El DSM-IV define el trastorno sexual como aquella "alteración del deseo y/o de cualquier otra fase de ciclo de respuesta sexual que causa malestar subjetivamente importante y/o dificultades interpersonales"...
Los trastornos sexuales se han dividido en:
- Trastornos o disfunciones sexuales, se caracterizan por una alteración del deseo sexual, por cambios psicofisiológicos en el ciclo de la respuesta sexual y por la provocación de malestar y problemas interpersonales.
- Parafilias o desviaciones sexuales, se caracterizan por una activación sexual ante objetos o situaciones que no forman parte de las pautas habituales de los demás y que puede interferir con la capacidad para una actividad sexual recíproca y afectiva (por ejemplo, excitación sexual antes niños)... Estos trastornos producen malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo. Como por ejemplo, exhibicionismo, fetichismo, frotteurismo, paidofilia, etc...
- Trastornos de la identidad sexual, se caracterizan por una identificación intensa y persistente con el otro sexo, acompañada de malestar persistente por el propio sexo.
- Trastorno sexual no especificado, se incluye para codificar trastornos de la actividad sexual que no son clasificables en una de las categorías específicas. Es importante tener en cuenta que las nociones de desviación, de estándares de la función sexual y de conceptos del papel sexual apropiado pueden variar entre las diferentes culturas.
TRASTORNOS SEXUALES
Detallamos una serie de subtipos para señalar el inicio, el contexto y los factores etiológicos que se asocian con los trastornos sexuales. Si hay varios trastornos sexuales, es necesario indicar cada uno de los subtipos. Estos subtipos no deben aplicarse al diagnóstico de trastorno sexual debido a enfermedad médica o inducido por sustancias. Según su naturaleza temporal:
- Primario o de toda la vida. Este subtipo indica que el trastorno sexual ha existido desde el inicio de la actividad sexual.
- Secundario o adquirido. Este subtipo indica que el trastorno sexual ha aparecido después de un período de actividad sexual normal.
Según el contexto en que aparece:
- General. Este subtipo indica que la disfunción sexual no se limita a ciertas clases de estimulación, de situaciones o de compañeros.
- Situacional. Este subtipo indica que la disfunción sexual se limita a ciertas clases de estimulación, de situaciones o de compañeros. Aunque en la mayoría de los casos las disfunciones se presentan durante la actividad sexual con una pareja, en otros puede ser apropiado identificar las disfunciones que se presentan durante la masturbación.
Según factores etiológicos:
- Debido a factores psicológicos. Este subtipo se ha descrito para los casos en los que los factores psicológicos son de gran importancia en el inicio, la gravedad, la exacerbación o la persistencia del trastorno, y las enfermedades médicas y las sustancias no desempeñan ningún papel en su etiología.
- Debido a factores combinados.
Este subtipo se ha descrito cuando:
a. Los factores psicológicos desempeñan un papel en el inicio, la gravedad, la exacerbación o la persistencia del trastorno, y
b. La enfermedad médica o las sustancias contribuyen a la aparición del trastorno, pero no son suficientes para constituir su causa. Cuando una enfermedad médica o el consumo de sustancias (incluso los efectos secundarios de los fármacos) son suficientes como causa del trastorno, debe diagnosticarse trastorno sexual debido a una enfermedad médica y/o trastorno sexual inducido por sustancias.
Síntomas dependientes de la cultura, la edad y el sexo
El juicio clínico sobre la presencia de un trastorno sexual debe tener en cuenta la raza, la cultura, la religión y el entorno social del individuo, ya que pueden influir en el deseo sexual, en las expectativas y en las actitudes sobre la actividad sexual. Por ejemplo, en algunas culturas se da menos importancia al deseo sexual de la mujer (especialmente si la fertilidad es la preocupación principal).
El proceso de envejecimiento puede ir asociado a una disminución del interés y de la actividad sexual (especialmente en varones), pero hay diferencias muy amplias entre los individuos.
Trastornos sexuales relacionados con otros problemas
- Trastornos asociados a enfermedad médica (neurológicas, endocrinas, genitourinarias y vasculares) deben especificarse como en este ejemplo: "Trastorno en la erección secundario a diabetes".
- Si el trastorno aparece exclusivamente en el seno de un trastorno mental, (por ejemplo, deseo hipoactivo asociado a una depresión), no debe establecerse el diagnóstico independizado de trastorno sexual. También se observan trastornos secundarios a dificultades en las relaciones de pareja, que no hay que clasificar como trastorno sexual per se.
- Si el trastorno está relacionado con el consumo de drogas o con la abstinencia de ellas (antidepresivos, antihipertensivos, antihistamínicos, opiáceos, cannabis, alcohol...) también debe especificarse...
Trastornos en el ciclo sexual
Alteración del deseo sexual:
- Deseo sexual hipoactivo. Definido como la ausencia o deficiencia recurrente o prolongada de fantasías y/o pensamientos relacionados con el sexo y/o ausencia de deseo de mantener relaciones sexuales de cualquier tipo. La alteración provoca malestar acusado o dificultades interpersonales...
- Trastorno por aversión al sexo. Caracterizado por la aversión extrema persistente o recidivante hacia, y con evitación de, todos o casi todos los contactos sexuales genitales con una pareja sexual, que provoca malestar acusado, o problemas interpersonales...
Alteración de la fase de excitación:
- Trastorno de excitación sexual femenina. Caracterizado por la incapacidad, persistente o recurrente para conseguir o mantener la excitación sexual, que puede expresarse como una pérdida de excitación subjetiva, con o sin dificultad para conseguir y mantener la lubricación vaginal u otras respuestas somáticas propias de esta fase. Con frecuencia también hay trastornos en el orgasmo.
- Trastorno de erección. Caracterizado por la incapacidad, persistente o recurrente para lograr o mantener una erección apropiada como para iniciar y/o terminar un coito satisfactorio...
Alteración en la fase de orgasmo:
- Inhibición orgásmica femenina o anorgasmia. Caracterizado por el retraso o ausencia persistente o recurrente para llegar al orgasmo a pesar de haber tenido una fase de excitación normal. El diagnóstico excluye aquellos casos en que la estimulación sexual no es adecuada en cuanto al objeto, intensidad y duración. Sería importante considerar la experiencia sexual del individuo... Una vez que las mujeres han aprendido a conseguir el orgasmo, no suele perderse la capacidad...
- Trastornos orgásmicos masculinos o relacionados con la eyaculación, caracterizados por la ausencia o el retraso persistente o recurrente del orgasmo tras una fase de excitación sexual normal, considerados como disfunciones si causan estrés personal o dificultades en las relaciones interpersonales...
a. Eyaculación precoz. Caracterizado por la aparición de un orgasmo y eyaculación persistente o recurrente en respuesta a una estimulación sexual mínima antes, durante o poco tiempo después de la penetración y antes de que la persona lo desee.
Hay que considerar factores tales como la novedad de la pareja, la frecuencia de coitos, la experiencia o la edad. Entendiendo por control adecuado de la eyaculación la posesión de un grado razonable de control voluntario que permita proseguir los movimiento durante el coito mientras se encuentra un nivel alto de excitación y placer, hasta el momento en que se decide eyacular.
b. Eyaculación retardada. Retraso persistente o recurrente para eyacular a pesar de haber tenido una fase de excitación normal...
c. Aneyaculacion/anorgasmia. Imposibilidad de eyacular a pesar de haber obtenido una excitación correcta y satisfactoria. Para lo que hay que considerar como una cuestión fundamental, la presencia o no de sensación orgásmica, ya que podría darse la no eyaculación pero con sensación orgásmica positiva o la eyaculación sin orgasmo.
Trastornos relacionados con dolor durante la actividad sexual
- Dispareunia (femenina y masculina), no debido a una enfermedad médica. Caracterizado como dolor persistente o recurrente durante el coito. Puede coincidir con vaginismo en mujeres y en hombres frecuentemente es secundaria a alguna patología médica..
- Vaginismo. No debido a una enfermedad médica. Caracterizado por la contracción involuntaria, de manera recurrente o persistente, de los músculos perineales del tercio externo de la vagina, frente a la introducción del pene, los dedos, los tampones o los espéculos... y que provoca un importante distress y disminución de la calidad de vida.
- Dolor sexual no coital. Dolor genital persistente o recurrente inducido por estimulación sexual no coital. Descrito en mujeres.
- Dolor post-eyaculatorio. Es causado por el espasmo involuntario de la musculatura perineal. Pudiendo deberse a conflictos psicológicos relacionados con el sexo o a efectos secundarios de medicación antidepresiva.
Trastornos sexuales no especificados
En este apartado se incluyen aquellas disfunciones clínicamente significativas que no cumplen criterios suficientes para ser incluidos en alguno de los grupos anteriores. Las siguientes no están contemplados en el DSM-IV:
- Comportamiento sexual compulsivo o adicción sexual. Búsqueda compulsiva de contactos sexuales aunque no den lugar a satisfacción sexual. Implica dependencia psicológica y física, provocando que la vida gire exclusivamente en torno al sexo, de manera similar a la que causan algunas drogas ilegales. Esta alteración no está universalmente reconocida, y dentro de este grupo se incluyen la ninfomania y la satiriasis.
- Disforia postcoital. Ocurre durante la fase de resolución del ciclo sexual, puede aparecer ánimo depresivo, tensión psicológica, irritabilidad y ansiedad, a veces también agitación motora.
- Orgasmo femenino precoz o prematuro. Se ha descrito que un 10% de las mujeres puede presentar el orgasmo demasiado rápido, sin posibilidad de control...
- Anhedonia orgásmica. Trastorno en el que, a pesar de aparecer los identificadores físicos de orgasmo (por ejemplo, la eyaculación...), la sensación de placer no lo acompaña. Pudiendo se por causas físicas y/o psicológicas.
En la siguiente entrada trataremos los trastornos relacionados con la identidad sexual y con las parafilias, para terminar con una tercera entrada centrada en el tratamiento.
Fuentes: DSM-IV-TR (A.P.A.); wikipedia, la enciclopedia libre; Terapia sexual, Carrobles J.A., Sanz Yagüe A.









