miércoles, 8 de junio de 2011

BULLYING


Hablamos de bullying, maltrato entre iguales o acoso escolar, indistintamente, para referirnos a situaciones en las que uno o más alumn@s persiguen e intimidan a otro u otra —víctima— a través de insultos, rumores, vejaciones, aislamiento social, motes, agresiones físicas, amenazas y coacciones... Implica una repetición continuada de las burlas o las agresiones y puede provocar la exclusión social de la víctima.

Lo que sitúa a las víctimas en posiciones de las que difícilmente pueden salir por sus propios medios, provocándole estas relaciones de continuidad efectos muy negativos como: descenso en su autoestima, estados de ansiedad e incluso cuadros depresivos, lo que dificulta su integración en el medio escolar y el desarrollo normal de los aprendizajes.

No se puede calificar de bullying situaciones en las que un alumno/a se mete con otro de forma amistosa o como juego. Tampoco cuando dos estudiantes a un mismo nivel discuten, tienen una disputa o se pelean.

¿Qué elementos están presentes en el bullying?
- Deseo inicial obsesivo y no inhibido de infligir daño, dirigido contra alguien indefens@.
- El deseo se materializa en una acción.
- Suele incluir conductas de diversa naturaleza (burlas, amenazas, agresiones físicas, aislamiento sistemático, etc).
- Alguien resulta dañad@, la intensidad y la gravedad del daño dependen de la vulnerabilidad de las personas.
- El maltrato se dirige contra alguien menos poderos@, bien sea porque existe desigualdad física o psicológica entre víctimas y actores, o bien porque estos últimos actúan en grupo.
- El maltrato carece de justificación.
- Tiene lugar de modo reiterado. Esta expectativa de repetición interminable por parte de la víctima es lo que le da su naturaleza opresiva y temible.
- Se produce con placer manifiesto. El agresor@ disfruta con la sumisión de la persona más débil.
- Se mantiene debido a la ignorancia o pasividad de las personas que rodean a los agresores y a las víctimas sin intervenir directamente.
- Disminuye la capacidad de comprensión moral y de empatía del agresor, mientras que se produce un refuerzo de un estilo violento de interacción.
- En las personas que observan la violencia sin hacer nada para evitarla, se produce falta de sensibilidad, apatía e insolidaridad.
- Se reduce la calidad de vida del entorno en el que se produce: dificultad para lograr objetivos y aumento de los problemas y tensiones.

Tipos de Bullying
Maltrato físico:
Directo: Palizas, lesiones con diferentes objetos, agresiones en forma de patadas, “collejas”....
Indirecto: Robo y destrozo de material escolar, ropa y otros objetos personales.
Maltrato Verbal, del insulto mantenido y el mote malintencionado al menosprecio y la amenaza.

Maltrato Psicológico, de los gestos amenazantes a las amenazas continuadas; del menosprecio a la maledicencia.

Maltrato Social, ignorar y no dirigir la palabra, impedir la participación con el resto del grupo, coaccionar a amigos y amigas de la víctima para que no interactúen con la misma. Rechazo a sentarse a su lado en el aula.

Maltrato Indirecto, del buscar cómplices para acosar al silencio cómplice de los testigos mudos.

Otras formas:
Ciberbullying: uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, como internet y el teléfono móvil. Es una forma de acoso indirecto y anónimo. Las grabaciones de agresiones físicas brutales o vejaciones que son difundidas a través del teléfono móvil o internet se denomina Happy slapping.

Dating violence: acoso entre parejas de adolescentes, donde prevalece el chantaje emocional. Es considerado como la antesala de la violencia de género.

Sujetos implicados, consecuencias y conductas indicadoras
Perfil del agresor/a
- Físicamente fuerte.
- Necesita dominar, tener poder, sentirse superior.
- Fuerte temperamento, fácilmente enojable, impulsiv@.
- Baja tolerancia a la frustración.
- Desafiante y agresiv@ hacia los adultos.
- No suelen mostrarse ansios@s ni insegur@s.
- Comportamientos antisociales tempranos.
- Poco populares entre sus compañeros y compañeras, sólo algun@s les siguen.
- Actitud negativa hacia la escuela.

Consecuencias:  su actitud y conducta son la antesala de futuros hechos delictivos. Las amenazas y las agresiones físicas de hecho ya lo son y pueden ser denunciables. Instaura una creencia en sí mismo o en si misma y en su entorno de que se puede lograr poder y liderazgo mediante la violencia, la prepotencia y la sumisión de otr@s. Es probable que quién ha sido agresor/a, en su infancia/juventud perpetúe conductas agresivas y violentas en las relaciones adultas.

 
Conductas indicadoras del agresor
- Tiene comportamientos agresivos con los miembros de la familia.
- Ignora los derechos de los demás.
- Nos comunican a menudo que ha tenido episodios de agresiones o insultos a compañeros de la escuela.
- Se muestra enfadado con frecuencia, impaciente y emplea tonos despreciativos en sus valoraciones sobre los demás.
- Se siente con frecuencia insatisfecho, sin motivación para trabajar con los demás.
- Trata de imponer sus criterios utilizando la agresividad verbal, física o psicológica.
- No controla sus reacciones.
- Sospechamos que ejerce el maltrato a los compañeros.

Perfil de la víctima
Factores de riesgo:
- Vulnerabilidad psicológica y biológica.
- Experiencias previas negativas.
- Poco populares en el centro escolar.
- Poca facilidad para hablar de si mismos.
- Estrategias de afrontamiento inadecuadas: aislamiento y resignación.

Consecuencias: Se siente solo@, infeliz, atemorizad@, pierde autoestima y la confianza en si mismo o en si misma y en los demás. Puede llegar a sufrir problemas de salud somática y emocional en grados variables: en algunos casos ansiedad y /o depresión... Fobia a ir al centro escolar. Reacciones agresivas e intentos de suicidio. El hecho supone una pérdida de libertad y derechos del alumn@ que limita su desarrollo personal. 


Conductas indicadoras de victimización
La mayoría de las veces no lo cuentan a los adultos. Presentan las siguientes conductas de miedo, huida y evitación:
- Para llegar o salir de la escuela espera a que no haya nadie.
- Escoge rutas ilógicas para ir y venir de la escuela, rehuye.
- Falta a clase, cosa que antes no sucedía: le entra miedo y ansiedad...
- Se aísla socialmente, en la escuela o en la calle: pasa más tiempo en casa que antes, no quiere salir con los amigos, prefiere estar solo.
En general busca la cercanía de adultos en los recreos y lugares comunes al colegio. Sus amigos y compañeros de juego suelen ser de menor edad. En cuanto al rendimiento académico suele ir en descenso con dificultades de atención y concentración.
Las conductas de ansiedad y estado afectivo emocional que manifiesta son:
- Llorar en algún momento y mostrar dolor físico o psíquico.
- Tristeza, humor inestable y poco comunicativo.
- Irascibilidad, ataques de ira o rabia. Ira o rabia contenida.
- Somatizaciones diversas: dolores de cabeza, dolores de estómago o tripa, pérdida de apetito, insomnio, enuresis y descontrol de esfínteres, vómitos, tartamudeo, malestar generalizado…
- Finge dolencias para evitar determinadas situaciones y entornos.
- Nerviosismo, ansiedad, angustia, pesadillas…
- Conductas de infantilización y dependencia.

Espectadores/as
Alumnado que tolera el maltrato con inhibición y conocen bien al agresor/a, a la víctima, el lugar y los hechos... pero callan.
El espectador/a del abuso puede verse moralmente implicad@ cuando impera la ley del silencio y participa de ciertas normas y falsas convenciones referidas a la necesidad de callar.
En cuanto a la familia y el profesorado, no dan importancia a señales claras de alerta, tendiendo a inhibirse ante la resolución del conflicto.

Consecuencias: acabarán valorando la agresividad y la violencia como forma de éxito social. Sufren un proceso de desensibilización ante los continuados episodios de sufrimiento que están contemplando. Todo el entorno social sufre una sensación de indefensión y de incapacidad de reacción similar a la de la víctima.

Conductas indicadoras del espectador
A menudo se tiene conocimiento por comentarios de los padres, profesores u otro alumnos de hechos de agresión, esporádicos o continuados. Siendo espectador entra también en una dinámica de tener que asumir en muchas ocasiones situaciones que en principio no le agradan. Muestran nerviosismo cuando se les pregunta si han visto alguna agresión. La ley del silencio es muy efectiva, por lo que se tiende a no contar lo que se ve por no ser considerado chivato. Pueden responder de forma indirecta.

No actúa directamente, pero apoya de manera indirecta acciones violentas porque considera que sacarlas a la luz puede perjudicarle, de forma que le consideren chivato y se convierta en otra víctima. Puede resultarle más cómodo apoyar determinadas actuaciones para sentirse identificado con un grupo, o ante la necesidad de sentirse al mismo nivel o reconocido por los miembros de dicho grupo.
Prevención del bullying
Algunas pautas que pueden ayudar tanto a la familia como a los educadores y a la sociedad de un modo general, para prevenir este fenómeno:

La familia, es la que tiene que establecer lo que es reprobable y lo que es aceptable, en casa y en la relaciones sociales. En acoso escolar, la ausencia de reglas, la falta de supervisión y de control razonables de la conducta de los hijos fuera del colegio, de lo que hacen y con quién van, una disciplina demasiado dura, la falta de comunicación y la ocurrencia de tensiones y de peleas en la familia, pueden llevar a que los hijos adquieran conductas agresivas. Algunas reglas básicas para orientar a los progenitores acerca de lo que puede hacer para mantener alejados a sus hijos del bullying:

- Preocuparse por sus hijos, hablando con ellos. Crear un canal de diálogo con ellos, evitando los monólogos.
- Estar pendiente de los posibles síntomas como nerviosismo, falta de apetito, insomnio, bajo rendimiento escolar, fobia escolar, etc.
- Controlar y supervisar las conductas de sus hijos, observando qué hace, a dónde va, con quién juega, cuáles son sus intereses, proyectos, etc.
- Determinar los límites y las normas. Exigir el cumplimiento de las elementales.
- Educar para controlar las emociones, para comportarse con los demás, para convivir con otros.
- Observar los comportamientos, estados de ánimo, y los cambios en los hábitos de los niños.

El colegio, La constante supervisión en las aulas y en el patio, así como en el comedor, también cuenta a la hora de detectar si está o no ocurriendo algún acoso escolar. En complicidad con el centro escolar, los profesores deben colaborar en la identificación de algún caso, o simplemente estableciendo con sus alumnos unas normas de no agresión.

Por parte de los medios de comunicación y las instituciones, crear y mantener un teléfono público para los niños es una forma de abrir una puerta a sus posibles conflictos. Las campañas anuales de sensibilización también pueden funcionar para prevenir el acoso escolar. En cuanto a los medios de comunicación sería interesante y muy viable que controlasen más los contenidos que emiten o publican.

La sociedad en general debe prevenir y atajar posibles brotes de acoso. Es necesario estar atento y no dejar pasar nada o pensar que todo es normal o se trata de una broma. Cuando un niño se burla, amenaza o pega a otro niño, se debe intervenir para que eso no se repita. Cuando en el patio del colegio alguien se burla del aspecto de otra persona, hay que reprenderle.

Bibliografía:
AEDES (1992). Centro de Estudios del Menor.
Ahmad y Smith, P.K. (1989). Bully-victim problems among schoochildren.
Arencibia, S. y Guarro Pallás (1999). Mejorar la escuela Pública.
Arrieta, L. y Moresco, M. (1992). Educar desde el conflicto: Chicos que molestan. Madrid. CCS.
Asher, S. y Coie, J. (1990). Peer rejection in childhood. Nueva York. Cambridge University Press.
Barudy, J. (2003). El dolor invisible de la infancia. Una lectura ecosistémica del maltrato infantil. Madrid. Paidós.
Basalisco, S. (1989). Bullying in Italy, en E. Roland y E. Munthe (Eds), Bullying, an internacional perspectiva. London. David Fulton.
Bastar, M. (1997). La agresividad de nuestros hijos. Madrid. Espasa.
Besag, V. (1989). Bullies and victims in schools. Milton Keynes, Open University Press.
Byrne (1994), “Bullies and victims in a school setting with referente to some Dublín schools”.
Buss (1961), citado por Melero (1993, 2).
Calvo Hernández, P. (2001). La indisciplina en los centros escolares.
Wikipedia, enciclopedia libre.

sábado, 4 de junio de 2011

LA LUNA (4)

OBSERVACIÓN
En la antigüedad hay muchas referencias mayas e incas.
En Perú, en la capital del imperio (Chinú) se llamaba Chan Chan, "Ciudad de la Luna".
En oriente (asirios y babilónicos), excelentes observadores y matemáticos determinaron el tiempo que invertía su órbita alrededor de nuestro planeta.
De estos pueblos se conservan datos de eclipses solares y lunares.

En China los registros fiables de eclipses se remontan a al 720 a. de C.
En Egipto, destaca el esplendor de la escuela de Alejandría y su famosa biblioteca.
En Irlanda se ha encontrado una roca de 5.000 años que parece ser la representación más temprana de la Luna descubierta hasta la fecha.

La Luna en muchas culturas antiguas y prehistóricas era una deidad u otro fenómeno sobrenatural.

De las primeras veces que se intentó ofrecer una visión racional y científica de la Luna fue en la antigua Grecia, propuesta por el filósofo Anatágoras quien razonó que Sol y Luna eran dos cuerpos gigantes, rocosos y esféricos y que la luz emitida por la Luna no era más que la luz reflejada del Sol.

En la edad media, antes de la invención del telescopio, cada vez más gente fue reconociendo que la Luna era una esfera ya que se creía que tenía que ser "perfectamente lisa".
En 1609, Galileo Galilei la observó por primera vez con telescopio y afirmó que no era lisa ya que tenía cráteres.

Ya en el S.XVII Giovanni Battista Riccioli y Francesco María Grimaldi trazaron un mapa de la Luna y dieron nombre a muchos cráteres, los cuáles se mantienen en la actualidad.

En el S.XIX se confeccionaron importantes cartas lunares.
La mejora en las observaciones llegó como consecuencia del desarrollo de nuevos y mejores telescopios.

Destacan los trabajos topográficos del astrónomo y jesuita italiano Angelo Secchi y las fotografías de Warren de la Rue.

En 1868 se publicó un mapa de más de 1.000 dibujos realizado por el selenógrafo alemán Johan F. Julius Schmidt, dando cuenta de los importantes cambios en la orografía lunar.

En 1904 William Henry Pickering elaboró un atlas obtenido desde el observatorio Astronómico de la isla de Jamaica con la particularidad de obtener cada zona iluminada de cinco formas distintas.

Diversos atlas fueron apareciendo a lo largo del S.XX, y se perfeccionaron a partir de 1959 con el lanzamiento de las primeras sondas y a partir de ese momento las fotografías tomadas desde la Tierra dejan paso a las tomadas a muy poca distancia por las sondas.

LA EXPLORACIÓN LUNAR
La primera etapa de la exploración espacial de la Luna se sitúa en el contexto de la carrera espacial soviético-estadounidense y se desarrolló a un ritmo notablemente elevado, con casi un centenar de lanzamientos en apenas 18 años.

Destacan las primeras fotografías de la cara oculta de la Luna del satélite (Luna 3, 1959), el primer alunizaje de una sonda automática (Luna 9, 1966), el primer viaje de ida y vuelta orbital de seres vivos (Zond, septiembre de 1968), primer viaje de ida y vuelta orbital tripulado (Apolo 8, diciembre 1968), el primer alunizaje de una nave tripulada (Apolo 11, 1969) y la primera sonda automática que aluniza y trae de vuelta a la Tierra muestras de suelo Lunar (Luna 16, 1970), entre otras muchas.

Esta etapa termina tras el lanzamiento de la sonda Luna 24 en 1976.

El interés por la Luna pasó a segundo plano y durante 13 años no se volvió a lanzar ningún ingenio, hasta 1990, cuando Japón inicia la etapa actual de exploración espacial de la Luna con su sonda Hiten.

Esta fase se desarrolla de un modo más pausado y con mayor participación multinacional (China, Europa, India, etc).
Para 2012 está previsto el lanzamiento de la rusa Luna-Glob y para 2013 la hindú Chandrayaan-2.

ALUNIZAJES TRIPULADOS
De la primera etapa de la exploración espacial de la Luna, el evento más destacado fueron los alunizajes del proyecto Apolo entre 1969 y 1972.
Siguieron todos el método del Encuentro en Órbita Lunar.

Utilizaban 2 vehículos en el mismo cohete que viajaban unidos, uno para ir y volver a la Luna y otro más pequeño para alunizar.
Las operaciones de acoplamiento se realizaban en órbita lunar.

Otro método es el Encuentro en Órbita Terrestre (EOR) que consiste en utilizar 2 vehículos, uno despega con el combustible y otro con la tripulación. Realizan un acoplamiento en órbita terrestre para repostar y una vez hecho esto, el vehículo con la tripulación se dirige a la Luna, aluniza y regresa.

ALUNIZAJES TRIPULADOS EN PROYECTO
Varios son los países que han mostrado su interés por ir de nuevo con viajes tripulados a la Luna.
Los alunizajes tripulados que prepara la NASA para este siglo combinarán el Encuentro en Órbita Terrestre con el Encuentro en Órbita Lunar.

Utilizarán dos vehículos que despegarán por separado, el vehículo que transportará a la tripulación se acoplará primero a la Estación Espacial Internacional (ISS) donde se prepararán para la misión mientras el vehículo con el módulo lunar permanece en una órbita de aparcamiento alrededor de la Tierra.

Una vez todo listo, ambos vehículos se acoplarán en órbita terrestre y viajarán hacia la Luna. Una vez en su órbita, los vehículos se separarán, el módulo lunar descenderá, realizará el alunizaje y despegará para acoplarse en órbita lunar al módulo de mando desde donde regresarán a la Tierra.
El plan de EE.UU. se sitúa en el contexto del proyecto Constelación.

China tiene en marcha un proyecto de exploración lunar con misiones tripuladas para la década de 2020.

Para 2020 Japón tiene previsto su primera misión tripulada y establecer una base lunar permanente en 2030.

Asimismo la Agencia Espacial Europea también ha anunciado su interés por mandar misiones tripuladas a la Luna, dentro del programa Aurora, lo mismo que India, que ha desarrollado un plan que incluye un sobrevuelo tripulado de la Luna en 2014 y un alunizaje tripulado en 2014.

Damos aquí por finalizada esta entrada con lo referido a nuestra luna, y os dejamos con un vídeo de corta duración que nos recuerda el histórico Apolo 11 y su alunizaje que supuso el gran momento en que un ser humano pisaba nuestro satélite.


BIBLIOGRAFÍA:
Spudis, P.D. (2004). «Moon». World Book Online Reference Center, NASA. «Space Topics: Pluto and Charon». The Planetary Society. «Planet Definition Questions & Answers Sheet». International Astronomical Union (2006).Kleine, T.; Palme, H.; Mezger, K.; Halliday, A.N. (2005). «Hf–W Chronometry of Lunar Metals and the Age and Early Differentiation of the Moon». Science Binder, A.B. (1974). «On the origin of the Moon by rotational fission». The Moon .Stroud, Rick (2009). The Book of the Moon. Walken and Company. Mitler, H.E. (1975). «Formation of an iron-poor moon by partial capture, or: Yet another exotic theory of lunar origin». Icarus Stevenson, D.J. (1987). «Origin of the moon–The collision hypothesis». Annual Review of Earth and Planetary Sciences.Taylor, G. Jeffrey (31 de diciembre de 1998). «Origin of the Earth and Moon». Planetary Science Research Discoveries. Canup, R.; Asphaug, E. (2001). «Origin of the Moon in a giant impact near the end of the Earth's formation». Comellas, José Luis. (1996). Guía del Firmamento. "Sexta edición". Editorial Rialp. Chong, S. M.; Lim, A. C. H.; Ang, P. S.; Galadí-Enríquez, David; (2003). Atlas fotográfico de la Luna. Cambridge University Press.(Recomendable para observadores aficionados de la Luna)Rükl, Antonin. (1991). Atlas of the Moon. Paul Hamlyn Publishing. (El libro más recomendable para observadores aficionados que desean conocer la cartografía lunar).Ben Bussey y Paul Spudis. (2004). The Clementine Atlas of the Moon. Cambridge University Press.Patrick Moore. (2001). On the Moon, Sterling Publishing Co.Paul D. Spudis. (1996). The Once and Future Moon. Smithsonian Institution Press. Wikipedia, la enciclopedia libre.

martes, 31 de mayo de 2011

TRASTORNO DE LA TOURETTE


El trastorno de la Tourette es una alteración que dura toda la vida y que comprende tics vocales y motores múltiples. Si están presentes durante menos de un año tics vocales y motores, se diagnostica como un trastorno por tics transitorio; pasado un año, el diagnóstico es el trastorno de la Tourette.

Se encuentra encuadrado dentro de los Trastornos de inicio en la infancia, la niñez o la adolescencia del DSM-IV-TR, cuyos criterios diagnósticos son los siguientes:

A. En algún momento a lo largo de la enfermedad ha habido tics motores múltiples y uno o más tics vocales, aunque no necesariamente de modo simultáneo, (un tic es una vocalización o movimiento súbito, rápido, recurrente, no rítmico y estereotipado).

 
B. Los tics aparecen varias veces al día (habitualmente en oleadas) casi cada día o intermitentemente a lo largo de un período de más de 1 año, y durante este tiempo nunca hay un período libre de tics superior a más de 3 meses consecutivos.
 
C. El trastorno provoca un notable malestar o deterioro significativo social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
 
D. El inicio es anterior a los 18 años de edad.

E. La alteración no se debe a los efectos fisiológicos directos de un fármaco (p. Ej., estimulante) o de una enfermedad médica (p. Ej., enfermedad de Huntington o encefalitis posvírica).

Descripción clínica
La edad de inicio del trastorno de la tourette se sitúa entre los 2 y los 13 años de edad. Siendo la edad promedio de inicio de los tics motores a los 7 años, son en principio evidentes, con una progresión rostro-caudal a lo largo del tiempo (la cabeza antes que el tronco y de los miembros). Pueden aparecer síntomas obsesivo-compulsivos alrededor de los 5 a 10 años.

Los tics vocales pueden iniciarse como una sílaba aislada, progresar hacia exclamaciones más largas... La coprolalia, un tic vocal complejo que entraña la pronunciación de obscenidades, se observa en unos pocos individuos con una aparición típica en la adolescencia temprana. La copropraxia (gestos obscenos complejos) puede aparecer más tarde, mientras se resuelve la coprolalia.

Los tics motores complejos aparecen sin una finalidad concreta; incluyen tocar, agacharse, doblar las rodillas, dar giros al caminar... Aproximadamente en la mitad de los sujetos con este trastorno los primeros síntomas que aparecen son episodios de un tic simple, principalmente parpadeo, y con menos frecuencia tics que afectan otras partes del rostro o del cuerpo. Algunas veces estos tics motores complejos pueden ser autodestructivos (arañarse o cortarse) o violentos (explosiones emocionales, ataques).

En la mayor parte de los casos, la gravedad, frecuencia y variabilidad de los síntomas disminuyen durante la adolescencia y la vida adulta. En otros casos, los síntomas desaparecen por completo, usualmente al iniciarse la vida adulta. El trastorno suele durar toda la vida, aunque puede haber períodos de remisión que duran semanas o años.

Síntomas y trastornos asociados
Los síntomas más frecuentemente asociados al trastorno de la Tourette son las obsesiones y compulsiones. También son relativamente comunes la hiperactividad, la distraibilidad y la impulsividad.
Con frecuencia se observa malestar social, vergüenza, excesiva autoobservación y humor depresivo.

La actividad social, académica y laboral puede estar afectada por el rechazo manifestado por otras personas o por la ansiedad experimentada al darse los tics en situaciones sociales.

En los casos graves de trastorno de la Tourette, los tics pueden interferir directamente las actividades cotidianas (p. Ej., leer o escribir). El trastorno de la Tourette conlleva a veces complicaciones raras entre las que se incluyen daños físicos, por ejemplo, ceguera debida a desprendimiento de retina (por cabezazos o golpes autolesivos), problemas ortopédicos (por flexiones de rodillas, sacudidas del cuello, o giros cefálicos) y problemas dérmicos (por pellizcos).

Se ha descrito comorbilidad con otros trastornos como: Trastorno Obsesivo Compulsivo, Trastorno por Déficit de Atención / Hiperactividad y con los trastornos de aprendizaje. Aunque los resultados de los estudios son contradictorios, también se ha sugerido que coexista con los trastornos depresivos y ansiosos.

Patrón familiar
La vulnerabilidad al trastorno de la Tourette y a otros trastornos afines se transmite según un patrón autosómico dominante. La vulnerabilidad implica que el niño recibe la base genética o constitucional para desarrollar un trastorno de tics; el tipo o la gravedad concretas del trastorno pueden ser diferentes de una a otra generación. Indicar que no todos quienes heredan la vulnerabilidad genética manifestarán los síntomas de un trastorno de tics.

En un 10 % de sujetos con trastorno de la Tourette no hay pruebas de la existencia de un patrón familiar. Los sujetos con estas formas "no genéticas" de trastorno de la Tourette o de otro trastorno de tics suelen padecer otro trastorno mental (p. Ej., trastorno generalizado del desarrollo) o una enfermedad médica (p. Ej., un trastorno convulsivo).

Diagnostico diferencial
Deben distinguirse otros tipos de movimientos anormales (p. Ej., distonías, disquinesias, coreas, atetosis...) y las enfermedades neurológicas en las cuales estos movimientos son característicos, como la corea de Huntington, la corea de Sydenham, la enfermedad de Parkinson y la enfermedad de Wilson. También deben distinguirse de compulsiones, manierismos y movimientos estereotipados. Se diferencia de los movimientos estereotipados por la naturaleza voluntaria de éstos y porque no causan malestar subjetivo como los tics.

Muchos pacientes con Trastorno de la Tourette tienen hallazgos en el electroencefalograma anormales, pero inespecíficos. El escáner y la resonancia magnética del cerebro, no evidencian lesiones estructurales específicas.

Tratamiento
El tratamiento del trastorno de la tourette, se debe abordar de forma multidisciplinaria...

Los objetivos del tratamiento farmacológico son exclusivamente sintomáticos, es decir, tratar el síntoma pero no la causa. Algunos pacientes que necesitan fármacos para reducir la frecuencia e intensidad de los tics pueden ser tratados con fármacos neurolépticos como haloperidol, clonidina y pimocida... éstos se administran usualmente en dosis muy pequeñas, las cuales se aumentan lentamente hasta que se logra el mejor equilibrio posible entre los síntomas y los efectos secundarios.

Los objetivos de la psicoterapia, es poder ayudar a la persona o a la familia a manejar no sólo el trastorno sino también los problemas sociales y emocionales que ocurren a veces. Algunas terapias de comportamiento pueden enseñar a sustituir un tic por otro que sea más aceptable. Señalamos algunas técnicas:

La relajación y el biofeedback, el objetivo principal del biofeedback, es dar a conocer al paciente acerca de los procesos fisiológicos de los que ordinariamente no es consciente, haciendo posible que de este modo sea capaz de controlarlos o modificarlos, ambas pueden ser útiles para aliviar el estrés que puede provocar un aumento de los síntomas de los tics.

Los grupos de apoyo permiten que las familias intercambien sus ideas y sentimientos en relación a sus problemas comunes.

La terapia en familia ayuda a que los padres de niños con este trastorno piensen y comprendan la diferencia entre comprensión y sobreprotección, se les anima para que den a sus hijos la oportunidad de conseguir tanta independencia como sea posible, y mientras tanto, suave pero de modo firme, limitando los intentos de algunos niños de utilizar sus síntomas para controlar a aquellos que les rodean.

La técnica de inversión de hábito es la terapia más efectiva y eficiente para el paciente y para otras personas significativas. Su objetivo es enseñar un hábito deseable, y que dadas las condiciones de este trastorno, deje de provocar un notable malestar o deterioro significativo, social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo. Esta técnica incluye los siguientes componentes:
- Autorregistro de los tics.
- Revisión en detalle de los inconvenientes de los tics.
- Descripción y detección de los tics.
- Identificación de las sensaciones asociadas con los tics.
- Identificación de las situaciones que afectan a la ocurrencia de los tics.
- Aprender a relajarse.
- Aprender y practicar las reacciones incompatibles con los tics.
- Ensayo del control de los tics.
- Apoyo social.
- Exhibición de la mejoría.
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Bibliografía:
Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV). Barcelona: Masson, S. A
Anderson, P.,( May, 1996). Obsessive Compulsion and Tic Linked to Sore Throats. The Medical Post.
Bados, A. & Vilert, J. (1991). Tics: revisión general y estudio de un caso infantil. En F. X. Méndez & D. M. Antón, (Eds) Modificación de la conducta con niños y adolescentes; libro de casos. Madrid: Ediciones Pirámide S. A.
Bados, A. (1995). Los tics y sus trastornos: Naturaleza y tratamiento en la infancia y adolescencia. Madrid: Ediciones Pirámide S. A.
Burden, G. (July, 1996) The Imperial Gene. The Medical Post.
Capponi, R. (1987) Psicopatología y Semiología Psiquiátrica Santiago: Editorial Universitaria.
Carrobles, J. A., Godoy, J. (1987). Biofeedback. Barcelona: Ed. Martínez Roca.
Gomberoff, L., & Olivos, P. (Eds.). (1986) Manual de Psiquiatría. Santiago: Mediterráneo.
Wikipedia, enciclopedia libre... ...