lunes, 26 de diciembre de 2011

TRASTORNO EXPLOSIVO INTERMITENTE


El trastorno explosivo intermitente se encuentra dentro de los trastornos del control de los impulsos no clasificados en otros apartados. Según la definición del DSM-IV, se trataría de una “dificultad para resistir un impulso, una motivación o una tentación de llevar a cabo un acto perjudicial para la persona o para los demás”.

En la CIE-10 también se clasifican estos trastornos en una entidad residual (“trastornos del control de impulsos no clasificados en otros apartados”). Ambas clasificaciones internacionales contemplan este grupo de trastornos de forma muy similar.

En la mayoría de los trastornos de esta sección, el individuo percibe una sensación de tensión o activación interior antes de cometer el acto y luego experimenta placer, gratificación o liberación en el momento de llevarlo a cabo. Tras el acto puede o no haber arrepentimiento, autorreproches o culpa. En esta sección se incluyen los trastornos siguientes:

- Trastorno explosivo intermitente. Se caracteriza por la aparición de episodios aislados en los que el individuo no puede controlar los impulsos agresivos, dando lugar a violencia o a destrucción de la propiedad.

- Cleptomanía. Se caracteriza por una dificultad recurrente para resistir el impulso de robar objetos que no son necesarios para el uso personal o por su valor monetario.

- Piromanía. Se caracteriza por un patrón de comportamiento que lleva a provocar incendios por puro placer, gratificación o liberación de la tensión.

- Juego patológico. Se caracteriza por un comportamiento de juego desadaptado, recurrente y persistente.

- Tricotilomanía. Se caracteriza por un comportamiento recurrente de arrancarse el propio cabello por simple placer, gratificación o liberación de la tensión que provoca una perceptible pérdida de pelo.

- Trastorno del control de los impulsos no especificado. Se incluye para codificar los trastornos del control de los impulsos que no cumplen los criterios para cada uno de los trastornos específicos del control de los impulsos descritos antes...

Etiología de los trastornos del control de impulsos
Intervienen factores psicológicos, biológicos y ambientales. En la investigación de la impulsividad todos los resultados subrayan el papel de la serotonina. Se han encontrado bajas concentraciones de ciertos metabolitos serotoninérgicos como el 5-hidroxiindolacetico (5-HIAA) en líquido cefalorraquídeo (LCR) en personas impulsivas. También la eficacia de los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) en las “patologías impulsivas” avala el papel del déficit serotoninérgico en la génesis del trastorno y vincula estos trastornos a trastornos afectivos y obsesivo-compulsivos.

Tanto el área límbica como la acción de hormonas como la testosterona se han asociado con conductas agresivas. Los trastornos del control de impulsos también aumentan en la epilepsia del lóbulo temporal, las lesiones cerebrales y entre los individuos con déficit de atención e hiperactividad, deficiencia mental y epilepsia en general.

TRASTORNO EXPLOSIVO INTERMITENTE
Características diagnósticas

La característica esencial del trastorno explosivo intermitente es la aparición de episodios aislados de dificultad para controlar los impulsos agresivos, que da lugar a violencia o destrucción de la propiedad.

El grado de agresividad expresada durante el episodio es desproporcionado con respecto a la provocación o a la intensidad del estresante psicosocial precipitante.

El diagnóstico de trastorno explosivo intermitente se establece sólo después de que hayan sido descartados otros trastornos mentales que cursan con episodios de comportamiento agresivo (p. Ej., trastorno antisocial de la personalidad, trastorno límite de la personalidad, trastorno psicótico, episodio maníaco, trastorno disocial o trastorno por déficit de atención con hiperactividad).

Los episodios agresivos no son debidos a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. Ej., drogas, medicamentos) o de una enfermedad médica (p. Ej., traumatismo craneal, enfermedad de Alzheimer).

La persona puede describir los episodios agresivos como «raptos» o «ataques» en los que el comportamiento explosivo va precedido por una sensación de tensión o activación interior y va seguido inmediatamente de una sensación de liberación. Posteriormente, el individuo puede sentirse consternado, con remordimientos, arrepentido o avergonzado por su comportamiento agresivo.

Síntomas y trastornos asociados

Entre episodios explosivos se pueden observar signos de impulsividad y agresividad generalizados. Las personas con rasgos narcisistas, obsesivos, paranoides o esquizoides pueden tener una predisposición a los episodios explosivos de cólera en situaciones de estrés. El trastorno puede aparecer tras una pérdida de trabajo, un fracaso académico, un divorcio, dificultades interpersonales, accidentes (p. Ej., en vehículos), una hospitalización (p. Ej., por lesiones posteriores a peleas o accidentes) o un encarcelamiento.

Síntomas dependientes de la cultura y el sexo

Se caracteriza por un episodio agudo de comportamiento violento y descontrolado que la persona no recuerda. Aunque se observa tradicionalmente en los países del sudeste asiático, también se han presentado casos en Canadá y Estados Unidos. A diferencia del trastorno explosivo intermitente, se presenta como un episodio único más que como un patrón de comportamiento agresivo y a menudo está asociado a rasgos disociativos prominentes. Los episodios de comportamiento violento son más frecuentes en varones que en mujeres.

Epidemiología y curso

Se desconoce la prevalencia del trastorno. En una muestra psiquiátrica ambulatoria se señaló este trastorno como el segundo más frecuente dentro del descontrol de impulsos, sólo superado por las compras compulsivas. En otro estudio sobre 46 pacientes con agresividad, un 72% de la muestra cumplía criterios de trastorno explosivo intermitente. Sin embargo también aparecía el diagnóstico de abuso de alcohol (96%), trastorno límite de la personalidad (89%), trastorno afectivo (52%) y trastorno antisocial de la personalidad (20%). Lo cual da una idea de la escasa información de la que se dispone.

Hay pocos datos sobre la edad de comienzo del trastorno explosivo intermitente, pero puede aparecer desde la adolescencia tardía hasta la tercera década de la vida. La forma de presentación es brusca y sin período prodrómico (El período prodrómico es cuando la enfermedad empieza a manifestarse, pero esos síntomas tempranos son muy genéricos e inespecíficos, y no permiten la identificación de la enfermedad. Algunas horas o días después, cuando la enfermedad se desarrolla plenamente, entonces ya es el período clínico, y es posible identificarla).

Diagnóstico diferencial

El comportamiento agresivo aparece en el contexto de diferentes trastornos mentales. El diagnóstico de trastorno explosivo intermitente debe considerarse únicamente después de que hayan sido descartados todos los trastornos que van asociados a comportamientos impulsivos o agresivos. Si el comportamiento agresivo aparece exclusivamente en el transcurso de un delirium, no se realizará el diagnóstico de trastorno explosivo intermitente. De igual forma, cuando el comportamiento aparece como parte de una demencia, no se establecerá el diagnóstico de trastorno explosivo intermitente, sino el de demencia con la especificación con trastorno del comportamiento.

El trastorno explosivo intermitente debe distinguirse del cambio de personalidad debido a una enfermedad médica, tipo agresivo, que se diagnostica cuando el patrón de episodios agresivos se considera debido a los efectos fisiológicos directos de una enfermedad médica diagnosticable (p. Ej., una persona que ha sufrido lesiones cerebrales después de un accidente de automóvil y posteriormente presenta un cambio de personalidad caracterizado por episodios de agresión descontrolada). Son útiles la práctica de una detallada historia clínica y una completa exploración neurológica para establecer el pronóstico. Hay que señalar que las anomalías inespecíficas de la exploración neurológica (p. Ej., «signos neurológicos menores») y los cambios EEG inespecíficos son compatibles con el diagnóstico de trastorno explosivo intermitente siempre que no sean resultado de una enfermedad médica diagnosticable.

Los accesos de agresión incontrolada también pueden ir asociados a intoxicación por sustancias o a abstinencia de sustancias, sobre todo alcohol, fenciclidina, cocaína y otros estimulantes, barbitúricos e inhalantes. El clínico debe valorar detenidamente la naturaleza y el alcance de la sustancia, y es útil que recurra a su determinación en la sangre y la orina.

El trastorno explosivo intermitente debe distinguirse del comportamiento agresivo o errático que puede aparecer en el negativismo desafiante, el trastorno disocial, el trastorno antisocial de la personalidad, el trastorno límite de la personalidad, un episodio maníaco y la esquizofrenia.

Si el comportamiento agresivo se explica mejor por la presencia de otro trastorno mental, no se debe realizar el diagnóstico de trastorno explosivo intermitente. Naturalmente, el comportamiento agresivo puede aparecer en ausencia de un trastorno mental. El comportamiento finalista se distingue del trastorno explosivo intermitente por la existencia de incentivos y ganancias con el acto agresivo. En el contexto forense las personas pueden simular un trastorno explosivo intermitente para evitar la responsabilidad derivada de su comportamiento.

Tratamiento

Resulta eficaz la terapia cognitivo-conductual enfocada en la ira, para ayudarles a lograr el control de sus impulsos y a transformar esa intensa ira en emociones más controlables y adecuadas. Siendo importante que estas personas reconozcan que pierden el control y que necesitan ayuda para aprender a controlar sus impulsos.

En el enfoque farmacológico destaca la aparente eficacia de la carbamacepina, fenitoína, ISRS o litio. También se han empleado ácido valproico, neurolépticos y antidepresivos tricíclicos así como los psicoestimulantes y los antiandrógenos.

Criterios para el diagnóstico según el DSM-IV-TR

A. Varios episodios aislados de dificultad para controlar los impulsos agresivos, que dan lugar a violencia o a destrucción de la propiedad.
B. El grado de agresividad durante los episodios es desproporcionado con respecto a la intensidad de cualquier estresante psicosocial precipitante.
C. Los episodios agresivos no se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental (p. Ej., trastorno antisocial de la personalidad, trastorno límite de la personalidad, trastorno psicótico, episodio maníaco, trastorno disocial o trastorno por déficit de atención con hiperactividad) y no son debidos a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. Ej., drogas, medicamentos) o a una enfermedad médica (p. Ej., traumatismo craneal, enfermedad de Alzheimer).

Fuentes:
Manual de Psiquiatría. Editores: Tomás Palomo, Miguel Ángel Jiménez-Arriero. Coeditores: Alberto Fernández Liria, Manuel Gómez Beneyto, Julio Vallejo Ruiloba.


Wikipedia, enciclopedia libre... ...
 
DSM-IV-TR. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Texto revisado. Barcelona: Masson.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

OBSERVATORIOS ESPACIALES


Un observatorio espacial, también conocido como telescopio espacial, es un satélite artificial o sonda espacial que se utiliza para observar planetas, estrellas, galaxias y otros cuerpos celestes de forma similar a un telescopio en la Tierra.

El primer observatorio espacial lanzado fue el Cosmos 215. LLevaba ocho telescopios a bordo para observar cuerpos celestes en el rango entre el visible y los rayos ultravioleta para realizar observaciones de la atmósfera terrestre y un telescopio adicional para observar en rayos X.
La misión duró seis semanas hasta que reentró en la atmósfera el 30 de Junio de 1972.

EL POR QUÉ DE LA OBSERVACIÓN EN EL ESPACIO
Un telescopio en el espacio no sufre la contaminación lumínica producida por ciudades cercanas y no está afectado por las turbulencias térmicas del aire.

La atmósfera terrestre añade una distorsión importante en las imágenes, conocida como aberración típica.

La atmósfera además absorbe una porción importante del espectro electromagnético por lo que algunas observaciones son prácticamente imposible de realizar desde la Tierra.

Por contra, los observatorios espaciales tienen algunas desventajas que no tienen los terrestres.

Su costo es elevado principalmente en el lanzamiento que se duplican al utilizar un transbordador espacial, hablamos de cifras que van de los 250 a 500 millones de dólares.

Asimismo, está la imposibilidad de su mantenimiento, salvo en el caso del Hubble que ha recibido mantenimiento por misiones de transbordador espacial.
A ello, hay que unirle su vida útil corta. La mayoría de los telescopios espaciales deben ser refrigerados y cuando los líquidos de refrigeración se terminan no se puede llenar el depósito con líquido nuevo.

Sin embargo, los telescopios espaciales no necesitan un mantenimiento periódico ya que no están afectados de las condiciones bajo la atmósfera.

GRANDES OBSERVATORIOS
Hay una serie de cuatro telescopios espaciales de gran potencia de la NASA y que vamos a ver a continuación:

- Telescopio Espacial Hubble:

Forma parte de un proyecto común de la NASA y de la Agencia Espacial Europea.
Obtiene imágenes con gran resolución óptica.

Puede ser visitado por astronautas en las llamadas misiones de servicio (SM), de las que hasta la fecha se han realizado cinco.

Está logrando que los teóricos se replanteen algunas ideas respecto a la edad del universo.

Según Wilford (escritor de temas científicos en el The New York Times) los datos más recientes que ha proporcionado el Hubble " indican de manera convicente que el universo puede ser mucho más joven de lo que calculaban los científicos."

- Observatorio de Rayos Gamma Compton:

Fue lanzado el 5 de abril de 1991 a bordo de la lanzadera espacial Atlantis.
Su misión, estudiar las radiacciones más energéticas del espectro electromagnético.
Uno de sus grandes éxitos fue el descubrimiento de fuentes de rayos gamma en la Tierra, relacionadas con nubes de tormenta.

- Observatorio de Rayos X Chambra:

Lanzado el 23 de julio de 1999, por el Columbia, siendo la carga más pesada que había puesto en órbita la lanzadera.
Chandra puede observar el cielo en rayos X.

- Telescopio Espacial Spitzer:

Es un observatorio espacial infrarrojo y el más reciente en ser lanzado, el 25 de agosto de 2003.
Es una misión de un coste de 670 millones de dólares.
Con el Spitzer se quiere estudiar objetos fríos que van desde el sistema solar exterior hasta los confines del universo.

OTROS OBSERVATORIOS ESPACIALES
- Iras:

Realizó el primer rastreo completo en infrarrojos del cielo, además de descubrir discos de polvo y gas en muchas estrellas cercanas.
Dejó de funcionar en 1983, destruyéndose al reentrar en la atmósfera.

- Astron:

Un telescopio de ultravioletas de la antigua URSS que funcionó de 1983 a 1989, al igual que Granat, un telescopio de rayos X y rayos gamma.

- Observatorio Espacial Infrarrojo (ISO):

Misión de la Agencia Espacial Europea que llevó a cabo observaciones en longitudes de onda de infrarrojo.

- Corot:

Lanzado en diciembre de 2006 y es la primera misión para buscar planetas rocosos alrededor de las estrellas.
Forma parte de una misión conjunta de la ESA y la Agencia Espacial Francesa.

La lista es amplia y hay que añadir:
Ive, Soho, Scisat-1, Uhuru, Heao-1 y Heao-2, Hiparcos, Most, Astro F, Swift, Integral y Wmap.

El 14 de mayo de 2009 a bordo del Ariane 5, en una misión de la Agencia Espacial Europea, fue lanzado el Oservatorio Espacial Herschel que es el primero en cubrir completamente el infrarrojo lejano.

Está especializado en la observación de objetos lejanos distantes poco conocidos.
Tiene aproximadamente 7 metros de longitud.

Entre sus objetivos está el estudio de la formación de galaxias en el universo primitivo y su evolución, investigar la creación de estrellas y su interacción con el medio interestelar, observar la composición química y la superficie de cometas, planetas y satélites.
Asimismo es objetivo examinar la química molecular del universo.

OBSERVATORIOS ESPACIALES PROYECTADOS
- Telescopio Espacial James Webb:

Estudiará el cielo en frecuencia infrarroja. Construído y operado de manera conjunta por la NASA, la Agencia Espacial Europea, y la Agencia Espacial Canadiense. Su lanzamiento está planeado para junio de 2013. Sustituirá al Hubble. Su misión tiene como objetivos principales:

  • Buscar la luz de las primeras estrellas y galaxias formadas tras el Big-bang.
  • Comprender mejor la formación de estrellas y planetas.
  • Estudiar los sistemas planetarios y los orígenes de la vida.
- Telescopio Espacial Atlas:

Es un telescopio que está en estudio por parte de la NASA.

Finalizamos aquí está entrada y os dejamos con un vídeo sobre el Telescopio Espacial Hubble.

 

Bibliografía:
History.com (2009). «SPACE EXPLORATION».History.com (2009). «OBSERVATORY»
Wikipedia, la enciclopedia libre.

sábado, 17 de diciembre de 2011

TERAPIA COGNITIVA: "PENSAMIENTOS AUTOMÁTICOS & DISTORSIONES COGNITIVAS"


La terapia cognitiva mantiene que los trastornos psicológicos provienen con frecuencia de modos erróneos de pensar concretos y habituales. Tales formas erróneas reciben el nombre de "distorsiones cognitivas".

Las distorsiones cognitivas derivan a su vez de creencias personales o significados subjetivos a menudo aprendidos en la etapa infantil del desarrollo, que por lo general actúan a nivel "inconsciente" sin que la persona se dé cuenta de su papel. Esos significados personales reciben el nombre de "esquemas cognitivos o supuestos personales".

Los supuestos personales son el modo en que la persona da sentido y significado a su experiencia pasada, actual y por ocurrir en el futuro. Éstos permanecen "inactivos o dormidos" a lo largo del tiempo en la memoria y ante determinadas situaciones desencadenantes, como una enfermedad física, un acontecimiento en la vida personal... se "activan o despiertan" y actúan a través de situaciones concretas produciendo a menudo determinados errores del pensamiento (distorsiones cognitivas) que a su vez se relacionan recíprocamente con determinados estados emocionales y conductas).

Las distorsiones cognitivas se expresan a través de las "cogniciones" de las personas (pensamientos e imágenes) que aparecen en situaciones donde hay una intensa alteración emocional (por ejemplo, ansiedad, rabia o depresión) y trastornos de la conducta (por ejemplo, conducta de escape o problemas de relación de pareja). A esas cogniciones se les denomina con el nombre de "pensamientos automáticos".

Los pensamientos automáticos son nuestro autodiálogo interno (charla interna) con nosotros mismos, a nivel mental, expresados como pensamientos o imágenes y que se relacionan con estados emocionales intensos (como la ansiedad, la depresión, la ira o la euforia). A menudo forman "versiones" subjetivas de las cosas que nos ocurren que suelen ser bastantes erróneas, en el sentido de dar una falsa imagen o interpretación de las cosas y de los hechos, por lo que se le dice que están basados en "distorsiones cognitivas".

Estos pensamientos se diferencian de la forma de reflexionar y analizar los problemas que tenemos las personas en estados anímicos de mayor calma o sosiego, nuestros "pensamientos racionales", que intentan de adaptarse a los problemas y analizarlos para intentar resolverlos. A diferencia de los pensamientos racionales, los pensamientos automáticos se caracterizan por:

- Son charla interna referida a temas muy concretos: por ejemplo, una persona que teme ser rechazada por otros se dice a si misma: "La gente me mira y me ve estúpido". Otra persona mientras estaba con su pareja se decía:"Seguro que nuestro noviazgo termina mal".

- Aparecen como mensajes recortados en forma de "palabras claves": por ejemplo: un estudiante deprimido recordaba vivamente el día en que suspendió varias asignaturas y se le pasaba por su cabeza rápidamente pensamientos como: "Todo me sale mal..., fracasado..."

- Los pensamientos automáticos son involuntarios: Entran de manera automática en la mente. No son pensamientos reflexivos ni productos del análisis o razonamiento de una persona sobre un problema. Al contrario son "reacciones espontáneas" ante determinadas situaciones donde aparecen fuertes sentimientos.

- Con frecuencia se expresan en forma de palabras como "debería de, tendría que..". Aparecen a menudo como obligaciones que nos imponemos a nosotros o a los demás en forma de exigencias intolerantes.

- Tienden a dramatizar o "exagerar las cosas". A menudo hacen que la persona adelante lo peor para ella. Una persona se dispone a viajar y piensa ansiosamente: "Y si ocurre un accidente".

- Hacen que cada persona adopte una forma por donde interpreta los acontecimientos de forma rígida. Las cosas son según el prisma por donde se miran. Así, ante un mismo acontecimiento cada persona lo interpreta a su manera creyendo "tener la razón", sin atender a otros datos o valoraciones distintas.

- Los pensamientos automáticos son difíciles de controlar: Al no ser pensamientos racionales ni reflexivos, no se suelen comprobar con la realidad, y la persona que lo tiene los suele creer fácilmente.

- Son aprendidos: Son el reflejo momentáneo de actitudes y creencias que han sólido aprenderse en la infancia o adolescencia, provenientes de la familia, la escuela y otras influencias sociales.

Como los pensamientos automáticos producen errores del pensamiento, pueden ser agrupados en las llamadas "distorsiones cognitivas" en función de los errores que cometen:

Las exigencias/ perfeccionismo
Son creencias mantenidas en forma rígida e inflexible acerca de cómo debería ser uno y los demás. Por ejemplo: “Debo de hacer las cosas bien para merecer la aprobación y el afecto de los demás”.
Las exigencias hacia uno mismo se convierten en autocríticas y llevan a la inhibición del comportamiento. Las exigencias hacia los demás favorecen la ira, la rabia y la agresividad. Ejemplo de exigencias:
- No debo cometer errores.
- Tengo que gustar a todos.
- Los demás deben actuar bien conmigo.
- La vida debería se fácil, sin problemas.
- Debería ser el amigo, amante, esposo, profesor, estudiante perfecto...

La forma en la que se expresan las exigencias y el perfeccionismo suele ser con los “debería”, “tendría”, “habría que”, “es necesario que”, “tiene que”, “absolutamente”, etc. Siendo adecuado cambiar tales expresiones por "preferiría". Para combatir tales exigencias o perfeccionismo hay que ser más flexible y tolerante contigo y con lo demás.

La negación
Es la tendencia a negar nuestros problemas, debilidades o errores. Es la actitud opuesta de las exigencias o el catastrofismo, se concreta en pensar “no me importa”, “me da igual”, “paso”, “no me ocurre nada”.

Como alternativa racional sería oportuno revisar los sentimientos, siendo la toma de conciencia de ellos, aunque duelan, la que permita saber si de verdad las cosas importan. Se puede compensar preguntándose: ¿Cómo me siento?

El catastrofismo
Es la tendencia a percibir o esperar catástrofes sin tener motivos razonables para ello. Por ejemplo, un pequeño dolor de cabeza significa que este apareciendo un cáncer. Es claro que estas distorsiones son el mejor camino para desarrollar la ansiedad, la preocupación y el miedo a vivir. El pensamiento catastrófico suele empezar por “Y si...”

Siendo la alternativa racional pararse a pensar y/o reflexionar y realizar una evaluación honesta de la situación. Se puede evaluar a modo de porcentajes. ¿Cuál es el riesgo? ¿Uno entre 100.000 (0.00001%)?

La sobregeneralización
Es la tendencia a creer que si ha ocurrido algo una vez, ocurrirá otras muchas veces. Si me he puesto nervioso en una ocasión, pues “siempre me pondré nervioso”, si he suspendido un examen pues, “nunca aprobaré un examen”, si he tenido un desamor pues “ya nadie me querrá".
Las palabras que suelen acompañar a esta distorsión son: “nadie”, “nunca”, “siempre”, jamás”, “todos” o “ninguno”, etc.

Siendo la alternativa racional, buscar pruebas para comprobar las excepciones a las generalizaciones. En cuántas ocasiones he aprobado y en cuántas no. Darse cuenta de lo irracional que es una sobregeneralización . ¿De verdad crees que si te ocurre una vez te va a ocurrir siempre?
Cambiar las expresiones que implican generalizar por otras como “es posible”, “a veces” o “a menudo”.

Negativismo
Se agrandan las cosas negativas y no se perciben o se desvalorizan las positivas en uno o en los demás.
Una forma característica del negativismo es la realización de presagios y predicciones negativas: “seguro que no aprobaré”, “cuando tenga que acudir a la cita, seguro que caigo mal”.

Siendo la alternativa racional, repasar o hacer una lista con los aspectos positivos de ti, de los demás, o de tu vida. Hacer un cálculo de las probabilidades o porcentajes reales tanto de los aspectos, rasgos o hechos negativos como de los positivos.

Etiquetas globales
Se extrae uno o dos rasgos de la personalidad y se etiqueta a otra persona (o a uno mismo). Ejemplos de ello son las expresiones: “Es un tacaño”, “es una mala persona”, “es un aburrido”, “es un triunfador”, etc.

Siendo la alternativa racional, comprender que es muy irracional sacar juicios de una persona por uno o dos rasgos y no tener en cuenta el resto. Aprender a ser especifico en las cualidades para no generalizar al conjunto: “a veces se comporta de manera tacaña”, “a veces es aburrido en el trato”. etc.

Pensamiento polarizado, blanco/negro
Aunque a veces resulta cómodo abandonar determinadas actividades por considerarlas desagradables, esto trae grandes consecuencias negativas, por ejemplo el dejar de estudiar, de trabajar o de realizar cualquier actividad que requiere esfuerzo físico o psíquico.

El proceso de tomar la decisión de no hacer algo que se considera difícil pero provechoso, habitualmente es largo y tortuoso y suele conllevar más sufrimiento que el hacer la actividad desagradable.
La confianza en uno mismo sólo proviene de hacer actividades y no evitarlas. Si se evitan, la existencia se hará más fácil pero a la vez aumentará el grado de inseguridad y desconfianza personal.

Aunque mucha gente supone que una vida fácil, evasiva y sin responsabilidades es algo apetecible, al experiencia demuestra que la felicidad del ser humano es mayor cuando está comprometido en un objetivo difícil y a largo plazo.

Siendo la alternativa racional, ser consciente de que haces juicios polarizados. Darse cuenta de que en realidad las personas no somos totalmente de una manera u otra opuesta si no que nos movemos a lo largo de un continuo (o escala de grises). Medir en porcentajes los rasgos, cualidades o aspectos: “cómo en un 30% del tiempo es divertido ameno, y en un 70% se muestra más introvertido y ausente”.

Sesgo confirmatorio
Se perciben y se recuerdan las cosas sesgadamente para que “encajen” con las ideas preconcebidas. Así si pienso que alguien es torpe tenderé a acordarme de aquellos hechos que me confirman ese juicio.

Siendo la alternativa racional, buscar pruebas de que los comportamientos o rasgos enjuiciados tienen rasgos complementarios que puedan confirmar o no el juicio. Medir en porcentajes los rasgos o hechos enjuiciados.

Razonamiento emocional
Aunque es normal el tener un cierto grado de dependencia de los demás, no hemos de llegar al punto de que los demás elijan o piensen por nosotros.
- Cuanto más se depende de los demás, menos se elige por uno mismo y más se actúa por los demás con lo que se pierde la posibilidad de ser uno mismo.
- Cuanto más se dejan las decisiones en los demás, menos oportunidad tiene uno de aprender. Por lo que actuando así se genera más dependencia, inseguridad y pérdida de autoestima.
- Cuando se depende de los demás se queda uno a merced de ellos, y esto implica que la vida toma un cariz incontrolable ya que los demás pueden desaparecer o morir.

Pudiendo ser la alternativa racional, siempre que uno se sientas mal, reflexionar sino no se está un razonamiento emocional de tipo distorsionado.  Emplear la reflexión y el razonamiento objetivo cuando uno se siente muy cargado de emociones, ya que estas te pueden estar mintiendo.

Leer el pensamiento (proyección o interpretación de pensamiento)
Creer saber lo que piensan los demás y porqué se comportan de la forma en que lo hacen: “ella está contigo por tu dinero”, “piensa que soy un inmaduro”, “lo que quiere es ponerme nervioso”, “lo que quiere es reírse de mí”, “piensa que soy un estúpido”.

Alternativa racional, las opiniones que se pueden tener sobre los demás son hipótesis que se tendría que comprobar con evidencias y confirmaciones. Dudar de las opiniones hasta que se tengan claras confirmaciones de ellas.

Personalización
Pensar que todo lo que la gente hace o dice tiene que ver de alguna manera, para bien o para mal, con uno. Por ejemplo, si a un amigo lo vemos con mala cara pensamos que estará enfadado conmigo por algún motivo, “algo le habré hecho”. Una madre que ve que su hijo no aprueba un examen, piensa que algún error habrá cometido en su educación.

Alternativa racional, probar y comprobar que los comportamientos de los demás tienen algo que ver contigo. No se deben sacar conclusiones a no ser que tengamos evidencias claras y pruebas razonables.

Filtraje (o atención selectiva)
Se escoge algo negativo de uno, de los demás o de las circunstancias y se excluye el resto: un empresario ha tenido éxito en el 90 % de sus negocios, pero está obsesionados por aquellos en los que ha fracasado. El filtraje es una distorsión con la que el mundo toma el aspecto de justamente aquello que más tememos:
- Los depresivos filtran situaciones que suponen la posibilidad de pérdida o abandono.
- Los ansiosos filtran las situaciones que suponen riesgo o peligro.
- Los coléricos filtran las situaciones que suponen injusticias o agravios.
Las expresiones características en el filtraje son: “ es terrible… tremendo… desagradable…horroroso…no puedo resistirlo…no puedo más”.

Siendo adecuado cambiar estas expresiones negativas por otras como “no exageres”, “no es para tanto”, “tu puedes”, “seguro que tienes capacidad para afrontarlo”, “tomate tiempo antes de sacar conclusiones”, etc.

Alternativa racional, cambiar los motivos donde se concentra la atención:
- Si son motivos de pérdida o abandono, centrar la atención en todos aquellos que suponen atención, afecto o valoración.
- Si son de miedo o peligro, centrarse en todo lo que en la vida supone comodidad, seguridad o despreocupación.
- Sí son de injusticia, observar aquellos comportamientos de los demás que te suponen aprobación.

Bibliografía:
Beck, A.T; Rush, J. ; Shaw, B. y Emery, G. (1979) : Terapia cognitiva de la depresión . Desclée de Brouwer, 1983.
Beck, A.T. y Freeman, A (1990) : Terapia cognitiva de los trastornos de personalidad, Ed. Paidós, 1995.
Ellis, A. (1962): Razón y emoción en psicoterapia. Ed. Desclée de Brouwer, 1983.
Ellis , A. y Grieger R. : (1977): Manual de terapia racional emotiva. Ed. Desclée de Brouwer, 1981.
Ellis, A. y Grieger, R. : Manual de terapia racional emotiva. Volumen II. Ed. Desclée de Brouwer, 1990.
Ellis, A. y Dryden, W. : Práctica de la terapia racional emotiva . Ed. Desclée de Brouwer, 1989.