viernes, 23 de abril de 2010

LA VÍA LÁCTEA (1)


De los cientos de miles de millones de galaxias que hay en el universo, no hay duda de que ésta es la más especial para nosotros, y no es para menos , pues somos parte de élla.

Nuestra vía láctea es una galaxia espiral barrada (tiene una barra central de estrellas brillantes que abarca de un lado a otro de ella). Alberga el sistema solar, y lógicamente, nuestro planeta tierra.

Tiene un diámetro medio de 100.000 años luz, y se calcula que tiene entre 200 mil y 400 mil millones de estrellas.















"Mitología y cultura popular"

Vía Láctea (camino de leche), la apariencia que nos da cuando miramos en la oscuridad del firmamento, es un nombre adoptado de la mitología griega, que cuenta que el dios griego Zeus ( infiel a su esposa, la diosa Hera), tuvo un hijo llamado Heracles (Hércules para los romanos), de su unión con Alcmena.

Al saberlo, Hera hizo que Alcmena tuviera que llevar en el vientre a Heracles por 10 meses. Cuando Heracles tenía 8 meses, Hera mandó dos serpientes para que lo mataran, pero Heracles, con sus pequeñas manos se libró de ellas, estrangulándolas.

Heracles era, el favorito de Zeus, pero según el oráculo sólo sería un héroe dado que era mortal. Para ser un Dios inmortal, debía mamar de Hera, y ésta se negaba a darle el pecho pues sentía odio y celos hacia él.
(A continuación se muestra una imagen de la Diosa Hera)


Para conseguir que Heracles mamara de Hera, una versión cuenta que Hermes (el mensajero de los dioses) puso a Heracles en el seno de Hera, mientras ésta dormía, para que mamara leche divina, pero Hera se despertó y lo separó bruscamente, derramando leche que formó la Vía Láctea.

Otra versión, cuenta que Hera amamantaba a Heracles voluntariamente tras ser convencida por Atenea (la diosa de la sabiduría), pero Heracles succionó con tal fuerza que lastimó a Hera y la hizo derramar la leche que formaría la vía láctea.

En la cultura vikinga, se creía que la vía láctea era el camino que llevaban los muertos hasta su destino definitivo.
Para los celtas era el camino que llevaba al castillo de la reina de las hadas.
Las alegorías chinas y japonesas , la consideran un río celestial.
En nuestro país, se le conoce popularmente como el camino de santiago, pues servía de guía a los peregrinos.
"Acercamientos astronómicos y cosmológicos"
Dejando a un lado estas simpáticas y románticas creencias, hemos de señalar que los acercamientos astronómicos de la humanidad a la realidad de la vía láctea, arrancan en la antigua Grecia con Demócrito, el cuál afirmó que aquel haz blanco en el cielo era en realidad un conglomerado de muchísimas estrellas. Dicha idea no fue respaldada, y sería ya en el año 1609 de nuestra era, cuando Galileo Galilei usando un telescopio para la observación del cielo, constató que Demócrito estaba en lo cierto.

Vista desde la tierra en la noche, se aprecia como una barrosa mancha de luz blanca alrededor de toda la esfera celeste. El fenómeno visual de la vía láctea se debe a estrellas y otros materiales que se hallan sobre el plano de la galaxia; hacia el centro parece más brillante.

Las últimas investigaciones, como afirma el astrónomo estadounidense Mark Reid, señalan que su masa sería mayor de lo que se estimaba, llegando incluso a igualar a la vecina Andrómeda. Así resulta que tiene mayor tirón gravitacional. Además gira más rápidamente de lo que se creía.

 (A continuación se muestra una panorámica de la vía láctea vista desde la plataforma de Paranal con el telescopio gigante ESO)


Nuestra galaxia se divide en tres partes bien diferenciadas: el halo (exterior e interior), el disco (delgado , grueso y externo) y el bulbo. (Realizaremos un análisis de estas partes en la próxima entrada).

Desde nuestro sol, se calcula que hay unos 28.000 años luz hasta el centro de la galaxia, lo que viene a ser el 55% del radio total galáctico, lo que significa que estamos más cerca de las afueras que del centro, estamos en lo que serían los suburbios.

Nuestro sol es una modesta estrella entre los cientos de miles de millones que hay en nuestra vía láctea. Si nos propusiéramos a hacer una lista de las estrellas de nuestra galaxia la lista sería interminable. De las que se les ha puesto nombre, algunas de las más conocidas son: Orión, Pleiades, Sol, Alfa Centauri, Pegasi...

Se creía que la vía láctea tuvo un proceso de formación lenta, pero ello ha sido contradicho en un estudio reciente, publicado por investigadores del grupo de poblaciones estelares de la universidad de Padua, que señalan la formación de la vía lactea en un proceso rápido entre 500 y 1000 millones de años lo que representa en torno a un 5% de su edad total de unos 12000 millones de años aproximadamente.

Finalizamos esta primera parte dedicada a nuestra galaxia, con un vídeo de unos 40 segundos, donde vemos una recreación de cómo pudo ser la formación de la vía láctea. Ha sido realizada con el superordenador Magerit , ubicado en la facultad de informática de la Universidad Politécnica de Madrid.

Forma parte del trabajo del proyecto de Cosmología numérica MareNostrum que llevan a cabo un grupo formado por astrofísicos de la Universidad Autónoma de Madrid, y del instituto astrofísico Postdam de Alemania, junto con colaboradores americanos, israelitas, rusos y griegos.

Fuentes: Wikipedia, la enciclopedia libre, Carl Sagan (Cosmos, un viaje personal), UAM (Universidad Autónoma de Madrid), Enciclopedia de la astronomía y del espacio.


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