órbita lunar al módulo de mando desde donde regresarán a la Tierra.
El plan de EE.UU. se sitúa en el contexto del proyecto Constelación.

China tiene en marcha un proyecto de exploración lunar con misiones tripuladas para la década de 2020.

Para 2020 Japón tiene previsto su primera misión tripulada y establecer una base lunar permanente en 2030.

Asimismo la Agencia Espacial Europea también ha anunciado su interés por mandar misiones tripuladas a la Luna, dentro del programa Aurora, lo mismo que India, que ha desarrollado un plan que incluye un sobrevuelo tripulado de la Luna en 2014 y un alunizaje tripulado en 2014.

Damos aquí por finalizada esta entrada con lo referido a nuestra luna, y os dejamos con un vídeo de corta duración que nos recuerda el histórico Apolo 11 y su alunizaje que supuso el gran momento en que un ser humano pisaba nuestro satélite.


BIBLIOGRAFÍA:
Spudis, P.D. (2004). «Moon». World Book Online Reference Center, NASA. «Space Topics: Pluto and Charon». The Planetary Society. «Planet Definition Questions & Answers Sheet». International Astronomical Union (2006).Kleine, T.; Palme, H.; Mezger, K.; Halliday, A.N. (2005). «Hf–W Chronometry of Lunar Metals and the Age and Early Differentiation of the Moon». Science Binder, A.B. (1974). «On the origin of the Moon by rotational fission». The Moon .Stroud, Rick (2009). The Book of the Moon. Walken and Company. Mitler, H.E. (1975). «Formation of an iron-poor moon by partial capture, or: Yet another exotic theory of lunar origin». Icarus Stevenson, D.J. (1987). «Origin of the moon–The collision hypothesis». Annual Review of Earth and Planetary Sciences.Taylor, G. Jeffrey (31 de diciembre de 1998). «Origin of the Earth and Moon». Planetary Science Research Discoveries. Canup, R.; Asphaug, E. (2001). «Origin of the Moon in a giant impact near the end of the Earth's formation». Comellas, José Luis. (1996). Guía del Firmamento. "Sexta edición". Editorial Rialp. Chong, S. M.; Lim, A. C. H.; Ang, P. S.; Galadí-Enríquez, David; (2003). Atlas fotográfico de la Luna. Cambridge University Press.(Recomendable para observadores aficionados de la Luna)Rükl, Antonin. (1991). Atlas of the Moon. Paul Hamlyn Publishing. (El libro más recomendable para observadores aficionados que desean conocer la cartografía lunar).Ben Bussey y Paul Spudis. (2004). The Clementine Atlas of the Moon. Cambridge University Press.Patrick Moore. (2001). On the Moon, Sterling Publishing Co.Paul D. Spudis. (1996). The Once and Future Moon. Smithsonian Institution Press. Wikipedia, la enciclopedia libre.

martes, 31 de mayo de 2011

TRASTORNO DE LA TOURETTE


El trastorno de la Tourette es una alteración que dura toda la vida y que comprende tics vocales y motores múltiples. Si están presentes durante menos de un año tics vocales y motores, se diagnostica como un trastorno por tics transitorio; pasado un año, el diagnóstico es el trastorno de la Tourette.

Se encuentra encuadrado dentro de los Trastornos de inicio en la infancia, la niñez o la adolescencia del DSM-IV-TR, cuyos criterios diagnósticos son los siguientes:

A. En algún momento a lo largo de la enfermedad ha habido tics motores múltiples y uno o más tics vocales, aunque no necesariamente de modo simultáneo, (un tic es una vocalización o movimiento súbito, rápido, recurrente, no rítmico y estereotipado).

 
B. Los tics aparecen varias veces al día (habitualmente en oleadas) casi cada día o intermitentemente a lo largo de un período de más de 1 año, y durante este tiempo nunca hay un período libre de tics superior a más de 3 meses consecutivos.
 
C. El trastorno provoca un notable malestar o deterioro significativo social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
 
D. El inicio es anterior a los 18 años de edad.

E. La alteración no se debe a los efectos fisiológicos directos de un fármaco (p. Ej., estimulante) o de una enfermedad médica (p. Ej., enfermedad de Huntington o encefalitis posvírica).

Descripción clínica
La edad de inicio del trastorno de la tourette se sitúa entre los 2 y los 13 años de edad. Siendo la edad promedio de inicio de los tics motores a los 7 años, son en principio evidentes, con una progresión rostro-caudal a lo largo del tiempo (la cabeza antes que el tronco y de los miembros). Pueden aparecer síntomas obsesivo-compulsivos alrededor de los 5 a 10 años.

Los tics vocales pueden iniciarse como una sílaba aislada, progresar hacia exclamaciones más largas... La coprolalia, un tic vocal complejo que entraña la pronunciación de obscenidades, se observa en unos pocos individuos con una aparición típica en la adolescencia temprana. La copropraxia (gestos obscenos complejos) puede aparecer más tarde, mientras se resuelve la coprolalia.

Los tics motores complejos aparecen sin una finalidad concreta; incluyen tocar, agacharse, doblar las rodillas, dar giros al caminar... Aproximadamente en la mitad de los sujetos con este trastorno los primeros síntomas que aparecen son episodios de un tic simple, principalmente parpadeo, y con menos frecuencia tics que afectan otras partes del rostro o del cuerpo. Algunas veces estos tics motores complejos pueden ser autodestructivos (arañarse o cortarse) o violentos (explosiones emocionales, ataques).

En la mayor parte de los casos, la gravedad, frecuencia y variabilidad de los síntomas disminuyen durante la adolescencia y la vida adulta. En otros casos, los síntomas desaparecen por completo, usualmente al iniciarse la vida adulta. El trastorno suele durar toda la vida, aunque puede haber períodos de remisión que duran semanas o años.

Síntomas y trastornos asociados
Los síntomas más frecuentemente asociados al trastorno de la Tourette son las obsesiones y compulsiones. También son relativamente comunes la hiperactividad, la distraibilidad y la impulsividad.
Con frecuencia se observa malestar social, vergüenza, excesiva autoobservación y humor depresivo.

La actividad social, académica y laboral puede estar afectada por el rechazo manifestado por otras personas o por la ansiedad experimentada al darse los tics en situaciones sociales.

En los casos graves de trastorno de la Tourette, los tics pueden interferir directamente las actividades cotidianas (p. Ej., leer o escribir). El trastorno de la Tourette conlleva a veces complicaciones raras entre las que se incluyen daños físicos, por ejemplo, ceguera debida a desprendimiento de retina (por cabezazos o golpes autolesivos), problemas ortopédicos (por flexiones de rodillas, sacudidas del cuello, o giros cefálicos) y problemas dérmicos (por pellizcos).

Se ha descrito comorbilidad con otros trastornos como: Trastorno Obsesivo Compulsivo, Trastorno por Déficit de Atención / Hiperactividad y con los trastornos de aprendizaje. Aunque los resultados de los estudios son contradictorios, también se ha sugerido que coexista con los trastornos depresivos y ansiosos.

Patrón familiar
La vulnerabilidad al trastorno de la Tourette y a otros trastornos afines se transmite según un patrón autosómico dominante. La vulnerabilidad implica que el niño recibe la base genética o constitucional para desarrollar un trastorno de tics; el tipo o la gravedad concretas del trastorno pueden ser diferentes de una a otra generación. Indicar que no todos quienes heredan la vulnerabilidad genética manifestarán los síntomas de un trastorno de tics.

En un 10 % de sujetos con trastorno de la Tourette no hay pruebas de la existencia de un patrón familiar. Los sujetos con estas formas "no genéticas" de trastorno de la Tourette o de otro trastorno de tics suelen padecer otro trastorno mental (p. Ej., trastorno generalizado del desarrollo) o una enfermedad médica (p. Ej., un trastorno convulsivo).

Diagnostico diferencial
Deben distinguirse otros tipos de movimientos anormales (p. Ej., distonías, disquinesias, coreas, atetosis...) y las enfermedades neurológicas en las cuales estos movimientos son característicos, como la corea de Huntington, la corea de Sydenham, la enfermedad de Parkinson y la enfermedad de Wilson. También deben distinguirse de compulsiones, manierismos y movimientos estereotipados. Se diferencia de los movimientos estereotipados por la naturaleza voluntaria de éstos y porque no causan malestar subjetivo como los tics.

Muchos pacientes con Trastorno de la Tourette tienen hallazgos en el electroencefalograma anormales, pero inespecíficos. El escáner y la resonancia magnética del cerebro, no evidencian lesiones estructurales específicas.

Tratamiento
El tratamiento del trastorno de la tourette, se debe abordar de forma multidisciplinaria...

Los objetivos del tratamiento farmacológico son exclusivamente sintomáticos, es decir, tratar el síntoma pero no la causa. Algunos pacientes que necesitan fármacos para reducir la frecuencia e intensidad de los tics pueden ser tratados con fármacos neurolépticos como haloperidol, clonidina y pimocida... éstos se administran usualmente en dosis muy pequeñas, las cuales se aumentan lentamente hasta que se logra el mejor equilibrio posible entre los síntomas y los efectos secundarios.

Los objetivos de la psicoterapia, es poder ayudar a la persona o a la familia a manejar no sólo el trastorno sino también los problemas sociales y emocionales que ocurren a veces. Algunas terapias de comportamiento pueden enseñar a sustituir un tic por otro que sea más aceptable. Señalamos algunas técnicas:

La relajación y el biofeedback, el objetivo principal del biofeedback, es dar a conocer al paciente acerca de los procesos fisiológicos de los que ordinariamente no es consciente, haciendo posible que de este modo sea capaz de controlarlos o modificarlos, ambas pueden ser útiles para aliviar el estrés que puede provocar un aumento de los síntomas de los tics.

Los grupos de apoyo permiten que las familias intercambien sus ideas y sentimientos en relación a sus problemas comunes.

La terapia en familia ayuda a que los padres de niños con este trastorno piensen y comprendan la diferencia entre comprensión y sobreprotección, se les anima para que den a sus hijos la oportunidad de conseguir tanta independencia como sea posible, y mientras tanto, suave pero de modo firme, limitando los intentos de algunos niños de utilizar sus síntomas para controlar a aquellos que les rodean.

La técnica de inversión de hábito es la terapia más efectiva y eficiente para el paciente y para otras personas significativas. Su objetivo es enseñar un hábito deseable, y que dadas las condiciones de este trastorno, deje de provocar un notable malestar o deterioro significativo, social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo. Esta técnica incluye los siguientes componentes:
- Autorregistro de los tics.
- Revisión en detalle de los inconvenientes de los tics.
- Descripción y detección de los tics.
- Identificación de las sensaciones asociadas con los tics.
- Identificación de las situaciones que afectan a la ocurrencia de los tics.
- Aprender a relajarse.
- Aprender y practicar las reacciones incompatibles con los tics.
- Ensayo del control de los tics.
- Apoyo social.
- Exhibición de la mejoría.
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Bibliografía:
Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV). Barcelona: Masson, S. A
Anderson, P.,( May, 1996). Obsessive Compulsion and Tic Linked to Sore Throats. The Medical Post.
Bados, A. & Vilert, J. (1991). Tics: revisión general y estudio de un caso infantil. En F. X. Méndez & D. M. Antón, (Eds) Modificación de la conducta con niños y adolescentes; libro de casos. Madrid: Ediciones Pirámide S. A.
Bados, A. (1995). Los tics y sus trastornos: Naturaleza y tratamiento en la infancia y adolescencia. Madrid: Ediciones Pirámide S. A.
Burden, G. (July, 1996) The Imperial Gene. The Medical Post.
Capponi, R. (1987) Psicopatología y Semiología Psiquiátrica Santiago: Editorial Universitaria.
Carrobles, J. A., Godoy, J. (1987). Biofeedback. Barcelona: Ed. Martínez Roca.
Gomberoff, L., & Olivos, P. (Eds.). (1986) Manual de Psiquiatría. Santiago: Mediterráneo.
Wikipedia, enciclopedia libre... ...


viernes, 27 de mayo de 2011

LA LUNA (3)

ATMÓSFERA
La Luna tiene una atmósfera insignificante dada su baja gravedad, incapaz de retener moléculas de gas en su superficie.
Se desconoce la totalidad de su composición.

El programa Apolo identificó átomos de helio y argón, y más tarde (en 1988), observaciones desde la Tierra añadieron iones de sodio y potasio.
La mayor parte en su superficie provienen de su interior.

La agitación térmica de las moléculas de gas viene inducida por la radiación solar y por las colisiones aleatorias entre las propias partículas atmosféricas.

Si la Luna tuvo antaño una atmósfera, las moléculas más rápidas pudieron escapar de ella para, inducir a las restantes a aumentar su velocidad, acelerando así el proceso de pérdida atmosférica. Se calcula que la desaparición completa de la hipotética atmósfera lunar debió realizarse a lo largo de centenares de millones de años.

Para que la tenue atmósfera lunar cualquier pequeño cambio puede ser importante. La sola presencia de astronautas altera localmente su presión y composición al enriquecerla con los gases expirados por ellos.
La atmósfera lunar recibe aportaciones de partículas solares durante el día, que cesa al llegar la noche.

La ionosfera que rodea a nuestro satélite tiene un escaso número de partículas ionizadas, así como presencia de electrones poco energéticos.
También se ha determinado una cola de sodio compuesta por vapores que se desprenden de nuestro satélite de forma similar a como lo hacen los gases de los cometas.

La ausencia de aire y vientos, impide que se erosione la superficie y que transporte tierra y arena, alisando y cubriendo sus irregularidades.
Al no haber aire, no se transmite sonido. Al no tener atmósfera, la superficie lunar no tiene ninguna protección con respecto al bombardeo esporádico de cometas y asteroides.

ORIGEN DE LA LUNA
La mejor explicación de su formación es que ésta se originó a partir de los pedazos que quedaron tras una cataclísmica colisión con un protoplaneta del tamaño de Marte en los albores del sistema solar.

La enorme energía suministrada por el choque fundió la corteza terrestre al completo y arrojó gran cantidad de restos incandescentes al espacio.

Con el tiempo, se formó un anillo de roca alrededor de nuestro planeta hasta que por acreción (crecimiento por agregación de cuerpos menores) se formó la Luna.

Inicialmente, su órbita era mucho más cercana que la actual y el día terrestre era mucho más corto ya que la Tierra rotaba más deprisa.

Durante cientos de millones de años, la Luna ha estado alejándose lentamente de la Tierra.

Tras su formación, la Luna experimentó un período cataclísmico, datado en torno a hace 3.800-4000 millones de años, en el que la Luna y los otros cuerpos del sistema solar interior sufrieron impactos de grandes asteroides. Dicho período, se conoce como bombardeo intenso tardío, y formó la mayor parte de los cráteres observados en la Luna.

GEOLOGÍA LUNAR
El conocimiento de la geología lunar aumentó significativamente a partir de los años sesenta con misiones tripuladas y automatizadas.
De todas maneras, quedan muchas preguntas por responder y que serán contestadas con la instalación de futuras bases permanentes.

El paisaje lunar está caracterizado por la presencia de cráteres de impacto, el material eyectado por estos, algunos volcanes, depresiones rellenadas por el océano de magma, colinas y las marcas dejadas por los flujos de lava.

El aspecto más distintivo de la Luna es el contraste de zonas claras y oscuras.
Las zonas claras son las tierras altas y reciben el nombre de terrae y las planicies más oscuras llamadas maría.

Las tierras altas presentan la mayor cantidad de cráteres de impacto desde un diámetro de cerca de 1 metro hasta 1.000 km.

Los mares (maría) cubren cerca del 16% de la superficie lunar y fueron formados por coladas de lava que principalmente llenaron las enormes cuencas de impacto.

Aunque se piensa que en la actualidad la Luna no posee ninguna actividad volcánica, sí la tuvo en el pasado.
Quedan muchas dudas, como el saber porqué desaparecieron los volcanes y solamente se pueden apreciar conos de ceniza con depósitos de manto oscuro.
Otra duda es que si no existieron los volcanes ¿de dónde fue erupcionada la lava?.

La superficie lunar es de color gris y presenta una gran cantidad de fino sedimento producto de los innumerables impactos de meteoritos. Dicho polvo recibe el nombre de regolito lunar y su espesor varía de 2 metros en los mares más jóvenes hasta unos 20 metros en las superficies más antiguas de las tierras altas.
EL INTERIOR LUNAR Y LOS LUNAMOTOS

La Luna no posee tectónica de placas y por lo tanto no se renueva constantemente como la Tierra. Los temblores lunares (lunamotos) son mínimos y los más grandes (de magnitud 5) ocurren cerca de una vez por año.

La corteza lunar tiene un espesor de unos 70 km en el lado visible a unos 150 km en el lado oculto.
Los mares tienen cerca de 1 km de espesor.

Si bien la Luna no posee un campo magnético como la Tierra, sí lo tuvo en el pasado.
Las rocas lunares están magnetizadas, siendo las más antiguas las que presentan el mayor magnetismo.

Dejamos aquí esta entrada. En la próxima finalizaremos esta serie dedicada a la Luna, con lo referido a su observación y exploración.

Os dejamos con un vídeo-documental que nos habla de nuestro satélite.


BIBLIOGRAFÍA:
Spudis, P.D. (2004). «Moon». World Book Online Reference Center, NASA. «Space Topics: Pluto and Charon». The Planetary Society. «Planet Definition Questions & Answers Sheet». International Astronomical Union (2006).Kleine, T.; Palme, H.; Mezger, K.; Halliday, A.N. (2005). «Hf–W Chronometry of Lunar Metals and the Age and Early Differentiation of the Moon». Science Binder, A.B. (1974). «On the origin of the Moon by rotational fission». The Moon .Stroud, Rick (2009). The Book of the Moon. Walken and Company. Mitler, H.E. (1975). «Formation of an iron-poor moon by partial capture, or: Yet another exotic theory of lunar origin». Icarus Stevenson, D.J. (1987). «Origin of the moon–The collision hypothesis». Annual Review of Earth and Planetary Sciences.Taylor, G. Jeffrey (31 de diciembre de 1998). «Origin of the Earth and Moon». Planetary Science Research Discoveries. Canup, R.; Asphaug, E. (2001). «Origin of the Moon in a giant impact near the end of the Earth's formation». Comellas, José Luis. (1996). Guía del Firmamento. "Sexta edición". Editorial Rialp. Chong, S. M.; Lim, A. C. H.; Ang, P. S.; Galadí-Enríquez, David; (2003). Atlas fotográfico de la Luna. Cambridge University Press.(Recomendable para observadores aficionados de la Luna)Rükl, Antonin. (1991). Atlas of the Moon. Paul Hamlyn Publishing. (El libro más recomendable para observadores aficionados que desean conocer la cartografía lunar).Ben Bussey y Paul Spudis. (2004). The Clementine Atlas of the Moon. Cambridge University Press.Patrick Moore. (2001). On the Moon, Sterling Publishing Co.Paul D. Spudis. (1996). The Once and Future Moon. Smithsonian Institution Press. Wikipedia, la enciclopedia libre.