viernes, 9 de diciembre de 2011

PSICOONCOLOGÍA (2)


ALTERACIONES EMOCIONALES EN EL CÁNCER
Depresión
La depresión es la alteración emocional más frecuente en las personas con diagnóstico de cáncer y es la que más interfiere en la adherencia terapéutica, en la calidad de vida de los pacientes, en su nivel de funcionamiento y en el período libre de enfermedad.

Es uno de los trastornos que más llama la atención en las unidades de psicooncología, debido a su elevada prevalencia y a los efectos negativos que la depresión tiene en la calidad de vida de los pacientes y en la propia enfermedad neoplásica (Stommel, 2002; Spiegel, 2003).

Existen diversos factores que influyen a la hora de determinar la prevalencia de la depresión en el paciente oncológico, entre los que se pueden destacar (Nordin y col., 2001):
- El tipo y severidad de la enfermedad.
- El tipo de cirugía.
- El régimen de quimioterapia.
- El tipo de tratamiento.
- El apoyo social... etc

Diversos estudios han mostrado que los niveles de depresión varían según el tipo de tumor, observándose las medias más altas en el tumor de páncreas, el tumor de orofaringe y el carcinoma de mama, mientras que las más bajas se observan en los linfomas y la leucemia (McDaniel, 1995).

Autores como Moffic y Paykel, 1975; Ciaramella y Poli, 2001; Massie, 2004, han encontrado que los porcentajes más elevados de depresión se incrementan con la severidad del tumor y su pronóstico.

Otros como Raison y Miller (2003), han sugerido que la depresión predispone a unos peores resultados clínicos cuando la enfermedad ha aparecido y que el tipo de tratamiento al que sean sometidos los pacientes también afectará a la probabilidad de desarrollar depresión, sobre todo por su tremenda influencia en la propia biología de la depresión.

Un estudio de Stommel, y col., (2002), sugirió que en la población depresiva se incrementa el riesgo de muerte por cáncer 2.6 veces dentro de los 19 meses posteriores al momento del diagnóstico.

Se asume que la depresión es una reacción natural ante una enfermedad grave que atenta contra la vida de la persona que la padece (Spiegel y Giese-Davis, 2003), y por tanto, son pocas las personas que no experimentan sintomatología típica de la depresión (tristeza, sentimientos de desesperanza o de inutilidad, alteraciones en el sueño, y/o cambios en el apetito o en el peso durante el curso de la enfermedad).

La evaluación de la depresión en enfermos oncológicos debe incluir la siguiente información:
- Aquella relativa a la existencia de tratamiento psiquiátrico o psicológico previo y si consume o ha consumido sustancias psicotrópicas.
- Se debe prestar atención a los aspectos cognitivos que producen la sintomatología depresiva, para lo que es necesario conocer cuáles son las creencias erróneas y las preocupaciones que producen en el paciente alteraciones en el estado de ánimo.

Una depresión no reconocida y/o no tratada puede tener consecuencias negativas en la persona con cáncer, cómo las siguientes:
- La depresión acelera el proceso de enfermedad, acortando las expectativas de vida (Bottomley, 1998). Las personas con cáncer y depresión tienen intervalos más cortos libres de enfermedad, es decir, presentan más recidivas. Incluso pueden aumentar el riesgo de suicidio.

- El pesimismo y la actitud de falta de lucha de los enfermos oncológicos deprimidos hacen que el pronóstico optimista que tienen determinados tratamientos sobre ciertos tumores, quede sin ser considerado por el paciente, fomentando de esta forma una peor adherencia terapéutica y un incremento de costes de salud (Bottomley, 1998; Pirl y Roth, 1999).

- La depresión en el cáncer empeora los niveles de calidad de vida percibida, incrementando la sintomatología (produce un incremento del dolor) y empeorando el funcionamiento general de las personas (Ruo y Wooley, 2003; Greenber, 2004...)

Los instrumentos de evaluación más utilizados en la práctica oncológica son:
- la escala Hospitalaria de Ansiedad y Depresión.
- El inventario para la Depresión de Beck.
- La escala Hamilton para la Depresión.
- La escala para la Depresión del Centro de Estudios Epidemiológicos (Bottomley, 1998).

Ansiedad
En cuanto a la ansiedad, algunos autores defienden que la ansiedad se incrementa a medida que la gravedad aumenta y la expectativa de vida disminuye.

Otros, sin embargo, encuentran que los niveles de ansiedad no se ven incrementados por tener pocas expectativas de vida (mal pronóstico) y/o un determinado tipo de tumor o determinados tipos de tratamientos. Así mismo, la prevalencia de dicho trastorno aumenta en los momentos previos y posteriores al diagnóstico inicial de la enfermedad y tras el diagnóstico de una recaída.

Se pueden destacar algunos factores que incrementan la probabilidad de desarrollar trastornos de ansiedad durante el tratamiento oncológico:
- Historia previa de trastornos de ansiedad, dolor severo y ansiedad en el momento del diagnóstico (Nordin y col., 1999).
- Limitación funcional, es decir, dependencia, escaso apoyo social, enfermedad avanzada y el haber padecido alguna experiencia traumática (Breitbart y col., 1995).
- Problemas de comunicación con la familia, amigos y con los profesionales de la salud (Friedman y col, 1994).

Según Stark y cols., (2000), la ansiedad debe considerarse patológica, entendiento por ansiedad patológica en psicooncología, cuando es incontrolable, duradera y con efectos perjudiciales para la adaptación a la enfermedad, es decir, cuando:
- la ansiedad persista y produzca un deterioro importante en la persona.
- El nivel de percepción de amenaza sea desproporcionado.
- El nivel de la sintomatología sea desproporcionado en base de la amenaza percibida (ejemplo: ataques de pánico recurrentes, sintomatología física severa, creencias anormales de muerte súbita).
- Hay una ruptura de la funcionalidad, es decir, la ansiedad interfiere en el funcionamiento cotidiano.

Principales manifestaciones de la ansiedad patológica:
Nerviosismo, agitación, tensión, dificultades para respirar, palpitaciones cardiacas, sudoración, temblor, irritabilidad, ideas recurrentes de muerte, aprensión, problemas de atención,... etc.

La ansiedad es una emoción que presentan casi todos los pacientes con cáncer y puede ser una reacción útil en el proceso de adaptación a la enfermedad. En el momento en que la ansiedad se intensifica y cronifica puede dar lugar a alteraciones psicopatológicas que comprometen el curso del tratamiento de la enfermedad y la calidad de vida de la persona que la padece.

Respecto de la evaluación de la ansiedad en el cáncer, los cuestionarios más utilizados son:
- El Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo de Spielberg.
- La subescala de ansiedad de la escala Hospitalaria de Ansiedad y Depresión de Zigmond.

La evaluación de la ansiedad ayuda a conocer cuál es el origen de la misma y a establecer el tratamiento más adecuado para reducirla. Cuando la ansiedad es producida por dolor, por algún tipo de condición médica, por las hormonas segregadas por el tumor o por los efectos secundarios de los tratamientos antineoplásicos o concomitantes, tratar la causa que origina la ansiedad reducirá su sintomatología inmediatamente.

Habitualmente, la ansiedad se incrementa cuando el paciente toma conciencia de la relativa ineficacia de los tratamientos médicos en el proceso de la enfermedad y cuando ve limitadas sus expectativas de vida (Roth, 2007).

Se podrá reducir la sintomatología ansiosa si se proporciona a los pacientes:
- Estrategias de afrontamiento que les permitan confrontar sus miedos o sus problemas.
- Tener una visión del proceso oncológico como tareas que se cumplen paso a paso.
- Enfrentarse al cáncer haciendo uso de sus recursos y solicitando apoyo social y psicológico si fuera necesario.
Psicooncología y calidad de vida
La calidad de vida en relación al paciente oncológico, hace referencia a la valoración subjetiva que éste hace de diferentes aspectos y dimensiones de su vida (funcionamiento físico, psicológico, social, síntomas de la enfermedad y efectos secundarios de los tratamientos) (Font, 1994).

La subjetividad hace referencia a la evaluación y a la satisfacción del paciente con su nivel actual de funcionamiento, comparado con lo que se percibe que es posible como ideal.

El interés por la calidad de vida contribuye a mejorar el cuidado de los pacientes, la toma de decisiones clínicas y facilita que el paciente informe sobre sus vivencias de la enfermedad (Mandelblatt y col, 2003).

El abordaje de la calidad de vida ha de realizarse desde un modelo biopsicosocial que integre todas las dimensiones de la vida de la persona y de la enfermedad.

La evaluación de la calidad de vida se realiza a través de cuestionarios que se dividen en las siguientes categorías, las cuales incluyen numerosos aspectos de la vida del paciente oncológico (Cella, 2003):
- Capacidad funcional. Movilidad física, actividad física.
- Preocupaciones físicas. Síntomas específicos de la enfermedad o sintomatología relacionada con los efectos secundarios de los tratamientos antineoplásicos (náuseas, vómitos, etc).
- Bienestar emocional. La sintomatología emocional de ansiedad, depresión y angustia interfieren en el bienestar de la persona.
- Satisfacción con el tratamiento.
- Intimidad, sexualidad e imagen corporal.
- Funcionamiento social.

Ventajas de evaluar en profundidad la calidad de vida (Arraras, 1999):
- Ofrecer una intervención global al paciente.
- Evaluar su funcionamiento en diferentes áreas.
- Conocer su estado subjetivo en relación a su enfermedad.
- Predecir la evolución de la enfermedad.
- Detectar de manera precoz los problemas.


Fuentes:
Bellack, Leopold (1988). Psicoterapia breve y de emergencia. Ed. 2º Edit. Pax.
Boletín Oncológico (2009). Prevención. www.boloncol.com
Cáncer. Organización Mundial de la Salud. www.who.int
Díaz, G. (2003) Asociación Colombiana Para el Avance de las Ciencias del Comportamiento (ABA Colombia).Prevención primaria del cáncer a través de cambios comportamentales.
Durá,e & Ibañez E.(2000) Psicología Oncológica: perspectivas futuras de investigación intervención Profesional.
Fabry, Joseph. Técnicas de la logoterapia". Compendio de artículos y lecturas sobre logoterapia.
Ferraris, José María. Fundamentos y principios de la bioética. Principio de autonomía en la discapacidad.
Geosalud. Manejo del Dolor en el Paciente con Cáncer. http://www.geosalud.com/Cancerpacientes/cancerdolor.htm
Salgado C. Glynnis Dinorah (2009). Exposición en intervención en Crisis. México.
Serna, V. (2002). El Cáncer: Etiología, Epidemiología, diagnostico y prevención. El Sevier Science. España.
Sociedad Mexicana De Psicología (2005). Código ético del psicólogo. Edit. Trillas. Ed 6º. México
Sociedad Mexicana De Psicooncología A.C. Grupos de Apoyo, Asociaciones Civiles y Sociedades Médicas. http://www.incan.edu.mx/i/html/psicooncologia.htm
Valiente, María. El uso de la visualización en el tratamiento psicológico de enfermos de cáncer.

lunes, 5 de diciembre de 2011

RECAPITULANDO: EL SISTEMA SOLAR


Es un sistema planetario de la galaxia Vía Láctea que se encuentra en uno de los brazos de ésta, el brazo de Orión (un brazo menor de nuestra galaxia).
Nuestro sistema solar está a unos 28.000 años luz del centro de la galaxia.

Los planetas y asteroides orbitan alrededor del Sol en la misma dirección siguiendo ondas elípticas, en el sentido contrario a las agujas del reloj.

Los cuerpos que forman el sistema solar son, el Sol (estrella central y equivale al 99% de la masa del sistema) y los planetas divididos en interiores y exteriores o gigantes.
También forman parte los satélites, cuerpos menores concentrados principalmente en el cinturón de asteroides, entre las órbitas de Marte y Júpiter, y otra más allá de Neptuno.
Asímismo están los objetos del cinturón de Kuiper y los cometas que son objetos helados pequeños provenientes de la nube de Oort.

El límite exterior del sistema solar se sitúa a unos 15.000 millones de Kms, que es donde termina la influencia del Sol.

En cuanto a los objetos del sistema solar, tenemos el Sol y del más cercano al más alejado:
Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Ceres (planeta enano), Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, y los planetas enanos: Plutón, Haumea, Makemake y Eris.

Se añaden a esta lista, los satélites como nuestra Luna, las lunas asteroidales, jovianas, saturnianas, uranianas, neptunianas, plutonianas, haumeanas y eridiana.

Finalmente, cinturón de asteroides, objetos transneptunianos, cinturón de Kuiper, y la nube de Oort.
FORMACIÓN Y EVOLUCIÓN
En la actualidad, la hipótesis nebular es la que se considera la más adecuada para explicar su formación. 


Sostiene que hace unos 4,6 millones de años el sistema solar se formó por un colapso gravitacional de una nube molecular gigante. Dicha nube inicial tenía probablemente varios años luz de largo y fue lugar de nacimiento de varias estrellas.

Se ha sugerido que el Sol nació formando parte de un cúmulo estelar con una masa entre 500 y 3000 masas solares y un radio de entre 1 y 3 pársecs.
Una región de éstas de gas colapsante, la nebulosa protosolar pudo formar lo que llegó a ser el Sol.
FORMACIÓN DE LOS PLANETAS
De la nube de gas y polvo denominada nebulosa solar, se cree que se formaron varios planetas.
Comenzaron como granos de polvo en órbita alrededor de la protoestrella central formándose por el contacto directo entre grupos de entre 1 y 10 kms de diámetro, los cuáles a su vez colisionaron para formar cuerpos más largos denominados planetesimales de unos 5 kms de tamaño gradualmente incrementados por colisiones de 15 cms por año, en el transcurso de los siguientes millones de años.

Se cree que el sistema solar era muy diferente en su formación que el actual.
En su formación, han influído, aunque no con mucha frecuencia, los impactos.

El sistema solar interior, se acepta actualmente que fue completado por un impacto gigante en el cual la joven Tierra colisionó con un objeto del tamaño de Marte. De dicho impacto surgió la Luna.

Respecto al cinturón de asteroides, inicialmente contenía más que suficiente materia para formar un planeta y de hecho ahí se formó un gran número de planetesimales. Pero Júpiter, que se formó antes y con sus resonancias orbitales dispersó los planetesimales lejos del cinturón de asteroides.
PLANETAS EXTERIORES
Los protoplanetas más grandes fueron lo suficientemente masivos para acumular gas del disco protoplanetario.Júpiter es el planeta joviano más grande al acumular gases de hidrógeno y helio por el período más largo de tiempo y Saturno es el siguiente.



Los protoplanetas Urano y Neptuno alcanzaron el tamaño crítico para colapsar mucho después y por eso capturaron menos hidrógeno y helio.
Siguiendo la captura de gas, se cree que el sistema solar exterior se formó por migraciones planetarias.
BOMBARDEO PESADO
Mucho tiempo después de que el viento solar limpiara el disco de gas, una gran cantidad de planetesimales permanecieron atrás sin ser "aceptados" por ningún otro cuerpo planetario.Estos planetesimales se dispersaron del planeta siguiente y se encontraron de una manera similar, moviendo las órbitas de los planetas hacia fuera mientras los planetesimales se movieron hacia adentro.



La cantidad de planetesimales hacia el interior para alcanzar el resto del sistema solar ha aumentado enormemente y con varios impactos en todos los cuerpos planetarios y lunares observados. Dicho período se conoce como bombardeo intenso tardío.

El período de bombardeo pesado duró varios millones de años y es evidente en los cráteres que continuan siendo visibles en cuerpos geologicamente muertos del sistema solar.
El impacto de los planetesimales en la Tierra trajo agua y otros compuestos hidrogenados, incluso se sostiene que la vida, aunque esto último no se acepta ampliamente.
LUNAS
Han llegado a existir alrededor de la mayoría de los planetas y muchos otros cuerpos del sistema solar y como causas de su existencia se apuntan:
  • Co-formación desde un disco protoplanetario.
  • Formación a partir de escombros.
  • Captura de un objeto pasando.
Las lunas exteriores de los gigantes gaseosos tienden a ser pequeñas con órbitas elípticas e inclinaciones arbitrarias, características de cuerpos capturados.

En el caso de los planetas interiores y otros cuerpos sólidos del sistema solar, las colisiones parecen ser el mayor creador de lunas.
FUTURO DEL SISTEMA SOLAR
Los astrónomos estiman que el sistema solar tal y como lo conocemos hoy durará unos cientos de millones de años.Los anillos de Saturno no se calcula que sobrevivan más allá de 300 millones de años.



Dentro de entre 1,4 y 3,5 miles de millones de años, caerá la luna de Neptuno, Tritón y la fuerza de marea la hará pedazos.
Nuestra Luna se irá retirando de la Tierra.

Dado que el Sol se hace más brillante en una tasa en torno al 10% cada mil millones de años, dentro de 10.000 millones de años habrá un efecto invernadero descontrolado en la Tierra, y se extinguirá toda la vida en superficie, aunque sobreviviría en los océanos más profundos.
INVESTIGACIÓN Y EXPLORACIÓN
En la actualidad el sistema solar es estudiado por telescopios terrestres, observatorios espaciales y misiones espaciales. Se han posado sondas espaciales terrestres en Venus, la Luna, Marte, Júpiter y Titán.Todos los cuerpos mayores han sido visitados por misiones espaciales incluyendo algunos cometas como el Haley, y excluyendo Plutón.

Damos aquí por finalizada esta entrada y os dejamos con un vídeo referente al sistema solar.

jueves, 1 de diciembre de 2011

PSICOONCOLOGÍA (1)


La psicooncología es la rama de la psicología que se ocupa del apoyo contínuo del panciente y de sus familiares durante enfermedades graves, como el cáncer... Siendo su papel fundamental, ya que el padecerlas puede afectar y alterar de manera significativa la vida del paciente y de su entorno.

La atención psico-oncológica contempla dos dimensiones en las personas con diagnóstico de Cáncer:
- Los aspectos psicosociales del paciente, sus familiares y los profesionales de la salud.
- La dimensión psicobiológica de la propia enfermedad (aspectos psicológicos, comportamentales y sociales relacionados con la calidad de vida y con la morbilidad de la propia enfermedad) Holland, 2003.

Objetivos de la psicooncología:

- Estudiar el impacto del cáncer sobre los aspectos psicológicos del paciente, su familia y el equipo asistencial.
- Y analizar las variables psicológicas y conductuales que pueden afectar a la calidad de vida de los pacientes oncológicos e incluso a su supervivencia (Hollenstein y cols, 2004).

Proceso psicológico del paciente oncológico

El abordaje emocional del enfermo de cáncer ha de llevarse a cabo desde un modelo biopsicosocial que permita integrar los aspectos psicosociales del paciente y los aspectos biomédicos de la enfermedad oncológica (Barroilhet, y col., 2005).

Tras el diagnóstico de la enfermedad, el proceso que sigue debe contemplarse según las siguientes dimensiones interrelacionadas:

- La dimensión social, que incluye los cambios producidos en el ambiente familiar y sociolaboral del paciente como consecuencia de la enfermedad y su tratamiento...

- La dimensión biológica hace referencia a la enfermedad y su tratamiento. Conocer los cambios fisiológicos que produce el tumor y los efectos secundarios que los tratamientos antineoplásicos producen (mutilación, alopecia, anemia, etc), permiten comprender mejor el proceso biomédico que vive el paciente oncológico (cirugía, quimioterapia, radioterapia... etc).

- La dimensión psicológica refiere a los aspectos emocionales y comportamentales del paciente durante todo el proceso oncológico. Se reflejan cambios emocionales (ansiedad, ira, rabia, tristeza...) y cambios en las estrategias de afrontamiento (lucha, negación, desesperanza, indefensión... etc) para afrontar las diferentes etapas del proceso oncológico.


Dependiendo de la fase de la enfermedad en que se encuentre la persona con cáncer, reaccionará emocionalmente de una forma determinada. Tales emociones experimentadas tendrán una intensidad y duración determinadas dependiendo de las estrategias de que disponga la persona y de los recursos que ésta utilice para hacerle frente.

Respuestas psicológicas al cáncer (Fawzy y Greenberg, 1996)

Fase Prediagnóstico:
-Respuesta normal/adaptativa: preocupación por la posibilidad de tener cáncer.
-Respuesta anormal/adaptativa: hipervigilancia, preocupación excesiva, desarrollar síntomas oncológicos sin tener la enfermedad.

Fase diagnóstico:
- Respuesta normal/adaptativa: Shock, incredulidad, negación inicial y parcial, miedo, hostilidad, sentimientos persecutorios, ansiedad, depresión.
- Respuesta anormal/desadaptativa: negación completa y rechazo de tratamientos, rechazo fatalista del tratamiento porque la muerte es inevitable, depresión clínica, búsqueda de curas alternativas.

Fase de tratamiento inicial:
- Respuesta normal/adaptativa: cirugía (miedo al dolor y la muerte, miedo a la anestesia, reacción de pena ante cambios físicos); radioterapia (miedo a los rayos X y a los efectos secundarios, miedo al abandono); quimioterapia (miedo a los efectos secundarios, ansiedad, depresión leve, cambios físicos, aislamiento, sentimientos altruistas).
- Respuesta anormal/desadaptativa: cirugía (retraso de la cirugía, búsqueda de terapias alternativas a la cirugía, depresión reactiva a la cirugía); radioterapia (estados psicóticos (ilusiones/alucinaciones)); quimioterapia (grave aislamiento inducido por trastornos psicóticos, delirium/síndrome orgánico cerebral, psicosis residuales inducidas por drogas).


Fase postratamiento:
- Respuesta normal/adaptativa: vuelta a las estrategias de afrontamiento comunes, miedo a la recurrencia, ansiedad y depresión postratamiento.
- Respuesta anormal/desadaptativa: ansiedad y depresión severa postratamiento.

Recidiva:
- Respuesta normal/adaptativa: shock, incredulidad, negación inicial y parcial, miedo, hostilidad, sentimientos persecutorios, ansiedad, depresión.
- Respuesta anormal/desadaptativa: depresión reactiva grave con insomnio, anorexia, agitación, ansiedad e irritabilidad.

Enfermedad progresiva:
- Respuesta normal/adaptativa: búsqueda frenética de nueva información, otras consultas y curas.
- Respuesta anormal/desadaptativa: depresión.

Fase terminal / paliativa:
- Respuesta normal/adaptativa: miedo al abandono, miedo a la pérdida de la compostura y dignidad, miedo al dolor, negocios inacabados, duelo personal con anticipación de la muerte y gradual aceptación, miedo a lo desconocido.
- Respuesta anormal/desadaptativa: depresión, delirio agudo.

Desde el punto de vista psicológico, puede decirse que la emoción más básica y común que experimenta el paciente con cáncer a lo largo de todo el proceso oncológico es el miedo, bien sea asociado al diagnóstico, o durante el tratamiento.

El miedo es una reacción natural ante lo desconocido y padecer una enfermedad que amenaza la vida, hace que aparezcan ciertos temores, tanto en la persona que la padece como en la familia y amigos cercanos.

Miedos más frecuentes en el paciente oncológico (Holland. 1993), tales miedos están relacionados con la experiencia de pérdida, que normalmente lleva a la depresión:

1. El miedo a la muerte se asocia con el diagnóstico muerte. En esta fase es cuando la persona percibe una amenaza real contra su integridad física y una pérdida de salud con todas sus implicaciones (cirugía, efectos secundarios, asumir un nuevo rol...)

2. El siguiente paso es la dependencia, el miedo a no valerse por sí mismo.

3. Temor a la deformidad (alteraciones en la apariencia y en el esquema corporal como puede ser caída del cabello, mutilaciones... etc).

4. La incapacidad.

5. Trastornos en relaciones interpersonales. Interfiere con el funcionamiento familiar, social, laboral y económico de la persona, apareciendo un cambio de roles que preocupa muy seriamente a los enfermos.

6. El dolor, que es el síntoma más temido por los pacientes oncológicos: el miedo al dolor y al sufrimiento físico afecta a todos ellos.

Según el modelo de la depresión de Beck (1979), padecer una enfermedad grave como el cáncer puede ser vivido como pérdida de la salud, pérdida de la independencia, pérdida de la auto-imagen, pérdida de las propias capacidades, pérdida del rol social, pérdida del bienestar y, a más o menos largo plazo, pérdida de la propia vida. Todas estas pérdidas producen un cambio drástico en la vida de las personas que las lleva a reevaluar la visión que tienen de sí mismos, la visión del mundo que les rodea y sus perspectivas de futuro (desesperanza).

De acuerdo con el modelo de la Indefensión aprendida de Seligman (1976), el diagnóstico de cáncer puede considerarse como una situación aversiva incontrolable que, dependiendo del estilo cognitivo de la persona, le hará más o menos vulnerable a la depresión.

Sin embargo, no todas las personas ante la vivencia de una enfermedad grave desarrollan depresión (Sellick y col, 1999). Lo cual puede deberse a que la experiencia de miedo ante pérdidas que el padecimiento de cáncer supone, pueden ser vividas de dos formas diferentes:
- de una forma adaptativa y de aceptación del a enfermedad o
- de una forma desadaptativa, es decir, reaccionando ante los miedos mencionados con niveles elevados de sintomatología ansiosa y depresiva (Watson y col, 2003).

La asistencia emocional y el tratamiento psicológico del enfermo oncológico supone:
- Conocer el proceso y el tratamiento de la enfermedad a nivel clínico.
- Y desde un punto de vista psicológico, conocer los mecanismos y reacciones emocionales que la persona experimenta ante situaciones vitales tales como el diagnóstico y tratamiento.

El principal objetivo terapéutico que se plantea desde la Psicología oncológica, es la adaptación y el control de los cambios producidos durante el proceso de la enfermedad, dotando a las personas de estrategias y habilidades que les permitan controlar sus emociones (Holland, 2033).

En la siguiente entrada trataremos las alteraciones emocionales en el cáncer...

Fuentes:
Bellack, Leopold (1988). Psicoterapia breve y de emergencia. Ed. 2º Edit. Pax.
Boletín Oncológico (2009). Prevención. www.boloncol.com
Cáncer. Organización Mundial de la Salud. www.who.int
Díaz, G. (2003) Asociación Colombiana Para el Avance de las Ciencias del Comportamiento (ABA Colombia).Prevención primaria del cáncer a través de cambios comportamentales.
Durá,e & Ibañez E.(2000) Psicología Oncológica: perspectivas futuras de investigación intervención Profesional.
Fabry, Joseph. Técnicas de la logoterapia". Compendio de artículos y lecturas sobre logoterapia.
Ferraris, José María. Fundamentos y principios de la bioética. Principio de autonomía en la discapacidad. www.colmed5.org.ar/revista/discapacidad.htm
Geosalud. Manejo del Dolor en el Paciente con Cáncer. http://www.geosalud.com/Cancerpacientes/cancerdolor.htm
La Prevención. www.boloncol.com
Malca, S. Becky. (2005). Psicooncología. Abordaje emocional en oncología. http://personaybioetica.unisabana.edu.co/index.php/personaybioetica/article/viewArticle/358/1497.
Pérez, C. (2006). Evaluación psicológica de mujeres mastectomizadas. http://www.psicologiacientifica.com/bv/psicologia-219-1-evaluacion-psicologica-de-mujeres mastectomizadas.html.
Salgado C. Glynnis Dinorah (2009). Exposición en intervención en Crisis. México.
Serna, V. (2002). El Cáncer: Etiología, Epidemiología, diagnostico y prevención. El Sevier Science. España.
Sociedad Mexicana De Psicología (2005). Código ético del psicólogo. Edit. Trillas. Ed 6º. México
Sociedad Mexicana De Psicooncología A.C. Grupos de Apoyo, Asociaciones Civiles y Sociedades Médicas. http://www.incan.edu.mx/i/html/psicooncologia.htm
Valiente, María. El uso de la visualización en el tratamiento psicológico de enfermos de cáncer.