...la pareja ideal se construye día a día, alimentándose en los lazos de la comunicación, el respeto mutuo y un proyecto común, aceptando que los conflictos son una pieza más de toda relación humana.
La Terapia Cognitiva-Conductual, es el tratamiento psicológico que hoy por hoy arroja mejores resultados a la hora de enfrentarnos a un trastorno psicológico. Se trata de una terapia que aborda los problemas que una persona padece desde dos puntos de vista interrelacionados entre sí:
Lo que una persona PIENSA, lo cognitivo
Lo que una persona HACE, la conducta
El objetivo de la Terapia Cognitiva es aprender a reconocer y cambiar los patrones cognitivos que producen estas ideas y conductas desadaptadas.
...En concreto La Terapia de Pareja Cognitivo-Conductual se encarga de desenmarañar el complejo entramado de pensamientos, sentimientos y actitudes de cada miembro de la pareja que están interrelacionando para generar el conflicto. El siguiente paso es aprender a aplicar una forma alternativa de pensar y de reducir los sentimientos desagradables que provocan malestar con la pareja. Así como desarrollar formas de actuar que nos permitan resolver las desavenencias con el otro.
Las técnicas que se utilizan en la Terapia de Pareja Cognitivo-Conductual son las técnicas que demuestran mayor efectividad. Algunas de las capacitaciones que ofrecen estas técnicas son:
Adquisición de conceptos comunes sobre lo que es una relación de pareja.
Analizar y comprender el peso de los pensamientos disfuncionales y cómo están influyendo en la forma de sentirse.
Capacitar a las personas para generar alternativas.
Entrenamiento en habilidades de comunicación (habilidades conversacionales y de expresión de emociones).
Entrenamiento en solución de problemas y negociación.
Técnicas para aumentar la reciprocidad en pareja.
Técnicas para la mejor planificación del tiempo libre, tiempo dedicado al hogar, los hijos, las relaciones sexuales.
Aprender a abordar adecuadamente la explosión de sentimientos y conflictos.
Abordaje de problemas especiales como los celos y la dependencia o el independentismo.
Es muy importante que la pareja sepa que tiene opciones, que no es víctima de una mala relación. Que no solo es posible, sino que se deben hacer responsables de cambiar la situación por muy difícil que parezca.
¿Cuando hay que acudir a una terapia de pareja, cómo son las sesiones?
Cuando la relación empieza a deteriorarse y se piensa seriamente que no se aguanta más y no se ve salida, es el momento de plantearse la posibilidad de que alguien ajeno y profesional pueda echar una mano. La posibilidad de la separación está siempre ahí, pero hay que tener en cuenta que es muy dolorosa, sobre todo cuando hay hijos pequeños.
La terapia de pareja es cosa de dos y normalmente es uno el que da la voz da alarma y el otro, al menos, tiene que estar dispuesto a colaborar. Si no es así, el que ve el problema todavía puede acudir al profesional, que podrá ayudar aunque, lógicamente con menos capacidad de maniobra. El principal problema en el fallo de la terapia de pareja es que se acude al profesional cuando ya no hay solución.
A la hora de acudir a la terapia, lo hacen más fácilmente las mujeres, porque tienen una formación mucho mayor para compartir sus sentimientos y emociones y también para pedir ayuda. Sin embargo, una vez iniciada la terapia, cuando se rompen las primeras barreras, el hombre está tan interesado como la mujer, de hecho la dependencia emocional del hombre hacia su pareja suele ser mucho más grande que la de la mujer.
A la hora de acudir a la terapia, lo hacen más fácilmente las mujeres, porque tienen una formación mucho mayor para compartir sus sentimientos y emociones y también para pedir ayuda. Sin embargo, una vez iniciada la terapia, cuando se rompen las primeras barreras, el hombre está tan interesado como la mujer, de hecho la dependencia emocional del hombre hacia su pareja suele ser mucho más grande que la de la mujer.
La duración de cualquier terapia depende del problema que se presente. Hay que tener en cuenta que la terapia la hacen los pacientes y no el terapeuta y por tanto depende de cada uno de ellos, del cariño que todavía queda entre ellos, etc. A veces basta con un par de sesiones para poner las cosas en su sitio, otras veces es necesaria una terapia más profunda.
La terapia supone que cada uno tiene que hacer cambios en su comportamiento, que es la vía para lograr un progreso interior profundo. El seguimiento y apoyo para esos cambios se hace en sesiones individuales con cada miembro y luego en las sesiones conjuntas se pone en común el avance que se va dando.
Los cambios que se producen son de comportamiento, por lo tanto no se trata solo de hablar, hay que poner en práctica lo necesario para poder convivir y disfrutar uno del otro. Un ejemplo muy frecuente es enseñar a la pareja como discutir, qué se puede decir y cómo, lograr no callarse nada, pero sin hacer daño al otro... Aprender a plantear problemas de forma que se llegue a soluciones y no a discusiones estériles. Esto tiene su técnica y se aprende en las sesiones de terapia y se practica en casa.
La terapia supone que cada uno tiene que hacer cambios en su comportamiento, que es la vía para lograr un progreso interior profundo. El seguimiento y apoyo para esos cambios se hace en sesiones individuales con cada miembro y luego en las sesiones conjuntas se pone en común el avance que se va dando.
Los cambios que se producen son de comportamiento, por lo tanto no se trata solo de hablar, hay que poner en práctica lo necesario para poder convivir y disfrutar uno del otro. Un ejemplo muy frecuente es enseñar a la pareja como discutir, qué se puede decir y cómo, lograr no callarse nada, pero sin hacer daño al otro... Aprender a plantear problemas de forma que se llegue a soluciones y no a discusiones estériles. Esto tiene su técnica y se aprende en las sesiones de terapia y se practica en casa.
Los datos indican que la gran mayoría de las parejas que acuden a terapia, alrededor del 75% informan de una mejora en la satisfacción matrimonial.
Dicha efectividad es mucho menor cuando se acude a terapia solamente para que nadie diga que no se ha probado todo.
Dicha efectividad es mucho menor cuando se acude a terapia solamente para que nadie diga que no se ha probado todo.
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