sábado, 17 de diciembre de 2011

TERAPIA COGNITIVA: "PENSAMIENTOS AUTOMÁTICOS & DISTORSIONES COGNITIVAS"


La terapia cognitiva mantiene que los trastornos psicológicos provienen con frecuencia de modos erróneos de pensar concretos y habituales. Tales formas erróneas reciben el nombre de "distorsiones cognitivas".

Las distorsiones cognitivas derivan a su vez de creencias personales o significados subjetivos a menudo aprendidos en la etapa infantil del desarrollo, que por lo general actúan a nivel "inconsciente" sin que la persona se dé cuenta de su papel. Esos significados personales reciben el nombre de "esquemas cognitivos o supuestos personales".

Los supuestos personales son el modo en que la persona da sentido y significado a su experiencia pasada, actual y por ocurrir en el futuro. Éstos permanecen "inactivos o dormidos" a lo largo del tiempo en la memoria y ante determinadas situaciones desencadenantes, como una enfermedad física, un acontecimiento en la vida personal... se "activan o despiertan" y actúan a través de situaciones concretas produciendo a menudo determinados errores del pensamiento (distorsiones cognitivas) que a su vez se relacionan recíprocamente con determinados estados emocionales y conductas).

Las distorsiones cognitivas se expresan a través de las "cogniciones" de las personas (pensamientos e imágenes) que aparecen en situaciones donde hay una intensa alteración emocional (por ejemplo, ansiedad, rabia o depresión) y trastornos de la conducta (por ejemplo, conducta de escape o problemas de relación de pareja). A esas cogniciones se les denomina con el nombre de "pensamientos automáticos".

Los pensamientos automáticos son nuestro autodiálogo interno (charla interna) con nosotros mismos, a nivel mental, expresados como pensamientos o imágenes y que se relacionan con estados emocionales intensos (como la ansiedad, la depresión, la ira o la euforia). A menudo forman "versiones" subjetivas de las cosas que nos ocurren que suelen ser bastantes erróneas, en el sentido de dar una falsa imagen o interpretación de las cosas y de los hechos, por lo que se le dice que están basados en "distorsiones cognitivas".

Estos pensamientos se diferencian de la forma de reflexionar y analizar los problemas que tenemos las personas en estados anímicos de mayor calma o sosiego, nuestros "pensamientos racionales", que intentan de adaptarse a los problemas y analizarlos para intentar resolverlos. A diferencia de los pensamientos racionales, los pensamientos automáticos se caracterizan por:

- Son charla interna referida a temas muy concretos: por ejemplo, una persona que teme ser rechazada por otros se dice a si misma: "La gente me mira y me ve estúpido". Otra persona mientras estaba con su pareja se decía:"Seguro que nuestro noviazgo termina mal".

- Aparecen como mensajes recortados en forma de "palabras claves": por ejemplo: un estudiante deprimido recordaba vivamente el día en que suspendió varias asignaturas y se le pasaba por su cabeza rápidamente pensamientos como: "Todo me sale mal..., fracasado..."

- Los pensamientos automáticos son involuntarios: Entran de manera automática en la mente. No son pensamientos reflexivos ni productos del análisis o razonamiento de una persona sobre un problema. Al contrario son "reacciones espontáneas" ante determinadas situaciones donde aparecen fuertes sentimientos.

- Con frecuencia se expresan en forma de palabras como "debería de, tendría que..". Aparecen a menudo como obligaciones que nos imponemos a nosotros o a los demás en forma de exigencias intolerantes.

- Tienden a dramatizar o "exagerar las cosas". A menudo hacen que la persona adelante lo peor para ella. Una persona se dispone a viajar y piensa ansiosamente: "Y si ocurre un accidente".

- Hacen que cada persona adopte una forma por donde interpreta los acontecimientos de forma rígida. Las cosas son según el prisma por donde se miran. Así, ante un mismo acontecimiento cada persona lo interpreta a su manera creyendo "tener la razón", sin atender a otros datos o valoraciones distintas.

- Los pensamientos automáticos son difíciles de controlar: Al no ser pensamientos racionales ni reflexivos, no se suelen comprobar con la realidad, y la persona que lo tiene los suele creer fácilmente.

- Son aprendidos: Son el reflejo momentáneo de actitudes y creencias que han sólido aprenderse en la infancia o adolescencia, provenientes de la familia, la escuela y otras influencias sociales.

Como los pensamientos automáticos producen errores del pensamiento, pueden ser agrupados en las llamadas "distorsiones cognitivas" en función de los errores que cometen:

Las exigencias/ perfeccionismo
Son creencias mantenidas en forma rígida e inflexible acerca de cómo debería ser uno y los demás. Por ejemplo: “Debo de hacer las cosas bien para merecer la aprobación y el afecto de los demás”.
Las exigencias hacia uno mismo se convierten en autocríticas y llevan a la inhibición del comportamiento. Las exigencias hacia los demás favorecen la ira, la rabia y la agresividad. Ejemplo de exigencias:
- No debo cometer errores.
- Tengo que gustar a todos.
- Los demás deben actuar bien conmigo.
- La vida debería se fácil, sin problemas.
- Debería ser el amigo, amante, esposo, profesor, estudiante perfecto...

La forma en la que se expresan las exigencias y el perfeccionismo suele ser con los “debería”, “tendría”, “habría que”, “es necesario que”, “tiene que”, “absolutamente”, etc. Siendo adecuado cambiar tales expresiones por "preferiría". Para combatir tales exigencias o perfeccionismo hay que ser más flexible y tolerante contigo y con lo demás.

La negación
Es la tendencia a negar nuestros problemas, debilidades o errores. Es la actitud opuesta de las exigencias o el catastrofismo, se concreta en pensar “no me importa”, “me da igual”, “paso”, “no me ocurre nada”.

Como alternativa racional sería oportuno revisar los sentimientos, siendo la toma de conciencia de ellos, aunque duelan, la que permita saber si de verdad las cosas importan. Se puede compensar preguntándose: ¿Cómo me siento?

El catastrofismo
Es la tendencia a percibir o esperar catástrofes sin tener motivos razonables para ello. Por ejemplo, un pequeño dolor de cabeza significa que este apareciendo un cáncer. Es claro que estas distorsiones son el mejor camino para desarrollar la ansiedad, la preocupación y el miedo a vivir. El pensamiento catastrófico suele empezar por “Y si...”

Siendo la alternativa racional pararse a pensar y/o reflexionar y realizar una evaluación honesta de la situación. Se puede evaluar a modo de porcentajes. ¿Cuál es el riesgo? ¿Uno entre 100.000 (0.00001%)?

La sobregeneralización
Es la tendencia a creer que si ha ocurrido algo una vez, ocurrirá otras muchas veces. Si me he puesto nervioso en una ocasión, pues “siempre me pondré nervioso”, si he suspendido un examen pues, “nunca aprobaré un examen”, si he tenido un desamor pues “ya nadie me querrá".
Las palabras que suelen acompañar a esta distorsión son: “nadie”, “nunca”, “siempre”, jamás”, “todos” o “ninguno”, etc.

Siendo la alternativa racional, buscar pruebas para comprobar las excepciones a las generalizaciones. En cuántas ocasiones he aprobado y en cuántas no. Darse cuenta de lo irracional que es una sobregeneralización . ¿De verdad crees que si te ocurre una vez te va a ocurrir siempre?
Cambiar las expresiones que implican generalizar por otras como “es posible”, “a veces” o “a menudo”.

Negativismo
Se agrandan las cosas negativas y no se perciben o se desvalorizan las positivas en uno o en los demás.
Una forma característica del negativismo es la realización de presagios y predicciones negativas: “seguro que no aprobaré”, “cuando tenga que acudir a la cita, seguro que caigo mal”.

Siendo la alternativa racional, repasar o hacer una lista con los aspectos positivos de ti, de los demás, o de tu vida. Hacer un cálculo de las probabilidades o porcentajes reales tanto de los aspectos, rasgos o hechos negativos como de los positivos.

Etiquetas globales
Se extrae uno o dos rasgos de la personalidad y se etiqueta a otra persona (o a uno mismo). Ejemplos de ello son las expresiones: “Es un tacaño”, “es una mala persona”, “es un aburrido”, “es un triunfador”, etc.

Siendo la alternativa racional, comprender que es muy irracional sacar juicios de una persona por uno o dos rasgos y no tener en cuenta el resto. Aprender a ser especifico en las cualidades para no generalizar al conjunto: “a veces se comporta de manera tacaña”, “a veces es aburrido en el trato”. etc.

Pensamiento polarizado, blanco/negro
Aunque a veces resulta cómodo abandonar determinadas actividades por considerarlas desagradables, esto trae grandes consecuencias negativas, por ejemplo el dejar de estudiar, de trabajar o de realizar cualquier actividad que requiere esfuerzo físico o psíquico.

El proceso de tomar la decisión de no hacer algo que se considera difícil pero provechoso, habitualmente es largo y tortuoso y suele conllevar más sufrimiento que el hacer la actividad desagradable.
La confianza en uno mismo sólo proviene de hacer actividades y no evitarlas. Si se evitan, la existencia se hará más fácil pero a la vez aumentará el grado de inseguridad y desconfianza personal.

Aunque mucha gente supone que una vida fácil, evasiva y sin responsabilidades es algo apetecible, al experiencia demuestra que la felicidad del ser humano es mayor cuando está comprometido en un objetivo difícil y a largo plazo.

Siendo la alternativa racional, ser consciente de que haces juicios polarizados. Darse cuenta de que en realidad las personas no somos totalmente de una manera u otra opuesta si no que nos movemos a lo largo de un continuo (o escala de grises). Medir en porcentajes los rasgos, cualidades o aspectos: “cómo en un 30% del tiempo es divertido ameno, y en un 70% se muestra más introvertido y ausente”.

Sesgo confirmatorio
Se perciben y se recuerdan las cosas sesgadamente para que “encajen” con las ideas preconcebidas. Así si pienso que alguien es torpe tenderé a acordarme de aquellos hechos que me confirman ese juicio.

Siendo la alternativa racional, buscar pruebas de que los comportamientos o rasgos enjuiciados tienen rasgos complementarios que puedan confirmar o no el juicio. Medir en porcentajes los rasgos o hechos enjuiciados.

Razonamiento emocional
Aunque es normal el tener un cierto grado de dependencia de los demás, no hemos de llegar al punto de que los demás elijan o piensen por nosotros.
- Cuanto más se depende de los demás, menos se elige por uno mismo y más se actúa por los demás con lo que se pierde la posibilidad de ser uno mismo.
- Cuanto más se dejan las decisiones en los demás, menos oportunidad tiene uno de aprender. Por lo que actuando así se genera más dependencia, inseguridad y pérdida de autoestima.
- Cuando se depende de los demás se queda uno a merced de ellos, y esto implica que la vida toma un cariz incontrolable ya que los demás pueden desaparecer o morir.

Pudiendo ser la alternativa racional, siempre que uno se sientas mal, reflexionar sino no se está un razonamiento emocional de tipo distorsionado.  Emplear la reflexión y el razonamiento objetivo cuando uno se siente muy cargado de emociones, ya que estas te pueden estar mintiendo.

Leer el pensamiento (proyección o interpretación de pensamiento)
Creer saber lo que piensan los demás y porqué se comportan de la forma en que lo hacen: “ella está contigo por tu dinero”, “piensa que soy un inmaduro”, “lo que quiere es ponerme nervioso”, “lo que quiere es reírse de mí”, “piensa que soy un estúpido”.

Alternativa racional, las opiniones que se pueden tener sobre los demás son hipótesis que se tendría que comprobar con evidencias y confirmaciones. Dudar de las opiniones hasta que se tengan claras confirmaciones de ellas.

Personalización
Pensar que todo lo que la gente hace o dice tiene que ver de alguna manera, para bien o para mal, con uno. Por ejemplo, si a un amigo lo vemos con mala cara pensamos que estará enfadado conmigo por algún motivo, “algo le habré hecho”. Una madre que ve que su hijo no aprueba un examen, piensa que algún error habrá cometido en su educación.

Alternativa racional, probar y comprobar que los comportamientos de los demás tienen algo que ver contigo. No se deben sacar conclusiones a no ser que tengamos evidencias claras y pruebas razonables.

Filtraje (o atención selectiva)
Se escoge algo negativo de uno, de los demás o de las circunstancias y se excluye el resto: un empresario ha tenido éxito en el 90 % de sus negocios, pero está obsesionados por aquellos en los que ha fracasado. El filtraje es una distorsión con la que el mundo toma el aspecto de justamente aquello que más tememos:
- Los depresivos filtran situaciones que suponen la posibilidad de pérdida o abandono.
- Los ansiosos filtran las situaciones que suponen riesgo o peligro.
- Los coléricos filtran las situaciones que suponen injusticias o agravios.
Las expresiones características en el filtraje son: “ es terrible… tremendo… desagradable…horroroso…no puedo resistirlo…no puedo más”.

Siendo adecuado cambiar estas expresiones negativas por otras como “no exageres”, “no es para tanto”, “tu puedes”, “seguro que tienes capacidad para afrontarlo”, “tomate tiempo antes de sacar conclusiones”, etc.

Alternativa racional, cambiar los motivos donde se concentra la atención:
- Si son motivos de pérdida o abandono, centrar la atención en todos aquellos que suponen atención, afecto o valoración.
- Si son de miedo o peligro, centrarse en todo lo que en la vida supone comodidad, seguridad o despreocupación.
- Sí son de injusticia, observar aquellos comportamientos de los demás que te suponen aprobación.

Bibliografía:
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Beck, A.T. y Freeman, A (1990) : Terapia cognitiva de los trastornos de personalidad, Ed. Paidós, 1995.
Ellis, A. (1962): Razón y emoción en psicoterapia. Ed. Desclée de Brouwer, 1983.
Ellis , A. y Grieger R. : (1977): Manual de terapia racional emotiva. Ed. Desclée de Brouwer, 1981.
Ellis, A. y Grieger, R. : Manual de terapia racional emotiva. Volumen II. Ed. Desclée de Brouwer, 1990.
Ellis, A. y Dryden, W. : Práctica de la terapia racional emotiva . Ed. Desclée de Brouwer, 1989.

martes, 13 de diciembre de 2011

RECAPITULANDO: EL SOL


Nuestro Sol, es una estrella del tipo espectral G2 que se encuentra dentro del sistema solar.

La Tierra y otras materias orbitan en su entorno y constituye la mayor fuente de energía de la constelación.

Se formó hace unos 50.000 millones de años y permanecerá en la secuencia principal aproximadamente otros 5.000 millones de años.

A pesar de ser una estrella mediana, es la única cuya forma se puede apreciar a simple vista.

NACIMIENTO Y MUERTE
Pasados 5.000 millones de años comenzará a hacerse más y más grande y se convertirá en una enana blanca, que puede tardar un trillón de años en enfriarse.

Se formó a partir de nubes de gas y polvo que contenían residuos de generaciones de estrellas y gracias a la metalicidad de dicho gas.
En su interior se producen reacciones de fusión en las que los átomos de hidrógeno se transforman en helio, produciéndose la energía que irradia.

LLegará un día en que el Sol agote todo el hidrógeno en la región central al haberlo transformado en helio. La presión será incapaz de sostener las capas superiores y la región central tenderá a contraerse gravitacionalmente calentando progresivamente las capas adyacentes.

Cuando la temperatura en la región central alcance aproximadamente 100 millones de grados Kelvins (0 grados Kelvin= -273,15 grados centígrados) comenzará a producirse la fusión de helio en carbono mientras alrededor del núcleo se seguirá fusionando hidrógeno en helio.

Al agotarse el helio del núcleo, se iniciará una nueva expansión del Sol y el helio se empezará también a fusionar en una nueva capa alrededor del núcleo inerte, que lo convertirá de nuevo en una gigante roja y provocará que el astro expulse gran parte de su masa en forma de nebulosa planetaria.

El Sol no estallará como una supernova al no tener masa suficiente para ello.
Las interacciones mareales así como el roce con la materia de la cromosfera solar harán que la Tierra sea absorbida.

ESTRUCTURA
Se muestra en capas esféricas o en " capas de cebolla".
Según la astrofísica, el Sol está formado por:

1) Núcleo.
2) Zona radiante.
3) Zona convectiva.
4) Fotosfera.
5) Cromosfera.
6) Corona.
7) Viento solar.

NÚCLEO SOLAR
Ocupa unos 139.000 kms de radio solar y es donde se dan las reacciones termonucleares que proporcionan toda la energía que produce el Sol.
La energía producida mantiene el equilibrio térmico del núcleo solar a temperaturas aproximadas de 15 millones de Kelvins.

ZONA CONVECTIVA
Se extiende por encima de la zona radiactiva y en ella los gases solares dejan de estar ionizados y los fotones son absorbidos con facilidad volviéndose el material opaco al transporte de radiación.

El transporte de energía se realiza por convección, de modo que el calor se transporta de manera no homogénea y turbulenta por el propio fluído.
Se forman secciones convectivas turbulentas en las que las parcelas de gas caliente y ligero suben hasta la fotosfera.

FOTOSFERA
Es la zona visible donde se emite la luz visible del Sol. También se considera como la superficie solar.
Es algo transparente y puede ser observada hasta una profundidad de unos cientos de kilómetros antes de volverse completamente opaca. Tiene unos 100 ó 200 kms de profundidad.

El signo más evidente de la actividad en la fotosfera son las manchas solares (regiones del Sol con una temperatura más baja que sus alrededores, y una intensa actividad magnética).

Una sola mancha solar puede tener un diámetro tan grande como la Tierra (12.000 km).


Una mancha solar típica consiste en una región central oscura, llamada "umbra" rodeada por una " penumbra" más clara.
La umbra tiene una temperatura de unos 4.000 Kelvins y la penumbra unos 5.600 Kelvins.

CROMOSFERA
Es una capa delgada de la atmósfera del Sol por encima de la fotosfera y por debajo de la corona.

Posiblemente tiene entre 2.200 y 5.000 km de espesor. Está constituída principalmente de hidrógeno y helio.

Una característica de la cromosfera es la presencia de las llamadas epículas solares y la presencia de fibrillas horizontales formadas por gas.

CORONA SOLAR
Formada por las capas más ténues de la atmósfera superior solar, con una temperatura de 10 elevado a 6 kelvins.

Las elevadísimas temperaturas son consecuencia de la alta velocidad de las pocas partículas que componen la atmósfera solar. Dicha velocidad es debida a la baja densidad del material coronal, a los intensos campos magnéticos emitidos por el Sol y a las ondas de choque que rompen en la superficie solar.

Desde la corona se emite gran cantidad de rayos x. Estos fenómenos combinados ocasionan extrañas rayas en el espectro luminoso.

La corona solar solamente es observable desde el espacio con instrumentos adecuados que anteponen un disco opaco para eclipsar artificialmente el Sol, o durante un eclipse natural desde la Tierra.

CME
Es una onda hecha de radiación y viento solar que se dispande del Sol en el período denominado actividad máxima solar.
Es una onda muy peligrosa pues daña los circuitos eléctricos, transformadores y sistemas de comunicación. Cuando esto ocurre, se dice que hay tormenta solar.

OBSERVACIÓN DEL SOL
Galileo Galilei realizó las primeras observaciones en el siglo XII con vídrios ahumados al principio. 


En la actualidad, la actividad solar es monitoreada constantemente por los observatorios astronómicos terrestres y observatorios espaciales, con el objetivo de alcanzar una mayor comprensión de la actividad solar y la predicción de sucesos.

CONSEJOS PARA MIRAR AL SOL
No mirar nunca directamente sin la debida protección pues puede causar lesiones y quemaduras e incluso ceguera permanente.

Las gafas de sol, incluído las homologadas, no ofrecen suficiente protección para los ojos al no ser capaces de detener todas las longitudes de onda que emite el Sol, desde el infrarrojo hasta el ultravioleta.

Finalizamos esta entrada y os dejamos con un vídeo sobre el Sol:

viernes, 9 de diciembre de 2011

PSICOONCOLOGÍA (2)


ALTERACIONES EMOCIONALES EN EL CÁNCER
Depresión
La depresión es la alteración emocional más frecuente en las personas con diagnóstico de cáncer y es la que más interfiere en la adherencia terapéutica, en la calidad de vida de los pacientes, en su nivel de funcionamiento y en el período libre de enfermedad.

Es uno de los trastornos que más llama la atención en las unidades de psicooncología, debido a su elevada prevalencia y a los efectos negativos que la depresión tiene en la calidad de vida de los pacientes y en la propia enfermedad neoplásica (Stommel, 2002; Spiegel, 2003).

Existen diversos factores que influyen a la hora de determinar la prevalencia de la depresión en el paciente oncológico, entre los que se pueden destacar (Nordin y col., 2001):
- El tipo y severidad de la enfermedad.
- El tipo de cirugía.
- El régimen de quimioterapia.
- El tipo de tratamiento.
- El apoyo social... etc

Diversos estudios han mostrado que los niveles de depresión varían según el tipo de tumor, observándose las medias más altas en el tumor de páncreas, el tumor de orofaringe y el carcinoma de mama, mientras que las más bajas se observan en los linfomas y la leucemia (McDaniel, 1995).

Autores como Moffic y Paykel, 1975; Ciaramella y Poli, 2001; Massie, 2004, han encontrado que los porcentajes más elevados de depresión se incrementan con la severidad del tumor y su pronóstico.

Otros como Raison y Miller (2003), han sugerido que la depresión predispone a unos peores resultados clínicos cuando la enfermedad ha aparecido y que el tipo de tratamiento al que sean sometidos los pacientes también afectará a la probabilidad de desarrollar depresión, sobre todo por su tremenda influencia en la propia biología de la depresión.

Un estudio de Stommel, y col., (2002), sugirió que en la población depresiva se incrementa el riesgo de muerte por cáncer 2.6 veces dentro de los 19 meses posteriores al momento del diagnóstico.

Se asume que la depresión es una reacción natural ante una enfermedad grave que atenta contra la vida de la persona que la padece (Spiegel y Giese-Davis, 2003), y por tanto, son pocas las personas que no experimentan sintomatología típica de la depresión (tristeza, sentimientos de desesperanza o de inutilidad, alteraciones en el sueño, y/o cambios en el apetito o en el peso durante el curso de la enfermedad).

La evaluación de la depresión en enfermos oncológicos debe incluir la siguiente información:
- Aquella relativa a la existencia de tratamiento psiquiátrico o psicológico previo y si consume o ha consumido sustancias psicotrópicas.
- Se debe prestar atención a los aspectos cognitivos que producen la sintomatología depresiva, para lo que es necesario conocer cuáles son las creencias erróneas y las preocupaciones que producen en el paciente alteraciones en el estado de ánimo.

Una depresión no reconocida y/o no tratada puede tener consecuencias negativas en la persona con cáncer, cómo las siguientes:
- La depresión acelera el proceso de enfermedad, acortando las expectativas de vida (Bottomley, 1998). Las personas con cáncer y depresión tienen intervalos más cortos libres de enfermedad, es decir, presentan más recidivas. Incluso pueden aumentar el riesgo de suicidio.

- El pesimismo y la actitud de falta de lucha de los enfermos oncológicos deprimidos hacen que el pronóstico optimista que tienen determinados tratamientos sobre ciertos tumores, quede sin ser considerado por el paciente, fomentando de esta forma una peor adherencia terapéutica y un incremento de costes de salud (Bottomley, 1998; Pirl y Roth, 1999).

- La depresión en el cáncer empeora los niveles de calidad de vida percibida, incrementando la sintomatología (produce un incremento del dolor) y empeorando el funcionamiento general de las personas (Ruo y Wooley, 2003; Greenber, 2004...)

Los instrumentos de evaluación más utilizados en la práctica oncológica son:
- la escala Hospitalaria de Ansiedad y Depresión.
- El inventario para la Depresión de Beck.
- La escala Hamilton para la Depresión.
- La escala para la Depresión del Centro de Estudios Epidemiológicos (Bottomley, 1998).

Ansiedad
En cuanto a la ansiedad, algunos autores defienden que la ansiedad se incrementa a medida que la gravedad aumenta y la expectativa de vida disminuye.

Otros, sin embargo, encuentran que los niveles de ansiedad no se ven incrementados por tener pocas expectativas de vida (mal pronóstico) y/o un determinado tipo de tumor o determinados tipos de tratamientos. Así mismo, la prevalencia de dicho trastorno aumenta en los momentos previos y posteriores al diagnóstico inicial de la enfermedad y tras el diagnóstico de una recaída.

Se pueden destacar algunos factores que incrementan la probabilidad de desarrollar trastornos de ansiedad durante el tratamiento oncológico:
- Historia previa de trastornos de ansiedad, dolor severo y ansiedad en el momento del diagnóstico (Nordin y col., 1999).
- Limitación funcional, es decir, dependencia, escaso apoyo social, enfermedad avanzada y el haber padecido alguna experiencia traumática (Breitbart y col., 1995).
- Problemas de comunicación con la familia, amigos y con los profesionales de la salud (Friedman y col, 1994).

Según Stark y cols., (2000), la ansiedad debe considerarse patológica, entendiento por ansiedad patológica en psicooncología, cuando es incontrolable, duradera y con efectos perjudiciales para la adaptación a la enfermedad, es decir, cuando:
- la ansiedad persista y produzca un deterioro importante en la persona.
- El nivel de percepción de amenaza sea desproporcionado.
- El nivel de la sintomatología sea desproporcionado en base de la amenaza percibida (ejemplo: ataques de pánico recurrentes, sintomatología física severa, creencias anormales de muerte súbita).
- Hay una ruptura de la funcionalidad, es decir, la ansiedad interfiere en el funcionamiento cotidiano.

Principales manifestaciones de la ansiedad patológica:
Nerviosismo, agitación, tensión, dificultades para respirar, palpitaciones cardiacas, sudoración, temblor, irritabilidad, ideas recurrentes de muerte, aprensión, problemas de atención,... etc.

La ansiedad es una emoción que presentan casi todos los pacientes con cáncer y puede ser una reacción útil en el proceso de adaptación a la enfermedad. En el momento en que la ansiedad se intensifica y cronifica puede dar lugar a alteraciones psicopatológicas que comprometen el curso del tratamiento de la enfermedad y la calidad de vida de la persona que la padece.

Respecto de la evaluación de la ansiedad en el cáncer, los cuestionarios más utilizados son:
- El Inventario de Ansiedad Estado-Rasgo de Spielberg.
- La subescala de ansiedad de la escala Hospitalaria de Ansiedad y Depresión de Zigmond.

La evaluación de la ansiedad ayuda a conocer cuál es el origen de la misma y a establecer el tratamiento más adecuado para reducirla. Cuando la ansiedad es producida por dolor, por algún tipo de condición médica, por las hormonas segregadas por el tumor o por los efectos secundarios de los tratamientos antineoplásicos o concomitantes, tratar la causa que origina la ansiedad reducirá su sintomatología inmediatamente.

Habitualmente, la ansiedad se incrementa cuando el paciente toma conciencia de la relativa ineficacia de los tratamientos médicos en el proceso de la enfermedad y cuando ve limitadas sus expectativas de vida (Roth, 2007).

Se podrá reducir la sintomatología ansiosa si se proporciona a los pacientes:
- Estrategias de afrontamiento que les permitan confrontar sus miedos o sus problemas.
- Tener una visión del proceso oncológico como tareas que se cumplen paso a paso.
- Enfrentarse al cáncer haciendo uso de sus recursos y solicitando apoyo social y psicológico si fuera necesario.
Psicooncología y calidad de vida
La calidad de vida en relación al paciente oncológico, hace referencia a la valoración subjetiva que éste hace de diferentes aspectos y dimensiones de su vida (funcionamiento físico, psicológico, social, síntomas de la enfermedad y efectos secundarios de los tratamientos) (Font, 1994).

La subjetividad hace referencia a la evaluación y a la satisfacción del paciente con su nivel actual de funcionamiento, comparado con lo que se percibe que es posible como ideal.

El interés por la calidad de vida contribuye a mejorar el cuidado de los pacientes, la toma de decisiones clínicas y facilita que el paciente informe sobre sus vivencias de la enfermedad (Mandelblatt y col, 2003).

El abordaje de la calidad de vida ha de realizarse desde un modelo biopsicosocial que integre todas las dimensiones de la vida de la persona y de la enfermedad.

La evaluación de la calidad de vida se realiza a través de cuestionarios que se dividen en las siguientes categorías, las cuales incluyen numerosos aspectos de la vida del paciente oncológico (Cella, 2003):
- Capacidad funcional. Movilidad física, actividad física.
- Preocupaciones físicas. Síntomas específicos de la enfermedad o sintomatología relacionada con los efectos secundarios de los tratamientos antineoplásicos (náuseas, vómitos, etc).
- Bienestar emocional. La sintomatología emocional de ansiedad, depresión y angustia interfieren en el bienestar de la persona.
- Satisfacción con el tratamiento.
- Intimidad, sexualidad e imagen corporal.
- Funcionamiento social.

Ventajas de evaluar en profundidad la calidad de vida (Arraras, 1999):
- Ofrecer una intervención global al paciente.
- Evaluar su funcionamiento en diferentes áreas.
- Conocer su estado subjetivo en relación a su enfermedad.
- Predecir la evolución de la enfermedad.
- Detectar de manera precoz los problemas.


Fuentes:
Bellack, Leopold (1988). Psicoterapia breve y de emergencia. Ed. 2º Edit. Pax.
Boletín Oncológico (2009). Prevención. www.boloncol.com
Cáncer. Organización Mundial de la Salud. www.who.int
Díaz, G. (2003) Asociación Colombiana Para el Avance de las Ciencias del Comportamiento (ABA Colombia).Prevención primaria del cáncer a través de cambios comportamentales.
Durá,e & Ibañez E.(2000) Psicología Oncológica: perspectivas futuras de investigación intervención Profesional.
Fabry, Joseph. Técnicas de la logoterapia". Compendio de artículos y lecturas sobre logoterapia.
Ferraris, José María. Fundamentos y principios de la bioética. Principio de autonomía en la discapacidad.
Geosalud. Manejo del Dolor en el Paciente con Cáncer. http://www.geosalud.com/Cancerpacientes/cancerdolor.htm
Salgado C. Glynnis Dinorah (2009). Exposición en intervención en Crisis. México.
Serna, V. (2002). El Cáncer: Etiología, Epidemiología, diagnostico y prevención. El Sevier Science. España.
Sociedad Mexicana De Psicología (2005). Código ético del psicólogo. Edit. Trillas. Ed 6º. México
Sociedad Mexicana De Psicooncología A.C. Grupos de Apoyo, Asociaciones Civiles y Sociedades Médicas. http://www.incan.edu.mx/i/html/psicooncologia.htm
Valiente, María. El uso de la visualización en el tratamiento psicológico de enfermos de cáncer.