lunes, 4 de julio de 2011

DELIRIUM


El delirium o síndrome confusional agudo (SCA), es un síndrome neuropsiquiátrico complejo, que consiste en una combinación de síntomas cognitivos, conductuales y psicopatológicos.

La característica esencial de un delirium consiste en una alteración de la conciencia que se acompaña de un cambio de las funciones cognoscitivas que no puede ser explicado por la preexistencia o desarrollo de una demencia. La alteración se desarrolla a lo largo de un breve período de tiempo, habitualmente horas o días, y tiende a fluctuar a lo largo del día.

A través de la historia, del examen físico o de las pruebas de laboratorio se demuestra que el delirium se debe a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica, de la intoxicación por o la abstinencia de sustancias, del consumo de medicamentos o de la exposición a tóxicos, o bien a una combinación de estos factores.

La alteración de la conciencia se manifiesta por una disminución de la capacidad de atención al entorno. La capacidad para centrar, mantener o dirigir la atención está deteriorada.

Las preguntas deben repetirse debido a que la atención del sujeto es vaga, éste puede perseverar en una respuesta a una pregunta previa en lugar de focalizar su atención de forma adecuada, y los estímulos irrelevantes le distraen con facilidad. Debido a estos problemas, puede ser difícil (o imposible) mantener una conversación.

Hay otros cambios de las funciones cognoscitivas (deterioro de la memoria, desorientación o alteraciones del lenguaje) o existen alteraciones de la percepción. El deterioro de la memoria se manifiesta con más frecuencia en la memoria reciente y puede comprobarse preguntando al sujeto por algunos objetos no relacionados o haciéndose repetir una frase corta tras unos minutos de distracción.

Frecuentemente, la desorientación está referida al tiempo (p. Ej., pensando que es por la mañana cuando en realidad es medianoche) o al espacio (p. Ej., pensando que está en casa cuando en realidad está en el hospital). En el delirium leve el primer síntoma que suele aparecer es la desorientación temporal. Menos frecuente es la desorientación autopsíquica. La alteración del lenguaje se hace evidente con la disnomia (p. Ej., deterioro de la capacidad para nombrar objetos) o la disgrafia (p. Ej., deterioro de la capacidad para escribir). En algunos casos el lenguaje es vago e irrelevante y en otros, caudaloso e incoherente, con saltos imprevisibles de unos temas a otros.

Para el clínico puede ser difícil valorar los cambios de la función cognoscitiva, puesto que el sujeto suele estar poco atento e incoherente. En estas circunstancias ayuda la revisión cuidadosa de la historia y la obtención de información de otras personas, con preferencia los familiares.

Las alteraciones perceptivas pueden incluir interpretaciones erróneas, ilusiones o alucinaciones. Por ejemplo, el ruido de una puerta puede ser tomado por un disparo de pistola (interpretación errónea), las arrugas de la ropa de la cama pueden parecer objetos animados (ilusión) o el sujeto puede "ver" a un grupo de personas volando sobre su cama cuando, en realidad, allí no hay nadie (alucinación). Las alucinaciones y falsas percepciones sensoriales son sobre todo de tipo visual, pero también pueden pertenecer a otras modalidades sensoriales. Las percepciones erróneas pueden ser simples y uniformes o altamente complejas. A menudo hay una convicción delirante de la realidad de las alucinaciones y una respuesta emocional y comportamental congruente con sus contenidos.

La alteración se desarrolla en un breve espacio de tiempo y tiende a fluctuar a lo largo del día. Por ejemplo, durante la mañana el sujeto puede estar coherente y cooperador, pero a medianoche puede insistir en quitarse las vías de administración intravenosa y en ir a casa de sus padres, muertos hace años.

Se presenta con mucha frecuencia en los pacientes hospitalizados, sobre todo en los de edad avanzada, y supone una importante complicación que se asocia a una elevada mortalidad y a un importante consumo de recursos, con elevada estancia media. El delirium habitualmente se infradiagnostica o recibe un abordaje terapéutico inapropiado o tardío.

El delirium por tanto, es un trastorno que se sitúa en la frontera entre la psiquiatría y el resto de especialidades médicas puesto que puede aparecer en el curso de muy diversas patologías. Cumple todos los criterios que se requieren para considerarlo un trastorno de gran importancia epidemiológica:
1. Porque es un problema muy frecuente que conlleva serias complicaciones.
2. Por su frecuente infradiagnóstico.
3. Porque tanto el delirium como sus complicaciones pueden ser prevenidas.

¿Cuáles pueden ser factores de riesgo?
• Factores individuales.
• Edad (menores de 12 años y mayores de 70 años).
• Pluripatología.
• Deterioro cognoscitivo previo (especialmente demencia).
• Déficit audición y visión.
• Reserva cerebral disminuida.
• Antecedente de delirium.
• Antecedente de toxicomanía.
• Polifarmacia.
• Intervención quirúrgica compleja.
• Alteraciones hidroelectrolíticas.
• Aislamiento (pobre contacto sensorial y social).
• Cambio de hábitat en paciente con deterioro cognoscitivo previo.
• Entorno estresante (cuidados intensivos, cuidados intermedios, urgencias).
• Inmovilización prolongada.

Actualmente, un modelo que integra los distintos factores de riesgo de delirium se apoya en el concepto de “reserva cerebral”, como capacidad del sistema nervioso central para responder de manera funcionalmente flexible a las agresiones. Si el sujeto parte de una reserva cerebral insuficiente como consecuencia de circunstancias previas, puede iniciar un cuadro de delirium con mayor facilidad ante la presencia de factores de riesgo y asimismo sus secuelas podrán ser mayores.

Síntomas y trastornos asociados
El delirium se acompaña con frecuencia de una alteración del ciclo sueño-vigilia. Esta alteración puede incluir somnolencia diurna o agitación nocturna y dificultad para mantener el sueño. En algunos casos se presenta un cambio radical del ciclo sueño-vigilia y del ciclo noche-día. El delirium se acompaña con frecuencia de alteraciones del comportamiento psicomotor.

Muchos sujetos están inquietos e hiperactivos y las manifestaciones del incremento de la actividad psicomotora pueden consistir en amasamiento o rotura de las sábanas de la cama, intentos de levantarse y ponerse de pie con movimientos súbitos e intempestivos. Por otro lado, puede haber una disminución de la actividad psicomotora, con inactividad y letargia cercanas al estupor. La actividad psicomotora puede oscilar de un extremo a otro a lo largo del día. El deterioro de la capacidad de juicio puede interferir el tratamiento médico.

Los trastornos emocionales que el sujeto puede manifestar son ansiedad, miedo, depresión, irritabilidad, ira, euforia y apatía. Algunos individuos mantienen el mismo tono emocional a lo largo de todo el delirium y otros pasan de un estado emocional a otro de manera rápida e imprevisible. El miedo es muy frecuente y algunas veces es el resultado de alucinaciones amenazadoras o ideas delirantes pobremente sistematizadas. Si el sujeto presenta miedo acusado, puede atacar a las personas que juzga amenazadoras. Puede producirse lesiones en los intentos por levantarse de la cama, quitarse las vías intravenosas, los tubos respiratorios, los catéteres urinarios y otros utensilios terapéuticos. La alteración del estado emocional se hace evidente por los gritos, llamadas de ayuda, maldiciones, musitaciones, quejas y otras vocalizaciones. Estos comportamientos predominan por la noche y cuando falta una estimulación ambiental adecuada.

Los niños son más susceptibles al delirium que los adultos, en especial cuando éste se debe a enfermedades con fiebre y a algunos medicamentos (anticolinérgicos). En los niños el delirium se toma a veces de forma errónea como un comportamiento de falta de colaboración y puede ser difícil obtener de aquellos los signos cognoscitivos diferenciales. Es sugerente de delirium el hecho de que el niño no se calme con la presencia de familiares. La proporción en cuanto al sexo refleja que la población anciana (en la cual la proporción de mujeres a varones aumenta con la edad) es el grupo con mayor riesgo de presentar delirium.

Curso y pronóstico
Los síntomas del delirium se desarrollan habitualmente en el espacio de horas o días. Puede empezar de forma brusca (p. Ej., después de un traumatismo craneal), pero es más típico que los síntomas aislados evolucionen hacia el delirium completo en un período de tres días. El cuadro se puede resolver en pocas horas o persistir durante semanas, en especial en sujetos con demencia coexistente. Si se corrige o autolimita pronto el factor etiológico subyacente, es más probable que la recuperación sea completa.

En cuanto al pronóstico del delirium unos de los factores que tiene mayor incidencia es poder llegar a identificar la causa o condición que lo provoca. El estado funcional y la supervivencia de los pacientes que presentan o han sido afectados por un delirium estará interrelacionado con el estado neuropatológico y la condición general previa al trastorno. Asimismo, el delirium puede ser un síntoma de un fallo enmascarado de la reserva cerebral, relacionado con causas precipitantes que pueden dar paso a pronósticos diferentes como el deterioro cognoscitivo en el paciente mayor o ser incluso un factor independiente de mayor mortalidad.

¿Cuáles son las causas más frecuentes del delirium?
- Polimedicación: tranquilizantes, quimioterápicos, anticolinérgicos, narcóticos y corticoides.
- Alteraciones metabólicas: acidosis, alcalosis, alteración hidroelectrolítica, hipoxia de cualquier origen (anemias, fallo cardiopulmonar).
- Infecciones: encefalitis, meningitis, sífilis, VIH.
- Paciente de urgencias: politraumatismo, infarto agudo al miocardio, quemadura severa, postoperatorio.
- Síndrome de privación o intoxicación: alcohol (delirium tremens), benzodiazepinas, barbitúricos, opiáceos, medicamentos, pesticidas, metales pesados.
- Patología del SNC: tumores, hemorragias, hematoma subdural, hidrocefalia, TEC, abscesos.
- Déficit vitamínicos: tiamina, ácido fólico, vitamina B12, niacina.
- Cardiopulmonar: encefalopatía hipertensiva, infarto agudo miocardio, insuficiencia respiratoria aguda.
- Endocrinopatías: hiper- o hipoglicemia, hiper- o hipoadrenocorticoidismo, hiper- o hipotiroidismo.
- Fallo sistema renal: insuficiencia renal aguda o crónica, paciente en espera de diálisis o transplante.
- Fallo hepático: encefalopatía hepática, cirrosis, hepatitis.
- Cirugía: transplante, cirugía de cadera, cardiotomía.

Según el DSM-IV se diferencian cuatro subtipos de delirium según su etiología: - Debido a una enfermedad médica.El diagnóstico de Delirium es básicamente clínico, a través de la observación detallada de las características más relevantes del trastorno, como son su inicio abrupto y tendencia a la fluctuación de la sintomatología, alteración del funcionamiento cognoscitivo global y especialmente afectación de la atención, orientación y organización del pensamiento.
- Inducido por sustancias.
- Debido a múltiples etiologías.
- No especificado, si no se encuentra etiología de base.

Sin embargo, desde el punto de vista clínico y en función de la alteración psicomotora predominante, existen varios tipos de delirium:
- El hipoactivo (con bajo nivel de conciencia y disminución de la actividad psicomotora).
- El hiperactivo, (con aumento de la alerta y inquietud o agitación psicomotora).
- El mixto, combinación de fluctuaciones entre los dos subtipos anteriores.

En cualquier caso, el estudio de los posibles factores causales del delirium determinará la naturaleza de la intervención terapéutica, que ha de tener en cuenta los diversos hallazgos clínico-biológicos.

Diagnóstico y evaluación clínica

La evaluación clínica debe incluir un examen físico y mental así como un laboratorio básico destinado a orientar etimológicamente sobre el origen del desorden. En el examen físico deben revisarse antecedentes anamnésicos mórbidos y psiquiátricos, los medicamentos utilizados (tipo, dosis, tiempo y relación con los cambios conductuales) así como una evaluación neurológica destinada a eliminar otras fuentes de compromiso de conciencia ( p. Ej.-status epiléptico no convulsivo), signos vitales y hoja de anestesia cuando corresponda.

La evaluación del status mental debe incluir, en la medida de lo posible, o y una entrevista clínica y la aplicación de algún test cognitivo.

Diagnóstico diferencial
Lo más habitual es que el diagnóstico diferencial consista en establecer si el sujeto padece una demencia en lugar de un delirium, si tiene sólo un delirium o si éste se sobreañade a una demencia preexistente. El deterioro de la memoria es debido con frecuencia tanto al delirium como a la demencia, pero en la demencia el sujeto está vigil y no tiene la alteración de la conciencia característica del delirium. Estos trastornos se pueden presentar de forma conjunta, lo que hace más difícil su valoración.

Los trastornos cognoscitivos como la pérdida de memoria son frecuentes tanto en el delirium como en la demencia; a pesar de esto el paciente con demencia suele estar alerta y no tiene trastorno alguno del nivel de conciencia o del estado de vigilancia típicos del delirium. La valoración de la forma de inicio de los síntomas y el tiempo de evolución del déficit cognoscitivo y el curso temporal, así como la reversibilidad de las alteraciones cognoscitivas, son útiles para distinguir entre el delirium y la demencia. También la fluctuación de la sintomatología de delirium constituye otra diferencia con respecto a la demencia. Para determinar la preexistencia de una demencia cuando hay síntomas de delirium, la información de los familiares, los cuidadores del enfermo o los datos de la historia son de mucha ayuda.
Tratamiento
El tratamiento ha de ser en primer término etiológico y estar basado en el estudio de los posibles factores causales y en la identificación y neutralización de los factores desencadenantes. En segundo término, se deberá instaurar un tratamiento sintomático con medicamentos y/o medidas ambientales, con el fin de controlar los síntomas conductuales o psicóticos y mejorar las funciones cognoscitivas.

El tratamiento con neurolépticos es el tratamiento de elección para los síntomas psicóticos del delirium. Por tanto, son útiles especialmente en los delirium de tipo hiperactivo (con ideación delirante, alucinaciones y/o agitación psicomotora) aunque también estarían indicados en los delirium de tipo hipoactivo, en los que actuarían mejorando la integración de las funciones cognoscitivas. Además, los neurolépticos tienen una efectividad terapéutica rápida y se muestran superiores a las benzodiazepinas en los casos de delirium que no son debidos a privación de alcohol o de tranquilizantes.

Bibliografía:
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Caraceni A, Grassi L: Delirium. Acute confusional states in palliative medicine. New York, Oxford University Press, 2003.
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Berrios, GE. Delirium and confusion in the 19th century: A conceptual history. Br J Psychiatry 1981.
Lipowski ZJ. Update of Delirium. Psychiatr Clini North Am 1992.
DSM IV TR. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Ed Barcelona Madrid Masson cop.2002.
CIE-10. Trastornos mentales y del comportamiento: Criterios diagnósticos de investigación. Organización Mundial de la Salud 1993.
Inouye SK. The dilemma of delirium: clinical and research controversies regarding diagnosis and evaluation of delirium in hospitalized elderly medical patients. Am j Med 1994.
Trzepacs PT. Update on the neuropathogenesis of delirium. Dement and geriat cogn 1999.
Meagher JM. Delirium: optimizing management. BMJ 200.
Textbook of Consultation-Liaison Psychiatry, 2° ed. Washington DC. The American Psychiatric Publishing 2002.
Fleminger S, Remembering delirium. BMJ 2002.
Wikipedia, enciclopedia libre.


jueves, 30 de junio de 2011

SATÉLITES DE JÚPITER (CALISTO)

CALISTO
Este satélite de Júpiter fue descubierto también en 1610 por Galileo Galilei.
Es el tercer satélite más grande del sistema solar y el segundo del sistema joviano, después de Ganímedes.
Tiene aproximadamente el 99% del diámetro del planeta Mercurio, pero sólo un tercio de su masa.

En cuanto a distancia a Júpiter es el cuarto satélite galineano, con un radio orbital de 1.880.000 kilómetros cuadrados.
No está influido por la resonancia orbital que afecta a los otros satélites galineanos interiores.

Su período de rotación concuerda con su período orbital y siempre muestra la misma cara a Júpiter.
Está compuesto por partes iguales de roca y hielo.

Los componentes detectados mediante la forma espectral de la superficie incluyen hielo, dióxido de carbono, silicatos, y además, la posibilidad de un océano interno de agua líquida a una profundidad superior a 100 km.


Su superficie está repleta de cráteres, es muy antigua y se piensa que su evolución se ha producido predominantemente bajo la influencia de impactos de numerosos meteoritos a lo largo de su existencia.

Calisto está rodeado por una atmósfera extremadamente fina, compuesta de dióxido de carbono y probablemente de oxígeno molecular, además de una ionosfera relativamente fuerte.

La probable presencia de un océano líquido bajo la superficie de Calisto indica que puede o podría haber albergado vida.
Pero, esto es menos probable que en el satélite Europa.

Diversas sondas espaciales como la Pionneer 10 y 11 o la Galileo y la Cassini han estudiado el satélite Calisto, el cuál está considerado el lugar más "acogedor" para una base humana a una futura exploración del sistema joviano.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS
Presenta una composición de aproximadamente la misma cantidad de material rocoso y agua helada junto con algunos hielos volátiles, como el amoníaco. La fracción de masas de hielo (de diferentes materiales) está entre el 49% y el 55%.

La composición exacta de su parte rocosa es desconocida, pero lo más seguro es que esté formada por rocas ordinarias de condrita (rocas meteóricas) que se caracterizan por su bajo contenido en hierro metálico y una relativa abundancia de óxido de hierro.

La superficie de Calisto refleja un 22% de la luz que llega.
El agua helada representa una fracción de masa total entre el 25% y el 50%.

Pequeñas y brillantes zonas de agua helada se entremezclan con zonas de una combinación de roca y hielo, más extensas áreas oscuras de materiales independientes del hielo.

El hemisferio que muestra la cara hacia el movimiento orbital es más oscuro que el otro.

ESTRUCTURA INTERNA
Se ha constatado que Calisto se comporta en el variable campo magnético de Júpiter como si fuera una esfera perfectamente conductora de electricidad, es decir, el campo magnético de Júpiter no puede penetrar dentro del satélite, lo que sugiere una capa muy conductora de al menos 10 km de grosor.

La existencia de un océano es más probable si el agua contuviera una pequeña cantidad de amoníaco u otro crioprotector.

Bajo la litosfera y el supuesto océano, el interior de Calisto no parece ser completamente uniforme, pero tampoco particulamente heterogéneo.

Investigaciones de la sonda Galileo sugieren que su interior está compuesto de rocas y hielos comprimidos, con la proporción de roca aumentando en la profundidad.

El momento de inercia y la densidad de Calisto son compatibles con la existencia de un pequeño núcleo formado por silicatos en el centro del satélite.

GEOGRAFÍA DE LA SUPERFICIE
Es una de las superficies que posee el mayor número de cráteres del sistema solar.
Los cráteres de impacto y las cuencas de impacto con múltiples anillos, junto con las fracturas, escarpas y depósitos asociados a estas cuencas, son las únicas grandes estructuras que se encuentran en la superficie de Calisto.

La mayor parte de la superficie la constituyen las llanuras con cráteres.
El diámetro de los cráteres de impacto observados va desde los 0,1 km., hasta los 100 km., sin contar las cuencas con múltiples anillos.

Los accidentes geológicos más prominentes de Calisto son las cuencas con múltiples anillos, de los cuales dos de ellos (Valhalla y Asgard) son enormes.

Otros accidentes geográficos prominentes de este satélite, son las catenae que son largas cadenas de cráteres de impacto en línea recta.

A pequeña escala, la superficie de Calisto está más desgastada que la de otros satélites galineanos. Destacan pequeñas protuberancias y agujeros.

Parece ser que las protuberancias son restos de los bordes de cráteres degradados por un proceso hasta ahora desconocido.

Aunque el proceso más probable para la formación de dichas protuberancias es la lenta sublimación del hielo.

Se calcula que las llanuras con cráteres tendrían una edad de aproximadamente 4.500 millones de años, es decir, poco después de la formación del sistema solar.

Dejamos aquí esta entrada. En la próxima finalizaremos lo referente a Calisto, analizando su ionosfera y atmósfera, su origen y desarrollo y su exploración. A la vez, también veremos el satélite galineano Ganímedes.

Este corto vídeo de 21 segundos, nos muestra la imagen de la rotación de Calisto.


Bibliografía:
Guillot, T. (1999). «A comparison of the interiors of Jupiter and Saturn». Planetary and Space Science. Atreya, S., Wong, A. (2005). «Coupled Clouds and Chemistry of the Giant Planets – a Case for Multiprobes». Space Science Reviews . Youssef, A. y Marcus, P. S. (2003). «The dynamics of jovian white ovals from formation to merger». Simon-Miller, A. A.; Chanover, N. J.; Orton, G. S.; Sussman, M.; Tsavaris, I. G. y Karkoschka, E. (2006). «Jupiter's White Oval turns red». Las últimas simulaciones de ordenador duplican el tamaño del núcleo de Júpiter.NOTE: New Constraints on the Composition of Jupiter from Galileo Measurements and Interior Models.Dennis Overbye (24-07-2009) (en Inglés). Hubble Takes Snapshot of Jupiter’s ‘Black Eye’. New York Times. Nuevo "bombardeo" en Júpiter.Another impact on Jupiter". Astronomy Magazine online.Desaparición de la Banda Ecuatorial Sur.The New Solar System, J.K. Beatty, C. Collins Petersen y A. Chaikin, Cambridge University Press y Sky Publishing Corporation,(1999).The Giant Planet Jupiter, J.H. Rogers, Cambridge University Press,(1995).Jupiter: The Planet, Satellites and Magnetosphere, Ed. F. Bagenal, T.E. Dowling, W.B. McKinnon, D. Jewitt, C. Murray, J. Bell, R. Lorentz, F. Nimmo, Cambridge University Press (2004).Worlds in the Sky, W. Sheehan, University of Arizona Press, (1992).El Nuevo Sistema Solar. Investigación y Ciencia (Prensa Científica SA) .Clarke, Arthur C. (1989). 2061: Odyssey Three, Del Rey.
Wikipedia, la enciclopedia libre.

domingo, 26 de junio de 2011

TÉCNICAS DE CONTROL EMOCIONAL


En primer lugar haremos una breve introducción sobre las emociones para continuar explicando algunas técnicas para controlar la ansiedad y la ira.

Las emociones son reacciones naturales, estados afectivos que experimentamos, y que nos permiten ponernos en alerta ante determinadas situaciones que implican peligro, amenaza, frustración, etc. Las cuales vienen acompañadas de cambios orgánicos de origen innato, influidos por la experiencia.

Las funciones que cumplen las emociones son las siguientes:
FUNCIÓN                            EFECTO
 - Adaptativa:     Preparan al organismo para la acción.
 - Social:            Comunican nuestro estado de ánimo.
 - Motivacional:   Facilitan las conductas motivadas.


Las emociones primarias son automáticas y cumplen una función adaptativa y saludable dentro del organismo al ayudarnos a reaccionar inmediatamente frente a un estímulo. Según Goleman (1995) "las emociones son impulsos para actuar, planes instantáneos para enfrentarnos a la vida que la evolución nos ha inculcado".

En los primeros meses de vida, adquirimos emociones básicas como el miedo, la alegría...
Las funciones adaptativas de las emociones primarias son:
 
- Sorpresa:          orientar frente a la nueva situación.
- Asco/aversión:   produce rechazo hacia aquello que se tiene delante.
- Alegría:            induce hacia la afiliación.
- Miedo:              se tiende hacia la protección.
- Ira:                  induce hacia la autodefensa.
- Tristeza:           motiva hacia una nueva reintegración personal.

Por otro lado, las emociones secundarias son aquellas que surgen como consecuencia de las emociones primarias. Por ejemplo, si estamos sintiendo miedo (emoción primaria), como respuesta a la misma, la emoción secundaria podría ser: "rabia o sentirse amenazado", dependiendo de la situación a la que nos estamos enfrentando.

Las emociones secundarias son más complejas, porque requieren el desarrollo previo de ciertas habilidades cognitivas, el desarrollo de una cierta noción del yo como separado de los demás, de una cierta autoconciencia. En los 2-3 años los niños presentan muchas manifestaciones prototípicas del orgullo, la vergüenza y la culpa.

Los componentes centrales de las emociones son las reacciones fisiológicas (incremento de la tasa cardiaca y de la respiración, tensión muscular, etc.) y los pensamientos.

Es necesario adquirir ciertas habilidades para manejar las emociones ya que una intensidad excesiva puede hacer que las personas las vivan como estados desagradables o les lleven a realizar conductas indeseables.

Técnicas de control emocional
La ansiedad y la ira son reacciones naturales y positivas que tenemos para ponernos en alerta ante determinadas situaciones, que son consideradas como peligrosas. Sin embargo, también pueden ser emociones negativas que no funcionan como debieran, activándose ante estímulos inofensivos y provocando malestar y conductas inadecuadas.

Por un lado la ira hace referencia a un conjunto particular de sentimientos que incluyen enfado, irritación, rabia,... etc, y que suele aparecer ante una situación en la que no conseguimos lo que deseamos.

La ira descontrolada puede hacernos sentir muy mal. Si nuestros enfados, rabia o frustración están afectando negativamente a nuestras relaciones con familiares, amigos, compañeros de trabajo o incluso desconocidos, es necesario aprender algunas habilidades para el manejo de la ira. No se puede progresar si dejamos que predominen los pensamientos negativos. Las técnicas de control de la ira presentadas más adelante, han demostrado que ayudan a cambiar la forma en que expresamos nuestra ira o rabia, no obstante, señalamos algunos consejos para mantener la ira bajo control:

- Tomarse un "tiempo".
- Poner un poco de distancia de por medio.
- Expresar de forma clara el motivo de nuestro enfado.
- Hacer algo de ejercicio.
- Pensar bien las cosas antes de decir nada.
- Identificar soluciones para la situación.
- Hablar en primera persona al describir el problema.
- No guardar rencor.
- Utilizar el humor para liberar tensiones.
- Practicar técnicas de relajación.


Por otro lado, la ansiedad consiste, en un conjunto de sentimientos de miedo, inquietud, tensión, preocupación e inseguridad que experimentamos ante situaciones que consideramos amenazantes (tanto física como psicológicamente).

La ansiedad incluye los siguientes componentes:
- Los pensamientos y las imágenes mentales atemorizantes (cognitivo).
- Las sensaciones físicas que se producen cuando estamos nerviosos o furiosos. (fisiológico).
- Los comportamientos que son la consecuencia de la respuesta de ansiedad (conductual).

Las reacciones fisiológicas ante la ira son similares a las que se producen ante la ansiedad; lo que diferencia a una de la otra es:
- El tipo de situaciones que las provocan.
- Los pensamientos que se producen en esas situaciones.
- Las conductas que se desencadenan.

Técnicas para el manejo de la ira y de la ansiedad:

Respiración profunda
Esta técnica es muy fácil de aplicar y es útil para controlar las reacciones fisiológicas antes, durante y después de enfrentarse a las situaciones emocionalmente intensas.

- Inspira profundamente mientras cuentas mentalmente hasta 4
- Mantén la respiración mientras cuentas mentalmente hasta 4
- Suelta el aire mientras cuentas mentalmente hasta 8
- Repite el proceso anterior

De lo que se trata es de hacer las distintas fases de la respiración de forma lenta y un poco más intensa de lo normal, pero sin llegar a tener que forzarla en ningún momento. Para comprobar que se hace la respiración correctamente se puede poner una mano en el pecho y otra en el abdomen. Se estará haciendo correctamente la respiración cuando sólo se mueva la mano del abdomen al respirar (respiración abdominal).

Pensamiento positivo
Esta técnica puede utilizarse también antes, durante o después de la situación que nos causa problemas.
Esta estrategia se centra en el control del pensamiento. Para ponerla en práctica se deben seguir los siguientes pasos:

- Cuando la persona empieza a encontrase incómoda, nerviosa o alterada, tiene que prestar atención al tipo de pensamientos que está teniendo, e identificar todos aquellos con connotaciones negativas (centrados en el fracaso, el odio hacia otras personas, la culpabilización, etc.)
- Decir para uno mismo “¡Basta!”
- Sustituir esos pensamientos por otros más positivos.

El problema de esta técnica es que se necesita cierta práctica para identificar los pensamientos negativos, así como para darles la vuelta y convertirlos en positivos. A continuación señalamos algunos ejemplos:

Pensamientos negativos por Pensamientos positivos
“Soy un desastre” por • “Soy capaz de superar esta situación”
• “No puedo soportarlo” por • “Si me esfuerzo tendré éxito”
• “Me siento desbordado” por • “Preocuparse no facilita las cosas”
• “Todo va a salir mal” por • “Esto no va a ser tan terrible”
• “No puedo controlar esta situación” por • “Seguro que lo lograré”
• “Lo hace a propósito” por • “Posiblemente no se haya dado cuenta que lo que hace me molesta”

Relajación muscular
Esta técnica también sirve para aplicar antes, durante y después de la situación, pero para su empleo eficaz requiere entrenamiento previo. Pasos a seguir:

- Sentarse tranquilamente en una posición cómoda.
- Cerrar los ojos.
- Relajar lentamente todos los músculos del cuerpo, empezando con los dedos de los pies y relajando luego el resto del cuerpo hasta llegar a los músculos del cuello y la cabeza.
- Una vez relajados todos los músculos del cuerpo, imaginarse en un lugar pacífico y relajante (por ejemplo, tumbado en una playa). Cualquiera que sea el lugar que se elija, imaginarse totalmente relajado y despreocupado.
- Imaginarse en ese lugar lo más claramente posible.

Practicar este ejercicio tan a menudo como sea posible, al menos una vez al día durante unos 10 minutos en cada ocasión, para así llegar a automatizar el proceso y conseguir relajarse en unos pocos segundos.

Ensayo mental
Esta técnica está pensada para ser empleada antes de afrontar situaciones en las que no nos sentimos seguros.
Consiste simplemente en imaginar que se está en esa situación (por ejemplo, pidiéndole a alguien que salga contigo) y que se está haciendo bien, a la vez que se siente totalmente relajado y seguro.
Se debe practicar mentalmente lo que se va a decir y hacer. Y repetirlo varias veces, hasta que empiece a sentirse más relajado y seguro de sí mismo.

Bibliografía:
Fernández-Abascal, E.G. (1995). Manual de Motivación y Emoción. Madrid:
Centro de Estudios Ramón Areces.
Fernández-Abascal, E.G. (1997). Psicología General. Motivación y Emoción. Madrid: Centro de Estudios Ramón Areces.
Petri, H.L. y Govern, J.M. (2006). Motivación. Teoría, investigación y aplicaciones. México: Thomson.
Palmero, F.; Fernández-Abascal, E.G.; Martínez, F. y Chóliz, M. (2002). Psicología de la Motivación y la Emoción. Madrid: McGraw Hill.
Wikipedia, enciclopedia libre.